martes, 18 de octubre de 2016
ANIVERSARIO DE FALUCHO (LA PAMPA)
El nombre del pueblo es un homenaje al personaje mítico de las guerras de la Independencia conocido como "El Negro Falucho". La superficie total de su éjido asciende a 275 km2.
Las tierras en que se creó el nucleo urbanizado pertenecieron al señor Ricardo Lavalle. Su altitud media es de aproximadamente 145 metros sobre el nivel del mar.
Por allí pasaba el ferrocarril del Sur que partiendo de la provincia de Buenos Aires, alcanzaba General Pico y desde allí enfilaba hacia el norte en busca de la provincias de Córdoba y San Luis, pasando previamente por Realicó.
El Consejo Nacional de Educación creó una escuela rural en los inicios, la que funcionó con el Nº 153, dado que en los tiempos de los pioneros, la mayor parte de la población residía en el campo, donde trabajaba en diversas tareas agropecuarias. Las tierras de sus alrededores contenían humus, lo que en años de buenas precipitaciones y a tiempo, permitía lograr importantes cosechas.
El promedio de lluvias establecido en los sesenta años que van desde el año 1921 al año 1980, ascendió a los 645, 2 milímetros, lo cual es una idea de que la zona es totalmente apta para la agricultura. Claro que esta en la "pampa seca", es siempre una "lotería", porque todo depende de en qué época del año llueve y sobre todo de no perder la noción que los años buenos tienen intercalados los años magros por escasez de precipitaciones. El año 1.926 se registró el máximo de la década de 1920 con 1.021 milímetros. El mínimo de la década de 1930 se registró el año 1.937 con solo 225 milímetros.
Posteriormente se fundó la actual escuela Nº 51. El último Censo Nacional arrojó un porcentaje de analfabetos del 2,2 %. Uno de sus exalumnos más famosos habría sido Santos Benigno "Falucho" Laciar, ex Campeón Mosca y Supermosca de Boxeo. Había nacido en Huinca Renancó, provincia de Córdoba, pero de niño vivió unos años en Falucho y de allí su apodo.
La localidad funcionó las primeras décadas como Comisión de Fomento, siendo su primer Presidente el señor Carlos Tamborini. La Plaza fue inaugurada el año 1928 y dedicada a recordar el nombre del fundador del pueblo. Actualmente año 2016 el Intendente es el señor Oscar Canonero.
El pueblo se halla a unos 20 kilómetros aproximadamente de las rutas nacionales Nº 188 al norte y Nº 35 al oeste. Por el mismo pasa la ruta provincial Nº 101
Para apoyar la educación y la cultura se creó la Biblioteca Popular, a la que se bautizó con el nombre de Mariano Moreno.
Como en todo pueblo, a los pocos años se creó el Club Atlético Falucho, con su Centro Recreativo, para las actividades deportivas, culturales y sociales, de los 946 pobladores que fueron censados en el relevamiento del año 1920 dentro de su radio comunal.
También los pobladores colaboraron para levantar el templo dedicado a la religión católica apostólica romana. Muchos de sus pobladores descienden de italianos y españoles.
La población disminuyó, como en todo el entonces Territorio Nacional de la Pampa Central, durante la década de los "años malos". Según los Censos Nacionales de Población el año 1991 dentro del radio urbano se contabilizaron 140 habitantes, el año 2001 la cantidad ascendió a 151 personas y en el último censo del año 2010 se registró la cifra total de 177 habitantes.
En el éjido vivían el año 2010, la cantidad de 263 personas, de las cuales 133 eran de sexo masculino y 139 mujeres. La desocupación era de tan sólo el 0,8 % y la población económicamene activa era 122 personas de las cuales 88 eran varones.
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Alvarez, José Higinio: "Los Pueblos de La Pampa. Apuntes sobre su nacimiento, su historia". Dirección de Prensa de la Subsecretaría de Información Pública de la provincia de La Pampa. Editado año 1994.
La Pampa, Asesoría de Desarrollo. Dirección de Estadística y Censos: "Lluvias 1921-1980". Editado en Santa Rosa año 1981
lunes, 9 de septiembre de 2013
CATRILO EL PORTAL DE LA PAMPA
Pero antes que existieron los caminos pavimentados, después de las rastrilladas que usaban los indios, llegó el ferrocarril y en homenaje a su pueblo y al camino de acero que acercó el progreso al nuevo territorio a colonizar, don Emilio Bompadre escribió este libro.
"El 20 de junio de 1897 la primera locomotora, en viaje de prueba, llegó a Toay tripulada por un tal Arpigiani, padre y abuelo de futuros maquinistas pampeanos", comenta en el exordio el autor. Y prosigue: "Y cuando aquel 9 de septiembre del mismo año 97, el ferrocarril del Oeste inauguró oficialmente el recorrido Once-Toay, fue como que Catriló (Portal de La Pampa), apenas una intención de pueblo, se hubiese puesto los pantalones largos."
El libro tiene cuentos, anécdotas, poemas y todo tipo de sucedidos por esos pagos relacionados con el ferrocarril. Voy a tomar uno de ellos que está titulado "Una Carrera" y que el autor ha dedicado "A la memoria de Marco Isequilla"
"Ambos servicios fueron contemporáneos y rivales, por supuesto, durante un no muy largo periodo. Rivalidad con final cantado por la desproporción de los adversarios. Como que las galeras sobrevivieron muy poco tiempo la competencia desleal del pata !e fierro".
"Sin embargo, Cicognani, un jugador de fortuna que andaba por Catriló, supo defender el palio de los vehículos de tracción a sangre frente al caballo de vapor". Era propietario de una yegua trotadora sobresaliente:La Valona. Y como para despuntar el vicio comenzó a esperar el pasajero cerca del Meridiano V, para echarla a correr a la par de la formación, atada a un sulky livianito, sobre el camino paralelo a las vías según se va a Catriló."
Los foguistas del tren parecieron aceptar el reto y, negros del hollín, echaban los bofes para alimentar la caldera hasta que la aguja del manómetro de presión se clavaba en la mitad del segmento rojo, indicando peligro de explosión. Porque el desafío ya era una cuestión de honor. Durante las primeras semanas la máquina superaba fácilmente al animal. Después el auriga fue encontrando el tiro y le vio la pata a la sota. Pero no mostró el juego."
"Cuando La Valona estuvo puesta como para el derby, el jugador hizo acomodar la huella a pala de buey y, después de hacerle una pregunta a la trotadora, anudó la depositada. Y se jugó todo lo que tenía, lo que le prestaron, y una fortuna de amor propio."
