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lunes, 23 de febrero de 2015

NESTOR MASSOLO POETA PAMPEANO

Casi al finalizar el año 1987, conocí personalmente a Néstor Massolo. Una mañana estaba esperándome
para regalarme el folleto que contenía su "Coplero de Victorica". Me lo había dedicado, gesto que le agradecí sentidamente, era la primera vez que un poeta pampeano me obsequiaba su obra. La tapa tiene una ilustración del pintor achense don Andrés Arcuri y en el interior las ilustraciones son de Osmar Sombra.

La publicación contiene 10 poemas, tiempo después el músico y cantor Guri Jaques le puso música y grabó el poema Nº 4 titulado "Un boliche, una miseria, un hombre".

En la foto está Néstor Massolo entre el fotógrafo de Victorica, Fabián Muñóz Docampo y Enesto del Visso. Del otro lado un amigo de Fabián y quien esto escribe. Estamos en el Centro Municipal de Cultura de Santa Rosa, en ocasión de una muestra de fotografías de Muñóz Docampo algunas de las cuales fueron acompañadas con poemas de Massolo.

El amigo Néstor Massolo acaba de emprender su viaje. En su perfil de facebook escribió su último poema que no tiene título y que en una de sus estrofas nos dejó una pista sobre sus últimas preocupaciones:

" El hombre que pisa al mundo
por pura necesidad,
va confundiendo sentidos
y se olvida de cantar"

Nos deja un inmenso poemario, algunos logró publicar, pero estimo que una gran cantidad están inéditos cuando no dispersos en hojas, trípticos, folletos y colaboraciones. No se si es su único libro, pero el año 1997 había editado su "Poema para decir a dos voces" en colaboración con el músico Gury Jaquez.

Su amigo Julio Domínguez "El Bardino" solía insistirle "Ruso no guardes las cosas editalas, editalas..." Fue un poeta que buscó la belleza, auscultando en la pobreza, su poesía tiene como materia la pobreza en sus distintas manifestaciones y es a esa misma gente humilde a la que va destinada en primer término.

El año 2012 asistimos a la presentación de su obra "Pequeñas elegías al canto del agua" dedicado según el "a los que vivieron y murieron con el río"... Seguramente cuando se edite nuevamente el Cancionero de los Ríos se incorporarán todas estas obras nuevas de Massolo sobre esta temática.

Su espíritu estará siempre con nosotros y su alma de juglar pampeano se reunirá en el limbo de los poetas de profunda raíz pampeana, en el cual tiene sitio de honor para dialogar con sus pares.

Vamos a evocarlo, con el Poema Nº 10  del Coplero, que titulara

Coplitas por Victorica

Cuando el cielo vibra hondo
por gualicheras guitarras
se mecen las ramazones
de las jarillas del alma.

El resto de las pobrezas
todas las tonadas cantan
si el niño, que anda descalzo
viste aguada la esperanza.

Coplitas de Victorica
mujer que tiene en la enagua
unas flores de tomillo
y las virolas del agua.

Cachirla que al sur del tiempo
es un aleaje que aguanta
la lluvia bajo un bendito
hecho en cascos de ramadas.

Ay, hermanos si amanece
algún día por la patria
rezaremos con los vinos
sobre la tez de La Pampa.

(andando por Victorica
se hace sentido la raza)

jueves, 5 de febrero de 2015

CARLOS BALECH EN DECIMAS

Don Carlos Balech era hijo del matrimonio formado por Emilio Balech y Berta Capdeville, la hija del francés don Alfonso Capdeville, quien fue Intendente de Victorica por varios periodos en el lapso de los años 1891 a 1899. Después el año 1901 realiza la fundación del pueblo de Telén en tierras de su propiedad

Don Carlos Balech tenía habilidad para escribir versos en décimas. El año 1995, el Ministerio de Cultura y Educación publicó un libro con varios, de un conjunto de poemas de su autoría. El mismo Balech reconoce que Don Florencio Ernesto Peirone y Luis Cazenave fueron las dos personas que más se preocuparon para que las mismas no quedasen en la intimidad, sino que debían publicarse porque consideraban la obra válida para su difusión y promoción porque integran la cultura regional de nuestro provincia de La Pampa.

Dentro del libro he elegido el poema que Balech dedica a su abuelo bajo el título "Don Alfonso", dado que dentro de pocos días se arribará a un nuevo aniversario de la localidad de Victorica donde desarrolló muchos años su tarea de gobernanate, la que prosiguió luego en Telén, aunque allí nunca fue Intendente, pero se dedicó a sus empresas y al fomento comercial y econòmico de la zona.


"Casi lindando con España,
en las landas desoladas
cuyas costas escarpadas
el azulado mar baña,
de su árida campaña,
en cuyo seno ha nacido
-su estudio ya cumplido-
con deseos de aventuras,
rompiendo las ataduras,
se alejó decidido.

Dejando su patria amada,
la vieja Francia luminosa;
en una decisión riesgosa,
y la Argentina soñada,
su vida está destinada,
pues quiere también demostrar
que es muy capaz de trabajar
y en un buque embarcado,
su destino ya trazado
seguro está de lograr.

Fueron duros los comienzos;
desde trabajar con la pala,
lidiar con hacienda baguala,
hasta hombrear pesados lienzos,
con fríos o calores intensos;
su porvenir fue labrando
y sin descanso luchando,
en una penosa porfía
comprendió que triunfaría;
sus deseos culminando.

En la tierra rescatada
del dominio ranquelino
por un estratega genuino,
en una campaña arriesgada,
completando la ansiada
ocupación del desierto,
dejando así abierto
el camino al progreso
desarrollando el proceso
que llevaría a buen puerto.

Por la Nacional Ganadera,
en medio de la caldenada
que está allí enclavada,
luego que Epupel erigiera,
estableció campo afuera
su nueva estancia Telén,
después transformada también,
en el pueblo del mismo nombre
y aunque el hecho asombre
lo convirtió en un Edén.

