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martes, 8 de diciembre de 2009

EDUARDO FERMA II

RECONOCIMIENTO
En el mes de mayo pasado del presente año, el destacado hombre de la cultura pampeana Eduardo Ferma, participó con gran satisfacción de la imposición de su nombre a un sector de la Galería del Centro Municipal de Cultura de Santa Rosa (La Pampa).
Ahora el talentoso dibujante y pintor, maestro Eduardo Ferma, ha sido nominado por la Junta Directiva del Consejo Profesional de Ciencias Naturales, aprobando de esa forma la
postulación efectuada oportunamente por el Presidente Honorario de la entidad, Doctor Augusto Calmels, para recibir el Premio "Perito Agusto Tapia" en su décima sexta entrega.


La mencionada entrega del merecido premio se llevará a cabo en el Acto Académico que realizará la Institución el próximo 11 de diciembre de 2009.



La importantísima y dilatada obra artística del pampeano Eduardo Ferma, se encuentra en pinacotecas privadas de La Pampa y en renombrados Museos de Argentina y del mundo.



Después de una enfermedad que lo mantuvo alejado durante unos cuantos años, el maestro Ferma ha vuelto los últimos tiempos a seguir en el camino del arte, que tantas satisfacciones humanas le ha reportado.




sábado, 27 de junio de 2009

SALON PAMPEANO DE PAISAJE

Ayer viernes 26 de junio de 2009 en el Museo de Artes de la Subsecretaría de Cultura de La Pampa, quedó inaugurado el 5º Salón de Pintura sobre Paisaje Pampeano, subdividido en dos Secciones: Naturalista y Abstracta.

Fue convocado por la Fundación del Banco de La Pampa, la que ha logrado una participación importantísima, dado que se recibieron más de 130 obras, de las que el Jurado seleccionó para su admisión 75.

Ayer las distintas Salas y todos los recovecos alcanzaron justo para colgar las obras seleccionadas, algunas de gran tamaño. Los artistas seleccionados fueron acompañados por sus familiares y amigos, quienes colmaron la capacidad del Museo.

El Jurado estuvo integrado en esta oportunidad por Alicia Ceballos, Sara Diciero, Roberto Rey de Buenos Aires y por Rosa Audisio de General Pico (La Pampa).

La tonalidad predominante en la paleta del artista Miguel García, es la que le ha permitido obtener mayores satisfacciones.

Las obras ganadoras fueron: Sección Naturalista, Primer Premio para Miguel García, con su obra “El camino amarillo”, mientras que el 2º premio le correspondió a la obra titulada “La gran seca” de Claudia Lilian Espinosa. En tanto que en la Sección Abstracta el Primer Premio lo obtuvo el joven Rubén Schaap con su obra titulada “Cielo de soja cosecha de ira”, en tanto que el 2º Premio fue para Mario Barrera otro integrante de la generación de los jóvenes plásticos pampeanos, para su obra titulada “Mi día blanco negro”.

Por otra parte hubo menciones para ocho obras más. Cuatro Abstracta, “Mi paisaje soñado” de Dora Beatriz Rossi una artista de General Pico, “Tiempo de sequía” de Claudia Maite Heimbigner, “Mosaico Pampa” para Griselda Ferreyra que vive en Bs.As. y “Lagunar” de Damian Watson.

En tanto que en la sección Naturalista las menciones fueron para “Amanecer pampeano de Adriana Hebe Ale, “Territorio de viento y arena” de Noemí Fiscella, “Remanso del Colorado” de la artista Marta Jorgelina Rivero, quien hace poco había presentado su muestra propia en el Centro Municipal de Cultura y “Tótem pampeano con cardo ruso” de Andrea Daniela Elizondo.

El artista junto a su obra premiada con el máximo galardón en el Salón, junto a su amigo el Dr. Harb, también artista plástico pampeano.

Me dio un enorme placer felicitar al arquitecto y amigo Miguel García, quien se desempeña hace más de veinte años en la Subsecretaría de Cultura de La Pampa y es responsable del Programa de Rescate Histórico del Patrimonio Arquitectónico.

Miguel García es hijo de “Pampero” García, senador nacional entre 1973/76. Tiene un hermano desparecido durante la dictadura del “Proceso de Reorganización Nacional”, es militante de Derechos Humanos.

Tiene montado su estudio profesional particular en Santa Rosa. Es amante de la música y las letras pampeanas y continuamente está apoyando ideas que tienen que ver con la identidad pampeana y regional.

El plástico Miguel García junto a su pareja y su hija, posando delante de la obra de la artista Marta Jorgelina Rivero que obtuviera Mención del Jurado.

Le gusta la política de cuyos avatares participa permanentemente desde distintos espacios. Desde el año pasado lleva adelante una Agrupación que fuera bautizada con el nombre “Pampero García”.

La producción plástica de Miguel García está dispersa y ayer me hacía saber su idea de comenzar a realizar un inventario de su recorrido, dado que hay obras que hace años no ve. Está pensando además en dejar la actividad en el sector publico para tener tiempo para dedicarse con plenitud a lo que más le gusta.

De izquierda a derecha: Laura Galluccio presidenta de la Fundación del Banco de La Pampa, Ruben Schaap, Claudia Lilian Espinosa, Angel Cirilo Aimetta subsecretario de Cultura, Mario Barrera y María Lis Giordanino integrante de la Fundación. Los cuatro artistas pertenecena la generación jóven y media de la actual camada de Plásticos Pampeanos.