"Continuaron los aprontes previos. Los músculos del animal parecían copiar los movimientos de la gran biela y pistón de la locomotora. O viceversa. El atalaje de lujo competía con los bronces de la máquina y el chirrido de las ruedas de hierro sobre los rieles se repetía en menor escala en el que las llantas del sulky le arrancaban a las arenas sueltas del camino."
"Me contaba mi abuela -detalla el escritor-, en cuya quinta habían estabulado a la yegua, que a la alborada del día señalado el dueño sacó a La Valona del corral techado. Entonces pacientemente se ocupó en revisarle la vasadura, que en los días previos había fogueado con grasa caliente de oveja. Y una vez que limpió con prudencia los candados, le bajó la tapa hecha de una cobija y la careta haciendo juego. Después, la cepilló hasta dejarla reluciente y le habló en la oreja un largo rato. (La yegua relincho corto, como diciéndole entendí)"
"Se esmeró en aperarla, le colocó unos macachines en la anteojera y la ató a las varas. Luego remojó los belfos de su crédito con un líquido que sacó del cajón del sulky y se dirigieron tranqueando al punto de partida. La carrera se había pactado partiendo a los 200 metros después del Meridiano hasta el paso a nivel de la entrada al pueblo. A esa hora, ya amanecido, el arenal que ondulaba los campos a los flancos de la calla y las vías asemejaba una fotografía en color sepia del mare nostrum".
"Y salió el sol con tantas ganas que el jugador lo tomó como un signo de buen augurio, pensando que el poncho de los pobres ratificaba su pacto con los seres vivos. El maquinista, mientras se acercaba a todo vapor al Meridiano, dejó escapar tres largas pitadas para confirmar el duelo. La Valona con todo el mapa de sus venas resaltando en las paletas, las patas y la panza, se salía de la vaina. Inquieta, con las orejas atentas el reconocer el traqueteo de su rival, alzaba una y otra mano alternativamente."
"Se apreciaba aún el olor al pasto quemado del terraplén que alguna chispa de la vaporera había encendido la semana anterior.Recién cuando Cicognani distinguió claramente la cara del maquinista se pusieron en movimiento. Primero al paso, y enseguida se transformó en un trote corto que se fue alargando al aproximarse el tren. Cuando estuvieron a la par, el desafiante lo miró por sobre el hombro izquierdo y lo convidó: !Vamos! La Valona saltó tan largo que le hizo pegar los riñones contra el respaldo del sulky."
"La máquina, que en los primeros 300 metros aventajaba a la yegua, pronto la tuvo a la par. Y Cicognani, sabedor que caballo que alcanza ganar quiere, en un gesto de gringo fanfarrón se tocó el ala del funyi a modo de saludo. (Si la trotadora aguanta el ritmo, primero yo...). Ya se divisaba la cabina del guardabarreras y las señales en posición de darle entrada al pasajero. El maquinista, que había depositado el último sueldo y todos sus ahorros en la boletería de la estación para copar la parada, por primera vez dudó en alcanzar el triunfo."
"Y aprovechando que en el último tramo la huella se recostaba mucho contra las vías, con su orgullo agonizando, recurrió al juego sucio de una triquiñuela ferroviaria y le abrió la válvula de alivio que tiene la caldera para disminuir la presión. El potente chorro de vapor, afortunadamente a destiempo, le erró a la Valona. Pero alcanzó al conductor que estoicamente se aguantó las quemaduras sin cargarse en las riendas."
"Este artero gesto del maquinista fue abucheado por los pasajeros que asomados a las ventanillas, en una natural parcialidad a favor del más débil, animaban a la yegua. Pero en el pecado está la penitencia, porque la merma de presión se tradujo en una aflojada de la marcha del tren (que después hizo especular si no se habrían engrasado los rieles para hacer patinar las ruedas en los tramos finales...) La cosa fue que allí, precisamente, La Valona lo cortó a luz."
"Y justo cuando el cabinero comenzaba a bajar las barreras, el sulky, en lugar de doblar a la derecha para entrar al pueblo, lo hizo hacia el lado opuesto. Y como para que no quedasen dudas alcanzó a cruzar el paso a nivel por delante de la máquina, en una última tocada de culo a los ferroviarios y al progreso. Por la calle de atrás de la estación llegaron bañados en sudor y blancos de polvo, como fantasmas, hasta el atadero de los ingleses que era un riel sostenido por dos apoyos."
"Entonces Cicognani se bajó, le palmeó el cogote a La Valona mientras le hablaba bajito y entró a la boletería a cobrar la apuesta. Seguramente, imaginando regalos para llevarle a su familia, que lo aguardaba esperanzada en el pueblo de los vascos. Generoso en las ganadas como compensación por las necesidades que les causaban las perdidas."
jueves, 12 de abril de 2012
PUELEN Y DURANDO
lunes, 12 de marzo de 2012
Aniversario de Luan Toro (Departamento Loventué) La Pampa
miércoles, 1 de junio de 2011
Centenario de Naicó (La Pampa)
El Investigador patagónico Rodolfo Casamiquela, en el último libro publicado sobre “Toponimia indígena de la Provincia de La Pampa” sostiene que el topónimo Naincó tiene estas variantes: Nainco-Naico y Naicó.
En cuanto al análisis y significado expresa: “El nombre, araucano, es dudoso. Quizá pueda aceptarse la interpretación de “Aguada de la bajada” (o aún “agua que baja”), pero es ajena a las construcciones araucanas. Con más probabilidad ha de referirse a alguna planta (acuática). Hay otras que terminan en la sílaba ai, tan poco frecuente en la terminación de sustantivos araucanos.”
Por su parte Alberto Vúletin en su obra "La Pampa.", bajo el acápite Naicó (manantial que baja) escribió: (Toay) Praje con barrancas de 50 a 60 m de altura, de la que brotan algunos manantiales. Laguna ubicada en el lote 2, Frac. A, Sec. III, frente a la estancia "San Alberto".
Etimología. "Topónimo compuesto por los vocables Nai y co. El primero probablemente derive de nagh, "bajar", y co, podría ser una forma apocopada de uvco, manantial. Actualmente los manantiales son escasos y el agua que de ellos mana es muy poca."
Por su parte don Esteban Erize en el tomo 4 de su colección “Mapuche” recoge estas referencias: “Agua del aguilucho”. El 21 de enero de 1879 Namuncurá y Baigorrita fueron vencidos por el Coronel Marcelino Freyre en ese lugar; el 12 de mayo de ese mismo año el Coronel Godoy estableció allí un fortín homónimo”.