A compatriotas llamando,
que por él entusiasmados,
aportando capital y ganados,
sus esfuerzos fueron sumando
y se continuaron agregando
otros arriesgados pioneros;
figuran entre los primeros:
Kenny, Amat, Clavé, Joubert,
los Lernoud, Sarrade, Jalabert,
artesanos y ganaderos.


Por don Alfonso empujados,
cuyo entusiasmo contagia,
como por arte de magia
surgen casas y cercados,
teléfonos instalados,
fábrica de hielo y soda;
para la enseñanza toda
una escuela primaria
y cosa muy necesaria
la comisaría que controla.

Registro Civil, Juzgado;
a los fieles destinada,
una iglesia edificada
y asimismo instalado
un también necesitado
para suministrar energía
motor que proporcionaría
luz y fuerza suficiente
para que con su corriente
brindar la que se requería.

Banco de Crédito Rural,
el primero instalado
como algo inusitado
y un ejemplo como tal,
siendo muestra cabal
del deseo de progreso
que manifiesta con eso,
ese pueblito perdido,
entre médanos metido
que es orgullo confeso.

Su espíritu pionero
a Mendoza lo impulsó;
en la cordillera fundó
un establecimiento señero;
fue también el primero
a la alfalfa en cultivar;
una alameda plantar
y una usina instalada,
por el agua propulsada,
que asegura su funcionar.

Por el Sosneado tutelada
una estancia modelo,
un ejemplo en aquel suelo,
está allí edificada,
por mejoras acompañada;
casas para los peones,
huerta, quinta, galpones,
telescopio, catalejos
para divisar a lo lejos
y tomar disposiciones.

En enero del año veinte,
tal vez por la lucha cansado
o, por el esfuerzo agotado,
ya de su muerte consciente,
cerró sus ojos dulcemente;
el viejo cóndor aflojando,
por fín sus alas plegando;
por su familia rodeado,
se convirtió en pasado
que hoy estamos recordando.

FUENTE: Carlos Balech "Décimas Ripiosas", Edición del Ministerio de Cultura y Educación de La Pampa año 1995

martes, 6 de septiembre de 2011

HOMENAJE A EDGAR MORISOLI


El viernes 2 de septiembre próximo pasado, se llevó a cabo en el Teatro Español de la Ciudad de Santa Rosa, el Homenaje al poeta y escritor Edgar Morisoli, organizado por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad y con el auspicio de la Asociación Pampeana de Escritores, de la que es socio fundador y ex presidente, y de La Arena S.A.

Oficiaron de recitadores de sus poemas  los escritores “Basko” Inchaurraga y Armando Lagarejo, que fueron leyendo entre uno y otro número musical. También Nadia Grandón leyó una poesía.
Además de los músicos y cantores que estuvieron en el escenario, participó la bailarina Ana Badillo, quien con sus movimientos acompañó los poemas leídos.
Como cada uno de los libros de Edgar Morisoli contienen en sus páginas ilustraciones, de plásticos, ceramistas y fotógrafos pampeanos, en el Hall de ingreso al Teatro se expusieron algunas  de Dini Calderón, Paula Rivero, Marta Arangoa, Cristina Prado, Raquel Pumilla, Martín Viñes, Osmar Sombra y Jorge Harb.




En el umbral de sus ochenta y un años el poeta pampeano, junto a sus familiares, participó desde la primera fila, de un Teatro colmado de público entre los que se encontraban sus colegas, amigos, camaradas de ruta, lectores y seguidores de su obra.

Muchos de los poemas de Morisoli han sido musicalizados con distintos ritmos e instrumentos por diversos compositores. Según ha dicho el propio poeta el primer músico que le puso música a uno de sus poemas fue el guitarrista Guillermo Mareque.

Los músicos y cantores que se adhirieron con su presencia en el escenario cantando y ejecutando las canciones del Poeta Homenajeado fueron: Roberto Yacomuzzi, “Lalo” Molina, Ernesto del Viso, “Beto” Leguizamón, Daniel Galván y Alberto Acosta entre otros.

El final del capítulo musical estuvo a cargo de la banda Juani y los Grillos desnudos, dirigida por Juani De Pián, con la participación de varios jóvenes músicos. Lo novedoso es el ritmo del folklore urbano de su presentación que contrastó con el folklore del ámbito rural que precedió a las anteriores canciones.

El primer libro de poemas que publicó fue titulado “Salmo Bagual”, editado por la Dirección de Cultura de La Pampa el año 1957, con la presentación de la escritora Rosa Blanca de Morán. Morisoli se afincó en La Pampa el año 1956, es nacido en la localidad de Acebal, provincia de Santa Fe. Está casado con Margarita Monges, también escritora, de cuyo matrimonio nacieron dos hijos: Juan Pablo y Moira.








Su obra es muy prolífica y a pesar de los inconvenientes que tuvo que afrontar, derivada no sólo de situaciones personales, sino también políticas, que le valieron cesantías durante los gobiernos militares, la mayor parte de ella está editada.

“Solar del Viento”, vio la luz el año 1966, año del golpe de Estado de la llamada “Revolución Argentina” que encumbró al General Onganía y que desató una purga en la Universidad Argentina contra los intelectuales de pensamiento marxista.


“Tierra que sé” fue publicado el año 1972, cuando ya se había producido el deshielo de la dictadura, previo “Cordobazo”.
El año 1974, se editó “Al Sur crece tu nombre”, cuando La Pampa y la Argentina asistían a la reposición del sistema democrático, que fue un corto lapso porque en marzo de 1976 se inauguró la dictadura militar,  más feroz, que dejó como saldo miles de muertos y desaparecidos.


La voz del poeta fue obligada a un largo silencio, aunque en el seno de su hogar prosiguió su tarea creativa. Recién veinte años después de su libro anterior da a conocer parte de su producción literaria gestada entre los años 1974 y 1986, bajo el título de “Obra callada”, ilustrada con excelentes grabados de la plástica María del Carmen Pérez Sola.


