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sábado, 16 de mayo de 2009

SALON PAMPEANO PINTURA 2009

El 15 de mayo del 2009 a las 20 horas quedó inaugurado el Salón Pampeano de Artes Plásticas en la especialidad Pintura.

Se presentaron 71 obras de diversos autores de distintos puntos del país. De ellas el jurado seleccionó 40, las que fueron aceptadas para integrar el Salón.

El Primer Premio “Subsecretaria de Cultura de la Provincia de La Pampa” (adquisición), le correspondió al tucumano Marcelo Floreal Lazarte, por su obra titulada “Camino a las nubes”.

El Jurado estuvo integrado por los artistas Diego Perrotta, Omar Panossetti y Horacio Paturlane. Recorriendo la muestra conversamos con éste último, también intercambiamos algunas inquietudes con el Subsecretario de Cultura el amigo Ángel Cirilo Aimetta, presente en la inauguración, quien nos informó que el próximo jueves estaría inaugurando en Victorica, la muestra Homenaje al Ingeniero Juan Carlos Lassalle, el primer director organizador de la Escuela Agrotécnica de aquella localidad. Se trata de la misma “Instalación” que pudimos apreciar hace algunas semanas atrás en el Museo santarroseño.

En el catálogo que se distribuyó, el artista Miguel de la Cruz escribe sintéticas pinceladas sobre los rasgos de las obras premiadas. Así refiriéndose a la obra de Lazarte dice en la frase final del segundo párrafo “No hay últimos planos que ocupen por completo el fondo, cada parte es un detalle de otra oculta. Es una imagen emparentada con la historieta, como las de Sosa, González y Watson.”

En tanto que en el cuarto párrafo de la Cruz agrega: “Más definidos, por tratarse de personajes frontales, retratados sobre una fuerte estructura, son los otros premios a las pinturas de Sosa, González y Collaud.”

Estaba comenzando a mirar las obras a la entrada del Museo de Artes (conocido comúnmente como el “Museo Verde”) situado en la intersección de las esquinas de 9 de Julio y Villegas de la ciudad capital de La Pampa, cuando me saludó un conocido amigo de Victorica, que hacía tiempo no veía.

Bibiana junto a sus padres, sostiene entre sus manos el testimonio del premio a la obra que está colgada en la entrada del Museo. Abajo uno de sus hijos. Foto de Pablo Datri.

Nos encontramos en la década del 70 cuando él era el sobrestante de Vialidad Nacional en Victorica y yo a principios de 1971 me hice cargo de la Secretaria de la Municipalidad, después del 76 el fue uno de nuestros clientes en la Librería “Zenia”.

Fue el quien me dijo que su hija había ganado un premio, ante lo cual lo felicité y también a su esposa de apellido Jaime.

Después que se entregaron los premios le solicité una foto familiar a la artista junto a su obra, a lo que accedió. Su esposo es Pablo Datri, editor del suplemento ECO, (¿tendrá alguna conexión las charlas hogareñas con la definición de la temática y los contenidos de la obra de la artista?), quien se ofreció gentilmente a tomarnos las fotos.

El padre y la madre orgullosos del reconocimiento que había obtenido su hija, en uno de los Salones más importantes de la Pintura que organiza La Pampa. Allí también estaban sus dos hijos varones, jugueteando entre los distintos espacios donde está colgada la muestra.

Bibiana González, de carácter humilde, pasa casi desapercibida, prefiere ponerse en segunda plano entre los artistas premiados. Usa anteojos permanentes, su abrigo parece reflejar algo del fondo de la tela sobre la que insertó las imágenes. Obtuvo el premio a la Mejor Obra de Autor Pampeano (adquisición) por su obra a la que tituló “Espacio Verde”.

Parados se encuentran todos los artistas premiados. Detrás de Andrea Sosa y con la cabeza baja se encuentra la artista victoriquense Bibiana González. (Foto Lerc 15-05-2009)

Ella nació en Victorica y vivió sus primeros años junto a sus padres y el resto de la familia en una casa al lado de la de nuestro abuelo Luis Cesanelli. Después su padre fue trasladado a Santa Rosa, cuando lo que quedaba del antiguo campamento de Vialidad Nacional fue llevado a Santa Isabel.

