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miércoles, 15 de julio de 2020

Victorica, Departamento 7°, Pampa Central 1907




Victorica fundada, según los datos oficiales, un 12 de febrero del año 1882, fue visitada, el año 1907 por un periodista y el fotógrafo de la revista porteña Caras y Caretas, dirigida por José Sixto Álvarez "Fray Mocho".

La página que publicó la revista mencionada contiene, además de estas dos imágenes otras ocho de distintos lugares. El título es simplemente "Victorica". Se nota que en esa época la pirámide terminaba con una moldura similar a la que tiene a la altura de las placas y en la cúpula una especie de sombrero que cerraba la misma, lo que fue eliminado a lo largo de los años.

El periodista después de una introducción general y una breve referencia a La Pampa agrega seguidamente un párrafo entre comillas que supongo proviene de la autoridad del pueblo, que no se menciona: 

-"¡Hemos vivido sin protección alguna, aislados, y hemos progresado a pesar de los malos caminos! ¡A treinta leguas del ferrocarril, treinta leguas que por lo pésimas equivalen a cien, y aquí estamos, aquí nos tienen, marchando a la par en el progreso!"

El 1° de agosto de 1906 se había elegido presidente del Concejo al comerciante José Ares Bustelo siendo los demás integrantes Juan Sansinanea, Pedro Cazaux, Lucas Viniegra y Enrique Alonso, todos comerciantes. Estas autoridades habían designado al maestro Manuel Lorenzo Jarrín español, como secretario-tesorero.

En la segunda foto, en el epígrafe, se puede leer solo el apellido Llorens. Ese era el almacén de ramos generales de la firma Juan J. Llorens, J. Antich y Cía. sucursal de la casa central de Trenque Lauquen. Estaba frente a la plaza en la esquina donde en diagonal se encuentra la Iglesia Católica. Fue demolida una parte, la mayor parte de los frentes ha sido modificado y tan solo se mantienen algunas muy viejas estructuras hace ya varios años obsoletas.

Y agrega a continuación del párrafo citado el periodista este comentario: "Cuando un pueblo -como el pueblo de Victorica- puede decir esto con razón y en vísperas de que la locomotora, llegue, tiene el derecho de mirar con orgullo su difícil pasado y sonriendo su porvenir".

Si tenemos en cuenta que el Ferrocarril llegó a Santa Rosa el año 1897, que había sido fundada el año 1892 y Victorica debió esperar once años más para tenerlo, se comprenden las palabras de la autoridad. Finalmente el Ferrocarril del Oeste llegó en mayo de 1908, en su viaje de prueba y fue finalmente autorizada la línea por un decreto presidencial del diciembre de ese año.



lunes, 2 de diciembre de 2019

Hotel "Francés" en Victorica, con "Biógrafo" y Bar.

Quien hizo construir el edificio del moderno Hotel fue el italiano Francisco Lemme, quien había llegado junto con la tropa colonizadora del Ejército, que provenía desde Villa Mercedes (San Luis) y Rio Cuarto (Córdoba). Los Lemme eran proveedores de la tropa que llegaron con sus carros cargados de mercaderías y arriando haciendas para los primeros meses del año 1882. También llamados "vivanderos", que son aquellos que venden víveres a los militares mientras están en campaña. Ya sea llevándolos a la mano, en tiendas o cantinas.

En 1901 asume como Vice presidente del Concejo Municipal Francisco Lemme (hijo), quien en 1906 cuando se eligen los miembros de la Primera Convención Pro Autonomía de la Pampa Central integra la misma junto a Máximo Viniegra.

A principios del 1900 fue vendido al francés Juan Bautista Cazaux, quien había liquidado su propiedad y la hacienda que le quedaba en la Isla del Chalileo por estar cansado de las inundaciones al campo que eran producidas por las crecidas de los rios Salado y Atuel. Este nuevo propietario es quien bautiza al hotel con el agregado "Francés", para atraer a la colectividad de inmigrantes de esa nacionalidad, instalada en la amplia comarca, atraidos por Alfonso Capdeville quien a partir de 1891 y hasta 1899 será presidente del Concejo Municipal.

Don Juan Bautista, el padre de la dinastía Cazaux integró el primer grupo de Concejales electos el día 13 de mayo del año 1888, que eligió como Presidente de la Comisión de Fomento de Victorica (Pampa Central) a Valentín Romero el día 24 de ese mes y año. En 1906 asume como Concejal, Pedro Cazaux, uno de los hijos, que repetirá en dicha función el año 1913 cuando contaba con 36 años.