Una bella obra, en la que campean sus alegatos contra la pobreza, contra las injusticias, contra la impunidad, junto a su canto al amor, a la solidaridad a la cooperación, a la amistad, y donde está presente también la utopía, la tristeza y el dolor. Temas que por otra parte atraviesan toda la inmensa obra poética.
A don Edgar Morisoli lo conocí personalmente cuando se realizó en Santa Rosa, el Primer Encuentro Provincial de las Letras Pampeanas el año 1984. Fue él junto a otros socios de la recientemente fundada APE (Asociación Pampeana de Escritores) que me acercó antecedentes para mi proyecto de Ley del que sería posteriormente el “Fondo Editorial Pampeano”.







Ya recuperado el sistema democrático a partir de fines del año 1983, que lo repone en su cargo en la Administración Pública, Morisoli publica “Cancionero del alto Colorado”, el año 1997. Este poemario contiene el que mereció el Tercer Premio Nacional de Poesía.

El año 1998 publica su nuevo libro “Bordona del Otoño. Palabra de intemperie”, a partir del cual comienza una relación constante con Ediciones Pitanguá de Rubén Evangelista de Santa Rosa.

En este libro están presentes con sus obras varios fotógrafos pampeanos: Eduardo Pérez con la foto de tapa y Joaquín Rodríguez, René De Cristófaro, Eduardo Pérez y Margarita Monges de Morisoli (su esposa) en interiores. El libro está dedicado a “Los dos hijos que me agregó el amor: María Sylvia Peyrán y Oscar Santamarina”.


“Hasta aquí la canción” ve la luz el año 1999, que recopila la mayor parte de su obra poética que ha sido musicalizada.

Dos años después aparece una obra titulada “Cuadernos del Rumbeador” título con el cual inicia las publicaciones en el Siglo XXI, tan diferente al XX que lo vio nacer y tan parecido al año de su nacencia 1930. Es que la Argentina nuestra ha ido de crisis en crisis y los efectos políticos, sociales, económicos,  y culturales impactan en la vida del poeta que va recogiendo hechos, sucesos, acontecimientos y ejemplos de vidas dignas para destacar, para revalorizar desde la perspectiva del humanismo, el compromiso militante y el combate por las causas nobles.


Morisoli, es un gran lector, un incesante investigador en Bibliotecas, Archivos, en reservorios documentales, pero también un constante partícipe de los grandes hitos con que se ha ido definiendo la “pampeanidad”.
“La lección de la diuca” es el libro que apareció el año 2003. Muchas veces los poetas, Morisoli incluso, compusieron versos alrededor de la calandria un pájaro que habita nuestra región y que es un ave canora. El macho sobre todo utiliza su melodiosa voz para atraer a las hembras. Tiene además la gran capacidad de reproducir el trino y el canto de otras aves. Suele cantar durante muchas horas del día.

En cambio la diuca o “yuquita” como la conocemos vulgarmente de niños “no canta porque esté por amanecer. Canta para que amanezca”.


La tapa está ilustrada a toda página por una foto de Gabriel Rojo el fotógrafo de Macachín que ha obtenido ya varios premios nacionales.

En este libro está inserto el poema “El amigo”, dedicado a Juan Ricardo Nervi, el poeta y escritor de Eduardo Castex, que nos dejó hace ya tiempo, pero su espíritu y su profunda obra de pampeanidad está siempre presente.


“Un largo sortilegio” es un libro que camina entre la nostalgia, tiene dos dedicatorias que en realidad son una sola. “A Gustavo Pérez Issa, alma y nervio del Grupo Alpataco, por una carta que conservo y tantos sueños en común.” Y párrafo más abajo agrega don Edgar: “A quienes integraron el Grupo Alpataco, y a la casa de estudiantes de la calle Ameghino, en la Villa Santillán de Santa Rosa, posta de poetas con el mate siempre tibio, la parrilla siempre pronta y el fervor siempre en vela.”
Lo conocí a Gustavo, cuando ingresamos a primer año de la Facultad de Ciencias Económicas el año 1964, el venía de Pehuajó, pero no compartimos más que algunas clases prácticas a las que estaba obligado a ir.



La tapa del libro está ilustrada con una fotografía de la “Cueva de Halada”, tomada por Juan Pablo Morisoli, quien de hace tiempo viene recorriendo y fotografiando aquellos lugares donde han habitado “los antiguos”.

En este libro está insertado el poema que Morisoli ha titulado “Y al final de cuentas”, dónde el escritor se interroga y se contesta, sobre “qué es la poesía”. Este fue uno de los poemas leídos por Armando Inchaurraga la noche del homenaje.

El año 2008 estuvimos presentes en la presentación de “Tabla del náufrago”. El libro está dedicado “A los compañeros de la Asociación Pampeana de Escritores, por 25 años de lucha consecuente y su apoyo fraterno”. La tapa es una foto de su hijo Juan Pablo denominada “Textura caldén”.

Morisoli es el gran nombrador de nuestra región, le ha puesto nombre no sólo a gran parte de la geografía pampeana de los rincones menos conocidos y difundidos, sino también a la geografía humana por esa costumbre, por su profesión de agrimensor de andar de campamento, participar de mateadas en las cocinas, de disfrutar de encuentros en patios al lado de las acequias.

El último libro publicado por Edgar Morisoli fue presentado el año 2010 y lleva por título “Pliegos del amanecer”. La foto de tapa que sirve de ilustración fue tomada por Juan Pablo Morisoli y titulada “Amanecer en las cañas de castilla”
El acto se completó con la proyección de un video realizado por Juan Pablo con fotografías del álbum familiar.
Para finalizar el poeta fue agasajado con varios presentes y la entrega de un pergamino que deja constancia de este Homenaje. Para agradecer el escritor y poeta dijo unas palabras y al final leyó uno de sus poemas con esa voz de timbre tan particular.

domingo, 15 de agosto de 2010

Oda a San Martín

Homenaje al Libertador
General José de San Martín


Tríptico de Grandeza

EL HÉROE
Altiva el ala que cobija el Ande,
en obstinada lucha por su cielo;
numen y estrella en el tremendo vuelo,
la redención de un mundo que se expande.

