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lunes, 9 de enero de 2012

PATRIMONIO ARQUITECTONICO EN VICTORICA


Victorica es el pueblo más antiguo de la actual provincia de La Pampa. En las primeras décadas y de la mano de Alfonso Capdeville, pensó en sumarse a la puja por ser la sede de la Capital de la entonces Gobernación de La Pampa Central, de los denominados Territorios Nacionales.

Tenía más población que General Acha, por lo menos hasta el Censo Nacional de 1895, incluso que Santa Rosa que había sido fundada recién en 1892.

Contaba con agua apta para consumo humano, a pocos metros de profundidad. Pero tenía un problema de origen. El de la titularidad de dominio de las tierras, dado que había sido fundada sobre un predio que se creyó fiscal, pero que ya había sido entregada como garantía en pago de los bonos del empréstito que financió la “Conquista del Desierto”.

Por otro lado, justo en el momento en que comenzaban las presiones fuertes para definir el cambio de localización de la Capital de la Gobernación, en Victorica se produce un cruento enfrentamiento entre Capdeville y su gente y quienes se le oponían, económica y políticamente.
Esto hace que muchas de las inversiones en propiedades que se pudieron hacer en Victorica, terminaron finalmente en la “Estancia Telén”, en cuyo predio Capdeville fundó el pueblo del mismo nombre en 1901.
Frente a la plaza se encuentran estas dos viviendas cuyo frente tienen una serie de molduras, propias de las que hizo el italiano Condotta a su paso por Victorica. Foto Jimena Roldán enero 2009
Victorica no tiene grandes edificios o construcciones de valor arquitectónico considerable. Las casas de familia son modestas, los edificios destinados a Organismos Públicos tampoco son importantes, excepto el del Banco de la Nación Argentina que se inauguró en 1913 y que es un plano tipo que se utilizó en todas las sucursales del país.
Edificio Sucursal Banco de la Nación Argentina de Victorica inaugurado en 1913. Frente a la esquina oeste de la Plaza. Actualmente se conserva intacto. Foto Lerc 1980.
Asimismo las instalaciones comerciales e industriales, hasta 1912 (treinta años después de haberse fundado el pueblo), no cuentan con locales de mayor importancia que las que ya tenían General Acha o Santa Rosa.
Alrededor de la Plaza se ubican los principales edificios con algunos rasgos de líneas arquitectónicas, dado que fueron planificadas en otros lugares donde se recurrió a técnicos y especialistas de la construcción.
Casa de comercio Imbelloni Hermanos, a una cuadra de la plaza, con sótano amplio. Actualmente sin mantenimiento. Foto Lerc enero 2009.

Echemos un vistazo a las construcciones en las manzanas contiguas a la Plaza, que verificaron los Inspectores de Tierras Fiscales en 1908.
Manzana 136 Plaza. Manzana 137 (hacia el este, sentido inverso a las agujas del reloj) Municipalidad, Policía, Biblioteca e Iglesia Parroquial. Manzana 120 adjudicados los cuatro lotes (de 50x50mts), pero aparentemente baldíos. Dos de ellos al adjudicatario García. Manzana 121 Joaquín Llorens. Manzana 122 esquina Fermín Huarte. Manzana 135 Consejo de Educación construida la Escuela sobre la calle (Ernesto Rodríguez hoy 17) Manzana 154 José Rosalín. Manzana 153 Juan Mundet. Manzana 152 ¿Soria?

Al principio la mayoría eran terminados ladrillo a la vista. La característica era la altura, puertas y ventanas también altas, techos de chapa y pisos de cemento alisado. Para evitar el calor se hacía un cielorraso a veces de ladrillo y se colocaban las tomas de aire para la ventilación.
Un informe del enviado especial de la revista “Caras y Caretas” de 1907, que anduvo por Victorica, está ilustrado con diez fotografías.

De ellas se deducen, por lo que expresa el texto que probablemente los edificios más importantes eran el de la firma J. Llorens, J. Antich y Cía. (frente a la Iglesia) y la del señor José Ares Bustelo (frente a la Escuela).
Antiguo edificio de la Municipalidad, demolido en 1981 para construir en ese lugar el actual.
En cuanto a los Organismos Públicos aparecen dos realidades: las ruinas en las que están el Juzgado de Paz y la Comisaría, cuyas paredes se han derrumbado por un fuerte viento. En tanto que la municipalidad y el monumento nacional en la Plaza muestran su solidez.
Por otro lado las iniciativas privadas han impulsado también el progreso de la edificación en Victorica, dado que para esa fecha hace unos años ya se ha inaugurado el local de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos Humberto 1º. En cambio la Biblioteca Bartolomé Mitre, que había sido fundada en 1905 todavía está en un edificio precario prestado al lado de la Iglesia.

El primer comercio importante de Victorica fue el Hotel y Almacén de Ramos Generales de Lemme, cuyo edificio fue demolido en la década del 70.
El frentista Isidro Condotta, italiano, fue traído por Leyton y Luiggi Cesanelli en la década del 20, para realizar la terminación de algunos frentes con molduras, algunas de las cuales se conservan hasta hoy.
Antigua casa de Ramos Generales de J.Llorens, J. Antich y Cía. Se puede observar sobre la carga del techo uno de los clásicos ornamentos. Demolida y subdividida. Foto Antonio Vidal década del 30.
La guerra del 14 produjo el alejamiento de algunos franceses y otros inmigrantes que decidieron volver a su patria a defender su bandera.
Los comentarios de Félix Berazategui (inmigrante español) al llegar al pueblo en 1913, menciona haber visto alrededor de la Plaza los edificios que ya he citado, a los que agrega “una confitería, dos boliches y la casa de chapas del español Francisco Larrocea”.

En 1904 don Francisco Lemme le vende el Hotel “Francia” a don Juan Bautista Cazaux, que se han venido de la Isla del “Chalileo”. “El boleto –dice el diario La Capital-, rezaba casa de material, pero la sorpresa de Cazaux fue mayúscula cuando, al caerse un pedazo de revoque, aparecieron debajo adobes crudos.” Parece que el litigio entre Lemme y Cazaux por el engaño, fue una guerra de solicitadas y denuncias cruzadas que alimentó la "comidilla" del pueblo, y ya se sabe que pueblo chico….
Antiquisimo Hotel Francés, propiedad de Lemme, vendido a Cazaux, posteriormente demolido. Actualmente en ese lugar está edificada la sucursal del Banco de La Pampa. Foto Ideal de Lázaro Pérez decada del 60.

Lamentablemente las demoliciones, van cambiándole la fisonomía al corazón victoriquense: las viviendas de los Lemme, el ex Hotel Francés de los Cazaux, incluso el propio edificio municipal en 1981, han desaparecido ya. Rumbo a ese mismo destino parece que estarán destinados las propiedades de los Marzano y otros antiguos pobladores de Victorica que invirtieron en propiedades urbanas.

El primer caso de restauración y puesta en valor, que parece evitará la piqueta sería, la antigua casa de Máximo García, frente a la Iglesia, que se convertirá en el Centro Cultural de la localidad de Victorica, con proyecto del Arquitecto Miguel García y financiación de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de La Pampa. Sin embargo el proyecto habría quedado sin financiamiento y se construyó otro edificio con fondos nacionales en la zona que era conocida como la de los "cuatro esquineros".

domingo, 30 de agosto de 2009

DOÑA ROSA MALDONADO

TEJEDORA EN TELAR
Rosa Maldonado es hija de Clara Maldonado, aborigen y destacada artesana de Puelches (La Pampa).
Rosa desde los seis años se radicó con su familia en Santa Rosa. Aprendió de su madre el antiguo oficio de hilar lana y tejer en el telar, todo totalmente artesanal, sin el auxilio de tecnologías.
Desde hace varios años dicta cursos, desde la Subsecretaría de Cultura de La Pampa, donde trabaja, para la transmisión oral de este saber ancestral, que no está registrado en libros y que se viene transmitiendo de generación en generación.
Rosa Maldonado al centro, sonriente y alegre, junto a algunas de las visitas que se interesaban por conocer detalles de su arte.

