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martes, 31 de marzo de 2009

CINCUENTENARIO ESCUELA "FELIX ROMERO"

PRIMEROS ALUMNOS
Procedencia, actividades, anécdotas

A pesar que el objetivo planteado por los promotores de la Asociación Propietaria del Instituto Privado de Enseñanza Media Básica (que funcionó hasta la provincialización de la Escuela), era abarcar el radio del sur de San Luis y el extremo oeste de La Pampa, su cometido no fue fácil.

Los caminos a finales de la década del cincuenta para esos lugares eran huellas, con medanales. En épocas de sequías con pozos y en épocas de lluvias copiosas con lagunas, que por el encajonamiento de las mismas, no tenían desagote fácil y estaban durante varios días.

Cuando comenzamos las clases el día 1º de abril del año 1959 a las 13 horas, creo que éramos más de treinta alumnos. Por supuesto la mayoría de Victorica, luego algunos de Telén, recuerdo a Gerardo Kenny, una joven de Carro Quemado, Blanca Riesco y un alumno de Arizona (San Luis), nuestro compañero Edmundo Daniele.

Varios hacían uno, dos o tres años que habían dejado la primaria. En mi caso particular hacía más de un año que había egresado de ese nivel y ya estaba trabajando con mi abuelo en la Cantina del Club Social.

Al finalizar ese primer año, ya se había producido un desgranamiento importante. Ante esa realidad las autoridades intentaron retener poniendo en vigencia un programa de becas para los alumnos con mayores dificultades.

Recuerdo que a los alumnos que integramos el Cuadro de Honor al finalizar ese primer año nos obsequió la firma Eladio Rodríguez y Cía. un monto de $ 500,00 que nos depositaron en la libreta de Ahorros de la Caja Nacional de Ahorro Postal, que únicamente podía extraer el tutor del alumno menor de edad.

Alumnos de 1º, 2º y 3º curso, formados en el patio con abanderados y equipo para desfile. Los acompañan el Presidente Angel Villegas, la secretaria Sara Leyton y las profesoras Nelly Figueroa, Adelina Sarranz y Celia Santamarina. Año 1961.

En mi caso ese dinero recién lo retiré cuando ya tenía mayoría de edad, para que con mi propia firma lo pudiera extraer y me sirvió para el inicio de la carrera universitaria.

Los alumnos del Instituto, apoyados por sus profesores, preceptores, directivos y miembros de la Asociación Cooperadora, participaron activamente en las actividades institucionales y culturales de la comunidad de Victorica.

No sólo las actividades de educación física, sino también las musicales y las teatrales tuvieron en distintos grupos de alumnos expresiones amateur, pero realizadas con la mayor responsabilidad no exclusivamente de los profesores, sino también de esos jóvenes participantes.
Actividades.

Recuerdo haber integrado parejas de baile folklórico con otros compañeros y participar de los actos patrios al frente de la Municipalidad. Bailamos con Elba Pili y Susana Viglino “La Cortejada”.

También haber participado en una obra de teatro presentada en el salón municipal, dirigidos por Celia Porras e Irma Poggi. La obra no la olvidaré nunca porque se llamaba “El mancebo que casó con mujer brava”, de Alejandro Casona. La compañera y amiga Marta Guzmán hizo de “mujer brava” y yo de “Mancebo”.

En un pasaje de la misma había una discusión entre la mujer y el mancebo, en donde este enumeraba una serie de trabajos que para él eran torturantes. La memoria me jugó una mala pasada. Yo sabía, o creía saber los textos de memoria, pero una cosa son los ensayos con apuntador y otra cuando está la gente tan cerca y el apuntador está lejos.

Alumas y alumnos de Tercer Curso en el patio de la Escuela (Municipalidad) con el delantal diario. Circa noviembre 1961.

Así que dudé un poco y al final salí con una improvisación, para darle pie a que mi compañera continuara la obra con esta expresión: “y un montón de cosas más...” dije y creo que hubo algunas risas.

En los años posteriores el Colegio salió con la compañía de teatro “La Barraca” “honrando al homónimo que Federico García Lorca formó con sus estudiantes”, ha recordado Irma Poggi, a presentar las obras para todo el público en el Club Cochicó colmado de gran cantidad de público.