Sin medir sacrificios: los que mande
el hacer libertario, su desvelo;
cumbres y abismos saben del anhelo
de patrias libres más allá del Ande.

La libertad ubérrima es el fruto;
consagrada bandera, que eterniza
en América libre el atributo,

ofrecido por Dios, en el camino
que San Martín austero jerarquiza,
hasta cumplir oráculo y destino.




EL PADRE
¡Vuelve del sacrificio!... Su amor muerto
ha trizado la cuerda lacerada;
busca una luz…. Y encuentra de la amada
la única promesa de su huerto.

Callada soledad, su mundo yerto
do la jauría  irrumpe despiadada;
la "infanta" Merceditas, su alborada,
en la noche glacial de su desierto.

Esa pena y la hija son estrellas
de sublimado amor, cuando expeditas,
brotan sus máximas más bellas.

Su plenitud estoica no lamenta;
colmado está su afán en Merceditas,
su obra perfecta. !Luz en la tormenta!


                    Oleo pintado por su hija Merceditas en la casa de Francia donde vivía con él

EL HOMBRE
De pie sobre la roca en bronce vivo,
anticipado al bronce de la historia;
ya no pesan la carne ni la gloria,
dejaron pasajeras, gesto altivo.

Esté sobre sí mismo, redivivo,
en la serena y limpia trayectoria,
enhiesta majestad ante la historia
que acoge el corazón que nos dio vivo.

!Silencio augusto…! La palabra, no halla
la que pueda medir el sufrimiento,
porque no hay dimensión para su talla.

Fue lo que debió ser: preclaro el nombre
cardinal, y en total renunciamiento,
la medida genial abarca al hombre.

          Victorica, Noviembre de 1952

María F. Bustos Bazán de Ares

Fuente: “Oración y Canto” María F. Bustos Bazán de Ares, Victorica 1982.
Nota: Este poema fue leído por su autora, entonces directora de la Escuela Nacional Nº 7 el día 22 de Noviembre de 1952 en que se inaugura el Busto en homenaje a San Martín que se emplazó al frente de la escuela y donde se realizan anualmente los actos de recordación de la figura del “Gran Capitán de los Andes”, el “Padre de la Patria” y “El Libertador de América”.

viernes, 18 de junio de 2010

EDGAR MORISOLI

SU NUEVO LIBRO
El pasado sábado 12 de junio del corriente año, en el salón del Centro de Jubilados y Pensionados Civiles de La Pampa, situado sobre la calle Bolivia, en Santa Rosa, Provincia de La Pampa, participamos de la presentación del nuevo libro del poeta Edgar Morisoli.

El ya conocido hombre de letras, pampeano por opción, es nacido en Acebal, Provincia de Santa Fe. Desde el año 1956 se afincó en La Pampa con su compañera Margarita Monges, de cuyo matrimonio descienden Juan Pablo y Moira Morisoli. De profesión Agrimensor, Morisoli realiza los primeros trabajos de su especialidad en nuestro territorio en el departamento Caleu Caleu, que por aquellos años contaba con alrededor de poco más de 1300 habitantes, mientras que en toda La Pampa vivíamos apenas algo más de 194.000 personas.

Inmediatamente Morisoli, se incorporó al núcleo de poetas pampeanos, que se reunían en Santa Rosa y que estaban en la búsqueda de la nueva identidad para esta Pampa que hacía pocos años había dejado atrás su condición de antiguo Territorio Nacional y daba sus primeros pasos autónomos.

Allí en esa agrupación de la “Joven Poesía Pampeana” Morisoli, comenzó a conocer y tratar, entre otros, a uno de los poetas nativos recientemente fallecido. Me refiero a Juan Carlos Bustriazo Ortiz, de quien al comienzo de la tertulia de ese día Morisoli dedicó sus primeras palabras de homenaje, leyendo un poema de Bustriazo y haciéndonos saber que había pasado a ser custodio de la caja con los originales que aquel había entregado a la imprenta de Casa Porta, para editar su primera obra: “Elegías de la piedra que canta”.


Facsimil de la tapa del último libro presentado hace pocos días. Poemas finamente presentados, algunos ilustrados.


El nuevo libro es la obra número catorce editada por Edgar Morisoli, a la que ha bautizado “Pliegos del amanecer”. De nuevo la convocatoria contó con la presencia de público que colmó la sala. Allí pude saludar a personas de distintas localidades que habían viajado especialmente para asistir a la presentación.

La primera obra poética que vio la luz en territorio pampeano agotada hace muchos años, fue “Salmo Bagual”, que se presentó al público con el prólogo de la escritora pampeana Rosa B. de Morán, el año 1957, editado por la Dirección de Cultura de La Pampa, a cuyo frente estaba en ese momento el poeta pampeano Juan Ricardo Nervi. Dicha obra tuvo una segunda edición el año 1959.

El segundo libro de poesía de Morisoli lleva por título “Solar del viento”, que fuera editado el año 1966 por Editorial Stilcograf de Buenos Aires. También un título agotado, que no ha tenido segunda edición.
En la década del 70 Morisoli presenta dos nuevas obras que están editadas también por Stilcograf. La primera del año 1972 lleva por nombre “Tierra que sé” y la segunda del año 1974, titulada “Al sur crece tu nombre”.
Facsimil de la tapa del libro presentado luego de recuperada la democracia en Argentina. La ilustración de tapa y su interior son grabados que pertenecen a la artista María del Carmen Pérez Sola. Las correcciones fueron realizadas además del propio autor por su esposa Margarita Monges y por su amigo Juan Carlos Bustriazo Ortíz.

