Nació en el seno de la familia formada por Elina García, nativa de San Luis y Cirilo Roldán, nacido en la zona del Bragado, provincia de Buenos Aires. Su llegada a este mundo se produjo en una chacra de Loventuel, en la que estaban viviendo sus padres.
Fue el año siguiente del comienzo de la Primera Guerra Mundial. Sus progenitores decidieron registrarlo con un nombre nada común, lo llamaron Marcial. Por aquellos años lo usual era que se le impusiera a los hijos el nombre del padre, del abuelo, del santo del calendario o por algún otro hecho muy particular. El Cura italiano que lo bautizó tres meses después el misionero Juan Roggerone, lo anota como Marziano Francisco.
El Francisco no aparece en el acta de nacimiento en el Registro Civil. Los curas tenían la costumbre de poner el nombre del Santo del Día o el que aparecía el día del bautismo.
La abuela Elina, tenía un hermano que llevaba ese nombre y su propio padre se llamaba Francisco, así que es probable que haya sido tomado de allí por alguna referencia de esa circunstancia.
Una estrofa de un poema de Rafael Obligado, que solía utilizarse para la jura de la bandera dice:
"En la profunda quebrada,
al pie del cerro vecino
suena el clarín argentino
tocando inmensa llamada.
Sereno el pecho, la espada
a mal guardar, la visera
alta en la frente guerrera,
marcial y firme la planta
Manuel Belgrano levanta
con muda fe su bandera."
Habrá sido ese el origen o hay algún otro motivo que aún no conocemos. Por lo pronto el diccionario de la real Academia Española expresa que se dice marcial al: "que camina muy erguido, con firmeza, como los militares", pero el topónimo de nombres dice: guerrero, nacido bajo el signo de Marte, nombre de origen latino.
Lo cierto es que el niño se crió entre los animales de la chacra, con sus hermanas y otro hermano. Fue alumno de la escuela de las "chacras de Loventuel", que por esos años dirigía el maestro don Félix Romero, que había sido uno de los testigos del casamiento de Elina y Cirilo. Cursó solo los tres primeros grados, pero eso le alcanzó para leer y escribir bien con buena letra y además lograr la habilidad de hacer cálculos mentales con exactitud.
Como todo joven buscó evadirse de las obligaciones caseras los fines de semana para irse al pueblo más cercano donde encontrar diversiones. Así fue como su primera diversión fue integrar el equipo de fútbol "Unidos de Loventuel", en el que también jugaba su cuñado Félix Sad, casado con su hermana Delicia Timotea. El tenía condiciones físicas interesantes para dicho deporte era alto, flaco y saltaba bien para cabecear.
La práctica de ese primer deporte lo llevó a Victorica, dado que allí estaba el rival Cochicó y luego Juventud Unida, equipos de mayor experiencia. Allí se anotició de los bailes y las grandes kermeses que organizaba la gente de la Sociedad Italiana "Umberto 1º", la única institución que tenía salón propio y un amplio patio con unos hermosos caldenes para actividades al aire libre.
Fue en esos años que se inició en el otro deporte que practicaría durante toda su vida activa: la pelota a paleta en el frontón. Por eso se lo ve en la foto de abajo donde me tiene en sus brazos vestido todo de blanco.
Fue en ese lugar donde probablemente conoció a la joven Trinidad, la hija mayor del italiano Luigi Cesanelli y Jacinta Paz, quien se dedicaba con su empresa a la construcción a realizar obras no sólo en el pueblo sino también en los campos y en las chacras de la zona. Después que murió su padre y viendo que el clima de la década del treinta hacía imposible que una pequeña chacra de solo cien hectáreas diese recursos suficientes para toda la familia, intentó probar suerte fuera de su hogar. Sus hermanas, algunas se habían casado y otras se habían ido, junto con su hermano Cristóbal a Buenos Aires en busca de trabajo y mejor suerte (Elina y Trinidad).
Casiana Hipolita se había casado con el francés Juan de la Nava, quien en la década de 1920/30 tenía explotación de bosques. O sea extracción de madera del bosque nativo para alambrar campos (postes, varillas y esquineros), o leña para el mismo ferrocarril o para las panaderías de la Pampa Central y la provincia de Buenos Aires.
Le gustaba bailar y además cantar, aunque esto lo hacía solo en el seno del hogar. Recuerdo haberlo escuchado entonar tangos, valses y otras canciones de la década del cuarenta en la cocina, mientras esperábamos que mamá Trinidad terminase de hacer la cena.
Se casó con Trinidad hacia fines del año 1941 y como no tenía trabajo fijo, su suegro le proveyó el terreno y los materiales y el levantó su modesta casita a una cuadra de "Los Pisaderos". Dos habitaciones, una cocina y el retrete más allá de la leñera y del gallinero. Bien lejos para que el agua del pozo no se contaminara.
Así pasaron los primeros años de casado, haciendo changas, trabajos por cuenta propia. Fue juntador de maíz, albañil, pintor de brocha gorda, conductor de taxi y trabajador a destajo para las cosechas. Recién a mediados del año 1944 llegó el primer hijo. Su suegro le prestaba el camión para que fuesen a visitar a su madre a la chacra y hacerle conocer al nieto. El que iba a tener más cerca, porque los otros habían nacido en Buenos Aires y venían una vez o dos al año cuando sus padres podían.
Pasaron unos cuantos años, hasta que el líder del peronismo en Victorica, el Juez de Paz don Domingo Di Dio, lo incluyó en la lista de personal a designar cuando se inaugurase la Escuela Agrícola, la que comenzó a funcionar el mes de abril del año 1952.
Eso le cambió las posibilidades para la familia, que ya se había incrementado y que seguiría creciendo hasta alcanzar seis hijos, cuatro varones y dos mujeres. La primera comodidad hogareña fue conectar la luz eléctrica. Hasta el año 1952 nos alumbrábamos con farol y lámparas a kerosene. La primera radio que hubo en casa funcionaba a acumulador, a mí me tocó la tarea de llevar a cargarla a la Cooperativa con una carretilla vieja que él había rescatado.
Después fue la incorporación del primer bien del hogar para aliviarle la tarea a Trinidad que tenía que lidiar todas las mañanas, invierno y verano con la leña para la cocina. Para eso cerró el corredor y allí instaló la cocina a gas de garrafa. Después al año siguiente luego de terminar de pagar las cuotas de la cocina, llegó el lavarropas y mamá Trinidad jubiló la batea que durante tantos años, inviernos y veranos había sido su compañera.
Cuando lo derrocaron a Perón, hubo temor en la familia, porque en la escuela se produjeron traslados y cesantías de simpatizantes y afiliados al peronismo local. Marcial siempre había asistido a todas las manifestaciones públicas, como aquellas dos veces en que el General Juan Pistarini se había hecho presente en la localidad. O cuando murió Evita en julio del año 1952 en que se puso en el brazo la cinta negra en señal de duelo.
La primera en el año 1949 cuando llegó a Victorica junto con su esposa para dejar inaugurado el nuevo edificio del Hospital, que recibió como homenaje el nombre de su madre "Luisa Pedemonte de Pistarini". La segunda visita cuando dejó inaugurado el edificio para la Escuela Agrícola los primeros días del mes de abril del año 1952.
Marcial además había viajado a Buenos Aires cuando llegaban los trenes gratis para quienes quisieren ir a la conmemoración del Día del Trabajador y para los festejos del Día de la Lealtad, cada 17 de octubre. Pero cuando se enteró que habían volteado el monumento a Pistarini en la plaza y que habían sacado las placas, clausurado la Unidad Básica, decidió hacer desaparecer el libro que le habían regalado "La Razón de mi Vida".
Cuando Trinidad le dijo que su hijo mayor había decidido irse a Santa Rosa a estudiar en la Universidad, entonces tomó la decisión de trasladar a toda la familia. Se vino un año antes, renunció a su empleo en la Escuela Agrícola y se instaló en una casa alquilada en Santa Rosa. Era el año 1962, no le fue fácil conseguir trabajo, así que mientras trataba de encontrar a algunos amigos de la juventud que estaban en la capital pampeana para que lo orientaran, tomó algunas changas como jornalero en actividades agropecuarias.
También se dedicó a trabajos de albañilería, mientras mis hermanos y hermanas mayores también tempranamente ingresaban al mercado laboral de Santa Rosa en aquellos primeros años de la década del sesenta cuanto todavía funcionaba a pleno el Molino Werner, el Ferrocarril Domingo Faustino Sarmiento y a pocos metros se había instalado la distribuidora de gaseosa Fanta en la primera cuadra de la actual calle Santiago del Estero.
Al año siguiente un amigo le consiguió que lo contrataran de sereno en los galpones que el Ente Provincial del Río Colorado tenía sobre la calle Falucho. Ahí trabajó muchos años con sus amigos Bergín, Cuevas y otros.
Después lo trasladaron al Centro Cívico, donde cumplió sus últimos años de vida laboral activa hasta que se jubiló. El acceso a ese trabajo estable y con un préstamo del Instituto de Seguridad Social accedió a la compra de una casa propia en la Villa Alonso.
Desde ese lugar le quedaba cerca el trabajo. Pero después que cumplía con sus obligaciones tomaba su bicicleta, en la que anduvo siempre, porque nunca fue propietario de auto propio. Sin embargo con esa bicicleta se llegaba hasta la cancha de paleta para continuar con su deporte preferido. Juan Carlos Carassay en su libro lo menciona como uno de los veteranos que esperaba a que le dieran lugar para jugar algún partido.
Sus hijos e hijas se casaron y comenzaron a llegar los nietos, la casa de la esquina de Victoria y Tucumán, fue visitada permanentemente y fue el lugar de la alegría de los abuelos. El proseguía con algunas costumbres que había adquirido en su juventud, pero ahora como espectador.
Continuaba escuchando radio, amaba el box. Recuerdo que escuchábamos en Victorica las peleas que se transmitían en la década del cincuenta en la radio a acumulador. Cuando llegó la televisión a Santa Rosa, en la década del setenta, este fue un gran entretenimiento para Marcial y Trinidad, sobre todo para ella que siempre fue muy de su hogar.
En Santa Rosa no se perdía ninguna pelea de los boxeadores pampeanos de la década del sesenta. Cada vez que había encuentros en el Club Fortín Roca o en cualquier otro lugar el estaba presente. Incluso le gustaba ir a ver los entrenar.