Los picnic del “Día del Estudiante” también fueron muy buenas ocasiones para compartir al aire libre actividades entre profesores, alumnos y miembros de la Asociación Cooperadora.
El tradicional se realizaba por aquellos primeros años en el campo del señor Emilio Kenny “La Pradera”. La recorrida por las “barrancas”, los juegos y el baile, los cuentos, el asado al asador de corderos exquisitos, clericó, acompañados por la tarde con la degustación de tortas caseras y rematando el día con una mateada con tortas fritas o pastelitos.
Anécdotas.
En el aula implementada en el salón de actos de la Municipalidad. Sara Leyton con las alumnas, antes de finalizar el año 1961.

Algunas anécdotas de aquellos primeros años iniciales del 59 al 63 vienen a mi memoria. Una vez apareció el busto de yeso del general Victorica con la nariz nota y pintada de rojo como simulando que estaba sangrando. Todos dijeron que no habían sido pero entre los sospechosos estuvieron “Rikin” Lonatti, el “turco” Abdala, Mario Marotti y algún otro.

Cierto día estábamos en el baño antes de la hora de entrada a clases, cuando de repente un compañero saca del portafolio un revolver. Yo no lo podía creer y me parecía que era de juguete, porque había conocido algunos que supieron tener el “Bebe” Castillo y el Omar Conchado, que imitaban muy bien a los reales. Cuando le pregunté al compañero sino era de juguete me contestó que no y me lo dio para que lo tuviera en mis manos. Ahí me di cuenta que era real, por el peso. No dije nada y salí como los demás.

Celia Santamarina profesora de Educación Física ensaya a los alumnos el paso de desfile, en la calle lateral al Club Cochicó y Cementerio. Abanderada Celia Etcheveste, escoltas Marta Etcheveste y Luis Roldán. Año 1961.

Otro día en el patio se armó una “guerra de piñas”, el fruto de las casuarinas que poblaban el patio de la Escuela. Un bando contra otro se tiraban proyectiles, hasta que todo terminó con el ojo del “turco” Abdala en “compota” y en tan malas condiciones que hubo que llevarlo al médico. Anduvo más de una semana con el ojo tapado.

Una última por hoy de mi cosecha: cierto día como lo hacíamos siempre veníamos caminando de regreso de la Escuela hacia nuestros hogares Armando “turco” Abdala, “Beto” Balbi, Jorge Viglino y yo. Nos sentamos en el banco de la plaza enfrente de la panadería de Figueiro y alguien dijo “Che vamos a comprar unas facturas”. Cruzamos la calle y entramos al local. Doña Amalia Viglino de Figueiro nos saludó y nos dijo ¿así que Uds. estudian inglés?, a lo cual respondimos que sí.

Entonces ella insistió “yo también estudie algo de inglés, a ver háganme alguna pregunta”, ante lo cual uno dijo “Whot time it is now?, y ella respondió Yes, yes, yes…” Ante la siguiente pregunta ¿What is your name? Ella volvió a contestar “Yes, yes, yes”. Todos contuvimos la risa, mientras ella nos despachaba y cobraba. Saludamos y nos fuimos a sentar nuevamente al banco de la Plaza, a comentar y reirnos a mas no poder, cuando alguien extrajo del portafolios un pedazo de dulce de batata, que había sustraído sin que nadie se diera cuenta.

Después de bailar folklore en un acto escolar un grupo de alumnas y alumnos de distintos cursos posan para el fotógrafo. (De sombrero Luis E. Roldán)

Irma Aurora Gatica de Poggi recordó en las bodas de Plata de la Escuela algunas otras anécdotas, que aquí resumo:

“..un tapial divisorio del corralón donde se avivaba la vecindad del patio de los curas, lugar donde picoteaban los poyos al decir de Gregoria que eran el blanco del cascoteo de los chicos de quinto y motivo de enojo de nuestros vecinos.”

“En la hoy antesala del imponente salón municipal funcionaba la secretaría con puerta hacia la plaza, pero cuando se necesitó la comodidad de esta sala, se archivó a la secretaria y preceptora en otro lugar y el local se convirtió en aula. Tras el traqueteo de un camino de tierra poceado y arenoso dos profesoras llegaron de la vecina localidad de Telén, golpearon la puerta que para su asombro estaba cerrada por dentro y tuvieron al borde del infarto, cuando voces poco comedidas pero nítidas y muy lejanas a la cortesía contestaron a sus golpes desde adentro.”

“Fueron acusados los de siempre que por supuesto negaron queriendo saber por parte de las ofendidas cuales habían sido las palabras que escucharon, finalmente el menos sospechado se levantó y confesó la culpa, pero nadie podía creerle. Aquí podemos aplicar el refrán, hazte la fama y échate a la cama.”