Sobre el mismo topónimo en su libro “Toponimia Araucana-Pampa” don Eliseo Tello escribió. “Laguna que ha originado el nombre del pueblo. Etimología: La laguna, cuyas aguas tienen propiedades curativas, era usada por los indios en su terapéutica y le atribuían esa virtud a Ñancú, especie de las águilas llamado generalmente aguilucho, que es su ave sagrada y que abunda en el lugar. Este sería su nombre que ha sido tomado en corruptela por las primeras expediciones militares y así generalizado. Otra versión dice que sería Ñuncucó, que quiere significar “Aguada del Aguilucho”.
Don Fortunato de Anzoategui (al centro) con el Gobernador del Territorio y funcionarios, en la Estación de la Capital del entonces Territorio Nacional de la Pampa Central
2.- Historia de su fundación
El año 1897 atravesó el lugar la vía del Ferrocarril del Sud, que partiendo del puerto de Bahía Blanca, conectó la capital del entonces Territorio Nacional de la Pampa Central, General Acha, con Toay que había sido fundada el año 1894, por don Juan Brown, con la finalidad de ofrecerla al Gobierno Nacional como nueva sede para la Capital, dado que el Gobernador Ayala había hecho saber que la primera no era lugar ideal para la sede de las máximas autoridades.
El año 1903, el Agrimensor don Saturnino Leiva fue contratado para mensurar minas de cobre en Naicó, como asimismo en Utracán, Gamay, Epupel y Hucal, todos parajes ubicados sobre la misma línea del ferrocarril, cuya Empresa comercial, afanosa trataba de buscar nuevos productos para transportar.
Ese año llega desde Uruguay el empresario, de origen vasco, don Fortunato de Anzoátegui, quien en 1910 compra tierras en las inmediaciones de la Estación del Ferrocarril, (llegó a poseer alrededor de 26.000 hectáreas) donde da comienzo a la explotación forestal desmontando el bosque de caldén, casi intacto hasta ese momento.
Luego que ha limpiado unas cuantas hectáreas y que están listas para la agricultura, Anzoátegui trae setenta familias “rusas”.
El año 1911 Anzoátegui, que tiene aceitados lazos con la élite gobernante a nivel nacional, produce la fundación del núcleo poblacional al que le impone el nombre de “Ministro Lobos”, en homenaje a don Eleodoro Lobos, entonces Ministro de Agricultura de la Nación en aquellos tiempos. Pero hombre de negocios y con visión política, el fundador para hacer conocer su pueblo lo denominó “Ministro Lobos Estación Naicó”. De esa forma el 28 de mayo, un año después de los Festejos del Centenario de Argentina, este inversor sembraba las mejoras necesarias, de lo que estimaba sería una Colonia próspera.
Es llamativa la circunstancia de la fundación y la decisión de llevar adelante una Colonia Agrícola con agricultores de origen ruso, sobre todo porque a pocos kilómetros, y con epicentro en Macachín, ya se había dado un conflicto bastante agudo, con resonancia nacional y aún internacional. El mismo Papa PIO X le pregunta al ex presidente Figueroa Alcorta de gira por Europa, en marzo de 1911: “¿Todavía se muere de hambre la gente en macachín?”.
También da mucho para pensar que el Ministro Lobos, de origen puntano y ex ministro de Hacienda, no hubiese alertado a Anzoátegui sobre estos sucesos y otros que estaban en ebullición, aunque tal vez el mismo no estuviese en condiciones de apreciar en toda su magnitud la calidad de los conflictos en la región pampeana, algunos de los cuales lo llevaron a renunciar al Ministerio en diciembre de 1911.
Anzoátegui, nacido en Uruguay en 1876, era hijo de un Capitán uruguayo. Fue diplomático de su país y empresario en la Argentina, donde se radicó el año 1903. Se casó con María Luisa Martí y a partir de ese momento se convirtió en el administrador del patrimonio de su suegro don Fernando Martí. El año 1906 fundó la Empresa de Colonización Fortunato Anzoátegui, la que administrará además de las 26.000 hectáreas en Naicó, otras 15.000 en Guatraché, aproximadamente 24.000 hectáreas en La Adela y dos lotes de 10.000 hectáreas en la Estación Gaviotas, al sur de La Pampa, en los alrededores del rio Colorado.
3.- El clima
El año 1923 había sido muy bueno por la gran nevada, lo que combinado con las lluvias alcanzaron un registro de 649 milímetros. La década del veinte había arrancado bien en materia de lluvias, pero cuando llegó el año 1924, el registro pluviométrico acusó una sequía con solo 272 milímetros.
Pero el desaliento fue sustituido con nuevas esperanzas cuando los años subsiguientes 1925-26 se superaron los 735 milímetros. Aunque al finalizar esa década que fue de altibajos, ya se insinuaba lo que sería la siguiente.
El año 1929 nuevamente la marca no superó los 290 milímetros y el año siguiente solo se estiró a tan solo 355. Salvo el año 1934 que alcanzó el rango de 728 milímetros, ésa década fatídica para La Pampa, y también para Naicó, nunca pudo superar a la anterior, aunque tampoco fue más dramática que aquella.
Pero ya los chacareros estaban desilusionados con esa agricultura tipo “lotería”, por las condiciones duras de los contratos y sobre todo por la miseria en la que se veían sumidos cada vez que fracasaban las cosechas. De tal forma que, los que no emigraron tempranamente, se dedicaron a la ganadería, dado que el furor de la explotación forestal durante los años de la primera Guerra Mundial había pasado también.
El promedio general anual de precipitaciones tomando en consideración los datos oficiales entre 1921 y 1980 inclusive arrojan 560,9 milímetros que no es malo, El problema fue la mala distribución de las mismas dentro del año y dentro de cada década.
Don Fortunato de Anzoategui y gerentes de la firma en los obrajes, dirigiendo las tareas de embarque de leña en la playa de la Estación
4.- Economía
El año 1905 según el cuadro insertado en la “Guía de La Pampa” de Miguel Defougéres, de Naicó se despacharon 933.080 kilogramos de cereales y 140.830 kilos de lana, 19.660 cueros lanares y 17.300 kilos de pasto seco. Como se aprecia estas son cifras antes de producirse la fundación del pueblo seis años después.
La idea de desarrollar una Colonia Agrícola como era el objetivo que Anzoátegui le comenta al periodista viajero de La Nación don Jaime Wenceslao Molins consistía en el trabajo de desmonte de sus “hachadores-labriegos” como él los había bautizado, pero a pesar de que en los anuncios para la venta se había mencionado el agua abundante como un atractivo, después se descubren los salitrales y posteriormente llegan los periodos de sequías prolongados. Luego en 1914 al comenzar la primera Guerra Mundial la mayor actividad se concentra en los obrajes para la explotación del bosque de caldén. El año 1924 se produce la muerte del gestor de la idea y el administrador de las cuantiosas actividades propias y las de su suegro. La década del treinta es de retroceso, dispersión de la población y contracción de la actividad económica.