Después del golpe de Estado de 1976, Morisoli integró las huestes de los cesanteados de la Administración Pública Provincial. Fueron años difíciles para todos, aún para los que no fuimos cesanteados, pero nos hicieron cesar en los cargos de representación política, por el simple hecho de haber pertenecido a un movimiento nacional que bregaba por la justicia social para los más pobres.

La foto que ilustra la tapa de “Pliegos del amanecer” es de su hijo Juan Pablo que fue tomada entre Utracán y el Valle Argentino. La foto fue titulada “amanecer en las cañas de castilla” y éstas están citadas en una canción que lleva por nombre “Agüita del médano” del poeta Juan Carlos Bustriazo Ortiz grabada y cantada por el Grupo Cantizal el año 1985.

El libro de poemas “Pliegos del amanecer” ha sido editado por “Ediciones Pitanguá” y diseñada por “Temple Producciones”, ambas empresas de Rubén Evangelista. Este sello editor ha editado los últimos ocho libros de Morisoli, tiene una cuidada presentación e incluye otras ilustraciones a poemas que pertenecen a las artistas plásticas Dini Calderón, Raquel Pumilla, Paula Rivero, Marta Arangoa y Cristina Prado.

Después de la presentación de la obra que estuvo a cargo de la poetisa mendocina Nora Bruccoleri, Morisoli leyó varios poemas para regocijo de quienes siempre lo escuchamos decir con unción sus propias páginas, que nos hablan de diversas sensaciones, sentimientos, emociones que han impactado su espíritu poético.
Foto de la presentación del libro anterior de Edgar Morisoli en el mismo local. En aquella ocasión (2008) asistimos al alumbramiento de "Tabla del naufrago" la obra número trece de las editadas hasta la fecha.

Para cerrar, después de una danza de dos artistas pampeanas a quienes hay un poema dedicado, escuchamos algunas canciones. Parte de su obra poética está musicalizada y en la reciente presentación en el Club Español con motivo del Bicentenario, se incluyeron varios fragmentos y canciones de su autoría.

Edgar Morisoli es actualmente uno de los pocos poetas de aquel grupo que sigue escribiendo y publicando poesía, habiéndose convertido en uno de los pilares fundamentales de la "pampeanidad".

En la solapa nos informamos sobre la obra aún inédita del escritor "Tiempo Litoral" (selección poética 1948/1955) escrita en su provincia natal, "¿De quien es el aire?" una serie de notas y ensayos breves (1985-2010) y "Porfiada Luz".

Morisoli ha recibido el Premio “Testimonio” del Gobierno de la Provincia de La Pampa, el “Reconocimiento a los Creadores” del Gobierno de la Ciudad Autónoma de la Ciudad de Buenos Aires.

Es socio fundador de la Asociación Pampeana de Escritores, en donde lo pude conocer personalmente el año 1984 en ocasión del Primer Encuentro del que participé. Después tuvimos ocasión de intercambiar ideas con motivo de la presentación de mi proyecto de ley, que sobre la base de las ideas de la APE, se convertirían en el “Fondo Editorial Pampeano”.

Integra además la “Asociación de Poetas Argentinos” y en representación de La Pampa es “Miembro de Honor” la Fundación Argentina para la Poesía.

jueves, 3 de junio de 2010

BUSTRIAZO ORTIZ

DEJA UNA HUELLA PROFUNDA
La Obra Sinfónica Coral, presentada en el Club Español de la ciudad capital de La Pampa, Santa Rosa, el pasado fin de semana de Mayo del 2010, incluyó dos obras poéticas del recientemente fallecido Juan Carlos Bustriazo Ortíz.







Según el poeta Edgar Morisoli la obra poética de Bustriazo Ortíz es "impar, en calidad, en originalidad e incluso en volumen".

Bustriazo fue no sólo un creador, sino un innovador, que supo combinar con bastante audacia distintos lenguajes y se atrevió a crear y utilizar neologismos de raíz pampeana y también universal.
Su regionalismo es flexible y dinámico, por eso su literatura tiene vuelo, porque no queda atrapada en la ultranza y eso le permitió utilizar el enigma para generar magia en sus personajes y encanto en sus paisajes.


Ambos poemas fueron musicalizados y han tenido amplia difusión a lo largo de los últimos años. A uno le puso música Guillermo Mareque y otro tiene una melodía compuesta por Gury Jaquez.

Bustriazo ha muerto pero su espíritu, su creación, su estilo y su cosmovisión no estarán ausentes del campo de la literatura pampeana en las próximas décadas.


"El Penca", el "Juanllanca", "Flamenco Bustrís" o el "Piedra Juan" deja una obra inmensa. De la conocida y musicalizada queda aquel "Agrupación Pampeana Confluencia interpreta a Juan Carlos Bustriazo Ortíz" que vio la luz el año 1983

Ambas canciones integran el acerbo del Cancionero Pampeano Regional y también el específico del Cancionero de los Ríos. Aquí transcribo los textos que aparecieron en el programa preparado como adhesión de la Subsecretaría de Cultura de La Pampa a los 200 años de la Revolución de Mayo.


La inmensa obra poética de Juan Carlos Bustriazo Ortíz ha sido declarada por ley como integrante del Patrimonio Cultural de La Pampa, por lo que más allá de lo que corresponda a sus derechohabientes, ya pertenece a toda la comunidad pampeana, la que a medida que se vaya editando, podrá tener acceso a la mayor parte de la misma que hasta ahora se haya inédita.
La Cámara de Diputados de la Provincia de La Pampa editó el año 2004 el "Libro del Ghenpín", escrito el año 1977 en Santa Rosa, dando comienzo en "la casona de la abuela, villa del busto, una tarde de rayos y lloviendo". El mismo los transcribió a máquina, una portatil que le había regalado su amigo Gustavo Pérez Isa.




miércoles, 2 de junio de 2010

LA DESPEDIDA



El adiós
Mi paisaje de piedra del pago puelche!
ya me voy y no quiero cantarte olvidos.
Tus calientes y rojas piedras sin tiempo
han dejado salobres los ojos míos.

