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jueves, 19 de junio de 2008

LAS TRES E

Toda comunidad organizada tiene un gobierno y todo gobierno tiene la obligación de cumplir con los tres conceptos que comienzan con la misma vocal. Si no lo hace, porque no sabe, no puede o no quiere, se está arriesgando a que su mandato genere caos social y el gobierno se termine anarquizando.

El primer concepto, tiene que ver con la EFICACIA. Es decir, ser eficaz es alcanzar los objetivos que se han planteado como metas políticas desde el gobierno. O como dice el diccionario “que produce el efecto o logra el propósito”

El segundo concepto, se relaciona con la EFICIENCIA, lo cual significa solucionar el problema económico de satisfacer necesidades múltiples con recursos que siempre son escasos. Pero no de cualquier manera, sino “relación óptima entre los costos de producción y el producto logrado”.

Y el tercer concepto, es la de la EFECTIVIDAD. Acá entramos en el campo de la cultura, porque la efectividad es tener cualidad de efectivo. Esto es según el diccionario tener cualidad de “verdadero, auténtico, indudable”.

Si las políticas que ha fijado el gobierno no están dando resultados para alcanzar los objetivos seleccionados o no se están acercando a las metas fijadas, tiene dos caminos. Revisar su elenco de colaboradores para detectar posibles incapacidades o revisar las políticas para adecuarlas a las nuevas realidades.

La regla de la eficiencia que ha sido muy denostada por “economicista”, rige tanto para el gobierno como para la comunidad en su conjunto. Ninguna familia, ninguna empresa y ningún gobierno pueden gastar más de lo que recauda, o piensa recaudar estimativamente en el corto plazo. La Argentina y el Estado ya han gastado mucho más de lo que podían, recurriendo al endeudamiento. Por eso todavía no podemos arreglar una parte de la deuda y por eso mismo casi nadie nos presta y pocos son los que se deciden a invertir a largo plazo.

Por último, el gobierno, los funcionarios, los dirigentes se pueden equivocar o las políticas pueden descontextualizarse por cambios inesperados. Pero no se puede intentar enmascararlos, porque los ciudadanos, los dirigentes sectoriales desconfían. Y si un gobierno pierde la confianza de quien lo ha votado, es más sensato, rectificarse para recuperar esa confianza.

Lo más cuerdo es saber reconocer los errores o saber acordar los cambios de enfoques o de medios. Porque de eso se trata acá estamos discutiendo los medios. Por lo menos yo no creo que la mayoría pueda estar en contra de la redistribución de la riqueza, ni de la inclusión social, ni de la seguridad alimentaria de los argentinos.

Si creo, porque esto es muy viejo, que el Estado debe recaudar impuestos, contribuciones y tasas de los sectores con mayor capacidad contributiva, pero tiene la obligación de emplearlos con la mayor transparencia y eficiencia.

A nadie nos gusta pagar más impuestos. Porque como decía alguien que de política sabía más que sus herederos: “la víscera más sensible es la del bolsillo” y luego agregaba, algo que todos los hombres y mujeres entienden perfectamente. “A la gallina para que no grite, hay que sacarle las plumas de a una”, porque sino como decía alguien que conocí, "van a terminar matando la gallina de los huevos de oro".

miércoles, 11 de junio de 2008

DECALOGO SINTETICO

Para transformarnos en seres más humanos y construir el suelo Argentino como nuestro hogar armonioso, donde podamos convivir en paz y libertad.

ARGENTINAS Y ARGENTINOS.

1.- VIVAMOS Y DEMOS VIDA.
“Viví, te quiero”, escribieron en una pared. La vida es el valor inicial: fomentemos entonces que haya más vida.

2.- PENSEMOS BIEN.
Razonemos de modo que nuestros juicios estén llenos de realidad. No la encubramos. Nombrémosla con todas las letras, por su nombre verdadero.

3.- VIBREMOS POR LO QUE ESTAMOS SINTIENDO Y EXPRESEMOSLO.
Permitámonos sentir el miedo, la tristeza, el desánimo, pero también la esperanza y la alegría.

4.- PODEMOS LOGRAR LO QUE NOS PROPONEMOS.
Con paciencia, con tiempo, con esfuerzo podemos cambiar la difícil realidad. No es imposible. Pero tengamos en cuenta, esto requiere siempre cooperar CON LOS OTROS.

5.- PODEMOS SER FELICES.
Es legítimo y posible el derecho a la felicidad, pero ésta consiste y ocurre cuando todos la comparten, sino es injusto.