Celia Santamarina ensaya el coro de la Escuela en el Club Cochicó. Algunas alumnas hacen la venia y otros se están levantando. Con el equipo de gala para desfiles y actuaciones de verano.

Y una última, ocurrencia porque es digna de rescatársela, dado que muestra el desenfado de algunos alumnos, muy simpáticos, pero no afectos al cumplimiento de las “tareas para el hogar”.
Rubén Frois era uno de esos, portador de chispa para las salidas. La profesora quedó boquiabierta y sin saber que hacer ante la carpeta de Dactilografía que el alumno Frois había presentado completa, pero completamente manuscrita.

El desgranamiento fue elevado, motivado por la repitencia, el abandono, el cambio de modalidad en tercer año, dado que algunas jóvenes decidieron proseguir la carrera del magisterio. Otros porque ingresaron al mercado laboral y finalmente algunas jóvenes que se casaron y dejaron sus estudios.

Nuestro grupo fundador, llegó a la ansiada meta final de recibir el título de Perito Mercantil en 1963 con sólo seis alumnos. Cuatro varones y dos mujeres, quienes continuamos agradecidos a todos quienes nos dieron la oportunidad de alcanzar el título secundario.

Para quienes deseen leer más pueden ver las notas relacionadas editadas en días anteriores.

sábado, 28 de marzo de 2009

NUESTROS PRIMEROS PROFESORES

Recuerdos del “Félix Romero”
Hace cincuenta años


Un primero de abril del año 1959 comenzaba el primer día de clases en el entonces Instituto de Enseñanza Media Básica “Félix Romero” de Victorica.
Una de las columnas fundamentales de esa nueva institución educativa que estaba naciendo, sin duda que fueron los directivos y las profesoras y profesores.
Vaya en esta síntesis un reconocimiento muy especial a la par que el recuerdo para quienes ya no están entre nosotros.

La primera directora fue la maestra Mercedes F. Bustos Bazán de Ares, quien además tuvo a su cargo la cátedra de Castellano, en tanto que como Vicedirectora ejerció Rogelia García de Villegas, maestra y esposa del presidente de la Asociación Propietaria. En esta primera etapa del año fundacional asumió el cargo de Secretaria la maestra Sara Ester Leyton, quien también dictó la asignatura Geografía.
LA SEGUDA DIRECTORA junto a profesoras y exalumos el día del acto de las Bodas de Plata de la Escuela el año 1984. Foto Luis Roldán.

A ellos se sumaron la maestra Carmen Lidia Falabella, que tuvo a su cargo el área de Matemática y fue posteriormente la segunda Secretaria, el RPS Pedro María Marano, el farmacéutico Domingo Andrés Frois Regis, quien dictó Historia, Adolfo López Scala (“Negro”), Biología, José Sierra, Adelina Luisa Sarranz, música, la maestra Celia Santamarina quien en principio asumió educación física para ambos sexos. La maestra Raquel Caíno dictó Educación Democrática.

Ese primer y segundo año se completó con la escribana Nélida Suárez de de la Torre, profesora del área de derecho y luego segunda directora, el veterinario Juan Ginés Rivero quien dictó Higiene, la maestra Lucy Norma Palmieri, que se sumó al área de Castellano, Aroma Cabal en Dibujo, Nelly Figueroa en Actividades Prácticas, Irma Aurora Gatica, en Castellano y Norma Elina Lobato en Música. También la maestra Albina Pablo que vivía en la casa de sus padres frente a la plaza dictó la asignatura Educación Democrática.
La primera Directora, Mercedes Bustos de Ares, a su lado de poncho el presidente de la Asociación don Angel Silveste Villegas. Entre quienes escuchan está el Dr. Simón Sigalevich y Alberto Gesualdi.