También le gustaba jugar al billar, juego que había aprendido en su juventud en Victorica y el que practicaba con muy buena habilidad. Por otro lado también era conocedor y habilidoso de todos los juegos con la baraja española como el truco, el chinchón, la escoba.
Se quedó dormido en la paz del Señor una noche de un 24 de mayo de hace más de veinte años. Fue en su propia casa. Nuestro hermano Juan Carlos que estaba de visita fue a despedirse y se encontró con que no le respondió.
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domingo, 24 de mayo de 2015
jueves, 5 de marzo de 2015
VIAS Y MEDIOS DE TRANSPORTE EN NOROESTE DE LA PAMPA CENTRAL
En el noroeste del Territorio Nacional de La Pampa Central, luego de desalojados los cacicazgos de los rankeles, hacia fines de 1881 y principios del año 1882 comenzó el proceso de colonización de las nuevas tierras.
La primera etapa consistió en la creación de Fortines por las tropas que ingresaron provenientes de los cuarteles de la Villa Mercedes (San Luis) y del fuerte Sarmiento en los alrededores de Río Cuarto, provincia de Córdoba.
La misión de las tropas era garantizar la paz en la región a los efectos de que los inversores pudiesen desplegar sobre el territorio pobladores, tecnologías y capitales en haciendas fundamentalmente.
En la zona del noroeste, como en todo el territorio se circulaba en las décadas finales del siglo XIX a través de las denominadas "rastrilladas". Una amplia red de huellas primarias y secundarias que habían generado los pueblos originarios de la región para mantener comunicados los cacicatos y expeditas las vías de transporte desde las provincias del este hacia la zona de la precordillera.
Por la zona del noroeste pasaban las rastrilladas de "las víboras" y más allá la de "las pulgas", nombres identificatorios probablemente a la frecuencia de la aparición en las sendas mencionadas, por un lado de víboras y por otro lado de ese molesto bicho del que eran portadores los perros, pero también los humanos que vivían en los toldos y los que lo hacían en los fortines.
El primer fortín fundado fue "La Resina", creado un 12 de febrero del año 1882, después rebautizado bajo el nombre de "General Benjamín Victorica". El año 1901 nació a solo dos leguas hacia el oeste el pueblo denominado Telén, creado por el francés Alfonso Capdeville en su campo que los indios llamaban "Thanan tué".
Entre Victorica, Telén y luego Loventuel fundado el año 1904, los transportes que los comunicaban con General Acha, la primera Capital de la Gobernación del entonces Territorio Nacional de La Pampa Central, pasaban las denominadas "Mensajerías", que transportaban personas y el correo con bultos de poco peso.
La primera en arribar a la zona de Victorica, cercana a la antigua Leuvucó, la capital de los rankeles, fue la galera llamada "La Puntana", que como delata su nombre, provenía de Villa Mercedes, después ingresó la gran Mensajería que unió General Acha, con Victorica y su amplia zona de influencia, conectándolas con Trenque Lauquen, ( provincia de Buenos Aires) la punta de riel del Ferrocarril del Oeste adonde había llegado el año 1890, y con la Villa Mercedes en San Luis, fue la de don Jorge Vallée, que partía desde el sureste del Territorio.
Pero para las mercaderías generales y bultos de gran tamaño como los lienzos de lanas, los materiales de construcción o para los alambrados, lo que se utilizaban eran tropas de carros tirados con mulas, como los que se ven en la foto de arriba. Esa fotografía está tomada frente a la barraca en Telén, propiedad de Alfonso Capdeville y sus socios.
"La tropas de carros muleros transportando materiales de construcción y mercancías para la población circulaban en forma incesante desde las terminales ferroviarias, regresando cargados con los frutos del país que eran enviados a puerto, quedando grabados en la memoria estos sacrificados transportistas, entre los que podemos nombrar a Peñalosa, Carreño, Peón, Oviedo, Garraza, Montero, Vander Mey, Blanco, Poblet, Páez y González entre otros".
En este otro aviso comercial que apareció también en un periódico de circulación en Telén por aquellos años de fines de la década de 1920, perteneciente a la firma de Blengini & Perez, se promueve la venta de automoviles marca Dodge y de camiones marca Graham Brothers.
Las marcas más afamadas y ya tradicionales en el mercado internacional y nacional se habían afincado en Victorica, por eso a los comerciantes de Telén que agregaron este nuevo producto tecnológico para el transporte en sus Almacenes de Ramos Generales, les quedó la opción de marcas no tan conocidas.
Lenta pero continuamente el automotor fue desplazando del mercado de los transportes a los vehículos tracción a sangre. Pero unos cuantos años ambos convivieron, incluso para los tramos de la travesía hasta el salado muchas veces estos nuevos medios de transporte debieron ser sacados de apuro por los antiguos carros tirados por mulas o caballos.
FUENTES CONSULTADAS
Periódico "La Voz del Oeste" de Félix Romero década 1920
Fototeca Bernardo Graff del Museo Histórico "Fernando E. Araoz" de la provincia de La Pampa
Álbum del Centenario de Victorica, editado por Efebe Ediciones en febrero de 1982 con textos de Walter Cazenave
www.telen-lapampa.com.ar
La primera etapa consistió en la creación de Fortines por las tropas que ingresaron provenientes de los cuarteles de la Villa Mercedes (San Luis) y del fuerte Sarmiento en los alrededores de Río Cuarto, provincia de Córdoba.
La misión de las tropas era garantizar la paz en la región a los efectos de que los inversores pudiesen desplegar sobre el territorio pobladores, tecnologías y capitales en haciendas fundamentalmente.
En la zona del noroeste, como en todo el territorio se circulaba en las décadas finales del siglo XIX a través de las denominadas "rastrilladas". Una amplia red de huellas primarias y secundarias que habían generado los pueblos originarios de la región para mantener comunicados los cacicatos y expeditas las vías de transporte desde las provincias del este hacia la zona de la precordillera.
Por la zona del noroeste pasaban las rastrilladas de "las víboras" y más allá la de "las pulgas", nombres identificatorios probablemente a la frecuencia de la aparición en las sendas mencionadas, por un lado de víboras y por otro lado de ese molesto bicho del que eran portadores los perros, pero también los humanos que vivían en los toldos y los que lo hacían en los fortines.
El primer fortín fundado fue "La Resina", creado un 12 de febrero del año 1882, después rebautizado bajo el nombre de "General Benjamín Victorica". El año 1901 nació a solo dos leguas hacia el oeste el pueblo denominado Telén, creado por el francés Alfonso Capdeville en su campo que los indios llamaban "Thanan tué".
Entre Victorica, Telén y luego Loventuel fundado el año 1904, los transportes que los comunicaban con General Acha, la primera Capital de la Gobernación del entonces Territorio Nacional de La Pampa Central, pasaban las denominadas "Mensajerías", que transportaban personas y el correo con bultos de poco peso.
La primera en arribar a la zona de Victorica, cercana a la antigua Leuvucó, la capital de los rankeles, fue la galera llamada "La Puntana", que como delata su nombre, provenía de Villa Mercedes, después ingresó la gran Mensajería que unió General Acha, con Victorica y su amplia zona de influencia, conectándolas con Trenque Lauquen, ( provincia de Buenos Aires) la punta de riel del Ferrocarril del Oeste adonde había llegado el año 1890, y con la Villa Mercedes en San Luis, fue la de don Jorge Vallée, que partía desde el sureste del Territorio.
Pero para las mercaderías generales y bultos de gran tamaño como los lienzos de lanas, los materiales de construcción o para los alambrados, lo que se utilizaban eran tropas de carros tirados con mulas, como los que se ven en la foto de arriba. Esa fotografía está tomada frente a la barraca en Telén, propiedad de Alfonso Capdeville y sus socios.
"La tropas de carros muleros transportando materiales de construcción y mercancías para la población circulaban en forma incesante desde las terminales ferroviarias, regresando cargados con los frutos del país que eran enviados a puerto, quedando grabados en la memoria estos sacrificados transportistas, entre los que podemos nombrar a Peñalosa, Carreño, Peón, Oviedo, Garraza, Montero, Vander Mey, Blanco, Poblet, Páez y González entre otros".
El Ferrocarril con sus vías de acero, llegó el año 1896 a la capital del Territorio, General Acha, proveniente desde el puerto de la Bahía Blanca, al sur de la provincia de Buenos Aires. Esa línea del Ferrocarril de Buenos Aires al Pacífico arribó a Toay y Santa Rosa el año 1897, convirtiéndose en la punta de riel más próxima a la zona del noroeste.
Hubo varios proyectos de líneas que extenderían el ferrocarril desde Toay, hasta el Río Cuarto en la provincia de Córdoba. De Toay también debía partir una línea hasta Victorica y de allí su prolongación debía alcanzar la Villa Mercedes en San Luis, conectando las ciudades y pueblos en donde habían quedado los parientes de los primeros colonos que arribaron a la zona del noroeste.
La línea que finalmente llegó a Victorica y convirtió a Telén en la estación terminal de dicho tramo, fue la del Ferrocarril del Oeste, que conectó a esta zona con la provincia de Buenos Aires y el puerto de la Capital Federal, dicho arribo se produjo en el mes de mayo del año 1908.
El influjo del ferrocarril para la zona fue importante, incluso produjo el nacimiento de un nuevo pueblo en la zona bautizado como Luan Toro, fundado ese mismo año 1908, festejando sus habitantes con gran alegría al ver pasar a la humeante máquina a vapor frente a sus mismas viviendas.
Pero en 1914 se desató la Primera Guerra Mundial en Europa, lo que trajo grandes inconvenientes en el comercio de importación y exportación y que produjo como consecuencia negativa para la zona el retraimiento de las inversiones, que luego paralizó su continuidad y que al finalizar la misma, clausuró definitivamente estos importantes proyectos en infraesctructura ferroviaria.
A principios de la década de 1920 hicieron su aparición en la zona los primeros automóviles: autos familiares y camiones de transporte de carga. Al principio su difusión fue lenta, dada la ausencia de caminos en buenas condiciones para que pudiesen circular sin inconvenientes estos nuevos medios de transporte.
Por las rastrilladas los altos carros con mercaderías tirados por una docena de mulas y los armatostes de las galeras tiradas por nueve caballos solían pasar aún en medio de grandes lagunas o atravesando los medanales o la travesía con profundos pozos producidos por las lluvias. Pero inmediatamente se desataron las demandas de apertura de caminos a los responsables de los municipios de cada localidad, incluso se hicieron trabajos mancomunados entre el vecindario propietario de automòviles con aportes privados para reacondicionar las huellas antiguas hasta convertirlos en caminos abiertos, por donde pudiesen pasar sin inconvenientes mayores los nuevos bólidos.