Ya en el año 1986 Rosa tuvo el honor de representar a La Pampa en la Feria de la República que se organizara en Buenos Aires.
En el año 1992 fue distinguida por la Fundación “Alicia Moreau de Justo” con el reconocimiento a una Actitud de Vida.
En 1993 integró la delegación de La Pampa que participó en la Exposición Rural en Palermo.

Rosa Maldonado ha participado de innumerables encuentros, exposiciones y muestras de Artesanos, provinciales, locales y regionales.
En el año 1994 la Fundación Alicia Moreau de Justo le entregó Diploma y Medalla por sus trabajos, distinguidos por la autenticidad y la calidad.

El programa que acompañó la presentación de la muestra está ilustrado con un poema que "El Bardino" Julio Domínguez, le dedicara a su antigua compañera de trabajo de la Subsecretaría.

Participaron con sus trabajos junto a Rosa Maldonado sus alumnas Elisabel Navarro, Celina Guinder, Elba Albariño, Ana María Juárez y Elsa Simonassi.


Rosa Maldonado es una de las expresiones más auténticas de la antigua herencia cultural de los aborígenes, que forma parte integrante de nuestros rasgos de identidad pampeana. El pasado 28 de agosto, Rosa se presentó con algunas de sus alumnas en una muestra compartida, en el Museo de Artes de La Pampa. Allí la escuchamos, fueron pocas sus palabras dado que inmediatamente se corrió del micrófono, para dejar que fueran sus alumnas las que dijeran lo que sentían.

Se expusieron además de las distintas prendas, ejemplos de las distintas etapas por las que pasa la lana hasta su hilado final, apta ya para ser empleada en los tejidos.

La mayoría de las alumnas son personas adultas, algunas abuelas. Después hablamos con ella, me preguntó si había probado las tortas fritas que había hecho ella con sus propias manos, efectivamente ya las había probado, estuvieron exquisitas y fue un elemento más de lo telúrico que acompañó la presentación.

viernes, 14 de agosto de 2009

GENERAL PICO CIUDAD INDUSTRIAL PAMPEANA I

La “Chicago Pampeana”, o “General Milonga”VINCULOS CON VICTORICA


Hace cuatro años se cumplió el Centenario de la fundación de la Biblioteca Popular Bartolomé Mitre de Victorica, la primera dentro de los Territorios Nacionales de entonces, en la que tanto tuvo que ver Pedro Telmo Lobo, que fue su primer tesorero y años después, dos veces intendente de General Pico, ciudad que en noviembre del 2005 festejó su primer centenario.
También el francés Miguel De Fougéres, el italiano Ludovico Brudaglio y Angelina Lémme que formaron parte de la sociedad victoriquense de la primera década del siglo XX, estuvieron vinculados a la Biblioteca Popular como protagonistas de actividades culturales, quienes posteriormente se integraron a la pujante ciudad norteña.

Victorica había sido fundada al noroeste del territorio, cerca del límite sur de San Luis, un 12 de febrero de 1882, por la columna militar que bajó de las provincias de Córdoba y San Luis. Seis meses después lo sería General Acha mucho más al sur, por la columna militar que llegó desde el oeste de la provincia de Buenos Aires, constituyéndose en la primera capital, del territorio nacional de entonces.

Una década después del inicio de la primera población urbana cristiana, don Tomás Masson crearía dentro de su estancia “La Malvina”, el pueblo de Santa Rosa. Esto apuró la decisión de los dueños de las tierras vecinas de agilizar los trámites a efectos de crear Toay.
En tanto que años más tarde en el nordeste y en mejores tierras, nacía Intendente Alvear, aunque la primera población bien norteña hasta ese momento, había sido Parera.
El paseo en Homenaje a los aportes de las distintas colectividades de Inmigrantes que se afincaron en General Pico

EL PREDOMINIO DE GENERAL PICO
Cuando el francés, Eduardo de Chapearouge mensuró las tierras de don Eduardo Castex, quien las había adquirido a Camilo E. de Alvear, para lotearlas y fundar a fines de 1905 un pueblo, al que bautizó con el nombre de su amigo, el ex gobernador, general Eduardo Pico, ya Santa Rosa se había convertido en la nueva Capital del entonces Territorio Nacional de La Pampa Central.

El Ferrocarril Oeste proveniente de Trenque Lauquen llegó a General Pico a principios de 1906 (la estación se habilitó al publico el 20-6-1906) y al promediar el año 1908 ya estaba en Telén, generando un tráfico comercial importante en toda la línea la cantidad de cereales, lanas, frutos del país y pasajeros, atrajeron también al ferrocarril Buenos Aires al Pacífico. Los talleres del Ferrocarril Oeste se inauguraron en diciembre de 1909.
Sobre la avenida se encuentra, frente al edificio de la Municipalidad de General Pico, el gran mástil para el izamiento del pabellón nacional

Poco a poco los pampeanos norteños se preparaban para competir con el eje del poder económico y político que se había generado entre Macachín, General Acha y Santa Rosa-Toay, que ya contaban con dos líneas ferroviarias con la conexión al puerto de Bahía Blanca y tenían la capital cerca.

Victorica, de la mano de Capdeville, quiso competir también por ser capital, pero de a poco fue perdiendo importancia a medida que aparecieron los nuevos centros urbanos en el este y el norte y sobre todo afectada por la quiebra de la paz social, a raíz del enfrentamiento entre leales y adversarios al intendente. Los cruentos sucesos de 1899 dejaron tres muertos y varios heridos, que Capdeville atribuyó después a forasteros y a un romántico capitán retirado (Adolfo Corvalán). El atractivo que General Pico logró en sus primeros años de desarrollo, le sirvió hasta bien entrada la década del 20, en la que todavía lideraba el ranking de los centros urbanos poblados
Una formación de tren trasladando alrededor de 2.500 trabajadores golondrinas para levantar la cosecha en la amplia zona de influencia de General Pico.

El censo territorial de 1920 arrojaba estas cifras para los primeros diez lugares:
1.- General Pico 6.4492.- Santa Rosa 5.563
3.- General Acha 3.266
4.- Intendente Alvear 2.739
5.- Eduardo Castex 2.414
6.- Realicó 2.376
7.- Victorica 2.2668.- Toay 1.863
9.- Quemú Quemú 1.808
10.- Trenel 1.807

El siguiente censo territorial que se llevó a cabo en 1935 reveló el cambio de liderazgo, superando Santa Rosa por escasos 530 habitantes a General Pico, que ya había sufrido los graves problemas de la caída de cenizas de 1932 y el incremento de la desocupación, como consecuencia de la gran crisis del año 30 cuyos coletazos de quiebras y desempleo se hicieron sentir fuerte en aquella naciente ciudad “industrial”.

EDUARDO DE CHAPEROUGE
El que sería fundador de General Pico había nacido en Buenos Aires en 1855. Cursó estudios en el Colegio de Ingenieros del Rey de Londres (Inglaterra) y enriqueció su visión del mundo y sus conceptos culturales en viajes por varios países de Europa y a los Estados Unidos.
 
En 1915 ya los hermanos Borthiry surcaban el cielo de General Pico con un avión y un aeroplano, convertidos en los pioneros de la aviación pampeana.

De esos conocimientos seguramente habrá salido el moderno diseño de la planta urbana de General Pico.
Su amistad con el general Eduardo Gustavo Pico, quien fuera gobernador del territorio nacional de La Pampa, le valió la convocatoria para que lo acompañase desde la Secretaría General de la Gobernación instalada por ese entonces en General Acha. Como retribución a su memoria Chaperouge bautizó con el nombre de Pico, quien había fallecido en 1904, al naciente pueblo que el ex gobernador no tuvo la suerte de conocer.
Fue un activo promotor de la subdivisión de tierras, siendo a veces fundador directo de centros urbanos, no sólo en La Pampa sino también en San Luis, Santa Fe y Buenos Aires y en otras ocasiones fomentando las medidas tendientes a las mensuras y puesta en valor para su posterior loteo.
 El ferrocarril cumplió un importante rol en el desarrollo, la expansión y la consolidación de General Pico en sus décadas iniciales.