Fue en este lugar donde se dio por primera vez funciones de "Biógrafo" como se le llamaba al Cine, todavía mudo, al que se la agregaban los denominados números "vivos", ejecutantes de diversos instrumentos musicales y en ciertas ocasiones con canciones, después lo haría también la Sociedad Italiana a partir de 1904.

El hotel era parada de las galeras y mensajerías que provenían desde Trenque Lauquen o General Acha y que iban con rumbo a Villa Mercedes (San Luis). El constructor italiano Luis Cesanelli fue quien realizó, por cuenta y orden de la municipalidad el año 1914, la construcción de los cordones de las veredas con ladrillos y colocó en ellas los postes para el alambre y las argollas de hierro para atar allí los caballos. En tanto que en el corralón tenían acceso los carros, volantas y sulky de quienes provenían de los alrededores y necesitaban hospedarse unos días mientras realizaban sus actividades.

El Hotel Cazaux tenía abierto todo el día pues funcionaba también como Bar, con servicio de cafetería y billar, tenía una capacidad de 25 camas, en tanto que la competencia a finales de la década de 1930 eran Amat, recién llegado desde Telén y Padrones con 20 camas cada uno. En tanto que como Restaurant funcionaba Imbelloni Hnos, quien había alquilado a Guaycochea.
También era el lugar utilizado para las reuniones sociales y políticas. Ahí se festejó por ejemplo en 1916 el triunfo de Hipólito Yrigoyen al llegar por primera vez a la presidencia de la nación. También era el lugar elegido para dar la bienvenida o despedida a un personaje importante de reconocimiento en la sociedad de esa época.

A principios de la década de 1940, el hotel fue alquilado por don Marcos Figueroa, dado que la familia Cazaux dejaba sus actividades. El almacén de ramos generales cruzando la calle fue vendido a la firma Calandri de Eduardo Castex.

Figueroa estaba casado con Nuncia Ingrasia, una joven descendiente de familia italiana de Toay. Sus hijos fueron seis, cuatro mujeres y dos varones. Ahymer fue Diputada Provincial por el partido peronista, en la primera Cámara de Representantes. En ésa época Eladio Rodríguez, casado con Ofelia Figueroa, fue electo Intendente Municipal.
Fue en este lugar donde se dio por primera vez funciones de "Biógrafo" como se le llamaba al cine, todavía mudo, al que se la agregaban los denominados números "vivos". Estos eran ejecutantes de diversos instrumentos musicales y en ciertas ocasiones con cantores, después lo haría también la Sociedad Italiana.

El gran mural que se observa en la imagen y los dos pequeños que lo acompañan fue pintado por el italiano Ludovico Brudaglio. Este inmigrante había llegado a Victorica a trabajar en el escritorio del Almacén de Ramos Generales de su tío el señor Llorens, frente a la plaza. Después de unos años dejó su empleo, intentó primero desarrollar una viña y fracasó. Luego puso un Bar y también culminó en rotundo fracaso. Fue por eso que con dinero prestado se compró una máquina de fotos y se dedicó a ese oficio y posteriormente comenzó a realizar dibujos y pinturas.
Esta foto es una de las que tomé una tarde, a la hora de la siesta en nuestra Victorica natal. Era el año 1985, y la imagen media lavada por el intenso sol a esa hora, refleja lo que era el Salón Comedor del Hotel "Francés".

El hotel cerró definitivamente sus puertas a mediados de la década de 1970. La demolición se produjo a mediados de la década de 1980 por el Banco de La Pampa, que construyó allí el edificio de la sucursal, dado que desde hacía más de una década estaba alquilando el edificio de enfrente al señor Esteban Balbi (ex "Automotores Victorica").

Nota: Las dos primeras fotos fueron tomadas por Lázaro Pérez para el diario de General Pico titulado "Zona Norte", cuyo corresponsal era "Nito" Poggi.

miércoles, 31 de enero de 2018

La Comarca de Victorica hace cien años.



El año 1917, anduvo por la Gobernación de la entonces Pampa Central, un periodista, que recorrió gran parte del Territorio Nacional de aquellos años, haciendo entrevistas, buscando fuentes y destacando las potencialidades que se avizoraban entonces para el desarrollo y el progreso de estos lares.
Se llamaba Wenceslao Jaime Molins, quien cuando retornó a Buenos Aires con todo el material, mucho del cual había sido enviado al diario La Nación para su publicación, editó un libro al que tituló simplemente “La Pampa”, publicado el año 1918 por el Establecimiento Gráfico “Oceana”.