En el aviso de arriba, publicado en el periódico "La Voz del Oeste", del 15 de enero del año 1929, fundado y dirigido por el conocido maestro don Félix Romero, que por esos años estaba residiendo con su esposa en Telén, se observa la publicidad de un camión.
El agente en la zona era el árabe Miguel Moises. Si leen la promoción verán que tira un "palito" para los competidores, acusándolos de hacer camiones sobre chasis de automòviles. Pero en el aviso de abajo la misma firma se juega entero prometiendo la devolución de lo pagado por el chasis entre aquellos primeros 13 clientes que adquieran un camión Manchester en su agencia.
No sabemos si hubo esa cantidad de compradores ese año 1929 en la Agencia de don Miguel Moises en Telen y si los hubo tampoco conocemos quien fue el acreedor a dicho premio.

Las marcas más afamadas y ya tradicionales en el mercado internacional y nacional se habían afincado en Victorica, por eso a los comerciantes de Telén que agregaron este nuevo producto tecnológico para el transporte en sus Almacenes de Ramos Generales, les quedó la opción de marcas no tan conocidas.
Lenta pero continuamente el automotor fue desplazando del mercado de los transportes a los vehículos tracción a sangre. Pero unos cuantos años ambos convivieron, incluso para los tramos de la travesía hasta el salado muchas veces estos nuevos medios de transporte debieron ser sacados de apuro por los antiguos carros tirados por mulas o caballos.
FUENTES CONSULTADAS
Periódico "La Voz del Oeste" de Félix Romero década 1920
Fototeca Bernardo Graff del Museo Histórico "Fernando E. Araoz" de la provincia de La Pampa
Álbum del Centenario de Victorica, editado por Efebe Ediciones en febrero de 1982 con textos de Walter Cazenave
www.telen-lapampa.com.ar
viernes, 12 de septiembre de 2014
Benjamín Alcalde poblador de Loventuel
La localidad de Loventuel, Departamento Loventué, de la provincia de La Pampa, está situada a mano derecha de la ruta provincial Nº 10 en el tramo Winifreda-Victorica.
Fue fundada el año 1904 por los pioneros que bajaron desde la provincia de San Luis con sus majaditas de ovejas, sus caballos y mulas a colonizar la comarca que anteriormente había sido la tierra ranquel, de la que fueron despojados los pueblos originarios que la poblaban.
El Ferrocarril del Oeste, pasó por Loventuel desde la estación 11 de Septiembre en la Capital Federal, un mes de mayo del año 1908 rumbo a Telén, la estación terminal.
No tenemos certeza si entre las familias que celebraron en la estación de Loventuel aquel acontecimiento se encontraba el padre y la madre de los Alcalde, pero sabemos que fueron de las primeras familias que colonizaron el lugar. Doña Eulogia de Alcalde, (madre de Benjamín y Bienvenido que están en la foto) fue en la década de 1950 la presidenta de la Comisión Pro Capilla, quien junto al sacerdote misionero llevó adelante la colecta de donaciones entre el vecindario y productores de la zona.
Uno de sus hijos, Benjamín, junto con su hermano Bienvenido, prosiguieron el Almacén de Ramos Generales que habían creado sus padres. Después se dividieron las tareas, Benjamín se dedicaría al campo y Bienvenido sería el gerente y encargado del Almacén.
Mis padres fueron amigos de esta familia. Marcial y Bienvenido jugaron al fútbol en el Club "Unidos de Loventuel" allá por la década de 1930. Mi madre, fue amiga de las hermanas de los jóvenes Alcalde cuando iban a Loventuel a visitar al "turco" Félix Sad y doña Delicia Roldán.
Conocí personalmente a Benjamín, cuando volví a Victorica a principios del año 1970. Después en 1973 el fue electo como Presidente de la Comisión de Fomento. Trabajó por su pueblo, tratando de lograr pequeños adelantos que le permitieran retener población o entusiasmar a quienes quisiesen instalarse dentro de su ejido. Para ello construyó con apoyo del gobierno provincial algunas viviendas.
Después que pasó la dictadura del proceso de reorganización que combatió, fue nuevamente Presidente, hasta que cedió el paso a la sangre joven del pueblo. No sin antes lograr una Sala de Primeros Auxilios y el acceso pavimentado al pueblo cuando se construyó la ruta provincial Nº 10.
El año 2009 las autoridades provinciales que asistieron al acto de la conmemoración de un nuevo aniversario participaron de la inauguración de la Avenida Benjamín Alcalde, un acto de homenaje a su tarea de largo aliento por su querido pueblo.
Benjamín Alcalde ha fallecido el día de ayer, su familia, los antiguos vecinos y los actuales lo extrañarán porque era un hombre honesto, trabajador incansable, solidario y servicial. Hacemos llegar nuestras condolencias a su familia.
viernes, 25 de abril de 2014
Loventuel Aniversario de su fundación.
Según nos cuenta la historia el poblamiento de Loventuel como núcleo urbano habría quedado definido un 24 de abril del año 1904, muy cerca del límite sur de la provincia de San Luis y al este de la primera población pampeana fundada un 12 de febrero de 1882 en Ichohué, al que se denominó originariamente Fortín Resina y luego las tropas al mando del coronel Ernesto Rodríguez bautizaron un 25 de mayo con el nombre de General Benjamín Victorica, por entonces el Ministro de Guerra del gobierno del General Julio A. Roca.
La localización del lugar en que se asentaron los colonos fue entre la antigua capital ranquel, Leuvucó al noroeste y Poitahué, el "divisadero" donde el cacique Baigorrita ponía sus bomberos para que oteara el horizonte en busca de humos o polvaredas que delataran movimientos de personas o animales.
La tierra en la que se creó el pueblo pertenecía a don Miguel Farías, quien había registrado Boleto de Señal en el Séptimo Departamento (Victorica) bajo el número 1.173 copiado al folio del libro respectivo N° 382 el día 3 de octubre del año 1896.
Miguel Farías había nacido en Achiras, provincia de Córdoba y se casó cuando tenía 26 años con Guadalupe Centeno (19 años) en el pueblo mencionado el 17 de diciembre del año 1880. Era hijo de Prudencio Farías y de Griselda Montenegro. Su esposa era hija de Narciso Centeno y de Tomasa López.
Según el diccionario de don Esteban Erize, Loventue significaría "tierra de un reducido conjunto de tolderías, tierra de una pequeña parcialidad que está bajo la autoridad de un caciquillo o capitanejo que llamaban malonco. Proviene de yovhuen y tue: tierra"
Y a continuación agrega "Loventuel L.P. probablemente la empresa F.C. Sud tomó mal el nombre del departamento Loventue y por lo tanto Loventuel es mala grafía de éste. Su significado como Loventue es Tierra quemada, o tierra donde hay yerbas medicinales". En realidad fue el Ferrocarril del Oeste el que puso el nombre a la estación en 1908.
Este investigador comete dos errores en primer lugar menciona a la empresa Ferrocarril del Sud, que nunca llegó con sus rieles a la zona. En cambio la empresa que tendió sus rieles y alcanzó más al oeste fue la del Ferrocarril Oeste que plantó su estación terminal en Telén. En segundo lugar en el primer apartado da un significado para Loventue, como se llama actualmente el Departamento en el que está situado el pueblo de Loventuel, y en el lugar donde se refiere al topónimo que recoge la geonimia del Territorio Nacional de La Pampa Central, agrega otro significado distinto
El investigador Eliseo Tello dice: "Leventue. Nombre de la comarca que ha originado el del Departamento. Etimología. Leven, corruptela de Lellviú: volar, vuelo y tué, suelo o tierra. Suelo que erosiona o tierra que vuela quiere decir este nombre que es admirablemente descriptivo de la característica de la comarca de tierra floja, arenillas voladoras, por lo que se producen frecuentes erosiones en tiempos de sequía."
Por su parte Alberto Vúletin ha dejado escrito en su libro "La Pampa. Grafías y Etimologías Toponímicas Aborígenes" (Editorial Eudeba 2da.edición 1978): "Loventuel (tierra asolada).
"(Leventué) Población epónima en el lote 18, Frac. A. Sec. VIII. Estación del FNDFS en el mismo lugar. Colonia que está en el lote donde se halla la estación ferroviaria.
Etimología. Cuenta Stieben al ocuparse de este topónimo que cuando recurrió a la aborigen Mariqueo, ésta al escuchar el mismo lo relacionó de inmediato a la época final de la Campaña del Desierto, diciendo: ¿Loventuel? Claro... lovntuel se dice así porque quedó todo arruinado allí, cuando nos trajeron un malón muy grande de Mercedes, el coronel Racedo y otros; !mataron a muchos paisanos, nos llevaron la hacienda y destruyeron los toldos...!"
Luego de una disquisición que no voy a transcribir porque son suposiciones del escritor, agrega este párrafo: "El topónimo Leventuél que se halla claramente redactado en el mapa de Rodhe de 1889, de acuerdo a Febrés,, podría traducirse por: lovn, arruinarse, haber estrago, caerse casas, edificios, etc., haber gran mortandad; tuel por tué, tierra, con el concepto de suelo. Patria se expresa, mapu. Terminaré diciendo que el nombre de Leventué con que aparece el departamento en el mapa1:600.000 constituye un grave error y deben mantenerse ambas formas, como se ha hecho hasta el presente."
Y agrega "Otras grafías. Loventuél (Guaycochea), Además otras etimologías. volará a tiempo por la tierra (Guaycochea); tierras que corren (Cons. Nac. de Educ.); tierra donde hay yerbas medicinales (Udaondo); tierra quemada (Augusta); valle redondo (Puch); fortín (Santillán); las ruinas (Stieben); donde huyeron (Casamiquela). Para este último autor es lo mismo Leventué que Loventuel, inexplicablemente (!!)."
Y yendo al investigador Rodolfo Casamiquela (Toponimia Indígena de la Provincia de La Pampa, edición Novbre.2005) que ha sido mencionado por Vúletin, encontramos lo siguiente. "Topónimo: Leventuel. Variantes: Loventuel Lebentuel - Leventué.
Análisis y Significado: Con prescindencia de éste, es obvio que las formas con la be (labial) han de ser eliminadas, ya que este sonido no existe en araucano, lengua a la que el nombre sin duda pertenece. Stieben, sobre información indígena (1966,58) escribe Lóvntuel, vinculado con la idea de ruina y destrucción, secuela de la expedición llevada por el Coronel Racedo y otros."