En ocasión que el General Pico se encontraba fuera del territorio en 1899 se produjo el levantamiento de la revuelta de Victorica que depuso por las armas al intendente Alfonso Capdeville. A él le tocó ponerse al frente de la columna de policías y agentes de la Gendarmería Nacional, que desde General Acha viajó a Victorica para poner orden y reponer a las autoridades que habían sido tiroteadas y arrestadas por los sediciosos.

Estaba casado con Dolores Bazán, con quien tuvieron una descendencia de cuatro hijos.
El día de la fundación se hizo correr un tren “expreso” en el que arribaron las autoridades de entonces y por supuesto el fundador que poco tiempo después se ausentó. Entre 1906 y 1909 fue diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, siendo electo nuevamente en 1914.
Una calle y un Colegio Secundario de General Pico perpetúan su nombre en dicha ciudad.

martes, 16 de junio de 2009

"EL POBRE VIEJO"

HACE CUARENTA AÑOS ESTE PAMPEANO FUE EL MEJOR
Trabajando en el campo o en hornos de ladrillos, Rosario Balmaceda, era hombre de a caballo, pero con gran afición a las jineteadas. No se perdía una. Donde había doma allí estaba él anotándose para subir en alguna especialidad.
Ha recorrido prácticamente toda la Argentina. Allí donde había una domada, era difícil que faltara Balmaceda.
El periodista la pregunta ¿Iba sólo? “Solo, siempre iba solo. Y yo lo hacía en la época en la que se podía viajar a dedo, hoy ya no se puede. En alguna oportunidad me dijeron que Santa Cruz era linda y allá me iba, a dedo. Una vez partí de…mire el apellido que le voy a nombrar: General Balmaceda, un cruce que hay entre Chile y Argentina. Salí a dedo hasta Misiones, tardé un mes y medio, pero en toda jineteada que encontré por delante me presenté.”
Día de domada en el Campo de Doma "Rosario Balmaceda" de Victorica, cruzando la calle del Parque Los Pisaderos.

Balmaceda se siente reconfortado por lo que consiguió, compitiendo con argentinos, uruguayos y chilenos, domando caballos bravos, que varias veces le produjeron heridas y arriesgando su integridad física. Pero él se recuperaba pronto y su entusiasmo le daba energía suficiente para estar presente en la próxima jineteada.

Es un hombre agradecido por lo que le dio la vida y reconoce todo el apoyo de quienes lo ayudaron y también se preocupa por rescatar del olvido a otro compañero, por eso lo nombra.

El jóven Rosario Balmaceda, fue uno de los grandes animadores de las jineteadas de las décadas del 60 y del 70. Estando presente el espectáculo estaba asegurado.
¿Qué significó para usted 1969? Indaga el periodista. “En el año 1969 me nace el pasado de las jineteadas que yo venía haciendo. Porque yo era una “gloria para La Pampa” Traje el Primer Premio Nacional de Jesús María, sin carteles, sin televisión, sin radio, sin nada. Fui allá y me consagré campeón. El primer campeón que tuvo La Pampa. Eso me causó una gran satisfacción y me sigo satisfactorio porque fui el primero”.
Monumento al Domador situado en la Circunvalación Sur (Santa Rosa-La Pampa) casi llegando a la rotonda. Lástima grande que no hayan incluído el nombre de Balmaceda en la placa que recuerda a todas las delegaciones de pampeanos que han ido a Jesús María (Córdoba)
¿Cómo nació el apodo “Pobre Viejo”? quiere saber el periodista y Balmaceda recuerda. “Bueno, como le decía, yo estaba en los hornos y no me gustaba. Cuando podía jineteaba algún caballo. Y “pobre Viejo” nace por acá cerca, en un premio que gané en Naicó por el año 50. Y con un corte de tela que me regalaron, una chica de apellido Frank me hizo una corralera. Ella me tituló: “Pobre Viejo”, ahí nació y seguirá hasta siempre, así no monte a caballo va a ser siempre lo mismo.”
¿Cuál era su especialidad en la monta? Curiosea el periodista, ante este hombre humilde, sencillo y que cuesta pensar e imaginarse, a la edad que tiene ahora, que haya sido el eximio domador que la gente menta.
Recorte periodístico con dos fotos. A la derecha el momento de su mayor alegría. Recibiendo la copa de Campeón y a la izquierda, ya entrado en años, respondiendo las preguntas de la periodista.
“La clina, la especialidad mía fue la clina en pelo, pero en pelo. No con un tiento como se monta hoy. Ahora le ponen una soga con una cruceta y la pasan contra el pecho. Eso no sé, que se yo, por ahí hago mal en hablar de esto, pero me parece que no es lo mismo. Hace 3 o 4 días me encontré inesperadamente a quien yo había visto de muy chico montando en pelo. Y esto lo hago mención para recordarlo porque nadie lo recuerda, de todos los que han pasado por programas gauchos de TV, de este hombre nadie se acuerda y yo hoy lo voy a nombrar: “PequeñoStefanazi, uno de los mejores jinetes que tuvo La Pampa en clina.”, dice Balmaceda.
Muchos no sabrán quien es Rosario Balmaceda, pero cuando se dice "El Pobre Viejo", todos recuerdan a este muchacho humilde, respetuoso y enamorado de las jineteadas.

En homenaje a este hombre, corajudo, baqueano y apegado a las tradiciones, es que el Campo de Doma de Victorica, donde se realizan todas las Jineteadas de la Fiesta de la Ganadería y las demás que se organizan durante el año, se llama “Rosario Balmaceda”, toda una “Gloria Pampeana”.
Que injusticias tiene la vida, que habiendo sido el primero en ganar un galardón al coraje y la vaquía en el campo mayor de la doma nacional en Jesús María, su nombre no figure en el mármol, que con toda justicia si reconoce a los que fueron después.
.
Falleció el 23 de agosto del año 2022 en Santa Rosa (La Pampa) a los 81 años de edad, había nacido en un campo en los alrededores de la Colonia "La Pastorial", de Telén hacia el oeste.

martes, 26 de mayo de 2009

UN GRAN POETA PAMPEANO

La editorial Amerindia de Santa Rosa (La Pampa), presentó en diciembre de 2008, la primera edición de la obra Canto Quetral/Tomo 1, perteneciente al poeta Juan Carlos Bustriazo Ortíz, una de las voces mayores de resonancia nacional, de la lírica pampeana.

Este tomo inicial, recopila los primeros seis libros de poemas escritos por Bustriazo en la década entre 1954 y 1964. Hasta ese momento sólo se conocían unos pocos libros editados de una bastísima producción que aún permanece inédita.

El haber dejado impreso en la tapa el número del tomo hace suponer que la editorial tiene la intención de continuar publicando la obra de este valiso hombre de las letras pampeanas, quien después de muchos años, recien puede alegrarse con la difusión de su obra, que hasta hace algunos años sólo conocían muy pocos sectores. Su mayor difusión se había logrado gracias al cancionero pampeano y grupos como "Confluencia" que editaron en la década del 0chenta un cassette con parte de la misma.

La edición tiene una introducción del poeta Edgar Morisoli, otro de los grandes escritores pampeanos y amigo de Bustriazo, quien se refiere al universo y lenguaje poéticos del "Penca" como le conocen sus amigos más íntimos. Morisoli comienza su introito, con una cita de otro de los grandes poetas que ha dado La Pampa, el desaparecido Juan Ricardo Nervi.

Le sigue un prólogo un poco más extenso de la profesora y escritora Dora Batistón, una estudiosa de la obra de Bustriazo y también amiga del poeta.

Para quienes no conocen la obra de Bustriazo el contexto que dan estas palabras iniciales de Morisoli y Batistón, son muy didácticas. Ambos coinciden sobre la trascendencia de la obra de este escritor que ha realizado un aporte fundamental en la búsqueda de nuestra identidad y a la "pampeanidad" de nuestro acerbo cultural.