En el itinerario que hizo, utilizó los ferrocarriles y algún medio de locomoción tracción a sangre que todavía operaban en las zonas donde no habían llegado aún los rieles.
En el capítulo XXX del libro citado el periodista-escritor dice: “Después de visitar diversos pueblos de la línea de Pico, hemos pasado a Victorica.” O sea que tomó el Ferrocarril del Oeste que venía desde la estación Once desde la Capital Federal con boleto de llegada a Victorica, el primer pueblo fundado por el Ejército Nacional el año 1882.
Don Máximo García fue un pionero del campo pampeano. Inmigrante español, que fue propietario del campo "La Porteña", al norte de Victorica en jurisdicción de San Luis. Su casa de familia está actualmente en poder de la Municipalidad  (frente a la Iglesia)

Se ve que tenía buenos ojos de observador y algunos conocimientos previos seguramente, porque escribió estos renglones introductorios: “No es necesario descender del tren para dar juicio sobre la actitud de los campos. La cebadilla agreste, difundida en copiosos matorrales, nos habla con elocuencia de la fertilidad del suelo. Las lluvias de este año han sido frecuentes y abundosas.”

Y ya saliendo de las generalidades, comienza a adentrarse en los temas relacionados a la Comarca de Victorica y sus alrededores que comprendía no solo la Pampa Central, sino también el sur de la provincia de San Luis. “Los campos de Victorica, por sus condiciones agrológicas, son buenos para cultivos de forrajeras. La tierra, arenosa y morena, es propicia a la alfalfa.” Y a continuación comienza a citar nombres y apellidos de los pioneros del campo en el noroeste pampeano. “Los primeros alfalfares los inició en la región y en 1898, don Máximo García. Estos ensayos en su establecimiento Carro Quemado, fueron una comprobación. Le siguieron en la prueba, don Alberto Sidebottom, en La Isabel; don Alfonso Capdeville, -el pujante francés-, en sus campos de Telén; Von Bernard, en Poitahue y Armando Lernoud, en la Morocha”. El nombre correcto de Lernoud era Amand.

Don Máximo García ese año vivía con su familia en la casa, frente a la Iglesia, cruzando la calle en diagonal está la plaza y enfrente estaba el almacén de ramos generales de la firma J.Llorens, J.Antich y Cía. Era un español que antes de comprar el campo “Carro Quemado”, a la familia Martínez, cuando llegó desde Benito Juárez en la provincia de Buenos Aires, con su familia, adquirió primero una legua de campo al norte de Victorica, pasando el límite con San Luis, al que bautizó con el nombre “La Porteña”, dado que él se había casado precisamente con una mujer nativa de la campiña bonaerense, que se llamaba Fidela López.

Alberto Sidebottom era el hijo de un ex capitán del ejército inglés, uno de los tantos compradores de títulos, con los que el Estado Nacional financió la denominada “Conquista al Desierto”, que pagó con las tierras que le fueron despojadas a los indios que poblaban el paraje Leuvucó. Cuando se da a la tarea de alambrar su campo, toma la decisión de echar llave al candado de las tranqueras, lo que producirá una discusión con Máximo García, porque él tenía que pasar con los carros cargados de lanas y cueros, lo que venía haciendo por la huella de las antiguas rastrilladas aborígenes. Al verse impedido por el cierre del camino vecinal, debe dar una enorme vuelta para llegar con su cargamento y pasar rumbo a la estación de Toay donde embarcaba su producto.
 
El francés Capdeville mira con un catalejos que usaban las naves que cruzaban el océano desde Europa para llegar a América, probablemente sea en su estancia "Los Cerrillos".

Hubo una denuncia de García al Intendente de Victorica, que en ese momento era Alfonso Capdeville, y otra ante el Gobernador, General Eduardo Pico. La cuestión terminó en la Justicia, porque un día que se encontraron en la tranquera Sidebottom lo agrede a tiros, aunque sin que la disputa terminara en tragedia.
El asunto fue considerado por la autoridad municipal y lo resuelto se puede leer en el folio 66 del libro de actas número uno, estaban presentes Capdeville, presidente, Defougeres, secretario y Lucero vocal. 

"Se puso a discusión el expediente pasado por la Gobernación a propósito del alambrado del campo del Señor D. Alberto Sidebottom resolviéndose ordenar a este señor abra una tranquera frente a Trapales en el punto mismo donde el Señor Juez de Paz mandó cortarle el alambrado, autorizándolo provisionalmente para que cierre la tranquera que tiene en el mismo rumbo y mas o menos a una legua al naciente y ordenandole al mismo tiempo dejar tranquera para el tránsito público y el ….acceso a la calle...alambrado de él y el de D. Máximo García dispensándolo provisionalmente de cumplir con las demás prescripciones del C. Rural".