"Piensa en el araucano lovün arruinarse, hacer estragos (Fébres 1765,365). En tal caso habría que aceptar un tema verbal lovüntún que explicara la partícula tuwe terminal (ya que en este caso no puede corresponder a tierra). Los indígenas pampeanos consultados por mí, sin excepción, vincularon el nombre con la idea de fuga, huida. A saber: Cayupán, Leventué que se dispararon; Ferreyra, Lefüntuwe que los sacaron disparando; Pral Leventué disparadero. Y Francisco Baigorria aclaró: Leventué dispararon, levantaron vuelo (en sentido figurado): Leventuayu anei disparemos. Huir y equivalentes es lefün, levün, en araucano; yo desconocía la forma levüntún, de la que deriva levüntuwe, huidero, donde han huido, pero ella queda hermosamente comprobada por el ejemplo dado por Gaigorria: Levüntuayu anei seria, en efecto, huyamos (dos personas)"
Y en el párrafo final Casamiquela remata: "Parece que por lo tanto no ha de haber dudas en cuanto a la traducción del topónimo y por ende a su escritura. No obstante, a título complementario incluyo una última explicación posible: lüvün es quemar en araucano y aunque no conozco una forma lüvüntún, ella podría existir a la luz de la experiencia anterior. En tal caso lüvüntuwe sería donde hubo quemazón, donde se quemó; y la posibilidad es seductora porque la presencia de un sonido ü en la primera sílaba podría explicar las variantes leventué y loventué. El todo: no obstante, según consenso indígena: donde huyeron. Nadie se refirió al porqué del nombre.
La verdad que después de toda esta larga disquisición el final no me termina de convencer. ¿Será por esa misma duda que el autor agregó también una última línea en esta entrada que dice: "Vúletin (obra citada, 114): Tierra que vuela".
Bibliografía Consultada
Erize, Esteban: Mapuche volumen 4. Editorial Yepun. Buenos Aires 1988.
Tello, Eliseo: Toponimia Araucana-Pampa. Edición de la Dirección de Cultura La Pampa. 1957
Vúletin, Alberto: La Pampa. Grafías y Etimologías Toponímicas Aborígenes. Editorial Universitaria de Buenos Aires. Segunda Edición Buenos Aires Novbre. 1978
Casamiquela, Rodolfo: Toponimia Indígena de la Provincia de La Pampa. Ministerio de Cultura y Educación de La Pampa. Cooperativa Popular de Electricidad. Santa Rosa novbre. 2005.
La localización del lugar en que se asentaron los colonos fue entre la antigua capital ranquel, Leuvucó al noroeste y Poitahué, el "divisadero" donde el cacique Baigorrita ponía sus bomberos para que oteara el horizonte en busca de humos o polvaredas que delataran movimientos de personas o animales.
La tierra en la que se creó el pueblo pertenecía a don Miguel Farías, quien había registrado Boleto de Señal en el Séptimo Departamento (Victorica) bajo el número 1.173 copiado al folio del libro respectivo N° 382 el día 3 de octubre del año 1896.
Miguel Farías había nacido en Achiras, provincia de Córdoba y se casó cuando tenía 26 años con Guadalupe Centeno (19 años) en el pueblo mencionado el 17 de diciembre del año 1880. Era hijo de Prudencio Farías y de Griselda Montenegro. Su esposa era hija de Narciso Centeno y de Tomasa López.
Según el diccionario de don Esteban Erize, Loventue significaría "tierra de un reducido conjunto de tolderías, tierra de una pequeña parcialidad que está bajo la autoridad de un caciquillo o capitanejo que llamaban malonco. Proviene de yovhuen y tue: tierra"
Y a continuación agrega "Loventuel L.P. probablemente la empresa F.C. Sud tomó mal el nombre del departamento Loventue y por lo tanto Loventuel es mala grafía de éste. Su significado como Loventue es Tierra quemada, o tierra donde hay yerbas medicinales". En realidad fue el Ferrocarril del Oeste el que puso el nombre a la estación en 1908.
Este investigador comete dos errores en primer lugar menciona a la empresa Ferrocarril del Sud, que nunca llegó con sus rieles a la zona. En cambio la empresa que tendió sus rieles y alcanzó más al oeste fue la del Ferrocarril Oeste que plantó su estación terminal en Telén. En segundo lugar en el primer apartado da un significado para Loventue, como se llama actualmente el Departamento en el que está situado el pueblo de Loventuel, y en el lugar donde se refiere al topónimo que recoge la geonimia del Territorio Nacional de La Pampa Central, agrega otro significado distinto
El investigador Eliseo Tello dice: "Leventue. Nombre de la comarca que ha originado el del Departamento. Etimología. Leven, corruptela de Lellviú: volar, vuelo y tué, suelo o tierra. Suelo que erosiona o tierra que vuela quiere decir este nombre que es admirablemente descriptivo de la característica de la comarca de tierra floja, arenillas voladoras, por lo que se producen frecuentes erosiones en tiempos de sequía."
Por su parte Alberto Vúletin ha dejado escrito en su libro "La Pampa. Grafías y Etimologías Toponímicas Aborígenes" (Editorial Eudeba 2da.edición 1978): "Loventuel (tierra asolada).
"(Leventué) Población epónima en el lote 18, Frac. A. Sec. VIII. Estación del FNDFS en el mismo lugar. Colonia que está en el lote donde se halla la estación ferroviaria.
Etimología. Cuenta Stieben al ocuparse de este topónimo que cuando recurrió a la aborigen Mariqueo, ésta al escuchar el mismo lo relacionó de inmediato a la época final de la Campaña del Desierto, diciendo: ¿Loventuel? Claro... lovntuel se dice así porque quedó todo arruinado allí, cuando nos trajeron un malón muy grande de Mercedes, el coronel Racedo y otros; !mataron a muchos paisanos, nos llevaron la hacienda y destruyeron los toldos...!"
Luego de una disquisición que no voy a transcribir porque son suposiciones del escritor, agrega este párrafo: "El topónimo Leventuél que se halla claramente redactado en el mapa de Rodhe de 1889, de acuerdo a Febrés,, podría traducirse por: lovn, arruinarse, haber estrago, caerse casas, edificios, etc., haber gran mortandad; tuel por tué, tierra, con el concepto de suelo. Patria se expresa, mapu. Terminaré diciendo que el nombre de Leventué con que aparece el departamento en el mapa1:600.000 constituye un grave error y deben mantenerse ambas formas, como se ha hecho hasta el presente."
Y agrega "Otras grafías. Loventuél (Guaycochea), Además otras etimologías. volará a tiempo por la tierra (Guaycochea); tierras que corren (Cons. Nac. de Educ.); tierra donde hay yerbas medicinales (Udaondo); tierra quemada (Augusta); valle redondo (Puch); fortín (Santillán); las ruinas (Stieben); donde huyeron (Casamiquela). Para este último autor es lo mismo Leventué que Loventuel, inexplicablemente (!!)."
Y yendo al investigador Rodolfo Casamiquela (Toponimia Indígena de la Provincia de La Pampa, edición Novbre.2005) que ha sido mencionado por Vúletin, encontramos lo siguiente. "Topónimo: Leventuel. Variantes: Loventuel Lebentuel - Leventué.
Análisis y Significado: Con prescindencia de éste, es obvio que las formas con la be (labial) han de ser eliminadas, ya que este sonido no existe en araucano, lengua a la que el nombre sin duda pertenece. Stieben, sobre información indígena (1966,58) escribe Lóvntuel, vinculado con la idea de ruina y destrucción, secuela de la expedición llevada por el Coronel Racedo y otros."
"Piensa en el araucano lovün arruinarse, hacer estragos (Fébres 1765,365). En tal caso habría que aceptar un tema verbal lovüntún que explicara la partícula tuwe terminal (ya que en este caso no puede corresponder a tierra). Los indígenas pampeanos consultados por mí, sin excepción, vincularon el nombre con la idea de fuga, huida. A saber: Cayupán, Leventué que se dispararon; Ferreyra, Lefüntuwe que los sacaron disparando; Pral Leventué disparadero. Y Francisco Baigorria aclaró: Leventué dispararon, levantaron vuelo (en sentido figurado): Leventuayu anei disparemos. Huir y equivalentes es lefün, levün, en araucano; yo desconocía la forma levüntún, de la que deriva levüntuwe, huidero, donde han huido, pero ella queda hermosamente comprobada por el ejemplo dado por Gaigorria: Levüntuayu anei seria, en efecto, huyamos (dos personas)"
Y en el párrafo final Casamiquela remata: "Parece que por lo tanto no ha de haber dudas en cuanto a la traducción del topónimo y por ende a su escritura. No obstante, a título complementario incluyo una última explicación posible: lüvün es quemar en araucano y aunque no conozco una forma lüvüntún, ella podría existir a la luz de la experiencia anterior. En tal caso lüvüntuwe sería donde hubo quemazón, donde se quemó; y la posibilidad es seductora porque la presencia de un sonido ü en la primera sílaba podría explicar las variantes leventué y loventué. El todo: no obstante, según consenso indígena: donde huyeron. Nadie se refirió al porqué del nombre.
La verdad que después de toda esta larga disquisición el final no me termina de convencer. ¿Será por esa misma duda que el autor agregó también una última línea en esta entrada que dice: "Vúletin (obra citada, 114): Tierra que vuela".
Bibliografía Consultada
Erize, Esteban: Mapuche volumen 4. Editorial Yepun. Buenos Aires 1988.
Tello, Eliseo: Toponimia Araucana-Pampa. Edición de la Dirección de Cultura La Pampa. 1957
Vúletin, Alberto: La Pampa. Grafías y Etimologías Toponímicas Aborígenes. Editorial Universitaria de Buenos Aires. Segunda Edición Buenos Aires Novbre. 1978
Casamiquela, Rodolfo: Toponimia Indígena de la Provincia de La Pampa. Ministerio de Cultura y Educación de La Pampa. Cooperativa Popular de Electricidad. Santa Rosa novbre. 2005.
jueves, 3 de octubre de 2013
PUEBLO LOVENTUEL (LA PAMPA)
El pueblo denominado Loventuel, se encuentra ubicado en el Departamento designado como Loventué, en el noroeste de la provincia de La Pampa, República Argentina. Actualmente y de acuerdo a los datos del último Censo Nacional de población cuenta con 151 habitantes, de los cuales 40 residen en la zona rural.