En Tercer año se sumaron nuevos profesores y profesoras Henry Carlos Crasso, gerente de la sucursal local del Banco de la Nación Argentina asumió el área de Contabilidad, el farmacéutico Armando Bracelis se hizo cargo de la asignatura Merceología, Horacio Bartolomé Costantino, perito mercantil, ejerció en el área de la Contabilidad, Lucía Schulte de Kenny que vivía con su familia en un campo cercano a Telén asumió la responsabilidad del área de Inglés, María Isabel Birro de Laporta, maestra de la escuela de las “Chacras”, quien solía venir a veces en sulky, dictó castellano. Isabel siempre se acuerda, cuando la Directora del Instituto le había encargado preparar las palabras alusivas al acto con motivo del premio al poeta hindú Rabindranath Tagore, dado que en 1961 se cumplía el centenario de su nacimiento. Ella pregunto un día si alguno tenía algo sobre este poeta. Ante tal pregunta le digo que tengo una revista de la UNESCO donde en un artículo se habla sobre él, así que la llevé a la clase siguiente y se la presté. Después ella me contó “me salvaste la vida”, dado que la Directora y los demás profesores la habían felicitado, porque la mayoría no tenían ni idea quien era el tal Tagore.

Lucita S. de Kenny, Adelina Sarranz, Sara Santamarina, Domingo Frois Regis y Nelly Figueroa. Algunos de los primeros profesores que estuvieron en los festejos de los 25 años en 1984. Foto Luis Roldán.

El profesor Rubén Mirkin (casado con una de las hijas de Frois Regis) dictó Literatura, Celia Porras que ejercía el cargo de maestra en la Escuela Hogar de Telen donde vivía, se incorporó para el área de Matemática. Ella y la señora de Kenny compartieron los viajes en el auto particular de doña “Lucita”.

Alguien me hacía recordar días pasados una anécdota. Cierta vez de regreso a Telén se le pinchó una cubierta del auto a doña “Lucita”, estaban en el trámite de colocar el cricket en el camino de tierra entre las chacras (dado que aún no estaba la nueva traza posteriormente pavimentada en 1972), cuando en eso llega don Emilio Kenny en la camioneta que regresaba también desde Victorica rumbo a la estancia. Parece que don Emilio, para reforzar su disconformidad con su esposa, quiso darle una lección, pasó junto a ellas despacio y les dijo “Mamita, decile a Villegas que te ayude”. Eso tenía que ver porque durante los dos o tres primeros años hubo muchos profesores que trabajaron ad honorem.

Isabel Birro de Laporta lee un acróstico preparado especialmente para los festejos de las Bodas de Plata de la Escuela que la tuvo como profesora. Foto Luis Roldán 1984.

También formó parte del primer elenco de profesores Enrique Osvaldo Rodríguez oriundo de Santa Rosa, vivía en la avenida Roca entre calles Pico y Villegas. Se hizo cargo de Dibujo y Caligrafía, viajaba en el colectivo que hacía la línea desde Santa Rosa a Telén. Se enamoró de la alumna “Mené” del Peral, aunque no fue el único profesor enamorado de una alumna, también Ginés Rivero se enamoró de nuestra compañera Elba Pili, que vivía en la casa de los Frois, aunque en este caso llegaron al casamiento.

A éstos profesores y profesoras ayudaban como preceptoras las maestras Alicia Margarita Lobato y Norma Teresa Di Dio “Negra” y no me quiero olvidar de Edilva Crova una maestra que también ejerció como preceptora. Era muy amiga de Caíno, dado que ambas paraban en pensión en la casa de “Chasca” Gesualdi y eran de Intendente Alvear. Años después se sumaría la maestra Gladys Guaycochea.

Cuando a veces algunos se ponían muy molestos, sobre todo con gritos o ruidos ensordecedores como zapatear en ese piso de madera de pinotea que retumbaba en la secretaría que estaba pegada al lado, ella entraba como una tromba al aula que estaba en espera de la llegada del profesor o profesora y nos decía poniéndose roja de rabia “Uds. van a ser la escoria de la sociedad”. Es que su rectitud no le permitía aceptar que chicos y chicas aún adolescentes perdiéramos el tiempo en vez de estar repasando en silencio la lección del día o completando carpetas de trabajos encargados por los profesores a quienes después se les explicaba las dificultades sobre todo para conseguir libros.

A la izquierda el profesor Ruben Mirkin, a la derecha el profesor Armando Bracelis y sentado junto a su hijo Ruben don Domingo Andrés Frois Regis, tres profesores de la primera época.

Y a todos ellos se agregaba un personaje muy especial que tuvo en esos primeros tres años el Instituto, me refiero a la portera doña Gregoria Villegas, que vivía en la esquina de la intersección de las calles 19 y 20, en una antigua casa que según algunos habría sido la vivienda de uno de los jefes militares.