6.- EL TRABAJO DIGNIFICA A LA PERSONA.
Con él ganamos el sustento, nos constituimos en sujetos y resolvemos los problemas de nuestra comunidad y nuestra nación.

7.- DEMOS MAS DE LO QUE RECIBAMOS.
Así se aumenta el ámbito común en donde todos podemos encontrar la respuesta a nuestras necesidades. Aumentar lo común debe ser la regla.

8.- PIDAMOS AL OTRO LO QUE NECESITEMOS.
Como somos seres limitados, en el otro podremos completarnos. Seamos humildes y solidarios.

9.- SEAMOS CAPACES DE SENTIR LO QUE SIENTE EL OTRO.
Compartamos, aumentemos el sentir común. Participemos de la vida de la comunidad.

10.- ACEPTEMOS EL SUFRIMIENTO.
Reconozcamos la limitación y la frustración de nuestra Nación que se nos está deshaciendo. Sintamos las injusticias y el sufrimiento por ella, porque el sufrimiento es un camino de cambio.

lunes, 9 de junio de 2008

"Primero es ser que obrar"(*)

A pesar de todo lo que nos ha sucedido a los argentinos, vale destacar con espíritu de grandeza, que vivimos un tiempo de renovadas esperanzas. Reconocer, como dice José Narosky, que a veces “hay quien arroja un vidrio roto sobre la playa, pero hay quien se agacha a recogerlo”.

Porque de eso se trata justamente, no de imitar las conductas desaprensivas, sino de ser solidarios. Y la solidaridad bien entendida, comienza siempre por casa. Por eso, para favorecer cambios en actitudes y conductas ajenas, tenemos que predicar con el ejemplo.

A veces escuchamos decir que “no se puede”, que “falta tiempo” y en otras ocasiones, que a nadie le interesa la cuestión de los valores, porque estamos viviendo en una sociedad muy materialista, en el contexto de una cultura hiperconsumista del “úselo y tírelo.”

Sin embargo hay que pensar como dice el viejo refrán “querer es poder”. Pero hay que ser conscientes justamente que lo primero es querer, vale decir amar, valorar profundamente lo que intentamos hacer.

Porque si nosotros mismos no estamos convencidos y no tenemos fe y esperanzas de que es posible cambiar la realidad, muy difícilmente vamos a poder convencer a otros de lo que estamos proponiendo hacer.

A veces nos pasa que no podemos comprender determinados comportamientos, no terminamos de entender las nuevas ideas, la nueva escala de valores con que se conducen los más jóvenes, los otros, los diferentes a nosotros. Pero es que como dice nuevamente Narovsky en sus aforismos, “la incomprensión, más que la imposibilidad de comprender, es la imposibilidad de sentir”.

Y la esperanza que debemos tener, no es la de una esperanza pasiva. Es decir la actitud de aquellos que enarbolan sus derechos y demandan las soluciones de los demás, llámese familia, escuela, partidos políticos, Estado, gremios, Entidades de bien público, etc. Porque como expresó Erich Frommla espera pasiva es una forma disfrazada de desesperanza y de impotencia.”
Al contrario debemos ser portadores de la esperanza activa.
Porque la Esperanza es “un estado, una forma de ser”, es “estar presto en todo momento para lo que todavía no nace...”. Es reconocer que cada derecho entraña una obligación a la que debemos estar predispuestos a cumplir. Y para no desesperarnos, hay que tener fe, hay que creer, no en un futuro venturoso, sino en un presente cargado de riesgos y oportunidades, del que tenemos que ocuparnos, no solamente preocuparnos, para ver como entre todos podemos encontrar las mejores soluciones.
Elegir libremente que camino queremos recorrer, si la espera del Mesías de la política, el líder carismático y salvador o el de construir con nuestra participación solidaria, fraterna y altruista una comunidad sólida y madura, sobre la base de estar siempre “listos para actuar”.

A los hombres les gusta consolarse de las miserias del mundo soñando con un tiempo ideal; algunos lo colocan en el pasado, otros en el futuro”. Por eso, a lo mejor los jóvenes, que sólo viven el presente pueden estar acertados. Si el futuro no existe y el pasado es inmodificable, es oportuno entonces que actuemos aquí y ahora.
(*) José Francisco de San Martín

lunes, 2 de junio de 2008

Ideas ilógicas o políticamente incorrectas?


Visto el desarrollo de los acontecimientos económicos, políticos y sociales del último semestre en nuestro país, tengo el presentimiento que podría ser interesante desarrollar algunas ideas sobre el futuro inmediato.