Cochi-Có

Anda la sangre viajando
con el aura mata verde,
y por el rémington zumba
la muerte del huinca malo.

Cuando la luna se anocha
de fantasmas pueleneros,
los invasores ya pisan
la tierra del Agua Dulce...

Cochi-Có!...
Cochi-Có!...
Tu grito cobre retumba,
y un penacho colorado
está sangrando en la luna!...
II
El queupú de la batalla
rompe los huesos del blanco
y la punta de la chuza
se encristiana y arrebola.

La voz de Tránsito Mora
gime en el piedral mojado,
y Yancamil no perdona
a los huincas brilladores...

Cochi-Có!...
Cochi-Có!...
Tu grito cobre retumba,
y un penacho colorado
está sangrando en la luna!...



Se editaron mil ejemplares y el tomo cuenta con 410 páginas. Al final se le ha agregado la bibliografía utilizada, un índice de vocablos y un índice que clasifica los poemas, distinguiendo los que han sido musicalizados.

La tapa contiene la imágen del óleo del pintor Arquitecto Miguel García que titulara "Lobocó, tierra baya".

Se ha intercalado además algunas fotos y copias de fragmentos de los manuscritos que el poeta utilizara como borradores originales en los que escribió de su puño y letra las poesías.

Más sobre Bustriazo Ortiz en este enlace y aquí

miércoles, 6 de mayo de 2009

CURANDERISMO Y REMEDIOS CASEROS

En todos los pueblos de La Pampa, se han mezclado los conocimientos de los aborígenes, los criollos y los inmigrantes con respecto a la forma de tratar distintas enfermedades, afecciones, dolores y los remedios a utilizar para controlar cada dolencia, cada malestar, a veces alimentados por sugestiones o problemas psicológicos.

El curanderismo le ha ganado no pocas veces la partida a la ciencia, propagándose de boca a boca, de una generación a otra, basándose o amparándose en la ignorancia por una parte y en la pobreza por otra.

La tradición oral, corregida, aumentada y mezclada con creencias y costumbres ha afianzado a lo largo de las décadas, muchas curas a veces con la palabra, otras con instrumentos caseros y otras con el empleo de distintos placebos. Es que la “ojeadura”, el “gualicho”, el “empacho” y otras manifestaciones parecidas. O el dolor de muelas, las lumbalgias, las verrugas o los orzuelos, han tenido practicantes con los más diversos resultados.

Los jóvenes médicos, que recalaban en los pueblos, tenían a menudo una opción de hierro: le declaraban la guerra abierta a través de la denuncia de éstas prácticas no autorizadas y que en muchos casos ponían en peligro la vida de las personas y de la salud pública, o trataban de comprender el fenómeno y de encauzarlo, distinguiendo lo que tenía sustento vital y que ayudaba al enfermo a superar el trauma, de aquello que era puro y vil comercio en boca de inescrupulosos, charlatanes que aparecían de vez en cuando ofreciendo curas milagrosas.
El chañar, es una de las tantas plantas, que conviven dentro del bosque del caldenal. Su corteza que envuelve el tronco era usado por nuestras abuelas para hacer té con azucar tostada para la tos. (Foto Emanuel Roldán febrero 2009)

DOÑA MARIA
Frente a la puerta de acceso al cementerio de Victorica estaba situada la manzana donde tenía su ranchito doña María. Paredes de adobe, techo de chapa, cielorraso de arpillera blanqueada a la cal, piso de tierra, canaletas para juntar agua llovida en un tambor. Gallinero, donde se mezclaban gallinas, gallinetas, patos y hasta un hermoso pavo real que era el atractivo de grandes y chicos cuando abría su inmensa y multicolor cola. Una chiva lechera y un macho cabrío junto a algunos cabritos en el corral, dos perros y montón de leña en el patio que estaba prolijamente cercado con ramas. Algunos chañares, molles, caldenes y tamariscos rodeaban el ranchito protegiéndolo de los vientos.

Doña María era una criolla catamarqueña, de modo que desde allá le mandaban algunas hierbas no conocidas en La Pampa y que ella empleaba para las tisanas, ungüentos o friegas.

Un poco más atrás desde donde tomé esta foto estaba el ranchito de doña María, que fue demolido hace muchos años. Pero en los abuelos aún quedan los recuerdos de esta "manosanta". (Foto Lerc enero 2009)

Era experta en preparados en los que mezclaba grasas de distintos animales, alcohol fino, hierbas y ciertos granos. En la habitación donde practicaba sus curaciones había un olor intenso a estos elementos combinados además con aromas de alcanfor, azufre y otros olores como el de la lámpara a kerosén con la que se alumbraba. En las paredes había estampitas de la virgen María y de la virgen del Valle, del sagrado corazón de Jesús y algunos santos. También cabellera humana de donde pendían algunos peines.

De un enorme baúl doña María extraía envoltorios de trapo blanco, a veces papeles o bolsas de papel madera, otras algodones o gasas donde tenía almacenados a resguardo del calor o del frío según fuese la época, los productos de su farmacopea y herboristería. Carqueja, poleo, malva rubia (para lavativas y afecciones del pecho), cepa caballo (utilizada por los indígenas como diurético y para tumores o heridas) y pelo de choclo (infusión que limpia las vías renales) eran algunos de los tantos. En unos estantes de madera una doble fila de frascos y frasquitos conteniendo pastillas, cenizas, líquidos, granos y yuyos: carqueja, buche de avestruz, buchina, manzanilla, lino, hinojo, cáscaras de naranja y limón. Molle, cebada, untura y pomada blanca, talco, agua oxigenada, aspirinas y sellos o cápsulas, preparadas por algún farmacéutico amigo.

Por supuesto que doña María no cobraba, pero aceptaba lo que el paciente dejara a voluntad. Aunque hacía saber cuánto le habían costado conseguir el envío de los yuyos milagrosos como para orientar al agradecido paciente. En ciertas ocasiones los más gratificados le hacían algún regalo, que ella se encargaba de mostrarlo a los demás visitantes para que sirviese de ejemplo.

EL ESPAÑOL DEL AGUA FRIA
Don Benito Iglesias era un español de esos tantos inmigrantes que recalaron en las primeras décadas del siglo veinte en Victorica, atraídos seguramente por las mentas del futuro porvenir comentado por viajantes de comercio y ferroviarios.

La patriarcal figura de don "Pancho" Sierra, el mentado bonaerense que ejercía la cura mediante la hidroterapia. En casa de la abuela Jacinta había un cuadro con su figura, al que se lo beneraba como un santo.

Su capacidad para las curaciones estaba relacionada con el uso del agua fría, lo cual le daba un atractivo particular, porque se salía de las curas tradicionales con hierbas, la palabra o diversos placebos.

Tenía su casa a dos o tres cuadras de la plaza para el lado del barrio de los Nicolás. Lo más atractivo que seguramente contribuyó a la expansión de su fama no fueron los baños de inmersión, ni los paños de agua fría, sino la utilización de botellas llenas de agua fría que aplicaba a sus pacientes achacados de distintos dolores.

Su tratamiento había superado el de las rodajas de papas en ambas sienes y se había impuesto como eficaz sobre todo para las cefaleas profundas y para migrañas complejas de esas que “parten la cabeza”, que toman el ojo con un dolor intenso y que dejan de cama desde los niños, pasando por jóvenes hasta los adultos.

Seguramente don Benito tendría en su consultorio una fotografía del legendario manosanta bonaerense don Pancho Sierra, maestro de la hidroterapia con agua fría. La gente no sólo de Victorica, sino del ámbito rural y de los pueblos vecinos acudía a sus terapias dentro de las que ofrecía también las ventosas, a las que una porción del pueblo era muy afecta en aquella época.