La localidad tiene su Municipalidad, con la categoría de Comisión de Fomento, cuyo primer Comisionado fue don Luciano Maceda en 1949, un Destacamento Policial que depende de la Comisaría de Victorica y una Enfermería.
Cuando se ingresa por el acceso de la ruta provincial Nº 10 pavimentada, lo primero que se encuentra es la Capilla, a cuya gestación y construcción se debe a la acción de los misioneros salesianos Juan Roggerone primero y José Durando después, con la ayuda de varias familias de la localidad y en especial de algunos comerciantes y ganaderos que realizaron donaciones con ese destino.
Actualmente la localidad también cuenta con una Escuela tipo Hogar, que funciona con alumnos externos e internos.
Pero cuando no existía todavía la ruta pavimentada Nº 10, Loventuel se conectaba hacia el este y hacia el oeste por el camino de tierra que construyó el Ferrocarril del Oeste, paralelo a las vías de dicha empresa, que llegó a este lugar el año 1908, procedente de la estación central "Once de Septiembre" en la Capital Federal, con destino a Telén, que después de 1914 se convirtió en la terminación del recorrido, que tenía previsto en llegar hasta el Pacífico.
La riqueza de la zona, era la producción de lanares y sus subproductos como la carne y la lana, la que era embarcada en los vagones para transportar la misma hacia los grandes mercados consumidores ubicados en el puerto de Buenos Aires y sus alrededores.
Durante las dos grandes guerras europeas, conocidas históricamente como "Guerras Mundiales", la de 1914-1919 y la de 1939-1945, se activó la explotación del bosque nativo, compuesto por el caldén, algarrobo, chañar, piquillín y otras especies.
El destino fue la producción de postes y varillas para alambrar los campos que se fueron subdividiendo paulatinamente. Después fue la leña para alimentar las máquinas a vapor de las locomotoras del ferrocarril y también para los hornos de las panaderías del Territorio Nacional de La Pampa Central y de la provincia de Buenos Aires.
Después con el correr de las décadas los campos y las chacras de alrededor de Loventuel, fueron dejando de a poco la explotación del lanar para ingresar paulatinamente a la explotación ganadera en gran escala del vacuno.
De aquí se cargaban algunos vagones con destino al mercado de Liniers o el de Avellaneda, el primero para vacunos y el segundo para lanares. Lamentablemente la aparición en la Argentina de las fábricas de automotores en la década de 1960 comienza a desarrollarse una competencia por estas cargas y ello demanda que Vialidad Nacional y Provincial mejoren los caminos y que comience la pavimentación, que permitirá bajar los costos de los fletes.
En la fotografía de observa la palanca con la cual se realizaba el cambio de vía para derivar los vagones hacia el embarcadero o a la playa de carga, donde estaban los grandes galpones, que ahora se han desmantelados y no existen más.
En Loventuel supo funcionar también un Aserradero, dirigido por el señor Ricarde, que le había puesto a su explotación "El Oro Monte", donde se producían tablas de caldén, parquet para pisos, y algunos elementos para el campo como bebederos y comederos para los animales.
La última dictadura militar que dió el Golpe de Estado el 24 de marzo de 1976, discontinuó los servicios de pasajeros y levantó los de carga a partir del año 1978. En 1984 con la reinstalación de la democracia volvió el tren de pasajeros, el que definitivamente dejó de circular a principios de la década de 1990 con la privatización de los servicios, situación qu se mantiene hasta el día de hoy.
Como en todos los pueblos por donde pasó el ferrocarril, la urbanización se dividió, quedando los edificios principales y las viviendas más importantes al frente de la calle por donde se accedía a la estación. En cambio del "otro lado de la vía", había casas más modestas y comercios de menor importancia.
Como Loventuel siempre fue escasa en población urbana, no hubo médicos instalados en forma permanente. Los más cercanos residían en la vecina localidad de Victorica, distante unos quince kilómetros aproximadamente, que atendían en la Sala de Primeros Auxilios de la Sociedad de Beneficencia, hasta que se construyó el Hospital Regional el año 1949.
Es por esta circunstancia que la mayoría de las familias acudían a la antigua curandera doña Mauricia Funes, quien tenía su vivienda "detrás de la vía" y que además oficiaba de partera.
En algunos documentos se suele citar a don Miguel Farías como dueño de la tierra donde se dio comienzo al poblamiento urbano. Pero en la placa que ha puesto la Municipalidad se menciona a Eulogio Farías como destinatario del Homenaje, quien fuera el primer Juez de Paz y Encargado del Registro Civil.
Suele decirse que ya hacia fines de la década de 1890 había algunos pobladores, que habrían bajado de la vecina provincia de San Luis, llegando con sus majadas de ovejas, caballos y carro con mulas.
La localidad tiene su Municipalidad, con la categoría de Comisión de Fomento, cuyo primer Comisionado fue don Luciano Maceda en 1949, un Destacamento Policial que depende de la Comisaría de Victorica y una Enfermería.
Cuando se ingresa por el acceso de la ruta provincial Nº 10 pavimentada, lo primero que se encuentra es la Capilla, a cuya gestación y construcción se debe a la acción de los misioneros salesianos Juan Roggerone primero y José Durando después, con la ayuda de varias familias de la localidad y en especial de algunos comerciantes y ganaderos que realizaron donaciones con ese destino.
Actualmente la localidad también cuenta con una Escuela tipo Hogar, que funciona con alumnos externos e internos.
Pero cuando no existía todavía la ruta pavimentada Nº 10, Loventuel se conectaba hacia el este y hacia el oeste por el camino de tierra que construyó el Ferrocarril del Oeste, paralelo a las vías de dicha empresa, que llegó a este lugar el año 1908, procedente de la estación central "Once de Septiembre" en la Capital Federal, con destino a Telén, que después de 1914 se convirtió en la terminación del recorrido, que tenía previsto en llegar hasta el Pacífico.
La riqueza de la zona, era la producción de lanares y sus subproductos como la carne y la lana, la que era embarcada en los vagones para transportar la misma hacia los grandes mercados consumidores ubicados en el puerto de Buenos Aires y sus alrededores.
Durante las dos grandes guerras europeas, conocidas históricamente como "Guerras Mundiales", la de 1914-1919 y la de 1939-1945, se activó la explotación del bosque nativo, compuesto por el caldén, algarrobo, chañar, piquillín y otras especies.
El destino fue la producción de postes y varillas para alambrar los campos que se fueron subdividiendo paulatinamente. Después fue la leña para alimentar las máquinas a vapor de las locomotoras del ferrocarril y también para los hornos de las panaderías del Territorio Nacional de La Pampa Central y de la provincia de Buenos Aires.
Después con el correr de las décadas los campos y las chacras de alrededor de Loventuel, fueron dejando de a poco la explotación del lanar para ingresar paulatinamente a la explotación ganadera en gran escala del vacuno.
De aquí se cargaban algunos vagones con destino al mercado de Liniers o el de Avellaneda, el primero para vacunos y el segundo para lanares. Lamentablemente la aparición en la Argentina de las fábricas de automotores en la década de 1960 comienza a desarrollarse una competencia por estas cargas y ello demanda que Vialidad Nacional y Provincial mejoren los caminos y que comience la pavimentación, que permitirá bajar los costos de los fletes.
En la fotografía de observa la palanca con la cual se realizaba el cambio de vía para derivar los vagones hacia el embarcadero o a la playa de carga, donde estaban los grandes galpones, que ahora se han desmantelados y no existen más.
En Loventuel supo funcionar también un Aserradero, dirigido por el señor Ricarde, que le había puesto a su explotación "El Oro Monte", donde se producían tablas de caldén, parquet para pisos, y algunos elementos para el campo como bebederos y comederos para los animales.
La última dictadura militar que dió el Golpe de Estado el 24 de marzo de 1976, discontinuó los servicios de pasajeros y levantó los de carga a partir del año 1978. En 1984 con la reinstalación de la democracia volvió el tren de pasajeros, el que definitivamente dejó de circular a principios de la década de 1990 con la privatización de los servicios, situación qu se mantiene hasta el día de hoy.
Como en todos los pueblos por donde pasó el ferrocarril, la urbanización se dividió, quedando los edificios principales y las viviendas más importantes al frente de la calle por donde se accedía a la estación. En cambio del "otro lado de la vía", había casas más modestas y comercios de menor importancia.
Como Loventuel siempre fue escasa en población urbana, no hubo médicos instalados en forma permanente. Los más cercanos residían en la vecina localidad de Victorica, distante unos quince kilómetros aproximadamente, que atendían en la Sala de Primeros Auxilios de la Sociedad de Beneficencia, hasta que se construyó el Hospital Regional el año 1949.
Es por esta circunstancia que la mayoría de las familias acudían a la antigua curandera doña Mauricia Funes, quien tenía su vivienda "detrás de la vía" y que además oficiaba de partera.
En algunos documentos se suele citar a don Miguel Farías como dueño de la tierra donde se dio comienzo al poblamiento urbano. Pero en la placa que ha puesto la Municipalidad se menciona a Eulogio Farías como destinatario del Homenaje, quien fuera el primer Juez de Paz y Encargado del Registro Civil.
Suele decirse que ya hacia fines de la década de 1890 había algunos pobladores, que habrían bajado de la vecina provincia de San Luis, llegando con sus majadas de ovejas, caballos y carro con mulas.
domingo, 8 de septiembre de 2013
ALFABETIZACION Y EDUCACION
En el noroeste del Territorio Nacional de La Pampa, el primer pueblo que se fundó fue Victorica, un 12 de febrero del año 1882 y a partir de ese momento se comenzó el proceso de alfabetización, no sólo de los niños, sino aún de los jóvenes y también de algunos adultos, dado que el analfabetismo tenía tasas altas en Argentina.
Es que junto con las tropas del Ejército vinieron también familias, las propias de los soldados y las de los colonos, más las de los proveedores de las mismas. En un primer momento ofició de maestro un oficial, hasta que llegaron los primeros maestros civiles que establecieron una escuela particular.
Hay que recordar, que la Ley Nacional de Educación Común Nº 1420, se sancionó por el Congreso Nacional recién el año 1884, por lo cual será recién a partir de 1885 en adelante que comenzará la organización de la misma en el Territorio Nacional de la Gobernación de La Pampa Central, que tenía su capital en General Acha, la segunda población fundada también por tropas del Ejército.