Además los dos fuertes empresarios de esta actividad ya no estaban. Anzoátegui había fallecido el año 1924 y don Carmelo Gugliotta, el empresario de Toay, se había retirado hacia Bahía Blanca.
El fallecimiento abre la sucesión de Anzoátegui, y parte de estas tierras pasan al Banco de la Nación Argentina, seguramente para pagar deudas hipotecarias. De esa forma la idea de desarrollar quintas y chacras para el desarrollo agrícola a fines de la década del veinte se detiene, porque los compradores han vuelto a anexar la tierra en propiedades grandes. La década del treinta como en toda la Pampa, con la sequía intermitente, la caída de la ceniza el año 1932, la invasión de la plaga de langosta desde el norte, más los grandes ventarrones que produce la erosión de la capa fértil del suelo, terminan de clausurar la experiencia.
Por otra parte las familias que se resistieron a dejar antes el lugar, comienzan la emigración, dada la disminución de la actividad económica. El ferrocarril ve también aparecer el competidor con la apertura de caminos y la difusión del automotor y sobre todo cuando se construye la ruta nacional Nº 35. La crisis del treinta trae la secuela de quiebras de pequeñas explotaciones, avanza el desempleo y la pobreza. Para escapar a esa situación muchas familias se trasladan a Toay, Santa Rosa o Bahía Blanca y algunos incluso se van al Chaco.
El periodo de la segunda guerra mundial le dará un poco de oxigeno a la localidad ya estancada, de la que según informantes solía salir hasta un tren por día con treinta vagonetas, que transportaban alrededor de treinta toneladas de leña, lo que da idea de la producción y de la extracción casi irracional del recurso forestal, fundamentalmente el caldén.
Anzoategui subido a uno de los carros, observando las pilas de leña estacionadas, a la espera de vagones para ser enviada a la provincia de Buenos Aires
5.- Población
Se dice que en el momento de mayor esplendor, Naicó llegó a tener alrededor de 600 habitantes. El Censo Nacional de Población del año 1947 arroja la cantidad de tan sólo 111 personas, que aún vivían en el lugar, después que hubo concluido la Segunda Guerra Mundial, merced a la cual ha tenido un resurgimiento la explotación forestal, pero ya la declinación será inevitable.
Además de los Fiorucci entre los propietarios se menciona a Peracci, Bustos, Lucero, Lastre, Cornejo, Martínez Pando, que supieron tener hasta cancha de paleta en su campo, pero terminaron sin nada cuando llegaron los “años malos”. Montoya, Didino, Leturia, Carbonel, Bogarín, Grañas, Vendramini. Y entre los apellidos de ascendientes aborígenes, italianos y españoles aparecen otros como Juan Warner, Matías Kimm y Checovich, de origen búlgaro, quien tenía un aserradero.
También la familia Jarrín que supo tener Almacén de Ramos Generales, el que luego fue de los Fernández. Enfrente de la Comisaría estaba el boliche de Francia. Su hermano tenía la panadería. Los hermanos Enrique y Francisco Urtiaga tenían una carnicería. Enrique era el Encargado de la Estafeta de mucha actividad durante las primeras décadas.
Los Montoya, tenían un galpón donde solían hacerse los actos de las Fiestas Patrias, los bailes y en el que también supieron verse funciones de biógrafo, como se decía por aquellos años.
Supo tener Naicó también su “conventillo”, que alguna vez alquilara don Juárez, lo que indicaría que había gente para arrendarle los cuartos.
La familia Fiorucci con todos sus sintegrantes. El jefe de la misma don Antonio Fiorucci, fue el primer Intendente de Naicó
6. Cultura
El punto más alto de los alrededores de Naicó se sitúa en los 238 metros sobre el nivel del mar, en una elevación conocida antiguamente como “El cerro de los Martínez”, apellido de los propietarios del campo donde se sitúa la misma.
El centro urbano de lo que fue Naicó, está ubicado dentro del Departamento Toay en el sector sudeste, a 137 metros sobre el nivel del mar y era la localidad por la que se pasaba para ingresar al predio de los Luro, bautizado con el nombre de “San Huberto”, antes que la traza de la ruta nacional Nº 35 lo cortara al medio. Hacia el este está el Departamento Atreucó, hacia el sudoeste se encuentra Quehué y el Valle de Chapalcó.
Se sitúa a 45 kilómetros al sudoeste de la ciudad capital actual, Santa Rosa.
El pueblo de Naicó recién se organizó como Comisión de Fomento el año 1927, asumiendo el primer mandato de Jefe comunal don Antonio Fiorucci, uno de los propietarios con familia numerosa en los alrededores. El oficial Grego era el Encargado de la Comisaría y don Llorens el Juez de Paz, un señor muy pulcro y amante de los perfumes según comentan algunos antiguos pobladores.
Pocos días antes de la fundación del pueblo comenzó a funcionar la Escuela Nº 80, que había autorizado el Consejo Nacional de Educación. Entre las maestras y maestros se recuerdan a Nona Salvini, Luisa Barroso, Margarita Sarasola, “Pipeta” Grego y el Director Velázquez. Claro que Naicó también contó con su propio equipo de fútbol, (en alguna época supo haber dos) del que formaban parte, entre otros, Biasotti, Primucci, Vendramini, y Fiorucci. El rival de la puja lugareña era el equipo de Quehué, aunque también confrontaron con los de Toay.
Bibliografía consultada
1.- "Los pueblos de La Pampa". Dirección de Prensa, provincia de La Pampa. José Higinio Álvarez 1994.
2.- "Toponimia Indígena de la Provincia de La Pampa". Rodolfo Casamiquela. Santa Rosa 2005
3.- "Lluvias 1921-1980" Dirección de Estadísticas y Censo de La Pampa. 1981
4.- "El Parque Luro" Evar O. Amieva. FEP 1993
5.- "Libro de Oro del Centenario. Toay (La Pampa) 1894-1994
6.- "Guía de la Pampa Central" Miguel De Fougéres. 1906
7.- "Conflictos Sociales en La Pampa (1910-1921" FEP 1999 Asquini, N.G., Cazenave, H.W. y Etchenique J.R
8.- "La Pampa. Grafías y etimologías toponímicas aborígenes" Vúletin, Alberto, EUDEBA Segunda edición novbre. 1978
9.- "La Pampa Argentina" Gaignard, Romain. Ediciones Solar. Buenos Aires, octubre 1989
10.- Fotografías Archivo Histórico Provincial "Fernando E. Araoz". Santa Rosa (La Pampa)
viernes, 18 de febrero de 2011
CENTENARIO DE CORONEL HILARIO LAGOS
El loteo de las tierras habría sido efectuado por la firma Bracht y Cía. y las compras se realizaron por las familias pioneras, arraigadas luego fuertemente en el lugar.