San Martín, nuestro Padre de la Patria, nos legó este pensamiento: “el que se ahoga no repara en lo que se agarra”. Esta sentencia, en política argentina está absolutamente vigente, por lo que me atrevo a pasar en limpio estas ideas, que a lo mejor pueden estar dando vueltas en alguna cabeza.

En virtud de lo que sucedió con el gobierno de la Alianza y el final del gobierno de de la Rúa, no sería descabellado, para que la historia no nos vuelva a sorprender con improvisaciones del tipo: cuatro o cinco presidentes en un día, pensar con anticipación suficiente alguna vez, una salida ordenada.

Porque la verdad la salida de la “inflación cero” de Gelbard, la salida de la “tablita” de Martínez de Hoz, la salida del plan “Austral” de Alfonsín-Sourriulle y la salida de la “convertibilidad” de Menem-Cavallo, no fueron para nada ordenadas, mucho menos planificadas y por supuesto no fueron inocuas.

Hoy en su programa de almuerzos televisados, Mirta “la chiquiLegrand, sorprendió al gobernador del Chaco Capitanich y al veterano dirigente Antonio Cafiero, preguntando a boca de jarro, “donde está el poder”, dando la alternativa de su residencia y volviendo a inquirir si está en la sede del partido justicialista o en la casa rosada.

Es por este tipo de interrogantes que estimo habría que comenzar por sincerar el poder político. Porque esto del “poder detrás del trono” también lo hemos visto fracasar repetidas veces en nuestra Argentina y sino hagamos memoria. Cámpora al gobierno Perón al Poder. Videla al gobierno la Junta militar al poder. La Alianza al gobierno, Alfonsín y Chacho al poder. Adolfo Rodríguez Saa al gobierno Duhalde al poder y la hago corta porque el resto es muy reciente.

¿Porqué digo esto?, porque creo que a esta altura de las circunstancias el conflicto entre la dirigencia agropecuaria y el gobierno es un conflicto político, además de económico y terminará perjudicando más aún, la situación social.

Es por eso que una primera idea a analizar por el gobierno debería ser: cambiar el jefe de Gabinete que ya está suficientemente desgastado. En su lugar debería ser designado como Jefe de Gabinete el ex presidente Néstor Kirchner, para blanquear el trabajo que intenta hacer ahora desde la presidencia del Partido Justicialista.

Es probable que esto diera resultados inesperados y permitiría que el conflicto termine teniendo un cauce que por ahora no está a la vista.

Si esto no fuera así y por el contrario, la imagen del gobierno continuara en el tobogán y los problemas se fueran acumulando: inflación, falta de inversiones, escasez de energía y combustibles, aumento de la pobreza y el desempleo, etc., para el mediano plazo habría que tomar otra salida. Una podría ser que se adelantaran las legislativas del 2009 para sincerar el poder político y en ellas compitiera como candidato a senador el ex presidente Kirchner. Otra sería, si es que con ninguna de las anteriores se pudiese parar la sangría de poder, se planificara con todo detalle una nueva convocatoria a la Asamblea Legislativa, después de cumplirse los dos años de mandato del actual gobierno, para elegir un gobierno de coalición que encabezaran los líderes con mejor imagen en la sociedad.

A ellos debería acompañar un gabinete de lujo integrado por todos los líderes de los partidos políticos con representación en el Congreso Nacional. A lo mejor puede funcionar. Recordemos que al gobierno de de la Rúa lo quisieron “blindar” con varios millones de dólares y la fuga de capitales se los tragó. Ahora el Justicialismo intenta “blindar” políticamente al gobierno Kirchnerista, pero eso ¿alcanzará para frenar la fuga de capitales? ¿Será suficiente para que vuelva la paz y solucionar el conflicto que terminará perjudicando a los que menos tienen?

domingo, 25 de mayo de 2008

Cooperar

Cuando los problemas se multiplican, es esperable que aquellos que se sienten afectados por los mismos, intenten buscar soluciones, poniendo en marcha actividades mancomunadas, porque como dice el Martín Fierro "la unión hace la fuerza".

Para intentar esa unidad, es necesario predisponerse a cooperar. Es decir, estar abierto a operar con otro, sobre la realidad que nos es adversa, para diseñar la solución que más conforme nos deje a todos.