Tajamares del sueño, siestas de arrope!
El Salado los lleva corriente abajo
como sangre de jume o aire de chilca,
como un hondo y callado llanto de cuarzo.

Voy sintiendo que me anda mordiendo adentro
una espina salada y un gusto amargo:
ha de ser que me quiere marcar ausencias
el espíritu bravo del alpataco.

Yo me llevo las tardes de la cantera,
y el aroma embrujado de las jarillas
cuando andaba la bruma tejiendo un cielo
por la sal lagunera, Salado arriba.

(Autor Juan Carlos Bustriazo Ortiz: fragmento del poema que fue musicalizado por Lalo Molina, extraído de su libro “Los poemas puelches” editado en Canto Quetral/TomoI 2008)

martes, 1 de junio de 2010

JUAN CARLOS BUSTRIAZO ORTIZ

En la tarde de hoy, en la ciudad capital de La Pampa, Santa Rosa, donde vivía desde ya hace muchos años, falleció el poeta pampeano Juan Carlos Bustriazo Ortíz.
Había nacido en Santa Rosa allá por el 3 de diciembre del año 1929, recorrió desde niño con su familia varios lugares del antiguo Territorio Nacional de La Pampa. Después del servicio militar ingresó a la policía como radiotelegrafista. También trabajó en el diario La Arena como linotipista.
Desde muy joven quedó prendado de los paisajes del oeste y de los paisanos y paisanas de aquellos pagos, los que registró minuciosamente y luego los tamizó a través de su cosmovisión.


Juan Carlos Bustriazo, casi niño aún, con su familia, disfrutando de un picnic en el suelo pampeano.

Comenzó a escribir a mediados de la década del cincuenta. Cuando cumple treinta años a fines de 1959 ya había escrito cuatro poemarios de los cerca de ochenta que escribiera entre 1954 y 2005.
Las primeras ediciones que dan a conocer parte de ese camino inicial por el mundo poético de Bustriazo Ortiz son “Invitación al Campo” aparecido en 1957, “Elegías de la Piedra que Canta” en el año 1969 y el “Aura del Estilo” editado en 1970.


“Creo que Juan Carlos Bustriazo Ortiz es el más pampeano y original de nuestros poetas” escribe desde México el poeta Juan Ricardo Nervi en 1982 en Caldenia.


El año 2007 la Editorial Amerindia publicó el primer tomo de su “Canto Quetral” que contiene “Los poemas puelches” escritos entre 1954-59, “Zambas del Piedra Juan” también de la misma época, “Aires de cobre y sal” escritos entre 1954 y 1963, las “Huellas de la pampa honda” de 1957, “Canciones del campamento” del año 1960 y “últimas zambas del Piedra Juan” escritas entre 1960-64.

Juan Carlos Bustriazo Ortíz decía las glosas acompañando las actuaciones del conjunto folklórico "Cochicó" que se transmitía por Radio Nacional filial Santa Rosa en la década del sesenta.

“Caracteriza a todos estos libros una mímesis del lugar, la determinación geográfica, la presencia y conflicto de sus habitantes, el tono elegíaco, la alusión histórica y mitológica y un sutil erotismo que fluye a modo de corriente subterránea y aflora en metáforas del paisaje. Los elementos físicos, percibidos simbólicamente en la dimensión expresionista de las personificaciones, y el lenguaje, cifrado en una suerte de mestizaje poético, que decide la fuerte impronta de la toponimia mapuche y organiza una onomástica de plantas, sitios, pobladores y leyendas, instalan estos primeros quetrales en el espacio real del poeta itinerante, en el espacio emocional de la poesía”.


Este largo párrafo es la parte final del trabajo escrito por Dora Batistón, una de las investigadoras pampeanas que más conoce la obra de Juan Carlos Bustriazo Ortiz, incorporado al Tomo I del “Canto Quetral”.

Nota: Las fotos pertenecen al libro "Bustriazo Ortíz. Canto Quetral.TomoI" y a Caldenia.

sábado, 3 de octubre de 2009

VELADA DE TANGO

EN EL TEATRO ESPAÑOL
Anoche, en el Teatro Español de Santa Rosa (La Pampa), se presentó Adolfo Domínguez, más conocido popularmente como “Terete”.
Para quienes no lo conocen diremos que es sobrino del poeta ya fallecido Julio Domínguez “El Bardino” y que fue criado por su abuela en la casa materna de sus tíos.

En la apertura del espectáculo pudimos apreciar un video preparado especialmente para la ocasión, con una síntesis biográfica del poeta, quien con voz propia fue desgranando recuerdos sobre su vida en Algarrobo del Águila, lugar donde llegó a este mundo y sus comienzos en Santa Rosa que lo vio crecer, allá por la década del cincuenta.

La música de fondo fue la canción que grabara hace unos años atrás Rubén “Cacho” Evangelista, dedicada justamente a la personalidad de Domínguez, quien durante treinta y siete años desempeñó su labor en las calles santarroseñas como canillita.
Terete con una de sus compañeras del Coro a la que agradeció por haber venido desde Trenel para estar presente esa noche.

Fue acompañado de un dúo de guitarras integrado por Jorge Riela y Facundo Santajuliana. A su debido momento “Terete” presentó al público a los jóvenes que hicieron interpretaciones muy ajustadas al repertorio que había seleccionado y que fundamentalmente fueron, tangos, valses y alguna milonga.

Con el gracejo que siempre lo caracteriza y haciendo gala de un humor popular que se nutre de su prodigiosa memoria, fue relatando varias anécdotas de su barrio, de su familia, de sus amigos en el trabajo y de otros personajes que conoció y con los cuales compartió en la Santa Rosa, que lo adoptó para siempre.