La primera foto arriba izquierda se ve a niños sacando agua en la escuela de Emilio Mitre. En la segunda se ve a niños y niñas sentadas en bancos en el aula de la escuela de Telen. En la foto de abajo izquierda se ve al maestro Laureano González con alumnos en una clase al aire libre y en la de al lado al maestro Félix Romero en la escuela de Loventuel observando una clase práctica de cestería y fabricación de escobas
Al principio rigió la división de sexos para la alfabetización. Es por eso que en las poblaciones donde había suficiente matrícula y cuando era posible conseguir maestros diplomados, se abrieron dos escuelas una para varones y otra para niñas.
Pero en los pequeños pueblos, o directamente en los parajes o en las zonas donde se comenzó con la agricultura, donde la matrícula era escasa, porque el analfabetismo de los padres y sobre todo la distancia desde donde estaban viviendo en la zona rural donde trabajaban, hasta el lugar donde estaba el edificio escolar era larga y a veces no tenían medios en que mandarlos.
Es por eso que en aquellas primeras escuelas de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, se solía recurrir a dos medios, uno era que el dueño de la Estancia, que tenía que alfabetizar llevara una maestra al campo donde destinaba un lugar para que viviera y se dictaran las clases de las que participaban los niños del propietario, del capataz y de los peones. El otro mecanismo es que desde los campos vecinos se llevaba en sulky o se los mandaba a caballo a estas escuelas. Pero asimismo para facilitar los procesos de alfabetización y evitar las faltas, por las inclemencias del tiempo, o por falta de medios tracción a sangre, se recurría a dejar internados sobre todo a niñas en casas de familia o de entidades.
Esta fotografía muestra al maestro Félix Romero, con sus alumnos de segundo grado de la Escuela de Varones, después Nº 7 cuyo grado funcionaba en una dependencia de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced.
En Victorica por ejemplo, los internados recién aparecieron el año 1922 con el comienzo de las clases del Colegio San Juan Bosco y en 1923 con el comienzo de las actividades escolares de la congregación de María Auxiliadora.
No era fácil conseguir maestros diplomados, como era la intención del Inspector Raúl Basilio Díaz. Por eso después de intentar conseguirlos para los Territorios Nacionales, en muchos de cuyos lugares todavía ni siquiera había llegado el ferrocarril, las maestras mujeres no aceptaban esos destinos que ofrecía el Consejo Nacional de Educación.
Por eso fue que se debió abrir las puertas y flexibilizar las normas, para que personas con condiciones y aptitudes para ejercer la docencia pudiesen hacerlo guiados por otro maestro diplomado y supervisados periódicamente por los Inspectores. En La Pampa recién el año 1909 abrirá sus puertas la Escuela Normal de Santa Rosa con la finalidad de formar maestros para los Territorios Nacionales precisamente.
Así por ejemplo el primer maestro que aparece designado por el Consejo Nacional de Educación es el ciudadano de nacionalidad francés don Miguel De Fougéres. Que lo hizo primeramente en la escuela de varones de Victorica y que luego a partir de 1903 fue designado en la escuela de Telén, recientemente fundada en el pueblo creado por Alfonso Capdeville.
Es De Fougéres quien le solicita al Inspector Díaz que acepte la designación del joven Félix Romero como maestro ayudante, dado las condiciones que el ha notado en su exalumno y efectivamente no se equivocó, porque Félix Romero fue un gran maestro, aunque nunca tuvo un diploma.
Más allá de Telén a partir del 1900 se había creado la Colonia Emilio Mitre, donde se había asignado tierras a las familias descendientes de indígenas, que desde La Blanca (alrededores de Luan Toro) y de otros lugares fueron concentrados allí.
Por ejemplo conseguir la asistencia a clases de los niños en edad escolar no era nada fácil para el maestro Lorenzo Jarrín, por la ignorancia de las leyes de los padres analfabetos y porque las familias no se querían desprender de ellos porque ayudaban en el trabajo de la casa, cuidando las cabras, trayendo leña o buscando agua, cuando no llevando a pastar los caballos los varones.
Después de Victorica comienzan a fundarse muy cerca otras poblaciones. La primera fue Telen a tan solo 10 kilómetros. El año 1904 se funda hacia en este en la zona de chacras Loventuel y a 35 kilómetros de Victorica se fundará el año 1908, cuando el ferrocarril comienza a recorrer las vías desde Buenos Aires hasta Telén, se creará Luan Toro.
Esto hizo que varios maestros que estaban trabajando en Victorica tomasen la decisión de presentarse como maestros y a cargo de la Dirección en las nuevas localidades. Así ocurrió que De Fougéres se fuese a la colonia Telén donde había muchos franceses. Que Félix Romero se fuese a la escuela de las chacras de Loventuel donde había muchos descendientes de aborígenes y de antiguas familias de soldados expedicionarios. Y que posteriormente hiciese lo mismo el maestro puntano don Laureano González que dejó Victorica y se hizo cargo de la escuela de Luan Toro.
FUENTES UTILIZADAS
1.- Fototeca Bernardo Graff del Archivo Histórico Provincial "Fernando Araoz"
2.- Valla, Celso: "El Apóstol del Oeste" 1972
3.- Roldán, Luis Ernesto: "Historias de Vida" Santa Rosa (La Pampa) 1999
Es que junto con las tropas del Ejército vinieron también familias, las propias de los soldados y las de los colonos, más las de los proveedores de las mismas. En un primer momento ofició de maestro un oficial, hasta que llegaron los primeros maestros civiles que establecieron una escuela particular.
Hay que recordar, que la Ley Nacional de Educación Común Nº 1420, se sancionó por el Congreso Nacional recién el año 1884, por lo cual será recién a partir de 1885 en adelante que comenzará la organización de la misma en el Territorio Nacional de la Gobernación de La Pampa Central, que tenía su capital en General Acha, la segunda población fundada también por tropas del Ejército.
La primera foto arriba izquierda se ve a niños sacando agua en la escuela de Emilio Mitre. En la segunda se ve a niños y niñas sentadas en bancos en el aula de la escuela de Telen. En la foto de abajo izquierda se ve al maestro Laureano González con alumnos en una clase al aire libre y en la de al lado al maestro Félix Romero en la escuela de Loventuel observando una clase práctica de cestería y fabricación de escobas
Al principio rigió la división de sexos para la alfabetización. Es por eso que en las poblaciones donde había suficiente matrícula y cuando era posible conseguir maestros diplomados, se abrieron dos escuelas una para varones y otra para niñas.
Pero en los pequeños pueblos, o directamente en los parajes o en las zonas donde se comenzó con la agricultura, donde la matrícula era escasa, porque el analfabetismo de los padres y sobre todo la distancia desde donde estaban viviendo en la zona rural donde trabajaban, hasta el lugar donde estaba el edificio escolar era larga y a veces no tenían medios en que mandarlos.
Es por eso que en aquellas primeras escuelas de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, se solía recurrir a dos medios, uno era que el dueño de la Estancia, que tenía que alfabetizar llevara una maestra al campo donde destinaba un lugar para que viviera y se dictaran las clases de las que participaban los niños del propietario, del capataz y de los peones. El otro mecanismo es que desde los campos vecinos se llevaba en sulky o se los mandaba a caballo a estas escuelas. Pero asimismo para facilitar los procesos de alfabetización y evitar las faltas, por las inclemencias del tiempo, o por falta de medios tracción a sangre, se recurría a dejar internados sobre todo a niñas en casas de familia o de entidades.
Esta fotografía muestra al maestro Félix Romero, con sus alumnos de segundo grado de la Escuela de Varones, después Nº 7 cuyo grado funcionaba en una dependencia de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced.
En Victorica por ejemplo, los internados recién aparecieron el año 1922 con el comienzo de las clases del Colegio San Juan Bosco y en 1923 con el comienzo de las actividades escolares de la congregación de María Auxiliadora.
No era fácil conseguir maestros diplomados, como era la intención del Inspector Raúl Basilio Díaz. Por eso después de intentar conseguirlos para los Territorios Nacionales, en muchos de cuyos lugares todavía ni siquiera había llegado el ferrocarril, las maestras mujeres no aceptaban esos destinos que ofrecía el Consejo Nacional de Educación.
Por eso fue que se debió abrir las puertas y flexibilizar las normas, para que personas con condiciones y aptitudes para ejercer la docencia pudiesen hacerlo guiados por otro maestro diplomado y supervisados periódicamente por los Inspectores. En La Pampa recién el año 1909 abrirá sus puertas la Escuela Normal de Santa Rosa con la finalidad de formar maestros para los Territorios Nacionales precisamente.
Así por ejemplo el primer maestro que aparece designado por el Consejo Nacional de Educación es el ciudadano de nacionalidad francés don Miguel De Fougéres. Que lo hizo primeramente en la escuela de varones de Victorica y que luego a partir de 1903 fue designado en la escuela de Telén, recientemente fundada en el pueblo creado por Alfonso Capdeville.
Es De Fougéres quien le solicita al Inspector Díaz que acepte la designación del joven Félix Romero como maestro ayudante, dado las condiciones que el ha notado en su exalumno y efectivamente no se equivocó, porque Félix Romero fue un gran maestro, aunque nunca tuvo un diploma.
Más allá de Telén a partir del 1900 se había creado la Colonia Emilio Mitre, donde se había asignado tierras a las familias descendientes de indígenas, que desde La Blanca (alrededores de Luan Toro) y de otros lugares fueron concentrados allí.
Por ejemplo conseguir la asistencia a clases de los niños en edad escolar no era nada fácil para el maestro Lorenzo Jarrín, por la ignorancia de las leyes de los padres analfabetos y porque las familias no se querían desprender de ellos porque ayudaban en el trabajo de la casa, cuidando las cabras, trayendo leña o buscando agua, cuando no llevando a pastar los caballos los varones.
Después de Victorica comienzan a fundarse muy cerca otras poblaciones. La primera fue Telen a tan solo 10 kilómetros. El año 1904 se funda hacia en este en la zona de chacras Loventuel y a 35 kilómetros de Victorica se fundará el año 1908, cuando el ferrocarril comienza a recorrer las vías desde Buenos Aires hasta Telén, se creará Luan Toro.
Esto hizo que varios maestros que estaban trabajando en Victorica tomasen la decisión de presentarse como maestros y a cargo de la Dirección en las nuevas localidades. Así ocurrió que De Fougéres se fuese a la colonia Telén donde había muchos franceses. Que Félix Romero se fuese a la escuela de las chacras de Loventuel donde había muchos descendientes de aborígenes y de antiguas familias de soldados expedicionarios. Y que posteriormente hiciese lo mismo el maestro puntano don Laureano González que dejó Victorica y se hizo cargo de la escuela de Luan Toro.