Alfonso Palmieri recordaba que siendo repartidor de la panadería de don Andrés Figueiro, cierta vez iba a los campos de la zona de Carro Quemado y Loventuel a entregar galleta y llevaba una damajuana de “agua curativa” que mandaba Iglesias para el señor Piorno que según él tenía una enfermedad incurable. Como el camión levantó temperatura y el radiador se le quedó casi sin agua, echó mano de la damajuana para salir del paso. La vació en el radiador y así pudo continuar el reparto, en la primera “bebida” que encontró, la volvió a llenar y así se la entregó a don Piorno que jamás se enteró del cambio de agua.

jueves, 30 de abril de 2009

EDUARDO CASTEX

EL SUEÑO DE LIVIO

Uno de los mayores poetas de La Pampa, Juan Ricardo Nervi, nacido precisamente en Eduardo Castex, escribió unos versos que dicen: "Si Usted no conoce el sur, no sabe lo que es La Pampa".

Parafraseando al poeta puedo decir, si Usted pasa por Castex y no conoce el Parque Jurásico, no sabe lo que es la creatividad de los pampeanos.

Probablemente desde alguna estrella Livio Curto debe espiar, en noches de luna llena, su sueño hecho realidad.

Dice el poeta José Narosky en su libro de aforismos "Silencios" que: "El hombre no es siempre lo que vive. Pero siempre es lo que sueña". Creo no equivocarme si digo que uno de ellos, se llamaba Livio.

Foto Lerc febrero del 2009

Sólo ese soñador inconmesurable que fué en vida Livio, pudo imaginar lo hermoso que podría ser un Parque poblado de estas figuras de la época del hombre de las cavernas. Aunque todavía está incompleto, porque falta el lago y algunas comodidades para el turista, pero allí está, es único en La Pampa y aunque no puedo asegurarlo, creo que en varias provincias Argentinas no existe algo parecido.

Foto Lerc febrero de 2009

Observar esas inmensas siluetas de animales prehistóricos, recortarse entre los árboles del Parque Jurásico, pueden llevarnos a pensar, que se necesitan en este mundo más soñadores como Livio, para que el mundo pueda cambiar un poco.


La talla de Livio, hombre de convicciones profundas, de corazón solidario, de amistad sincera, merece que este Parque tenga alguna referencia a su sueño concretado.

¿Será el espíritu inquieto de Livio alguna de estas aves, que vienen a posarse en esta enorme figura de dinosaurio en el Parque Jurásico, de su querido Eduardo Castex?

Porque el amaba a su pueblo, a su gente, ansiaba ver progresar a todos, porque intuía que eso significaría el progreso de la ciudad y por ende de La Pampa que soñamos juntos. Una Pampa que tuviese varias ciudades, con igualdad de oportunidades y de posibilidades de crecer para todos.

El duende de Livio debe jugar con esta imagen de bebe de dinosaurio, que él no pudo ver nacer de la magnífica creatividad de Jorge Fortunsky, el artista que construyó todas esta piezas que hoy forman el Parque Jurásico, de la ciudad de Eduardo Castex, provincia de La Pampa.



La fauma que puebla el Jurasik Park de Eduardo Castex (La Pampa), ahora están embellecidos por el trabajo de otro artista, quien ha tenido a su cargo pintar las figuras, dándoles una pátina de mayor realismo.

Si aún no lo conoce, no se lo pierda, si tiene hijos o nietos en edad de la niñez se lo agradecerán y si Usted mismo es una persona sensible y soñadora, no deje de concer este hermoso Parque, a la vera de la ruta nacional Nº 35, se puedan obtener muy buenas fotos.

martes, 31 de marzo de 2009

CINCUENTENARIO ESCUELA "FELIX ROMERO"

PRIMEROS ALUMNOS
Procedencia, actividades, anécdotas

A pesar que el objetivo planteado por los promotores de la Asociación Propietaria del Instituto Privado de Enseñanza Media Básica (que funcionó hasta la provincialización de la Escuela), era abarcar el radio del sur de San Luis y el extremo oeste de La Pampa, su cometido no fue fácil.

Los caminos a finales de la década del cincuenta para esos lugares eran huellas, con medanales. En épocas de sequías con pozos y en épocas de lluvias copiosas con lagunas, que por el encajonamiento de las mismas, no tenían desagote fácil y estaban durante varios días.

Cuando comenzamos las clases el día 1º de abril del año 1959 a las 13 horas, creo que éramos más de treinta alumnos. Por supuesto la mayoría de Victorica, luego algunos de Telén, recuerdo a Gerardo Kenny, una joven de Carro Quemado, Blanca Riesco y un alumno de Arizona (San Luis), nuestro compañero Edmundo Daniele.

Varios hacían uno, dos o tres años que habían dejado la primaria. En mi caso particular hacía más de un año que había egresado de ese nivel y ya estaba trabajando con mi abuelo en la Cantina del Club Social.

Al finalizar ese primer año, ya se había producido un desgranamiento importante. Ante esa realidad las autoridades intentaron retener poniendo en vigencia un programa de becas para los alumnos con mayores dificultades.

Recuerdo que a los alumnos que integramos el Cuadro de Honor al finalizar ese primer año nos obsequió la firma Eladio Rodríguez y Cía. un monto de $ 500,00 que nos depositaron en la libreta de Ahorros de la Caja Nacional de Ahorro Postal, que únicamente podía extraer el tutor del alumno menor de edad.

Alumnos de 1º, 2º y 3º curso, formados en el patio con abanderados y equipo para desfile. Los acompañan el Presidente Angel Villegas, la secretaria Sara Leyton y las profesoras Nelly Figueroa, Adelina Sarranz y Celia Santamarina. Año 1961.

En mi caso ese dinero recién lo retiré cuando ya tenía mayoría de edad, para que con mi propia firma lo pudiera extraer y me sirvió para el inicio de la carrera universitaria.

Los alumnos del Instituto, apoyados por sus profesores, preceptores, directivos y miembros de la Asociación Cooperadora, participaron activamente en las actividades institucionales y culturales de la comunidad de Victorica.

No sólo las actividades de educación física, sino también las musicales y las teatrales tuvieron en distintos grupos de alumnos expresiones amateur, pero realizadas con la mayor responsabilidad no exclusivamente de los profesores, sino también de esos jóvenes participantes.
Actividades.

Recuerdo haber integrado parejas de baile folklórico con otros compañeros y participar de los actos patrios al frente de la Municipalidad. Bailamos con Elba Pili y Susana Viglino “La Cortejada”.

También haber participado en una obra de teatro presentada en el salón municipal, dirigidos por Celia Porras e Irma Poggi. La obra no la olvidaré nunca porque se llamaba “El mancebo que casó con mujer brava”, de Alejandro Casona. La compañera y amiga Marta Guzmán hizo de “mujer brava” y yo de “Mancebo”.

En un pasaje de la misma había una discusión entre la mujer y el mancebo, en donde este enumeraba una serie de trabajos que para él eran torturantes. La memoria me jugó una mala pasada. Yo sabía, o creía saber los textos de memoria, pero una cosa son los ensayos con apuntador y otra cuando está la gente tan cerca y el apuntador está lejos.

Alumas y alumnos de Tercer Curso en el patio de la Escuela (Municipalidad) con el delantal diario. Circa noviembre 1961.

Así que dudé un poco y al final salí con una improvisación, para darle pie a que mi compañera continuara la obra con esta expresión: “y un montón de cosas más...” dije y creo que hubo algunas risas.

En los años posteriores el Colegio salió con la compañía de teatro “La Barraca” “honrando al homónimo que Federico García Lorca formó con sus estudiantes”, ha recordado Irma Poggi, a presentar las obras para todo el público en el Club Cochicó colmado de gran cantidad de público.

Los picnic del “Día del Estudiante” también fueron muy buenas ocasiones para compartir al aire libre actividades entre profesores, alumnos y miembros de la Asociación Cooperadora.
El tradicional se realizaba por aquellos primeros años en el campo del señor Emilio Kenny “La Pradera”. La recorrida por las “barrancas”, los juegos y el baile, los cuentos, el asado al asador de corderos exquisitos, clericó, acompañados por la tarde con la degustación de tortas caseras y rematando el día con una mateada con tortas fritas o pastelitos.
Anécdotas.
En el aula implementada en el salón de actos de la Municipalidad. Sara Leyton con las alumnas, antes de finalizar el año 1961.