Se tiene por fecha de fundación, según los documentos y testimonios el 19 de febrero de 1911, los lugareños y sobre todo los primeros esforzados pobladores del lugar, tenían muy grabado en su memoria las lagunas que se hacían, dado las lluvias frecuentes.
Es que la situación geográfica de “Aguas Buenas”, la ubica dentro de la isohieta que supera los 500 milímetros anuales.
Según las estadísticas que se conocen y que fueron registradas para la década de 1920, salvo el año 1929 que solo cayeron 300 milímetros, todos los demás años superaron los quinientos ampliamente, con un máximo el año 1926 que llegó a 845 milímetros.
Entre Aguas Buenas y Mariano Miró estaba la laguna conocida justamente como “Laguna Miró”, que las abundantes y periódicas lluvias convertían en barrera casi infranqueable para los primeros automóviles, que aparecieron por la zona en esa década.
1.- El Ferrocarril. Como en otros puntos del Territorio por donde pasaron líneas férreas, también en este caso, el loteo de las tierras y el núcleo central del poblado se realizó con la segura perspectiva de que por allí pasaría el tren, un factor fundamental para la economía de la zona y de comunicación para las empresas y las familias.
Efectivamente ya el tren había comenzado a correr, pero todavía funcionaba en una vieja casa designada como Estación Kilómetro 540.
En el mes de diciembre del año 1911 quedó inaugurada la flamante Estación “Aguas Buenas”.
Un año después se agregó otro servicio también fundamental en aquellos años en que la correspondencia comercial y epistolar tenía un tráfico importante. Abrió sus puertas allí mismo en la nueva Estación, la Estafeta Postal, creada por la empresa Correos y Telecomunicaciones, que designó al frente como responsable al señor Raúl Mota, Jefe de la mencionada Estación.
2.- La Escuela. Para aquel primer lustro, cuando la población mayoritariamente vivía en el sector rural, una de las preocupaciones principales de las familias, era la educación de los niños. Familias numerosas generalmente, la mayoría todavía con vehículos tracción a sangre, caballo, sulky, carros, volantas, no era fácil cruzar las lagunas, franquear los lodazales y esquivarle a los barriales que solían durar varias semanas en secarse totalmente.
El 23 de agosto de 1914 abrió sus puertas la Escuela, a la que el Consejo Nacional de Educación le asignó el Nº 52, y a la que muchos años después se bautizó con el nombre de Nicolás Avellaneda.
Los primeros años anduvo funcionando en locales prestados o alquilados, hasta que recién el 9 de julio del año 1930 se inauguró el edificio propio tan añorado por los vecinos y sobre todo por los alumnos y docentes. Fue su primer Director, el maestro Felipe Frataroli, quien tuvo un largo periodo a cargo de la dirección que fue desde el año 1914 a 1941. Frataroli había sido maestro en la escuela de Loventuel durante 1913.
Los que continuaron han sido los siguientes:
• Amalia C. Fernández 1941
• Celia F. De Gherold 1941/1949
• Juan C. Puerta 1949
• Florinda F. De Rodríguez 1949/1956
• Nelia C.F. de Mauri 1956/1957
• Marta E.G. de Gherold 1957
• Nilda E.G. de Balagué 1957/1958
• Horacio F. Bustos 1958/1959
• Alicia J. Cappellere 1959
• Ana V. M. De Feroglio 1959/1965
• Eduardo A. Burgos 1965
• Ana V. M. De Feroglio 1965/1971
• Alberto V.H.Quiroga 1971/1976
• Ana V. M. De Feroglio 1976/1990
• María Elena M. De Rodríguez 1990/1992
• Fabiana S. De Dantin 1992 en adelante
Horacio F. Bustos, fue nuestro compañero de estudios en la década del sesenta cuando ingresamos a la Facultad de Ciencias Económicas en la Universidad de La Pampa.
3.- El Club. La creación del Club para la práctica de deportes se llevó a cabo el año 1922. Comenzó a funcionar con el nombre que tuvieron muchos de los clubes de aquella época, por donde pasaba el tren del Ferrocarril Oeste. Generalmente se adoptaba ese nombre porque en el Ferrocarril en forma directa o vinculada a sus actividades trabajaba mucha gente y eran los que integraban los equipos de futbol, el deporte más popular.
Pero todo comienzo nunca es fácil, hay que trabajar mucho, lograr colaboración y sobre todo sobrellevar los momentos difíciles. Uno de esos momentos fue cuando se le solicitó al Ferrocarril la cesión de terrenos para hacer la cancha, pero este se negó. Tal vez por eso y otras vicisitudes y luego de un interregno, se produce su reorganización y se le cambia el nombre. Es a partir del año 1927 que el Club, bajo la conducción de nueva comisión directiva es bautizado como “Club Deportivo Social Aguas Buenas” y con ese nombre aún hoy continúa funcionando.
4.- La Plaza. Cuando se realizó la mensura inicial, las autoridades fijaron como punto central del pueblo a la plaza, que fue bautizada Domingo Faustino Sarmiento, cuyo monumento al maestro sanjuanino y ex presidente de la República Argentina, se inauguró el año 1922.
Con el correr de las décadas y como iniciativa proveniente del gobierno del Territorio en casi todos los pueblos en la década del cuarenta se instalaron mástiles para izar el Pabellón Nacional bien alto y que fuese lugar para los actos patrios.
Lo curioso de la cuestión en el pueblo Coronel Hilario Lagos es que se quiso instalar en primera instancia muy cerca del monumento a Sarmiento. Esto originó una controversia entre quienes eran partidarios de levantar el mástil en el centro de la plaza y quienes tenían la idea de que su emplazamiento fuese en el lado norte de la misma, para evitar superposición.
La cuestión se zanjó democráticamente, dado que se llamó a participar de una votación secreta al vecindario, los que mayoritariamente optaron por emplazarlo en lugar distinto al de la estatua de Sarmiento. La inauguración del mástil se llevó a cabo el año 1945.
El año 1979, con motivo del primer Centenario de la denominada Conquista del Desierto, se inauguró en el pueblo una Plazoleta con dicho nombre que se constituyó en otro paseo público.