FUENTES UTILIZADAS
1.- Fototeca Bernardo Graff del Archivo Histórico Provincial "Fernando Araoz"
2.- Valla, Celso: "El Apóstol del Oeste" 1972
3.- Roldán, Luis Ernesto: "Historias de Vida" Santa Rosa (La Pampa) 1999
jueves, 14 de enero de 2010
JUAN CARLOS MALDONADO
HOMENAJE POSTUMO
La tercera persona sentada a la derecha es Juan Carlos Maldonado y quien levanta la mano saludando al fotógrafo es su padre Marcelo Maldonado. Era el cumpleaños de Marcial Roldán.
Encima del mural el casco que tantas veces se calzara "El Paisano" en las innumerables oportunidades que se subió a algunos de los autos para competir en los últimos treinta años.
La bandera a cuadros que varias veces le bajaron como ganador de las muchas carreras que pudo ganar en su larga trayectoria de piloto de automovilismo.
En la intersección del acceso a Victorica y la ruta provincial Nº 10, todo el que pase por ese lugar podrá apreciar el mural que identificará de ahora en más ese lugar que tantas veces lo vió llegar a festejar como campeón.
El RPS Ledesma bendice el mural y las placas, mientras las nubes dejarán caer algunas gotas que como lágrimas, se sumarán al hondo sentimiento de recogimiento y respeto que invadió el lugar en ese momento.
Los tres autos con los que compitió Juan Carlos Maldonado a lo largo de toda su trayectoria como destacado y exitoso piloto de automovilismo fueron expuestos en la sede del Club Cochicó de Victorica la noche del 9 de enero del 2010.
Juan Carlos Maldonado, más conocido como "El Paisano", rodeado de varios de sus más estrechos colaboradores, quienes recibieron un pergamino de reconocimiento.
Hace pocos meses atrás dejó de existir Juan Carlos Maldonado, conocido popularmente en el ambiente automovilístico de La Pampa y de la región con el apodo “El Paisano”, por su estilo campechano.
Había nacido en una de las chacras de los alrededores de Loventuel el año 1952. Era el segundo hijo del matrimonio entre Marcelo Maldonado y Catalina de la Nava.
Los abuelos paternos Máximo Maldonado y su esposa, tenían una chacra a la salida de Victorica en el camino viejo hacia Telén. Allí solíamos ir con mis padres de visita, donde nos agasajaban con frutos de la huerta familiar: sandías, uvas, melones. La cultivaban las hermanas de Marcelo, ayudadas por su hermano Mario.
Los de la Nava eran hijos de Agustín de la Nava y Casiana Hipólita Roldán, también familia numerosa. Además de “Cata” la madre de Juan Carlos, la integraban “Nena”, Teresa, Rosa, Luisa, Agustín, conocido popularmente como “El Chino” y José de la Nava que se casó con Azucena Maldonado.
Probablemente Marcelo y Catalina se conocieron en Loventuel, dado que don Máximo Maldonado había sido propietario de la Chacra Nº 125 de cien hectáreas y doña Elina García Viuda de Roldán lo fue de la Nº 126.
Como Marcelo se dedicaba a la explotación agropecuaria y forestal, influyó en su hijo para que cursara en la Escuela Agrotécnica de Victorica, de donde egresó Juan Carlos el año 1967, luego de tres años, con el título de Práctico Rural
La tercera persona sentada a la derecha es Juan Carlos Maldonado y quien levanta la mano saludando al fotógrafo es su padre Marcelo Maldonado. Era el cumpleaños de Marcial Roldán.
A principios de los años 70 Marcelo, el padre de Juan Carlos, había logrado posicionarse patrimonialmente, adquiriendo varias chacras, poseía camiones que había utilizado en la explotación de derechos de monte, un negocio de buen rendimiento hasta algunos años después de finalizada la Segunda Guerra Mundial.
Pero como la familia se agrandaba (Diana, Arturo y Ricardo Maldonado) y las chacras en épocas de sequía se volvían más pequeñas de lo que eran, Marcelo comenzó a incursionar en la compraventa de hacienda, en el transporte de hacienda y hasta en el transporte de mercaderías.
A esa intensa actividad se sumó Juan Carlos, un jovencito que ya manejaba camiones y también se subía al auto de su padre, un Ford de la vieja matricería, hasta que llegó a su mayoría de edad a los dieciocho años y pudo obtener su carnet de conductor y gozar la alegría de poder conducir el nuevo Ford con palanca al piso.
Su padre había insistido para que siguiera estudiando hasta alcanzar el nivel universitario de Ingeniero, pero él ya había sentido fuerte la picada del "bichito de los fierros”.
Encima del mural el casco que tantas veces se calzara "El Paisano" en las innumerables oportunidades que se subió a algunos de los autos para competir en los últimos treinta años.
A una cuadra de su casa paterna, donde tenían la playa de estacionamiento de los camiones, estaba el taller mecánico de los hermanos Poggi, entusiastas del deporte motor en Victorica.
La década del sesenta había sido de gran actividad automovilística para Victorica, que era el primer pueblo de La Pampa por la cantidad de karting que tenía en competencias. También las motos habían despertado el entusiasmo de varios cultores del deporte en dos ruedas.
Allí fue madurando, con el grupo de amigos, la idea de convertirse en competidor. Prosiguió trabajando con su padre, y comenzó su trayectoria como piloto, hasta que en 1986 logró su primer gran triunfo. Se consagró campeón de la Fórmula Renault Pampeana y todo Victorica festejó con él, en un reconocimiento que se le realizó en el Club Cochicó, a media cuadra de su casa paterna.
La bandera a cuadros que varias veces le bajaron como ganador de las muchas carreras que pudo ganar en su larga trayectoria de piloto de automovilismo.
Luego volvió a obtener nuevamente el título de Campeón de ésa Fórmula Pampeana, conduciendo un auto que había sido construido íntegramente en el taller de Néstor Poggi en Victorica y otra vez la gran alegría la festejó con sus colaboradores y admiradores de su pueblo. Pasarían más de diez años y Juan Carlos Maldonado, que había tenido muchas alegrías y sinsabores, proseguía tenazmente compitiendo en las pistas pampeanas y regionales.
Hasta que el año 2005 subió al podio nuevamente como Campeón, esta vez en la categoría del Súper Car compitiendo con un Ford Falcon, similares a aquellos que había aprendido a manejar en los caminos de tierra entre Loventuel y Victorica antes de 1972 en que llegaría el pavimento a la zona.
En la intersección del acceso a Victorica y la ruta provincial Nº 10, todo el que pase por ese lugar podrá apreciar el mural que identificará de ahora en más ese lugar que tantas veces lo vió llegar a festejar como campeón.
Pero a pesar que le tenía cariño a los Ford, porque su padre había sido hincha fanático de la marca, prosiguió compitiendo con un Chevy al que tuvo que amoldarse. Estaba corriendo con ese automóvil y la última carrera de la que pudo participar el año 2009 logró integrar el podio.
Lamentablemente, “El Paisano” dejó de existir en Buenos Aires un 20 de Octubre del año 2009 a los 57 años, víctima de una enfermedad descubierta poco tiempo antes.
Un grupo de amigos entre quienes estuvieron como promotores Jemny Young, Ricardo Di Dio y Carlos Montiel, solicitaron al Consejo Deliberante de Victorica imponer su nombre al acceso original pavimentado sobre la ruta 10, petición que fue aceptada, dictándose la Ordenanza respectiva.
El RPS Ledesma bendice el mural y las placas, mientras las nubes dejarán caer algunas gotas que como lágrimas, se sumarán al hondo sentimiento de recogimiento y respeto que invadió el lugar en ese momento.
El acto de descubrimiento del mural y las placas, se realizó el pasado 9 de Enero del año 2010, contándose con la presencia de su familia: Estela Gracia esposa, sus hijos Marcelo, Carlos, Carolina y Analía y sus nietos.
Estuvieron presentes además representantes de las Instituciones Organizadores del Automovilismo Pampeano, autoridades locales y público en general, entre quienes se encontraba su coequiper “Patita” Palmieri, sus colaboradores como Antonio el “Gordo” Pereyra y un grupo numeroso de seguidores.
Los tres autos con los que compitió Juan Carlos Maldonado a lo largo de toda su trayectoria como destacado y exitoso piloto de automovilismo fueron expuestos en la sede del Club Cochicó de Victorica la noche del 9 de enero del 2010.
Victorica perdió a su campeón, el automovilismo de La Pampa y la región perdieron a un gran piloto y su familia y amigos extrañarán sin dudas a un excepcional ser humano. Pero si bien físicamente Juan Carlos Maldonado no estará más entre nosotros, su espíritu estará siempre presente donde sea que se hable de automovilismo.
Era un enamorado de Victorica y su comunidad, a donde siempre retornaba para reencontrarse, “cargar las pilas”, planificar y elaborar planes y proyectos. Una vez nos encontramos y me saludó amablemente y lo que me hizo saber era que leía mis notas en Caldenia sobre personas y personajes de nuestro Victorica.
Juan Carlos Maldonado, más conocido como "El Paisano", rodeado de varios de sus más estrechos colaboradores, quienes recibieron un pergamino de reconocimiento.
Su alma inquieta recorrerá ahora libremente, aquellos lugares más queridos de Loventuel y Victorica que lo vieron nacer y crecer y de este a oeste y de norte a sur de La Pampa, que lo vieron proyectarse como uno de los pilotos de larga trayectoria en la que obtuvo muchos triunfos, pero que ellos no fueron obstáculos para opacar al ser humano que supo ser amigo, solidario y comprometido con las causas nobles.
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viernes, 7 de agosto de 2009
NOROESTE PAMPEANO
MEJOR CALIDAD DE VIDA
Planta de Gas envasado de Camuzzi en Victorica mediante la cual se provee el consumo domiciliario actual.
Nuevo Boulevard de acceso a Carro Quemado que será beneficiado también con la realización del gasoducto, eliminando los tubos y garrafas.
Telén la última localidad de la línea que beneficiará a todos los pueblos del Departamento Loventué y dos del Departamento Conhelo, con la traza del futuro gasoducto.
Loventuel, la planta urbana más pequeña en cantidad de población que recibirá también el beneficio de contar con acceso al gas natural a través del futuro gasoducto a partir del 2011.