"Terete" hace varios años que ha perdido la visión, pero con la ayuda de su compañera Nélida,
ha podido sobrellevar perfectamente esa situación, pero lo más importante es que sus palabras y su forma de relacionarse con la gente es la de una persona en paz, intentando siempre hacer algo más para “gambetearle a la vida” esos momentos difíciles que a veces nos suele presentar.

Terete ejecuta una de las conocidas letras de tango y lo acompañan las guitarras como solía hacerse el tango tradicional a principios de la primera década del siglo XX.

Hizo su homenaje al “Paisano” Santajuliana fallecido hace pocos días y padre del guitarrista que lo acompañaba.

Constantemente se dirigió al público y fue nombrando a quienes creía se encontraban en la sala. Dedicó varias de sus interpretaciones, incluso a personas que ya han fallecido o que no estaban presentes, pero a quienes tiene permanentemente en su memoria.

"Terete" tiene una voz grave, pero además anoche como estaba saliendo de una gripe, sonaba mucho más profunda aún. Recordó sus noches de serenata cuando salía con sus amigos a recorrer el Barrio Tomás Masson donde aún vive desde que llegó a la ciudad capital.

Después de la función le tomamos esta foto "Terete" al centro, rodeado de Guillermo Fernández a la derecha, uno de los grandes difusores del tango desde la propaladora, luego en las radios AM y actualmente en la FM. A la izquierda Carassay, relator de futbol y otros deportes.

También mencionó a sus compañeros del Coro Municipal de Santa Rosa, que integró por varios años y donde seguramente habrá aprovechado para tomar algunas indicaciones del maestro.

Sus ocurrencias y la chispa para inventar situaciones graciosas a partir de hechos reales, tuvieron su momento máximo cuando recitó su poema referido al “Viejo Mercado”, haciendo referencia a cada uno de los personajes que convivieron y trabajaron en el antiguo Mercado Municipal de Abasto, convertido hoy en el Centro Municipal de Cultura.

lunes, 31 de agosto de 2009

CADA TANTO

ESTA BUENO APARECER

El viernes 28 de agosto pasado, en el Museo Provincial de Artes en la ciudad capital de La Pampa, asistimos a la inauguración de una interesante exposición compartida, que se presentó bajo el título que encabeza este artículo.
El artista convocante fue el poeta Miguel de la Cruz, por eso en la portada del catálogo el subtítulo es “Miguel de la Cruz, poeta, convoca a los dibujantes pintores”.

Sus invitados fueron Eduardo Vázquez, quien reside en Mendoza capital, Claudia Lilian Espinosa, quien reside en Santa Rosa, capital de La Pampa, Laura Beckman, residente en Guatraché, al sureste provincial y Daniel Ruiz quien vive en La Plata, la capital de la provincia de Buenos Aires.
Tapa del programa, una foto de Jimmy Rodriguez, donde posa el poeta y los plásticos invitados



¿Porqué los eligió a ellos y no a otros?, es el propio Miguel quien nos lo responde en la introducción aludiendo a “Un gusto personal”, con estas palabras: “Porque me son inevitables. Es como tener sed y hambre de sustancias precisas, y basta que piense en sus imágenes para que me colme. Me gustan porque son intensos. Intensidad para mí significa que nada falte ni sobre en una obra.”


Los cuatro son oriundos de La Pampa y todos fueron también alumnos del ex Instituto Provincial de Bellas Artes, de Santa Rosa, donde tuvieron como profesores a Jorge Sánchez, Amílcar Evangelista, Cristina Prado, y otros destacados plásticos pampeanos como Eduardo Dinardo y Alfredo Olivo.
Acompañó la presentación de la misma, la proyección de un video producido por Pilmaiquén de la Cruz, hija del poeta con imágenes del fotógrafo pampeano Jimmy Rodríguez y textos del propio Miguel de la Cruz.

Foto de Jimmy Rodriguez año 2009 del poeta pampeano Miguel de la Cruz residente en Santa Rosa y encargado de la Biblioteca del Museo.
“Hay una forma de entender el lenguaje y es estar callado, escribiendo. El dibujo es la escritura antes de ser letra. La pintura es emanación de un dibujo escondido, antes que un color. Cada trazo es un secreto muy anterior a la mirada. No todo empieza por el ver. Hay que escribir a ciegas. Las líneas del destino se van dando en secreto. Basta con mirarme una mano, para creer en el dibujo como en el gran contorno de todas las vueltas que da la vida para hacernos reales.”


Este trozo pertenece a Miguel de la Cruz, un poeta de la joven generación del cincuenta, nacido en Anguil, provincia de La Pampa.
Entre sus publicaciones se cuentan “Vuelo Plural” obra colectiva editada en 1980, “Desde la trampa” 1981, “Poemas Regionales” 1987, “Guía de Ausencia” 1994 y “El Sendero sin bordes” 2003. Creó y dirigió, la edición de una “Hoja literaria Despliegues” que perduró hasta los 22 números, el último de los cuales apareció en el 2000.


De Eduardo Vázquez dice De la Cruz en el fragmento inicial de su presentación. “Como ilustrando fábulas en el linaje de las alegorías”, es el título y seguidamente escribió:
“Su abuelo Ramón Vázquez lo fotografió desayunando en la ciudad de Mendoza, de donde eran los dos. Ahí está Eduardo, de niño. De ese retrato nació su obra “Los ojos de Ramón”. ¡Con ese título!: ¡como si el mirar del abuelo hubiera recreado la imagen del niño esa mañana! En vez de una taza, Eduardo esbozó un corazón en el dibujo que le inspiró la foto. Abuelo y niño, sombra y luz, opuestos repartiéndose la ambigüedad como tema.”



Con relación a la obra de Claudia Espinosa el poeta de la Cruz titula su presentación como:"Paisajes en éxodo, cargas de imprecisión”.
“Poco a poco el paisaje ha contenido por completo a la figura humana y ambos, cada vez más, han sido tratados con el lenguaje de la ilustración.” Esta frase inicial es complementada con este fragmento escrito más abajo. “El paisaje se está contando a sí mismo, delira, ensueña. Quienes lo transhuman son gente de paso aunque se reconozcan en todo a primera vista”.