Escudo del Municipio Coronel Hilario Lagos de la provincia de La Pampa, Argentina
5.- El Municipio. El año 1920 la localidad accede por fin a la prestación del servicio del Registro Civil, en tanto que la Comisión de Fomento recién se constituyó a partir del año 1921. La categoría de Comisión de Fomento era de facultades limitadas con respecto a la de Municipalidad, que tenían autonomía y elegían sus propias autoridades en elecciones, de las que participaba el vecindario que vivía en el ejido comunal.
El primer Presidente de la Comisión de Fomento fue don Francisco Rodríguez, que se desempeñó desde el 4 de junio de 1921 al 16 de noviembre de 1922.
Como los primeros años la función era ad honorem, el periodo era breve máximo dos años y algunos renunciaban por cuestiones particulares o laborales.
Menciono aquí solo a los que tuvieron más de un mandato o periodos que superaron los dos años de ejercicio.
1.-) Enrique Varela: desde sepbre de 1931 a marzo de 1933 y de octubre 1934 a marzo 1935
2.-) Justo Fernández: de diciembre de 1923 a febrero de 1928 y de marzo de 1935 a novbre. de 1938
3.-) José María Gondra de febrero de 1928 a sepbre. De 1931
4.-) Manuel Elizalde: de junio de 1941 a novbre. de 1943
5.-) Juan Pepino: de mayo de 1945 a junio de 1950
6.-) Ramón Villalba: de junio de 1950 a octubre de 1955
7.- Andrés Elizalde: de Octubre de 1955 a agosto de 1958
8.-) Julián Goltazar: de agosto de 1958 a octubre de 1962
9.-) Juan Gaia: de octubre de 1963 a junio de 1973
10.- Hugo Elizalde: de mayo de 1976 a mayo de 1979
11.-) Julio Alejandro Delía: de mayo de 1979 a diciembre de 1983
12.-) Norberto Ángel Rodríguez: desde 1991 hasta la actualidad
Recién el año 1944, y mediante un Decreto del Poder Ejecutivo Nacional, se le asignó el nombre de "Coronel Hilario Lagos", aunque durante largas décadas la gente siguió diciendo Aguas Buenas, nombre que aún perdura en muchas de sus Entidades e Instituciones.
En la actualidad Hilario Lagos tiene un Colegio de nivel Secundario que lleva el nombre “Aguas Buenas” y para el cual se construyó un moderno edificio, inaugurado el año 1995, sobre un plano de Daniel Giovannini, arquitecto hijo de una familia del pueblo.
6. La Población
El Municipio de Coronel Hilario Lagos tiene un ejido de 250 kilómetros cuadrados, con acceso a la ruta nacional Nº 188 pavimentada y en el vivían, de acuerdo al Censo Nacional de Población del año 2001, la cantidad de 754 personas en el sector urbano y rural.
El gráfico muestra la evolución de la población urbana en los últimos tres Censos Nacionales, según se puede apreciar en el último hubo una pequeña caída como consecuencia de la migración interna hacia los pueblos y ciudades de La Pampa y también de la disminución de la tasa general de crecimiento vegetativo de la provincia.
domingo, 6 de febrero de 2011
Ciudad de General Acha (La Pampa)
El fortín, luego devenido en pueblo, fue localizado en el antiguo valle del Quiñe Malal, para los cristianos el Valle Argentino. Se construyeron jahueles para extraer agua en los primeros años
Según don Rodolfo Casamiquela, el topónimo analizado tendría para él este significado: "Queñi es, con toda seguridad, deformación leve de kengi, la cortadera, Malal, tal como suena, es corral, cerco. El todo: corral de cortaderas".
El lugar solía identificarse como "Quetré Huitrú Lauquen". Siguiendo al Investigador Casamiquela en el análisis y significado de este topónimo que tiene varias variantes, la que él adopta es "Quetrem Huitrú" y lo explica de este modo: "Yerran las explicaciones corrientes con respecto a este topónimo al probar con derivados de katrün cortar (o ketró mocho). La presencia constante de m, en las variantes orienta inmediatamente a buscar una forma terminada en esa consonante, o en n. La única posible es kultrüm, en el araucano pampeano, cuyo significado es "bulto", "atado".
Y agrega más adelante "la contraprueba definitiva es proporcionada por Olascoaga (1930), quien al referirse a otro monte de esta categoría situado cerca del Colorado, lo denomina CochimGuelo, es decir "kutrümngelu" donde hay atados, lugar de los atados, y lo describe de este modo: Como a las dos leguas del punto de partida hemos pasado al lado de un árbol grande y solitario que se encuentra a la derecha del camino y que, al verlo de cerca, llama la atención y curiosidad del viajero por una apariencia de frutas o botones de diferentes tamaños y colores que contienen todas sus ramas en cantidad incontable, lo que a primera vista intriga al más esclarecido fitólogo. Mas al llegar y palpar se nota con extrañeza que los aparentes frutos son ataditos hechos de trapos de todas calidades y telas, dentro de las cuales hay una o dos pequeñas piedras del tamaño de un garbanzo y aún más chicas."
La práctica aludida es de origen tehuelche septentrional, como todo lo vinculado con el Gualicho (su Alto Dios, descendido). Determinados árboles (caldenes o algarrobos), aislados, golpeados por el rayo, por lo general, eran objeto de propiciamiento por parte de los viajeros indígenas. Witrú es el nombre araucano del caldén. El todo por consiguiente "Caldén de los atados, más libremente "Caldén de las ofrendas".
La plaza tiene erigido en su centro un monumento al General Manuel Belgrano que porta una bandera, se destronó previamente a una antigua estatua de la Libertad, de la que se ignora su destino.
El primer cura que ofició misa en estos lugares fue Julian Perea, nombre del primer Capellán llegado con las tropas al mando del entonces Coronel Manuel J. Campos, de quien fue gran amigo.
Según cuenta la historia, el cura solía pasearse por el solar, donde hoy se encuentra la plaza en compañía de un corpulento perro, que le había regalado su también amigo Joaquín Cascallar, el agrimensor que delineó el pueblo.
"Cierta tarde, casi entrada la noche, los insólitos ladridos del perro, junto al sacerdote que yacía caído de bruces en un ángulo de la plaza, atrajeron la atención y la presencia de algunos vecinos". El Reverendo Julian Perea, había muerto en el lugar víctima de un sincope cardíaco.
El monumento al General Belgrano fue inaugurado el 20 de junio del año 1947. Fue donado como ofrenda patriótica por la firma Ruiz Perez y Cia. S.A., al cumplirse el 60º aniversario de la inauguración del comercio de Ramos Generales "Bella Vista". La obra escultórica pertenece al artista Nicolás Bordas.