He tratado de no olvidarme de ninguna persona, de las que trabajaron y prestaron sus servicios durante los tres primeros años, o sea desde 1959 a 1961 inclusive, aunque es probable que hayan habido otros que ejercieron por pocos meses, sobre los que no han quedado registros. De todas maneras para salvar cualquier omisión al respecto les solicito a los lectores me lo hagan saber a mi casilla de correo para subsanar la misma.

jueves, 19 de marzo de 2009

VICTORICA DE ANTAÑO IV

Visto con ojos de recién llegado

El pasado viernes 13 de marzo de 2009 quedó inaugurada en el Museo Provincial de Artes de Santa Rosa, la muestra Homenaje al Ingeniero Agrónomo Juan Carlos Lassalle, quien estuvo muy vinculado a Victorica en la década del 50.

“Llegado a La Pampa en 1951 para fundar y dirigir la Escuela Agrícola de Victorica permaneció en nuestra provincia a lo largo de 30 años, desempeñando diversas tareas para el Ministerio de Agricultura. Perteneció al grupo fundador de la Universidad Nacional de La Pampa…”
Encuentro de un Grupo de Escritores Pampeanos a fines de la década del cincuenta. Entre ellos se encuentra Ana María Lassalle, Ricardo Nervi, Bustriazo Ortíz, Guillermo Mareque, Guillermo Gazzia, Walter Racca, Rosa Blanca de Morán y otros.

Su hija Ana María recuerda “llegué a Victorica en 1951, pocos días antes de cumplir dieciséis años, … Fue en el mes de noviembre y el bosque y los médanos cubiertos de olivillo me saludaron cuando me asomé a la ventanilla del tren.”

Su padre escribe en sus memorias, próximas a editarse: “Me interesó mucho el viaje hasta la Escuela, unos ocho kilómetros pasando entre las chacras, si así podían llamarse las pequeñas propiedades orillando al pueblo, después de cruzar el médano a la salida, salpicadas de arbustos ramoneados por algunas escuálidas ovejas. Después, en el último cruce de calles, el esquinero de la “luz mala” y ya se divisaban los importantes edificios con sus vistosas tejas rojas.”

“Me quedé unos días solo, gozando del bosque con sus ruidos entre el silencio: los graznidos de las chuñas, el aúllo de algún zorro perdido, el quejido de las ramas, el viento con su silbido. Lezaeta, el Inspector que más adelante vino a ayudarme decía: “Aquí se oye el silencio.”
La casa del Director de la Escuela Agrícola, rodeada de caldenes, donde Juan Carlos Lassalle y su hija Ana María pasaron sus primeros años en La Pampa entre 1951-1955. Foto Lázaro Pérez.

“Dicen que el General Pistarini, el famoso Ministro de Obras Públicas, constructor del Plan de las Mil Escuelas, inventado por Ivanisevich su colega de Educación, había ordenado que se respetasen los caldenes y la vegetación natural diciendo: “Al que corte un árbol, aunque sea un arbusto, lo echo.”

Retomando los recuerdos de Ana María: “Mi madre vivía en Buenos Aires –no tenía la menor intención de acompañar a mi padre en Victorica- y mis principales contactos eran los elementos de la naturaleza.”

Hace ya tiempo que Ana María Lassalle ha reconocido publicamente el hechizo que le produjo ese primer contacto con el bosque de caldén pampeano, seguramente que ese embrujo se produjo allí en la Escuela Agrícola, de cuyo paisaje quedó prendada para siempre.

Ana María Lassalle es una de las escritoras pampeanas más destacadas y por su obra poética y su destacada trayectoria en el campo de la cultura, ha sido distinguida en varias oportunidades a nivel provincial.

Notas del editor:
1) ¿Dónde estaba el esquinero de la luz mala?
2) Esta recomendación de Pistarini ¿habrá incidido para que se salvasen del hacha los “padres del monte”?

martes, 10 de marzo de 2009

ASOCIACION INSTITUTO

De Enseñanza Media Básica
El día 22 de marzo del año 1959 se llevo a cabo en el salón de actos de la Municipalidad de Victorica, la asamblea para considerar el informe de la Comisión Provisoria, que había comenzado a trabajar el año anterior. También fue presentado el proyecto de Estatutos y se realizó la elección de las autoridades de la Asociación Civil que estaba promoviendo la creación de un nuevo Colegio Secundario.