Fragmentos de la obra expuesta de Laura Beckman, tomada del catálogo

La obra de Laura Beckman es especial y ha producido en la sensibilidad del poeta estas reflexiones iniciales: Ondeando en un espacio sostenido por hilos”, dice el título y en el fragmento de apertura expresa: “Laura pinta sus dibujos con pocos contrastes, aguando el color, sin subir el tuno, como es ella, una detallista ensimismada en su arte. Algunas de las obras que nos presenta fueron hechas en un principio con la idea de que se exhibieran desplegadas, como un libro de artista. Laura es encuadernadora, y de muy fina factura, al modo de la seda oriental.”


Por último el catálogo nos introduce en la obra de Daniel Ruiz, de quien de la Cruz nos anoticia: "Viviendo en Santa Rosa fue sobre todo el dibujante y retratista que aprendió a ser desde niño; cuando se fue a La Plata, en el 90, se hizo pintor, a la par que retrataba gente en paseos públicos, conservando el dibujo propiamente realista de sus comienzos."


Una muestra que nos permitió tomar contacto con la diversidad de expresiones en sus distintas vertientes no sólo de escuelas, tendencias, vanguardias, sino fundamentalmente conocer la búsqueda y los medios que utiliza cada uno de estos artistas, que no son demasiado conocidos, pero no por eso deja de ser valiosa su obra.

lunes, 24 de agosto de 2009

POEMA ILUSTRADO

El 23 de Junio del año 2001 se realizó la ceremonia de depositar en su última morada los restos del Cacique Mariano Rosas. Julio Dominguez estuvo presente y su sentir del momento los registró en estos versos del poema que acompaño.


EL REGRESO DE MARIANO

Ahí lo traen a Mariano

dicen que viene llegando

a Leuvucó por la tarde

sobre sus pasos borrados.
(Yo le rezo un Padre nuestro tristemente acurrucado).


Padre de las rastrilladas

con apellido prestado,

de Rosas no tiene nada

tu sangre es un chorro alzado.

(Sobre tu lanza lloraron Ranquelinos y araucanos.)


Para qué te habrían llevado
los señores militares
!qué tenía tu cabeza!
¿qué hubo de interesarles?
(Mechones de pelos duros y el valor de no igualarte).

Ahí lo traen a Mariano
hecho ceniza de zampa.
sin lanza, sin boleadoras,
puro silencio su raza.
(Yo también tendré mi tumba en un lugar de La Pampa).

Julio Domínguez (El Bardino)

martes, 26 de mayo de 2009

UN GRAN POETA PAMPEANO

La editorial Amerindia de Santa Rosa (La Pampa), presentó en diciembre de 2008, la primera edición de la obra Canto Quetral/Tomo 1, perteneciente al poeta Juan Carlos Bustriazo Ortíz, una de las voces mayores de resonancia nacional, de la lírica pampeana.

Este tomo inicial, recopila los primeros seis libros de poemas escritos por Bustriazo en la década entre 1954 y 1964. Hasta ese momento sólo se conocían unos pocos libros editados de una bastísima producción que aún permanece inédita.

El haber dejado impreso en la tapa el número del tomo hace suponer que la editorial tiene la intención de continuar publicando la obra de este valiso hombre de las letras pampeanas, quien después de muchos años, recien puede alegrarse con la difusión de su obra, que hasta hace algunos años sólo conocían muy pocos sectores. Su mayor difusión se había logrado gracias al cancionero pampeano y grupos como "Confluencia" que editaron en la década del 0chenta un cassette con parte de la misma.

La edición tiene una introducción del poeta Edgar Morisoli, otro de los grandes escritores pampeanos y amigo de Bustriazo, quien se refiere al universo y lenguaje poéticos del "Penca" como le conocen sus amigos más íntimos. Morisoli comienza su introito, con una cita de otro de los grandes poetas que ha dado La Pampa, el desaparecido Juan Ricardo Nervi.

Le sigue un prólogo un poco más extenso de la profesora y escritora Dora Batistón, una estudiosa de la obra de Bustriazo y también amiga del poeta.

Para quienes no conocen la obra de Bustriazo el contexto que dan estas palabras iniciales de Morisoli y Batistón, son muy didácticas. Ambos coinciden sobre la trascendencia de la obra de este escritor que ha realizado un aporte fundamental en la búsqueda de nuestra identidad y a la "pampeanidad" de nuestro acerbo cultural.



Cochi-Có

Anda la sangre viajando
con el aura mata verde,
y por el rémington zumba
la muerte del huinca malo.

Cuando la luna se anocha
de fantasmas pueleneros,
los invasores ya pisan
la tierra del Agua Dulce...

Cochi-Có!...
Cochi-Có!...
Tu grito cobre retumba,
y un penacho colorado
está sangrando en la luna!...
II
El queupú de la batalla
rompe los huesos del blanco
y la punta de la chuza
se encristiana y arrebola.

La voz de Tránsito Mora
gime en el piedral mojado,
y Yancamil no perdona
a los huincas brilladores...

Cochi-Có!...
Cochi-Có!...
Tu grito cobre retumba,
y un penacho colorado
está sangrando en la luna!...



Se editaron mil ejemplares y el tomo cuenta con 410 páginas. Al final se le ha agregado la bibliografía utilizada, un índice de vocablos y un índice que clasifica los poemas, distinguiendo los que han sido musicalizados.

La tapa contiene la imágen del óleo del pintor Arquitecto Miguel García que titulara "Lobocó, tierra baya".

Se ha intercalado además algunas fotos y copias de fragmentos de los manuscritos que el poeta utilizara como borradores originales en los que escribió de su puño y letra las poesías.

Más sobre Bustriazo Ortiz en este enlace y aquí
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