En un costado de la plaza, frente al edificio de la Municipalidad se encuentra el busto en memoria del general Mariano de Acha, quien jamás pisó estos lugares, pero que el fundador, quiso homenajear imponiéndole su nombre a la segunda población militar del Territorio
Después que el entonces Coronel Manuel J. Campos desestimase que se le pusiese el nombre de Santa Carolina en homenaje a su señora esposa, el mayor Juan Méndez propone el nombre de "General Acha".
Mariano Acha, militar argentino, había sido decapitado durante las luchas civiles entre federales y unitarios un 16 de septiembre de 1841 en el lugar conocido como "Posta de la Cabra", en la provincia de San Luis.
Acha combatió a favor de los unitarios y tiene sobre sus espaldas, la responsabilidad de haber entregado a Dorrego a Juan Lavalle, quien manda a fusilar al Gobernador legítimo de la provincia de Buenos Aires.
Es por este motivo que el RPS Lorenzo Massa sostuvo en su momento: "nosotros creemos que ha de llegar el día en que la posteridad, rindiendo homenaje al fundador de la ciudad, le llame Manuel Jorge Campos".
Frente a la antigua estación del otrora Ferrocarril del Sud, proveniente de Bahía Blanca, se encuentra una plazoleta con el busto de Bernardino Rivadavia, que le da su nombre
El primer tren llegó a General Acha el 1º de mayo del año 1896. La estación se libró al servicio del público recién el 14 de octubre de ese año. El tramo entre General Acha y Toay inició sus servicios recién partir del 20 de julio del año 1897.
Esta era la línea que debía prolongarse hasta alcanzar Villa Mercedes (San Luis), pasando por Victorica, pero lamentablemente el proyecto quedó trunco.
Las vías que arrancaban desde el puerto de Bahía Blanca al sur de la provincia de Buenos Aires, pertenecieron primero al Ferrocarril al Pacífico desde 1901. Luego y desde el año 1924 pasaron a propiedad del Ferrocarril del Sud y a partir del año 1948 el gobierno nacional de entonces lo designa como Ferrocarril General Roca.
Muchas veces me quedé en la Sala de Espera de la Estación de General Acha, aguardando que llegase el tren carguero que nos llevara hasta Santa Rosa, porque el que salía desde Bahía ya a mediados de la década del sesenta con el nombre de General Roca tenía como punta de riel esta ciudad.
General Acha como tantos pueblos de La Pampa se hicieron de a caballo. Primero los aborígenes, luego los soldados, después los colonos. La destreza criolla del hombre jineteando, tiene también su monumento
En la imprenta instalada en la casa del Coronel Campos vio la luz el primer periódico pampeano bautizado como "El Obrero de La Pampa" y años después sería fundado el diario "La Capital" que posteriormente sería trasladado también a Santa Rosa. El mencionado diario dejó de aparecer en la década de 1980
Victorica, también generada por el Ejército en su etapa colonizadora, tiene en el centro de la plaza una pirámide. General Acha tiene en la intersección de sus calles San Martín y Campos, un símil de obelisco de poca altura que recuerda la fundación y los pioneros
La ciudad tiene unos cuantos monumentos, varias plazoletas y algunas instalaciones que guardan documentación de los primeros pobladores, no sólo del lugar sino también de otros lugares de La Pampa. Por ejemplo los libros del convento, donde los curas registraban los bautismos, casamientos y otras actividades de las que participaban.
Uno de los almacenes de ramos generales más antiguos de General Acha fue el que se bautizó con el nombre "Bella Vista" de Ruiz Pérez y Cía.
El General Manuel J. Campos donó, el año 1911, a la comunidad de General Acha, un predio de su propiedad en la que tenía su quinta.
Las autoridades locales decidieron construir allí un Paseo Público y lugar para Deportes y Recreación. El 12 de agosto del año 1932 al conmemorarse los 50 años de fundación del pueblo, se descubrió y se bendijo el busto en homenaje al fundador. Estuvieron presentes en dicha ocasión el General Victoriano Rodríguez y dos de los hijos de aquel, el Teniente Coronel Florencio Campos y el Doctor César Campos.
Hace pocos años, en las orillas y hacia el lado de los médanos, se inauguró esta plazoleta del Cristo crucificado de gran tamaño que tiene iluminación nocturna
Desde el lugar se puede observar parte de la ciudad. Falta señalización adecuada en este como en otros casos, para poder identificar rápidamente estos lugares que tienen algún atractivo turístico.
Por ejemplo, la identificación y señalización adecuada de las casas antiguas que aún existan de los fundadores y/o pioneros y todas aquellas de valor patrimonial e histórico.
En los terrenos que fueran del Ferrocarril se pueden observar dos monumentos. El primero y más antiguo es el monumento vegetal representado por este inmenso chañar o "chical" y el segundo es el que se ha levantado en homenaje a los Héroes de Malvinas
La ciudad es la capital del Departamento Utracán, en suyo éjido se encuentra la laguna "La Ernestina", en cuyos alrededores además de hermosos caldenes existe también bosquecillos de chañares.
El pórtico de la amistad. Así lo denominaron en la Revista del Centenario publicada el agosto de 1982
En la foto de arriba se observa la leyenda de la cara posterior del pórtico. En la leyenda que se observa al ingresar a la ciudad dice "Aquí nació La Pampa", porque cuando llegó el momento de festejar el primer centenario, las autoridades de entonces compitieron con la primera población fundada en territorio pampeano que fue Victorica.
En realidad el Fortín Gral. Benjamín Victorica se fundó un 12 de febrero del año 1882, en tanto que General Acha es del 12 de agosto del mismo año. Ambas son fundaciones militares y ambas tuvieron problemas por la titularidad de las tierras, dado que cuando se las fundó ya habían sido compradas por inversores privados.
La confusión provino probablemente de la circunstancia que Victorica durante varios lustros acostumbraba a festejar el aniversario del pueblo conjuntamente con el día del Combate de Cochicó, el 19 de Agosto de cada año. Seguramente porque en esa fecha y no el 12 de febrero, las escuelas tienen sus alumnos asistiendo a clase y de esa manera se aseguraba la participación de los abanderados y los docentes a los actos.
Fuentes consultadas:
1) "Centenario de General Acha 1882-agosto.1982" Revista 2) "Los pueblos de La Pampa" escrito por JOsé H. Alvarez y editado por la Dirección de Prensa de la Provincia de La Pampa y 3) Toponimia Indígena de la Provincia de La Pampa de Rodolfo Casamiquela, editado por el Ministerio de Cultura y Educación y la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
CENTENARIO DE UNANUE
Muy cerca de allí, hacía el sur, están dos antiguas estaciones del Ferrocarril del Sud, que ingresó a la zona proveniente desde el Puerto de Bahía Blanca. Ellas son Epupel al sureste y Gamay al noroeste, aproximadamente 20 kilómetros. Allí en Epupel estuvo haciendo sus primeras armas en el campo pampeano don Alfonso Capdeville, luego intendente de Victorica y posteriormente fundador de Telén.