Las personas que integraron la Comisión Directiva en los distintos cargos, electos en la Asamblea citada fueron:

Año 1963 acto entrega diplomas 1963. Los primeros egresados del "Félix". La ex Directora Mercedes B.B. de Ares, el presidente de la Institución Angel Silvestre Villegas y algunas profesoras. Detrás el retrato del maestro Félix Romero, patrono de la Escuela.


Presidente: Ángel Silvestre Villegas (gerente de la sucursal local del Banco de la Nación) Había llegado a Victorica el año 1956 procedente de Santa Rosa y por su posición, fue un puntal importante para la recaudación de fondos para la Institución.

Vicepresidente: Jaime Sidebottom (Intendente Municipal)
Secretario: Osvaldo René Priani (empleado de la Escuela Agrícola y luego del Banco Nación)
Prosecretario: Esteban Balbi (comerciante de la firma Calandri y Cía.)
Tesorero: Alberto Rodríguez (encargado del escritorio de la Barraca de su hermano, Eladio Rodríguez)
Pro tesorero: Julio Cirilo Rochereul (encargado del escritorio de la casa de Remates Feria Demetrio Bravo y Cia)

Vocales: Titulares: Pedro Ricardo Viniegra (administrador de la firma Viniegra Hermanos)
Eladio Rodríguez (Dueño de la Barraca)
Agustín Borthiry (Encargado del escritorio de la firma feriera Pedro F. Rosolén)
Orlando Martín (Productor agropecuario y dueño de una carnicería)
Matías Koller (empleado de la Cooperativa de Electricidad)

Suplentes: Alfredo Gesualdi (Comerciante Artículos Regionales)
Raúl Solorza (Encargado de la Oficina de Correos y Telecomunicaciones)
Revisores de Cuentas: Marcelo Rochereul (Administrador de la fábrica de hielo, soda y gaseosas, Rochereul Hermanos)
Carlos E. Balech (Empleado de comercio y luego de la Escuela Agrícola)

Angel Silvestre Villegas Presidente de la Asociación Civil Instituto de Enseñanza Media y gerente de la sucursal Victorica del Banco de la Nación Argentina, junto a los primeros egresados (falta S.B. Medina) Novbre. de 1963, junto al mástil en el patio de la escuela.

Además de esta Comisión, posteriormente se designó un Consejo Técnico de Enseñanza, para cumplir con los requisitos vigentes de la educación privada. Esta estuvo integrada por el Dr. Marcelo Bonasegna, el maestro Alfredo Mario Trapaglia y el Perito Mercantil Jaime Sidebottom.

Vaya para todos ellos también el recuerdo en esta evocación, que a modo de homenaje quiero transmitir a la nueva generación victoriquense.

Estas dos comisiones tuvieron que organizar el comienzo de las actividades escolares dentro de las normas de la ley nacional 13.047 en cuanto al personal docente y las normas didácticas y pedagógicas del Ministerio de Educación, además de gestionar ante las autoridades nacionales, con el apoyo de las autoridades provinciales, la adscripción, la que se consiguió al finalizar el primer año al Colegio Nacional “República de El Salvador”, de la ciudad de General Pico.

Por esos años todavía corría el Ferrocarril y la comunicación y transporte de personas entre Victorica y General Pico era más fluida por este medio que con la capital santarroseña, con la cual nos vinculaba un colectivo que venía de Santa Rosa y retornaba en el día.
Por su parte las autoridades designadas por esta Comisión Propietaria, para dirigir el Instituto fueron: María Fredesvinda Bustos Bazán de Ares, como Directora, Rogelia García de Villegas (esposa del presidente de la Asociación), como vicedirectora y Sara Esther Leyton como secretaria.

De I a D Escol Prado diario Zona Norte, Aroma Cabal, Pedro Sanz, Juan C. de la Torre. Sentados: Nélida Suarez de de la Torre, su hija y Angel Silvestre Villegas, departiendo.

Marcelo Rochereul es quien propone posteriormente que se bautice el hasta entonces “Instituto de Enseñanza Media Básica” con el nombre de Félix Romero.

Los grandes afiches que se distribuyeron no solo en Victorica sino en las localidades del noroeste pampeano y el sur de San Luis tenían este lema “Un Centro de Cultura para todo el Oeste de La Pampa y Sud de la Provincia de San Luis” .

La inscripción al primer año estuvo habilitada entre el 20 de febrero y hasta el 10 de marzo inclusive, habiéndose establecido el 1º de abril de 1959, como fecha de inicio de las clases, a la que concurrimos, si la memoria no me falla, más de cuarenta ingresantes.
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