EL NOROESTE de nuestra provincia compuesto por los departamentos de Loventué, Chalileo, y Chicalco, de escasa población, aunque muy lentamente, va logrando acceder a obras y servicios que le permiten a los pueblos de aquella zona, cambiar favorablemente las condiciones de vida de las familias.
A principios de la década del setenta fue el pavimento de la ruta provincial 10 hasta Victorica, que llegó justo a tiempo porque años después comenzaría el desmantelamiento de los servicios ferroviarios que unían Telén con la Capital Federal con una frecuencia de tres servicios semanales, actualmente desactivados.
Después fue la instalación de los servicios de agua potable que tuvieron un impulso y posteriormente la interconexión a las líneas de alta tensión que permitieron la llegada de energía eléctrica proveniente del Chocón Cerros Colorados, luego de la instalación de la estación de rebaje en Puelches.
En ésa misma década se produciría la instalación de la telefonía y las repetidoras de televisión del canal estatal provincial.
En la década del 80 y con el advenimiento del sistema democrático nuevamente en funcionamiento, se prolonga la pavimentación de la ruta 10 hasta alcanzar Santa Isabel.
En la década del noventa la construcción de viviendas, escuelas y ampliación y remodelación de hospitales y salas de primeros auxilios, junto con la provisión de nuevas tecnologías, significó también un avance significativo para la igualdad de oportunidades, con la eliminación de los últimos ranchos y la oferta de la educación secundaria que llegó hasta Santa Isabel.
En ésa década también se descentralizan algunos servicios de Justicia, instalándose en Victorica un Juzgado Correccional.
Ahora se conoce la decisión del Poder Ejecutivo Provincial de impulsar el llamado a licitación pública, “para la construcción del sistema de obras para provisión y distribución de gas natural y red de fibra óptica a las localidades de Conhelo, Rucanelo, Luan Toro, Loventué, Carro Quemado, Victorica y Telén, un emprendimiento que cuenta con un presupuesto oficial de 106.929.361,91 pesos y un plazo de ejecución de 540 días.
Las propuestas se conocerán en un acto que se realizará el próximo 15 de septiembre. La realización del Sistema de Gasificación Regional Gasoducto al Oeste es el fruto de un acuerdo con el Gobierno Nacional y completará la puesta en marcha de las obras que fueran anunciadas por la presidenta de la Nación durante su visita a nuestra Provincia en agosto del 2008.
El gobernador reveló que la obra de gas abarcará a siete localidades y que Victorica ya cuenta con su red de distribución y se realiza la provisión por camiones cisterna. “De ésta manera se evitarán los viajes de alrededor de 28 camiones diarios para Victorica y generará un ahorro para las familias de todas las localidades beneficiadas, además será un importante impulso económico por la mano de obra que demandará”, recalcó Jorge.
La obra demandará la instalación de 223 kilómetros de cañería, además de un anexo al gasoducto ya que se instalará la fibra óptica que marcará un significativo avance en materia de comunicaciones. El gasoducto tendrá una extensión de 126 kilómetros (desde el punto de conexión al gasoducto que alimenta a la localidad de Eduardo Castex y otras localidades) y se instalarán las redes de distribución que alcanzarán una longitud de 97 kilómetros. También se construirán cinco plantas reguladoras.”
Esta es una muy buena noticia que debe ser resaltada y que seguramente contará con el beneplácito de todos los sufridos pobladores de aquellas localidades. Porque significa cambiar las posibilidades no sólo de la vida personal o familiar, sino también cambiar las perspectivas empresarias y de toda la actividad económica de la zona de influencia.
No hay dudas que esta obra, conjuntamente con la ejecución del segundo tramo del acueducto que también se pondrá en marcha a partir del año próximo y que conectarán a esos pueblos hasta Victorica y Telén, significan pasos importantes para recuperar el atraso en que se encuentran estas comunidades con respecto a las ciudades pampeanas.
Esto significa que aun cuando la infraestructura de obras y servicios estará acorde con las nuevas necesidades, se deberá seguir poniendo énfasis en la necesidad de radicar nuevos profesionales y continuar formando las nuevas generaciones. A la par que capacitar permanentemente a quienes se desempeñan actualmente en los distintos servicios para que los mismos sean prestados con la calidad y responsabilidad necesaria.
Links relacionados:
La Arena: Obras por más de 110 millones de pesos
El Diario: En septiembre se licita el gasoducto del oeste
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sábado, 11 de abril de 2009
LOVENTUEL
Loventuel acaba de recuperar su nombre originario, luego de varias confusiones y discusiones, relacionadas con la toponimia y la grafía que le dieron los ingleses a la estación del lugar. Confusión profundizada por cuanto el Departamento en el que está inserta llevaba el nombre aborigen de Leventué primero, que fue luego cambiado a Loventue.
"¿Lóvntuel?...claro...lóvntuel...se dice así porque quedó todo arruinado allí, cuando nos trajeron un malón muy grande de Mercedes, el coronel Racedo y otros...mataron a muchos paisanos, nos llevaron la hacienda y muchos presos y destruyeron los toldos". (Expresiones de Angela Mariqueo anciana aborígen, antigua pobladora de la zona e informante del maestro y escritor Enrique Stieben)
"¿Lóvntuel?...claro...lóvntuel...se dice así porque quedó todo arruinado allí, cuando nos trajeron un malón muy grande de Mercedes, el coronel Racedo y otros...mataron a muchos paisanos, nos llevaron la hacienda y muchos presos y destruyeron los toldos". (Expresiones de Angela Mariqueo anciana aborígen, antigua pobladora de la zona e informante del maestro y escritor Enrique Stieben)
Acceso a la localidad de Loventuel.
Foto Jimena B. Roldán enero 2009
Como se aprecia en esta foto, a pesar de la sequía reinante, aún estos toritos se mantienen en buen estado, merced a la suplementación alimentaria a la que acuden sus dueños. Loventuel tiene su éjido contiguo al de Victorica y muchos de los propietarios de campos o chacras, por razones de costos siempre han preferido solicitar las guias o certificados de movimientos de hacienda en la localidad que les queda más cerca. Lo cual ha originado siempre litigios entre las comunas.
Foto J.B.Roldán enero de 2009
Ya no pasa más el tren, de modo que este pequeño pueblo que se fundó justamente especulando con el progreso que le traería a la zona la llegada del ferrocarril, ha perdido como otros, las perspectivas de progreso.
Un último intento, fue el que realizaron hace algunos años las autoridades de entonces, cediendoles tierras a los dueños de un Frigorífico que se instaló dentro de su éjido comunal, sobre la ruta 10. Pero lamentablemente la impericia y las crisis económicas de la Argentina que impactaron sobre todo en pueblos pequeños como estos, donde la privatización de los ferrocarriles y la supresión definitiva de los servicios, los ha condenado al riesgo de desaparición.
Pobladores pioneros de Loventuel con sus mejores galas esperando la llegada del primer tren año 1908.Probablemente entre quienes están en la foto se encuentren Miguel Farías, Primitiva Ortíz de Ferrari, Carlos Ferrari, Domingo Furia, Luis Funes, Egidio Funes, Elina García, José Mariqueo (aborígen del escuadron de "Indios Amigos"), Aniano Orueta, Antonio Demarqui, María Albornoz, Paulino Bazán, Guevara, Costoya, Pereyra, Dominguez, Elías, Lucero, Roldán, Baigorria (aborígen), Heredia, Muñóz, Reimundo, Arias, Romero o Pérez.
Esta lista, seguramente incompleta, registra algunos apellidos de quienes tenian propiedades o ejercían el comercio, al momento de la fundación en 1904. De la Guía de don Miguel de Fougeres confeccionada con datos de 1905, he extraído estos nombres, que obviamente representa a una parte de la población que tenía Loventuel por aquellos años de mediados de la primera década del recien comenzado siglo XX.
La llegada del ferrocarril significó, no sólo para la jóven Loventuel, sino también para Luan Toro, que se fundó kilómetros antes y el mismo año de la llegada del riel de acero, muchas cosas.Se valorizaron las propiedades. Se tuvo a disposición el transporte de personas y de cargas, hacia los grandes centros consumidores. El acceso a proveedores de mercaderías perecederas y no, fueran de Buenos Aires o desde General Pico, la ciudad pampeana más populosa de la línea que venía directamente desde la Estación Once.
Pero uno de los aspectos culturales más significativos fue que la llegada del ferrocarril y la puesta en explotación de los campos y posteriormente la industria extractiva del bosque de caldén, trajo a la zona muchos trabajadores.
Eso significó público y practicantes del deporte que se venía haciendo popular en la Argentina, el fútbol. Loventuel supo tener dos clubes de futbol, uno era "Costa Brava", el que estaba integrado por la mayoría de la gente que trabajaba en el ferrocarril y el otro era "Unidos de Loventuel", donde jugaron Marcial Roldán y Alfredo Sad entre otros.
Eso significó público y practicantes del deporte que se venía haciendo popular en la Argentina, el fútbol. Loventuel supo tener dos clubes de futbol, uno era "Costa Brava", el que estaba integrado por la mayoría de la gente que trabajaba en el ferrocarril y el otro era "Unidos de Loventuel", donde jugaron Marcial Roldán y Alfredo Sad entre otros.
Don Alfredo Sad se casó con Delicia Roldán, una de las hijas de una antigua pobladora de una de las chacras de Loventuel, doña Elina García de Roldán, esposa de Cirilo Roldán. La familia se agrandó con la llegada de tres hijos el "Negro" que ingresó a trabajar en el ferrocarril, Aida, que se casó con Nuñez y "Cacho" que permaneció soltero viviendo en la casa de sus padres.
La casa de comercio de don Gialdino Lemme de ramos generales, instalada en Victorica a principios de la década del ochenta, del siglo XIX, puso una sucursal de su almacén "La Bella Italia" en Loventuel, después que la zona creció económica y comercialmente.
Según el último Censo Nacional de población del 2001, Loventuel incrementó su población en un 95 % con respecto a 1991, pasando de 63 a 123 habitantes. Muy por debajo de los 396 que registró en el Censo del año 1947.
La desaparición casi definitiva de la explotación del lanar, que fue en los primeros tiempos el motor de la explotación ganadera de la zona y de la explotación forestal a gran escala como fueron las épocas entre las dos grandes guerras mundiales, han cercenado las perspectivas futuras, acotando la explotación agropecuaria a la ganadería vacuna, que con las últimas políticas nacionales no está tampoco ofreciendo buenos negocios.
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