En tanto que la Estación Gamay se ubicó en tierras entre Unanue y General Acha, que habrían pertenecido a una familia francesa de apellido Simón o Salomón. Gamay habría sido la zona de origen del donante de las tierras, dado que esa es una de las variedades más importantes de uva de la región vitivinícola por excelencia de Francia.
Antigua Estación del ex Ferrocarril del Sud habilitada con el nombre de Unanue el año 1895
La prestación del servicio ferroviario ordinario hasta Epupel quedó habilitada el 31 de julio del año 1895. Aprovechando justamente el ingreso del ferrocarril, se desarrollaron las primeras estancias en la zona, dedicadas fundamentalmente al ovino, que era demandado internacionalmente por la lana. La primera estación en suelo pampeano fue Jacinto Arauz y luego de otras, Unanue, de allí la vía continua rumbo a General Acha y posteriormente vuelve hacia el noreste buscando Toay, donde llegaría en 1898.
Después fue denominado Ferrocarril Bahía Blanca al Noroeste, indicando su nombre la intención empresarial de cruzar el Territorio de La Pampa para llegar a la provincia de Mendoza, pasando por Victorica. Pero la Primera Guerra Mundial iniciada en 1914 congeló esos ambiciosos proyectos. Después la línea, cuando se rebautizaron en la década de 1940, pasó a llamarse Ferrocarril General Roca.
Recién el 10 de diciembre del año del Primer Centenario de Argentina en 1910, se produjo la fundación del pueblo, decisión llevada adelante por un grupo de agricultores, en tierras cuyo propietario era Agustín Reguera.
Se le impuso el nombre de Unanue en homenaje a José Hipólito Unanue un reconocido hombre de ciencia y político notable de la época de la Independencia del Perú. Unanue fue médico, naturalista, meteorólogo y político, nacido en el Perú, fue uno de los criollos que participó desde los inicios de las conversaciones con emisarios del General San Martín. Proclamada la Independencia fue designado Secretario de Hacienda del nuevo país que se ponía en marcha. Falleció el año 1833, dejando varios libros escritos y habiendo participado incluso en el proceso de reforma del sistema universitario de su país, del cual fue profesor.
Años atrás quedó habilitado el acceso pavimentado a la ruta nacional Nº 35. Por allí pasa asimismo la ruta provincial 9 y desde Alpachiri llega también la ruta Nº 20.
A la par del ovino y a medida que se producía el desmonte, que se vio acelerado con la Primera Guerra Mundial, que impulsó la empresa ferroviaria para utilizar la leña del bosque de caldén como combustible sustituto del que provenía de Inglaterra, se desarrolló la agricultura.
En este mapa del Territorio se puede observar la traza del Ferrocarril del Sud, desde Bahía Blanca (Buenos Aires) hasta Santa Rosa
Por su parte, la explotación forestal aprovechó el impulso que le dio a la zona el ingreso de la línea ferroviaria. La leña era llevada hacia Bahía Blanca para las panaderías y los usos familiares. Los postes, varillas y varillones sirvieron para alambrar los campos.
La estación recibió además el aporte de los cereales cultivados en una amplia zona de influencia, entre ellas la Colonia “Santa Teresa” desde donde los alemanes del Volga, llegaban con sus carros transportando el cereal hasta el ferrocarril, dado que la Colonia nunca estuvo servida con una línea férrea más próxima.
El año 1911 se produce la creación y puesta en funcionamiento del Juzgado de Paz y posteriormente Registro Civil, dado la gran cantidad de familias que vivían en la zona y sus aledaños que demandaban ese servicio. Para el censo del año 1947, todavía en la etapa territoriana, Unanue contenía en el espacio urbano la cantidad de 147 habitantes.
Según el Censo Nacional de Población del año 2001 en su Ejido, habitaban un total de 220 personas, 77 en el sector urbano y 143 en el área rural. El primer Juez de Paz titular fue don Pedro Azcueta.
El Consejo Nacional de Educación creó la escuela Nº 144 el año 1922 que lleva el nombre de “Segundo Hansen” un reconocido maestro y director de La Pampa, fallecido en 1948.
Fragmento del mapa de la Provincia de La Pampa donde se observa a Unanue en el Departamento Utracán
La Comisión de Fomento del lugar se creó el año 1927, siendo designado como primer presidente don Luis A. Fieg. Actualmente el Presidente de la misma es el señor Manuel María Costoya.
En la actualidad, la explotación ganadera, centrada ahora en el bovino, complementada con un poco de agricultura, se alterna con algunos Cotos de Caza y por sus caminos de tierra ha sabido pasar el Rally Dakar estos últimos años.
L a Estafeta y la subcomisaria se instalaron posteriormente, el edificio de ésta última se inauguró en 1940. La Capilla San Juan Bosco fue inaugurada en 1941. El año 1952 se creó el Club Deportivo Unanue, cuando todavía la población rural de la zona y las familias numerosas del centro urbano, apoyaron la iniciativa para fomentar el deporte entre los jóvenes y niños.
Actualmente Unanue, que según las cifras del último Censo Nacional de Población disponible solo contaba en el radio urbano con 77 habitantes, goza de Posta Sanitaria en el lugar y está provista de energía eléctrica por la interconexión con la línea desde General Acha.
El segundo desde la izquierda es el actual Intendente de Unanue don Manuel María Costoya, durante una rueda de prensa con el subsecretario de turismo de La Pampa
El promedio de las precipitaciones en el periodo que va desde 1921 a 1980 marca para Unanue 519 milímetros, sobrepasando levemente la isohieta de los 500 milímetros que reclama la agricultura, para tener alguna posibilidad sustentable. No obstante esa media, la década del treinta golpeó implacable con varios años de sequía, registrándose solo 284 milímetros en 1935, 289 en 1937, escasísimos 221 al año siguiente y 421 el año 1939.
Indudablemente que el despoblamiento del campo, sobre todo por efecto de los “años malos”, de los que han quedado grabadas la gran nevada del año 1923 y las cenizas del año 1932, implicaron muchas dificultades que influyeron en el ánimo de los pioneros. El fracaso de las cosechas y sobre todo la cancelación de los servicios del ferrocarril, han incidido para no hacer propicia la posibilidad de retener a los jóvenes, que emigran en busca de educación y trabajo hacia los centros más grandes y aún fuera de la provincia.



