Miguel García tiene muy acendrado los valores de la solidaridad, la cooperación y el altruismo. Se preocupa por participar constantemente en todas las actividades culturales pampeanas.
Este Primer Premio, le llega tal vez en el momento justo, porque puede ayudar a darle impulso a algunas decisiones que le permitan seguir creciendo en el campo de la plástica.

domingo, 10 de mayo de 2009

NUESTRA MAESTRA DE 6º GRADO

“Chichí” Urbano
El año 1957 éramos treinta y nueve alumnos y alumnas (dieciocho varones y veintiuna mujeres) que comenzamos a cursar el 6º grado, que en esa época era el terminal del nivel primario. Lo hicimos en la por entonces Escuela Nacional, que lleva el Nº 7, de Victorica, provincia de La Pampa.

Era Directora a cargo de la misma, la maestra María F.Bustos Bazán de Ares y tuvimos como maestra de ese último año, a Elsa Beatriz Urbano, nacida en Ingeniero Luiggi.


Esta es la nómina completa del curso: Ragone, Raúl P., Barboza, José R., Muñóz, Adolfo V., Abdala, Héctor A., Vergez, Héctor P., Raful, Braulio R., Acosta Adolfo, Sosa, José M., Aguiar, Rolando H., Ramos, Orlando V., Pagella, Emilio R., Vallejos, Rosario D., Morán Alberto C., Martínez Sanz Félix, Roldán Luis E., Pérez Erineo, Sejas Samuel N., Villapán, Julio J., Benítez Celedonio, Cañón Marcelino D., Spadini Teresa E., Miranda Sixta M., Quevedo Ángela E., Aguiar Edith C., Muñóz Ilda A., Sidebottom Adela O., Palmieri Adela R., Ávila María D., Zapata Margarita V.,Arias Teodora C., Beneitez Marta E., Pagella Olga I., Carripí Rufina, Valle Regina, López Scala María A., Tobio Eufemia, Pérez Irma Y., Ayala Dominga, y Kenny María C. M.

Algunos eran repitentes y otros provenían de distinto colegio. Ese año compartió también el aula con nosotros, luego que consiguiera autorización, Carlitos Viñas, un chico, cuya madre trabajaba y el también en el circo "América", que hacía varios meses que estaba en Victorica y decidió quedarse todo el año.
 Foto tomada en el patio cubierto de la Escuela Nº 7 de Victorica, Beatríz sonriente como siempre.

Beatriz, “Chichí” de sobrenombre, fue nuestra última maestra en el nivel primario, de la cual guardamos los recuerdos más indelebles, por haber impregnado nuestra memoria de niños casi adolescentes, de tanta pujanza, cordialidad, alegría y sobre todo ese espíritu de justicia.

Cuando llegó a Victorica, ese primer año de su estadía, se hospedó en la casa de la familia Manso. Fue maestra de Jardín de Infantes también, así que tenía bastante paciencia para trabajar con los más chiquitos y con los más grandes. En 6º la dispersión de edades iba de alumnos de 12 años cumplidos a 18 los mayores.

Pocos años después puso una librería frente a la plaza, que administró durante varios años,con ella trabajó nuestra prima Selva Angélica Spadini. Cuando me fui de Victorica ella seguía en esas actividades, cuando volví siete años después ya no estaba.

Nos volvimos a encontrar después de muchos años que ella había dejado La Pampa para radicarse en Buenos Aires.

En esta etapa de su vida, en la que se separó de su esposo el amigo “Tito” Rebollo, con quien tuvo un hijo y una hija, Beatriz continuaba todavía desempeñando la docencia en el nivel de adultos en Buenos Aires.

Pero a la par de esa profesión que no se resignaba a dejar del todo, se había dedicado todos esos años a tomar diversos tipos de cursos para hacer lo que realmente le atraía. Una de esas capacitaciones ha sido la de tomar clases de dibujo y pintura con diversos profesores. Beatriz solía recordar sus inicios en el dibujo junto a Cecilia Palmieri y Ester Cayssials.

Ella reconocía que aún con varios años más, se sentía siempre joven, lo que expresaba en el colorido de sus obras, y tenía para si un preaviso, “me daré cuenta del paso del tiempo cuando comience a pintar óleos sin luminosidad”.

Beatriz Urbano obtuvo “Mención Especial” en el Círculo de Bellas Artes de la Capital Federal en agosto del año 1996. Ha expuesto sus obras en Ingeniero Luiggi, en Victorica y en el Centro Municipal de Cultura de Santa Rosa entre otros.
En una de sus últimas visitas a Victorica, fuimos a la Escuela Agrotécnica, donde compartimos un acto. A la salida de la misma conversamos sobre la posibilidad de que trabajara sobre una idea propia de algún paisaje pampeano, para incorporar a nuestra pinacoteca familiar.
A las pocas semanas de regreso en Buenos Aires, Beatriz me avisa a través de nuestra común amiga Irma Lidia Torres, que ha terminado el óleo y lo está enviando a Santa Rosa.
Es un camino con caldenes a los costados y pasto puna, bien pampeano, que está compartiendo el lugar con otros pintores regionales. Beatriz Urbano, al cumplir nuestros cincuenta años de egresados, nos acompañó, al puñadito de exalumnos que nos reunimos allí en la Escuela de Victorica.

Entre ellos estábamos Braulio Raful que viajó desde Chubut donde está radicado hace años. Olga Sidebottom que vino desde Córdoba donde se encuentra viviendo hace varios años. Mi prima Teresa Spadini, Carlos Viñas y yo de Santa Rosa y Adolfo Acosta, Ángela Quevedo, Dominga Ayala y Julio Villapán de Victorica también estuvimos compartiendo el acto de reencuentro.

Nuestra querida maestra emprendió su viaje hacia la Paz del Señor un 7 de noviembre del año 2017. Queda con nosotros ese espíritu de luchadora incansable y el aporte que hizo a la cultura pampeana con sus obras, una de las cuales está a la entrada de la escuela Nº 7.
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