Primero porque los problemas no nos afectan de la misma manera a todos. Segundo porque quienes están dispuestos a cooperar también tienen distintas visiones e intereses.
A los argentinos nos viene resultando difícil resolver los problemas, porque generalmente no estamos demasiado convencidos de que nuestra cooperación es necesaria. Generalmente dejamos que otro se ocupe de los problemas.

Pero si eso es comprensible a veces a nivel de individualidades, no lo es a nivel institucional o gubernamental. Porque las instituciones tienen finalidades y objetivos que van más allá de la perspectiva individual. Y porque los gobiernos (nacional, provincial o municipal) tienen la responsabilidad final de bregar por el bien común.

Si queremos vivir en un país mejor. Si estamos persuadidos de la necesidad de un cambio de actitud, entonces es necesario disponerse a cooperar, a involucrarse a aportar, no a los problemas sino a las soluciones.

Cooperar no significa, operar a favor de unos en contra de otros. en el sentido constructivo, significa aunar fuerzas para derrotar los problemas, para que éstos no continuen absorviendo más tiempo del necesario, más recursos de los disponibles, ni más vidas humanas que pueden ser salvadas.

En definitiva, cooperar implica, trabajar solidariamente entre sectores económicos, instituciones políticas y gobiernos, más allá de los intereses sectoriales, de las ideologías y de los posicionamientos o plataformas políticas.

viernes, 23 de mayo de 2008

Tiempo

A veces cabe preguntarnos no sólo para donde vamos, sino interrogarnos previamente sobre, ¿dónde estámos? ¿Estámos en una nueva encrucijada? ¿Estámos en una situación dilemática? ¿Nos encontramos en un proceso de transición? ¿Asistimos a cambios no programados? ¿Nos rodea un clima de confusión? ¿Comenzamos un nuevo periodo de declinación?
De algo estoy medianamente seguro, estamos dilapidando parte de los mejores esfuerzos que ha realizado la comunidad nacional, para intentar salir del pozo en el que habíamos caído.
Creo que esto tiene solución y que aún estamos a tiempo de corregir errores, revalorizar lo concretado, limpiar las ideas e intentar un nuevo consenso, para aprovechar con sabiduría el viento a favor, los conocimientos, las experiencias propias y ajenas y sobre todo las esperanzas de la gente, por una Argentina para todos.

jueves, 22 de mayo de 2008

Percepción

Para poder percibir la extraordinaria diversidad, natural como cultural, es fundamental que estemos sensibilizados para el asombro. Esto es posible siempre que no utilicemos anteojeras ideológicas. Dejemos de lado las muletas del dogmatismo cerril. Abandonemos, aunque más no sea por algún tiempo los prejuicios y finalmente desenchufemos la mirada de los intereses materiales para poder admirar la enorme riqueza espiritual que nos rodea.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Criterio

Es bueno también armarse de algún criterio para poder arribar a conclusiones. Porque a veces el diálogo sin sentido no produce satisfacciones a ninguna de las partes. Por otro lado también es necesario estar precavido con respecto a que lo que tiene sentido para algunas personas no lo tiene para otras. Por lo cual es muy importante respetar la diversidad de ideas, si se actua con verdadero espiritu democrático.

martes, 20 de mayo de 2008

Pensamientos

Algunos creen que lo primordial es tener pensamiento crítico. Pero se olvidan que también es necesario adquirir destreza para el pensamiento constructivo. Asimismo es importante adquirir actitudes positivas, para comprender esta compleja realidad que nos rodea. Antes que juzgar apresuradamente, denostar o condenar sin pruebas, bueno es informarse. Escuchar todas las campanas, para luego poder realizar una sintesis que redundará, no en un pensamiento ecléctico, sino en lo más cercano a lo justo.

No conviene quedarnos solo en la etapa del pensamiento crítico, porque corremos el riesgo de terminar siendo criticones sin propuesta superadora que nos permita encontrar soluciones válidas a los problemas con que nos enfrentamos en esta vida en sociedad cada vez más compleja.

El pensamiento crítico es un proceso que consiste en analizar a fondo aquello que se nos presenta como verdadero. El análisis es la operación opuesta al de la síntesis. Mediante el análisis tratamos de descomponer hasta los mínimos detalles las aseveraciones que se hacen como pensamiento doctrinario o mesiánico.

El análisis debe realizarse sin prejuicios o discriminaciones, para poder comprender y posteriormente evaluar. Para entender es necesario leer comprensivamente un texto.

Pareciera que el pensamiento más positivo sería el holístico, es decir aquel que tiene en su construcción todos los puntos de vista. Es decir es un pensamiento completo, no sectario ni excluyente.
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