Algunas anécdotas de aquellos primeros años iniciales del 59 al 63 vienen a mi memoria. Una vez apareció el busto de yeso del general Victorica con la nariz nota y pintada de rojo como simulando que estaba sangrando. Todos dijeron que no habían sido pero entre los sospechosos estuvieron “Rikin” Lonatti, el “turco” Abdala, Mario Marotti y algún otro.

Cierto día estábamos en el baño antes de la hora de entrada a clases, cuando de repente un compañero saca del portafolio un revolver. Yo no lo podía creer y me parecía que era de juguete, porque había conocido algunos que supieron tener el “Bebe” Castillo y el Omar Conchado, que imitaban muy bien a los reales. Cuando le pregunté al compañero sino era de juguete me contestó que no y me lo dio para que lo tuviera en mis manos. Ahí me di cuenta que era real, por el peso. No dije nada y salí como los demás.

Celia Santamarina profesora de Educación Física ensaya a los alumnos el paso de desfile, en la calle lateral al Club Cochicó y Cementerio. Abanderada Celia Etcheveste, escoltas Marta Etcheveste y Luis Roldán. Año 1961.

Otro día en el patio se armó una “guerra de piñas”, el fruto de las casuarinas que poblaban el patio de la Escuela. Un bando contra otro se tiraban proyectiles, hasta que todo terminó con el ojo del “turco” Abdala en “compota” y en tan malas condiciones que hubo que llevarlo al médico. Anduvo más de una semana con el ojo tapado.

Una última por hoy de mi cosecha: cierto día como lo hacíamos siempre veníamos caminando de regreso de la Escuela hacia nuestros hogares Armando “turco” Abdala, “Beto” Balbi, Jorge Viglino y yo. Nos sentamos en el banco de la plaza enfrente de la panadería de Figueiro y alguien dijo “Che vamos a comprar unas facturas”. Cruzamos la calle y entramos al local. Doña Amalia Viglino de Figueiro nos saludó y nos dijo ¿así que Uds. estudian inglés?, a lo cual respondimos que sí.

Entonces ella insistió “yo también estudie algo de inglés, a ver háganme alguna pregunta”, ante lo cual uno dijo “Whot time it is now?, y ella respondió Yes, yes, yes…” Ante la siguiente pregunta ¿What is your name? Ella volvió a contestar “Yes, yes, yes”. Todos contuvimos la risa, mientras ella nos despachaba y cobraba. Saludamos y nos fuimos a sentar nuevamente al banco de la Plaza, a comentar y reirnos a mas no poder, cuando alguien extrajo del portafolios un pedazo de dulce de batata, que había sustraído sin que nadie se diera cuenta.

Después de bailar folklore en un acto escolar un grupo de alumnas y alumnos de distintos cursos posan para el fotógrafo. (De sombrero Luis E. Roldán)

Irma Aurora Gatica de Poggi recordó en las bodas de Plata de la Escuela algunas otras anécdotas, que aquí resumo:

“..un tapial divisorio del corralón donde se avivaba la vecindad del patio de los curas, lugar donde picoteaban los poyos al decir de Gregoria que eran el blanco del cascoteo de los chicos de quinto y motivo de enojo de nuestros vecinos.”

“En la hoy antesala del imponente salón municipal funcionaba la secretaría con puerta hacia la plaza, pero cuando se necesitó la comodidad de esta sala, se archivó a la secretaria y preceptora en otro lugar y el local se convirtió en aula. Tras el traqueteo de un camino de tierra poceado y arenoso dos profesoras llegaron de la vecina localidad de Telén, golpearon la puerta que para su asombro estaba cerrada por dentro y tuvieron al borde del infarto, cuando voces poco comedidas pero nítidas y muy lejanas a la cortesía contestaron a sus golpes desde adentro.”

“Fueron acusados los de siempre que por supuesto negaron queriendo saber por parte de las ofendidas cuales habían sido las palabras que escucharon, finalmente el menos sospechado se levantó y confesó la culpa, pero nadie podía creerle. Aquí podemos aplicar el refrán, hazte la fama y échate a la cama.”

Celia Santamarina ensaya el coro de la Escuela en el Club Cochicó. Algunas alumnas hacen la venia y otros se están levantando. Con el equipo de gala para desfiles y actuaciones de verano.

Y una última, ocurrencia porque es digna de rescatársela, dado que muestra el desenfado de algunos alumnos, muy simpáticos, pero no afectos al cumplimiento de las “tareas para el hogar”.
Rubén Frois era uno de esos, portador de chispa para las salidas. La profesora quedó boquiabierta y sin saber que hacer ante la carpeta de Dactilografía que el alumno Frois había presentado completa, pero completamente manuscrita.

El desgranamiento fue elevado, motivado por la repitencia, el abandono, el cambio de modalidad en tercer año, dado que algunas jóvenes decidieron proseguir la carrera del magisterio. Otros porque ingresaron al mercado laboral y finalmente algunas jóvenes que se casaron y dejaron sus estudios.

Nuestro grupo fundador, llegó a la ansiada meta final de recibir el título de Perito Mercantil en 1963 con sólo seis alumnos. Cuatro varones y dos mujeres, quienes continuamos agradecidos a todos quienes nos dieron la oportunidad de alcanzar el título secundario.

Para quienes deseen leer más pueden ver las notas relacionadas editadas en días anteriores.

sábado, 28 de marzo de 2009

NUESTROS PRIMEROS PROFESORES

Recuerdos del “Félix Romero”
Hace cincuenta años


Un primero de abril del año 1959 comenzaba el primer día de clases en el entonces Instituto de Enseñanza Media Básica “Félix Romero” de Victorica.
Una de las columnas fundamentales de esa nueva institución educativa que estaba naciendo, sin duda que fueron los directivos y las profesoras y profesores.
Vaya en esta síntesis un reconocimiento muy especial a la par que el recuerdo para quienes ya no están entre nosotros.

La primera directora fue la maestra Mercedes F. Bustos Bazán de Ares, quien además tuvo a su cargo la cátedra de Castellano, en tanto que como Vicedirectora ejerció Rogelia García de Villegas, maestra y esposa del presidente de la Asociación Propietaria. En esta primera etapa del año fundacional asumió el cargo de Secretaria la maestra Sara Ester Leyton, quien también dictó la asignatura Geografía.
LA SEGUDA DIRECTORA junto a profesoras y exalumos el día del acto de las Bodas de Plata de la Escuela el año 1984. Foto Luis Roldán.

A ellos se sumaron la maestra Carmen Lidia Falabella, que tuvo a su cargo el área de Matemática y fue posteriormente la segunda Secretaria, el RPS Pedro María Marano, el farmacéutico Domingo Andrés Frois Regis, quien dictó Historia, Adolfo López Scala (“Negro”), Biología, José Sierra, Adelina Luisa Sarranz, música, la maestra Celia Santamarina quien en principio asumió educación física para ambos sexos. La maestra Raquel Caíno dictó Educación Democrática.

Ese primer y segundo año se completó con la escribana Nélida Suárez de de la Torre, profesora del área de derecho y luego segunda directora, el veterinario Juan Ginés Rivero quien dictó Higiene, la maestra Lucy Norma Palmieri, que se sumó al área de Castellano, Aroma Cabal en Dibujo, Nelly Figueroa en Actividades Prácticas, Irma Aurora Gatica, en Castellano y Norma Elina Lobato en Música. También la maestra Albina Pablo que vivía en la casa de sus padres frente a la plaza dictó la asignatura Educación Democrática.
La primera Directora, Mercedes Bustos de Ares, a su lado de poncho el presidente de la Asociación don Angel Silveste Villegas. Entre quienes escuchan está el Dr. Simón Sigalevich y Alberto Gesualdi.