Esta nueva residencia le dio la oportunidad de ingresar a la Escuela de Artes, estudiar, aprender, practicar, trabajar, casarse, formar una familia. Continuar estudiando y trabajando, exponer, intentar una y otra vez.
Sabemos que el camino del arte no es fácil y que para las mujeres es mucho más complicado aún. Si a eso le sumamos las estrecheces de medios y recursos que limitan a veces las ganas de participar, se entiende porque Jóvenes como Bibiana González, no pueden mostrar mas a menudo el universo de sus creaciones.

No es menor el espaldarazo del Jurado que ha recibido Bibiana González, que compitió en esta oportunidad con artistas pampeanos de basta y reconocida trayectoria. Esperemos que esto le sirva para incentivarla no sólo para crear más, sino fundamentalmente para animarse a exponer más el producto de su imaginario.

martes, 27 de enero de 2009

"POCHO" RIELA

"Ilustrador de la historia pampeana”

El suplemento cultural de los domingos del diario La Arena, “Caldenia” publicó el 14 de abril de 1996, la primera de una serie, que Walter Cazenave denominó “estampas del artista”, realizadas por Carlos Alberto Riela a plumín y tinta china.

La serie fue titulada “Del pasado y de esta tierra” y aunque son pocas, lástima que éstas y otros trabajos publicados en la revista de la Cooperativa de Electricidad Santarroseña no hayan sido recuperadas aún para formar parte de un trabajo mayor de rescatar la personalidad de este auténtico artista que fue el amigo Riela.

Seguramente esta obra estuvo basada en alguna de las fotografías de la década del sesenta, cuando algunos niños se dedicaban al oficio de aguatero en Victorica.

De él en la nota citada dice el propio profesor Cazenave “Para los lectores de nuestro diario resulta obvia la presentación de Carlos Riela en su condición de dibujante. En ese aspecto el artista –autodidacta, de inclinación clásica y tradicionalista- acredita suficientes méritos, especialmente en lo que hace a sus trabajos como ilustrador de la historia pampeana”.

La serie comienza con “A contraviento”, continúa con “La panadería Olmo”, se proyecta con “El vendedor de golosinas”, alcanza un gran momento con la obra “El carrito aguatero”, tiene su clímax con “La visita”.

Probablemente esta estampa haya estado basada o en una antigua foto o en recuerdos de la niñez del dibujante que supo vivir con su familia en el campo.

Sobre ésta última ilustración Cazenave acota en la introducción del epígrafe adjunto: “La intensidad de la alegría de los protagonistas de las visitas campesinas, sesenta y más años atrás, solamente puede contarlas quien las haya experimentado.” Es que justamente “Pocho” Riela ponía en el dibujo sus propios recuerdos y los profundos sentimientos de amor hacia la primera etapa de su vida donde transcurrió su niñez.

No se si esta que comento fue la última de las “estampas” publicadas en Caldenia, pero vale como muestra estas, algunas de las cuales reproduzco para que puedan apreciarlas.
Foto tomada por Lazaro Perez en Victorica en la década del 60 en la esquina de la casa de Mauricio Sarranz había un grifo. Más atrás a la derecha se alcanza a divisar el antiguo Hotel de Lemme demolido en la década del 70.

Aprovecho para insertar una fotografía tomada por Lázaro Pérez en la década del 60 cuando varios niños se dedicaban a llevar agua desde los grifos de Obras Sanitarias hasta las viviendas de los pobladores cuyos pozos se habían secado.

Seguramente los abuelos victoriquenses de la década del 50 recordarán a los Olmos y su carro ambulante de distribución de galleta, pan y facturas a domicilio. Había también verduleros ambulantes, heladeros ambulantes y por supuesto los lecheros ambulantes que día por medio o a veces diariamente dejaban la leche en los hogares victoriquenses.


La noticia periodistica ilustrada con una toma donde se puede apreciar el oleo pintado sobre la pared de la chimenea de una estufa en una casa antigua del campo donde vivieron la familia de su esposa.

La iniciativa de otros amigos de Victorica de rescatar un friso que “Pocho” pintó en el frente de la estufa de la casa de campo donde antiguamente habitaron los García con su familia y trasladarlo a Victorica para revalorizar un proyecto de paseo del Arte que piensan bautizar con el nombre de Carlos Alberto Riela, será un justiciero y merecido homenaje. Lástima que, como siempre, los homenajes no se hacen en vida. Los argentinos tenemos demasiado adentro la cultura necrofílica. Declaramos el amor a las personas cuando ya se han ido de entre nosotros.

Links relacionados:

Homenaje a Pocho Riela

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