De Alfonso Capdeville, cuando llegó el periodista a Victorica y visitó Telén, él ya no vivía más allí, dado que se había radicado en El Sosneado, provincia de Mendoza, por lo tanto sus consideraciones son por las mentas y referencias que le dieron sus partidarios y amigos en Telén. De Von Bernard de descendencia probablemente alemana, no tenemos mayores datos, Pero también su encargado de la estancia Poitahue fue denunciado por varios vecinos por el mismo tema de los alambrados con tranqueras que impedían el paso por los caminos vecinales que según el Código Rural eran obligatorios que estuviesen francos al paso. Era el camino de sirga, cuya denominación proviene de las cuerdas que se usaban para remolcar naves y la obligación de dejar franco este camino proviene del derecho romano.

Es que aquellos eran tiempos de violencia física y verbal. En todas las casas había un wínchester, algunos portaban arma  corta de fuego y todos cuchillo a la cintura, estos últimos absolutamente necesarios en el trabajo diario.
Fue por eso que el periodista estuvo a punto al hacer el libro de ponerle como título gancho “El Far West Pampeano”, una frase que había sido acuñada por el  cura salesiano RPS Juan Víctor Monticelli.

De don Amand Lernoud, (aunque los periodistas incorrectamente han citado como Armando) un francés, que también siguió los pasos iniciales en la agricultura temprana en que la alfalfa venía muy bien y tenía buenos precios internacionales, se puede decir lo que el mismo periodista dejó escrito.
Es la única entrevista personal de todos los personajes que se mencionan arriba, que ha dejado un testimonio sobre sus decisiones relacionadas con las inversiones y la visión de largo plazo.
 
 Don Amand Lernoud aparece al centro, retratado por el periodista de la revista Caras y Caretas, que visitó Victorica y la zona el año 1907

“La ganadería mestizada en esta zona, _nos dice el señor Lernoud,_ se inició en 1900. Se organizaron en aquella época algunos establecimientos de crianza e invernada. Los preliminares, sin duda alguna se deben a don Alfonso Capdeville, quien diez años atrás, en 1890, dio el primer envión a la industria ganaderil de la comarca.” Como se puede leer Lernoud corrige al periodista que ha citado más arriba como pionero a Máximo García, aunque puede ser un error del entrevistado.

Y agrega seguidamente: “En 1902, es decir dos años después de haber formalizado este establecimiento, traje de Inglaterra dos toros puros. Fui, en consecuencia, el primer ganadero de la zona, que tentaba el ensayo de la alta mestización, en contraposición a todos los inconvenientes imaginables. Estos sementales vinieron en tren hasta Santa Rosa. De Santa Rosa aquí fue menester traerlos a pie. Para este traslado se empleó más de un mes. Traerlos en carretas, con los malos caminos de entonces, hubiera sido poco menos que imposible. Vinieron pisada sobre pisada, sin molestarlos cuando no querían caminar y con el consiguiente convoy de auxilio, carro de forraje y carro aguatero. Cada uno de estos ejemplares me había costado alrededor de 6.000 pesos.”

El periodista menciona que “El señor Lernoud nos informa, con cierto escepticismo, sobre el resultado de sus cultivos forrajeros".
-“La alfalfa da bien, siempre que la lluvia sea pródiga, -nos dice.-Hay que refinar el campo paulatinamente, pues por la flojedad de la tierra, resulta que con un par de aradas se forma médano. Al comienzo sembramos de 6 a 7.000 hectáreas. No llovió y se perdieron. El agua es problemática, además. Las napas corren de diez a quince metros, pero suelen estar a profundidades no menores de cien. El anterior fue un año pésimo para la alfalfa.”

Molins pregunta ¿Y cuál es el promedio de lluvia en la comarca?
-“En 1915 llovió 467 milímetros; en 1916, 244; y en lo que llevamos de 1917 hasta octubre, 363 milímetros.”