En Tercer año se sumaron nuevos profesores y profesoras Henry Carlos Crasso, gerente de la sucursal local del Banco de la Nación Argentina asumió el área de Contabilidad, el farmacéutico Armando Bracelis se hizo cargo de la asignatura Merceología, Horacio Bartolomé Costantino, perito mercantil, ejerció en el área de la Contabilidad, Lucía Schulte de Kenny que vivía con su familia en un campo cercano a Telén asumió la responsabilidad del área de Inglés, María Isabel Birro de Laporta, maestra de la escuela de las “Chacras”, quien solía venir a veces en sulky, dictó castellano. Isabel siempre se acuerda, cuando la Directora del Instituto le había encargado preparar las palabras alusivas al acto con motivo del premio al poeta hindú Rabindranath Tagore, dado que en 1961 se cumplía el centenario de su nacimiento. Ella pregunto un día si alguno tenía algo sobre este poeta. Ante tal pregunta le digo que tengo una revista de la UNESCO donde en un artículo se habla sobre él, así que la llevé a la clase siguiente y se la presté. Después ella me contó “me salvaste la vida”, dado que la Directora y los demás profesores la habían felicitado, porque la mayoría no tenían ni idea quien era el tal Tagore.

Lucita S. de Kenny, Adelina Sarranz, Sara Santamarina, Domingo Frois Regis y Nelly Figueroa. Algunos de los primeros profesores que estuvieron en los festejos de los 25 años en 1984. Foto Luis Roldán.

El profesor Rubén Mirkin (casado con una de las hijas de Frois Regis) dictó Literatura, Celia Porras que ejercía el cargo de maestra en la Escuela Hogar de Telen donde vivía, se incorporó para el área de Matemática. Ella y la señora de Kenny compartieron los viajes en el auto particular de doña “Lucita”.

Alguien me hacía recordar días pasados una anécdota. Cierta vez de regreso a Telén se le pinchó una cubierta del auto a doña “Lucita”, estaban en el trámite de colocar el cricket en el camino de tierra entre las chacras (dado que aún no estaba la nueva traza posteriormente pavimentada en 1972), cuando en eso llega don Emilio Kenny en la camioneta que regresaba también desde Victorica rumbo a la estancia. Parece que don Emilio, para reforzar su disconformidad con su esposa, quiso darle una lección, pasó junto a ellas despacio y les dijo “Mamita, decile a Villegas que te ayude”. Eso tenía que ver porque durante los dos o tres primeros años hubo muchos profesores que trabajaron ad honorem.

Isabel Birro de Laporta lee un acróstico preparado especialmente para los festejos de las Bodas de Plata de la Escuela que la tuvo como profesora. Foto Luis Roldán 1984.

También formó parte del primer elenco de profesores Enrique Osvaldo Rodríguez oriundo de Santa Rosa, vivía en la avenida Roca entre calles Pico y Villegas. Se hizo cargo de Dibujo y Caligrafía, viajaba en el colectivo que hacía la línea desde Santa Rosa a Telén. Se enamoró de la alumna “Mené” del Peral, aunque no fue el único profesor enamorado de una alumna, también Ginés Rivero se enamoró de nuestra compañera Elba Pili, que vivía en la casa de los Frois, aunque en este caso llegaron al casamiento.

A éstos profesores y profesoras ayudaban como preceptoras las maestras Alicia Margarita Lobato y Norma Teresa Di Dio “Negra” y no me quiero olvidar de Edilva Crova una maestra que también ejerció como preceptora. Era muy amiga de Caíno, dado que ambas paraban en pensión en la casa de “Chasca” Gesualdi y eran de Intendente Alvear. Años después se sumaría la maestra Gladys Guaycochea.

Cuando a veces algunos se ponían muy molestos, sobre todo con gritos o ruidos ensordecedores como zapatear en ese piso de madera de pinotea que retumbaba en la secretaría que estaba pegada al lado, ella entraba como una tromba al aula que estaba en espera de la llegada del profesor o profesora y nos decía poniéndose roja de rabia “Uds. van a ser la escoria de la sociedad”. Es que su rectitud no le permitía aceptar que chicos y chicas aún adolescentes perdiéramos el tiempo en vez de estar repasando en silencio la lección del día o completando carpetas de trabajos encargados por los profesores a quienes después se les explicaba las dificultades sobre todo para conseguir libros.

A la izquierda el profesor Ruben Mirkin, a la derecha el profesor Armando Bracelis y sentado junto a su hijo Ruben don Domingo Andrés Frois Regis, tres profesores de la primera época.

Y a todos ellos se agregaba un personaje muy especial que tuvo en esos primeros tres años el Instituto, me refiero a la portera doña Gregoria Villegas, que vivía en la esquina de la intersección de las calles 19 y 20, en una antigua casa que según algunos habría sido la vivienda de uno de los jefes militares.

He tratado de no olvidarme de ninguna persona, de las que trabajaron y prestaron sus servicios durante los tres primeros años, o sea desde 1959 a 1961 inclusive, aunque es probable que hayan habido otros que ejercieron por pocos meses, sobre los que no han quedado registros. De todas maneras para salvar cualquier omisión al respecto les solicito a los lectores me lo hagan saber a mi casilla de correo para subsanar la misma.

jueves, 19 de marzo de 2009

VICTORICA DE ANTAÑO IV

Visto con ojos de recién llegado

El pasado viernes 13 de marzo de 2009 quedó inaugurada en el Museo Provincial de Artes de Santa Rosa, la muestra Homenaje al Ingeniero Agrónomo Juan Carlos Lassalle, quien estuvo muy vinculado a Victorica en la década del 50.

“Llegado a La Pampa en 1951 para fundar y dirigir la Escuela Agrícola de Victorica permaneció en nuestra provincia a lo largo de 30 años, desempeñando diversas tareas para el Ministerio de Agricultura. Perteneció al grupo fundador de la Universidad Nacional de La Pampa…”
Encuentro de un Grupo de Escritores Pampeanos a fines de la década del cincuenta. Entre ellos se encuentra Ana María Lassalle, Ricardo Nervi, Bustriazo Ortíz, Guillermo Mareque, Guillermo Gazzia, Walter Racca, Rosa Blanca de Morán y otros.

Su hija Ana María recuerda “llegué a Victorica en 1951, pocos días antes de cumplir dieciséis años, … Fue en el mes de noviembre y el bosque y los médanos cubiertos de olivillo me saludaron cuando me asomé a la ventanilla del tren.”

Su padre escribe en sus memorias, próximas a editarse: “Me interesó mucho el viaje hasta la Escuela, unos ocho kilómetros pasando entre las chacras, si así podían llamarse las pequeñas propiedades orillando al pueblo, después de cruzar el médano a la salida, salpicadas de arbustos ramoneados por algunas escuálidas ovejas. Después, en el último cruce de calles, el esquinero de la “luz mala” y ya se divisaban los importantes edificios con sus vistosas tejas rojas.”

“Me quedé unos días solo, gozando del bosque con sus ruidos entre el silencio: los graznidos de las chuñas, el aúllo de algún zorro perdido, el quejido de las ramas, el viento con su silbido. Lezaeta, el Inspector que más adelante vino a ayudarme decía: “Aquí se oye el silencio.”
La casa del Director de la Escuela Agrícola, rodeada de caldenes, donde Juan Carlos Lassalle y su hija Ana María pasaron sus primeros años en La Pampa entre 1951-1955. Foto Lázaro Pérez.

“Dicen que el General Pistarini, el famoso Ministro de Obras Públicas, constructor del Plan de las Mil Escuelas, inventado por Ivanisevich su colega de Educación, había ordenado que se respetasen los caldenes y la vegetación natural diciendo: “Al que corte un árbol, aunque sea un arbusto, lo echo.”

Retomando los recuerdos de Ana María: “Mi madre vivía en Buenos Aires –no tenía la menor intención de acompañar a mi padre en Victorica- y mis principales contactos eran los elementos de la naturaleza.”

Hace ya tiempo que Ana María Lassalle ha reconocido publicamente el hechizo que le produjo ese primer contacto con el bosque de caldén pampeano, seguramente que ese embrujo se produjo allí en la Escuela Agrícola, de cuyo paisaje quedó prendada para siempre.

Ana María Lassalle es una de las escritoras pampeanas más destacadas y por su obra poética y su destacada trayectoria en el campo de la cultura, ha sido distinguida en varias oportunidades a nivel provincial.

Notas del editor:
1) ¿Dónde estaba el esquinero de la luz mala?
2) Esta recomendación de Pistarini ¿habrá incidido para que se salvasen del hacha los “padres del monte”?

domingo, 15 de marzo de 2009

VICTORICA DE ANTAÑO III

Visto con ojos de recién llegado
Aunque muy escuetamente encontramos algunas referencias a Victorica y en este caso algunos de los personajes de principios de la primera década del siglo XX en un folleto de Pedro Telmo Lobo que titulara “Félix Romero y la Biblioteca Bartolomé Mitre”.

En uno de sus párrafos Lobo expresa: “Al día subsiguiente de mi estada, (1) por la tarde, visitando con mi padre al mayor don Adolfo Corbalán en su domicilio (2). Ahí Romero, infaltable al campechano rato casero charlando y saboreando la infusión del mate criollo sorbido en bombilla de plata labrada. Me agradó la reunión a inversa del trayecto incómodo hasta allí pisoteando y hundiéndoseme los pies entre la medanosa arena volandera de las calles, azotado el cuerpo por el viento pampero rugiente en oleadas enceguecedoras y hastiada la retina ante tanta topografía hirsuta de los solares baldíos sin desbrozar invadidos de olivo silvestre y pasto puna.”
“Pero valía esto aquella tertulia franca, especialmente la simpatía que me infundió la sonrisa bonachona de Romero, frecuente en su rostro cetrino.”

Después de estos párrafos referidos a su primer contacto con Romero, Pedro Telmo Lobo se refiere más adelante a como surgió el proyecto de crear una Biblioteca Popular.

Rincón de literatura intantil dentro de la Biblioteca Bartolomé Mitre designado con el nombre de Pedro Telmo Lobo. Encima del mueble su retrato.

“Interesa declarar los pormenores de su fundación. Surgió a raíz de conversaciones repetidas en la casona familiar de Romero a inmediaciones del cementerio (3). Allá en una pieza larga y limpia que servíale de escritorio y biblioteca al par.”

Pasa revista después a los pasos concretos que llevaron a cabo, luego de haber acordado la idea fundacional.

“Formados en comisión provisoria los tres precursores y conjuntamente educacionistas y vecinos recorrimos el, en nuestra nomenclatura afectiva denominado “barrio latino”, residencial de los convecinos italianos de hondo arraigo y gran aprecio: de los Lemme, los Gesualdi, los Trapaglia, los Pappaleo, los Di Dio, los Pagella…y asiento de la sociedad italiana de socorros mutuos, de las dos casas principales de ventas en ramos generales, de Gialdino Lemme y de Domingo Lemme, y de otras minoristas y satélites. Igualmente el de la prestigiosa y también muy estimada colectividad española representada en su alto comercio por los señores: Lucas Viniegra, Enrique Alonso –de la firma LLorens y Alonso-, José Ares Bustelo, su hermano Eduardo Ares e inocente Rebollo; y en el secundario: Ramón Cachero, confitero –muerto a traición años ha en crimen nocturno impune de un comisario asesino; Jaime Janer hotelero; Juan Gimenez, relojero, más adelante director del periódico “El Heraldo” y el profesional escribano jefe del registro de contratos públicos don Ángel Rodríguez.”

Notas ampliatorias:
(1) Pedro Telmo Lobo llegó a Victorica el año 1901.
(2)
El domicilio de la familia del mayor Corvalán se encontraba en la calles que hoy lleva su nombre entre las actuales calles 15 y 17.
(3)
La casa familiar de Felix Romero estaba en la manzana 214 a ocho cuadras de la Plaza y a tres cuadras del cementerio, hacia el suroeste.

miércoles, 4 de marzo de 2009

ANTIGUAS ROMERIAS

Las Romerías populares, eran grandes fiestas que supieron tener vigencia en todo el Territorio de La Pampa desde fines del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX.

Generalmente eran las Asociaciones y luego que llegaron los inmigrantes las colectividades que estos formaron, las que organizaban estos entretenimientos de la época de nuestros abuelos.

En Victorica, los italianos que llegaron en un número significativo, fueron los más organizados y quienes con más entusiasmo fomentaron el mutualismo. Con bastante éxito porque en 1904 edificaron e inauguraron su sede propia, la que aún hoy se mantiene en pie.

"Los bailes se hacían (años 20) en Victorica, en la Sociedad Italiana, en el Club. En ese tiempo, se hacían bailes de dos y tres días (de duración) a veces, y había pasteleras y todo, alrededor (del lugar donde era la fiesta)...eran bailes populares. Yo iba a los bailes cuando sabía que había romerías que le decían en ese tiempo..."

"Las pasteleras eran señoras que hacían y vendían pasteles; estaban a la orilla, rodeadas alrededor del fogón. Se cerraba con chapas (el patio donde se hacían las romerías) para cobrar las entradas y atrás de las chapas, al costado, ahí tenían permiso para estar las pasteleras."

"Vendían pasteles, cebaban mate -tenían unos chicos que les ayudaban--, y convidaban mate y uno les deba 10 centavos, otro les daba 20 centavos.

"Los bailes eran al aire libre y no había otro entretenimiento más que eso: bailar y salir a comer pasteles..." (Félix Sad de Loventuel)


Afiche de propaganda que se distribuyó por todo Victorica y también en los pueblos vecinos la Sociedad de Beneficencia para recaudar fondos.

Creo que seguramente las Romerías más grandes deben haber sido las que organizó el año 1930 la Sociedad de Beneficencia "María de las Mercedes".

Fueron cinco días continuados que se hicieron coincidir con el festejo Patrio de la Revolución de Mayo. El afiche dice "Vease Programa". Y como no tenemos copia del programa, lo voy a comentar sintéticamente porque es muy nutrido.

El día 23 a las 16 horas se inauguraron el Bazar y la Kermese. A las 19 horas fue la sección Vermouth y a partir de las 21 las rifas y los bailes populares. El día 24 a partir de las 11 Concierto por la banda local en la Plaza y por la tarde igual que el día anterior.

El día 25 la cuestión se puso más nutrida: a las 9 la Banda comenzó a recorrer las calles al son de alegres dianas. A las 11 dieron un concierto en la Plaza. Luego viene el mismo esquema que los días anteriores pero al llegar las 24 horas se sirvió en la confitería, atendida por señoritas, un chocolate.

El día 26 se desarrolló el mismo programa que el día 24 y el 27 también con el agregado que a las 22 horas se hizo el sorteo de las rifas.

En la Kermese había diversos tipos de juegos, ruleta y hasta una rueda de bombones. En los bailes había Concursos de distinto tipo de danzas y por las tardes grandes Pollas de Caballos.
Como reza en el afiche la entrada módica para los caballeros solamente era de 0,50 pesos moneda nacional.

Toda la recaudación estaba destinada a sostener las actividades de la Sociedad de Beneficencia y a las obras de ampliación del Hospital local.

O sea que los bisabuelos y los abuelos colaboraban, eran solidarios y cooperaban, pero también se divertían de lo lindo, ¿no les parece? Claro que esto eran dos o tres veces al año. Los españoles intentaron también y llegaron a crear una entidad similar. En su edicióndel 16 de julio de 1916 El Heraldo da a conocer la integración de la nueva Comisión Directiva integrada por: Luis Gómez, presidente, Francisco Larrocea vicepresidente, Juan Gimenez secretario, Rafael CAstellanos prosecretario, Antonio Fuentecilla tesorero y Angel Norverto (hijo) protesorero.

En Victorica según Pedro Telmo Lobo a principios del 1900 existían un "barrio latino" y años después se conformó también lo que algunos llamaban el barrio de "los turcos". ¿Habrán realizado fiestas típicas estilo romerías? No lo se, pero que seguramente han participado de todas las que se hicieron seguro.
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