Más adelante la curiosidad del periodista indaga ¿Y el monte?, porque él había visto las pilas de leñas en las estaciones de Rucanelo, Luan Toro y Loventuel, dado que por aquellos años (recordemos que la Primera Guerra Mundial había comenzado el año 1914 y terminado en 1919) las empresas ferrocarrileras usaban para sus máquinas a vapor madera del bosque nativo.
“El monte he dejado de explotarlo, nos dice el señor Lernoud. Hoy por hoy, no rinde la leña como negocio. Son malos los caminos. Son pesados los fletes…”

FUENTES Consultadas
Molins, Wenceslao Jaime: "La Pampa" Establecimiento -gráfico "Oceana", Buenos Aires 1918
García, Sara y Roldán Luis Ernesto: "Carro Quemado. La Pampa. 90 años 1924-2014" Editado por la Comisión de Fomento de Carro Quemado año 2014


viernes, 26 de enero de 2018

Club Juventud Unida de Victorica (La Pampa)


La noticia que se puede leer en este recorte del periódico "La Voz del Oeste", página 4 de la edición del día 30 de abril del año 1929, nos informa sobre la fundación del Club Juventud Unida en Victorica.

El periódico había sido fundado en Telén por el maestro Félix Romero, quien ya jubilado, se había trasladado a vivir en esa localidad junto con su esposa la maestra Julia Quintana, quien había sido designada directora de la escuela Nº 9.

Según nos contó hace algunos años Alfonzo Palmieri, ex jugador de Cochicó, la razón por la que se fundó este club fue porque todos querían jugar en Cochicó, pero no había lugar para tantos jóvenes que habían tomado con pasión este deporte del fútbol.

Es que todos querían jugar, pero nadie se aguantaba comenzar desde abajo haciendo la carrera desde las divisiones inferiores, todos lo querían hacer al poco tiempo en primera.

Según el mismo Palmieri, la cancha de este nuevo club se estableció en la manzana de atrás de Los Pisaderos, donde actualmente hay un Centro Polydeportivo, frente al barrio de viviendas.

Releyendo la noticia nos encontramos que algunos apellidos son conocidos y otros no tanto, porque no han quedado descendientes en el pueblo. El presidente de la primera Comisión Directiva fue don Lorenzo Cazaux, hijo del dueño del "Hotel Francés", también un hermano suyo integra el grupo dirigencial fundador.

El secretario fue Miguel Marzano, el hijo mayor del italiano fallecido don Nicolás Marzano, fundador de la Panadería "La Vencedora" a la entrada de "Los Pisaderos", su hermano Antonio figura como síndico suplente.

El Pro-secretario es nuestro abuelo, el italiano Luigi Cesanelli, quien tenía su casa de familia, en la manzana de enfrente a la de los Marzano y a una cuadra de la de los Cazaux. El primer vocal Sebastián Carballo, tenía su vivienda enfrente del Hotel Francés.

Julio Ciaffoni, hijo de italiano vivía en una casa que alquilaban enfrente a la de Cesanelli. Esto me permite inferir que fueron un grupo de amigos del "Barrio Los Pisaderos", quienes se lanzaron con entusiasmo a darle un nuevo club a la juventud victoriquense de finales de los años veinte y que disputaron durante algunos años con el equipo rival de Cochicó.

jueves, 10 de noviembre de 2016

María de Los Ángeles enamorada del Folklore Argentino

Hoy, 10 de noviembre, se celebra en nuestro país, el Día de la Tradición en la República Argentina. Esa fecha es la del nacimiento de don José Hernández, (1834-1886) quien escribiera el Poema Nacional titulado Martín Fierro la vida de un gaucho y su segunda parte titulado: La Vuelta de Martín Fierro, donde su personaje el viejo Vizcacha, representa la moral cínica, a contrapelo del idealismo del padre Fierro que da consejos a sus hijos.

En 1949, el presidente de la Nación, Juan Domingo Perón, dictó el Decreto 3371/1949 de Protección de la Música Nacional, disponiendo que las confiterías y lugares públicos debían ejecutar un 50% al menos de música nativa, norma consolidada en 1953 con la Ley N.º 14.226, más conocida como Ley del Número Vivo, que ordenaba incluir artistas en vivo en las funciones cinematográficas. Las medidas promovieron una explosión de artistas y grupos folklóricos.
Y el 29 de mayo es en la Argentina el Día Nacional del Folklorista Argentino en homenaje a don Andrés Chazarreta (1876-1960), nacido en Santiago del Estero y primer difusor de la música folklórica nacional.

Esta introducción es para referirme a nuestra querida y siempre bien recordada señora María de los Ángeles Piorno de Martín. Amante del Folklore Nacional y Regional Pampeano, autodidacta, estudiosa de instrumentos musicales y de las danzas criollas.
Vivió con su familia en la casa del antiguo puesto "La Morocha", del campo de la familia Lernoud, a la entrada de Victorica sobre la actual ruta provincial Nº 10. Allí la recuerda su hijo Daniel, esperando ansiosa que llegaran de la escuela, llevándole la correspondencia de la casilla del correo, donde le llegaban las lecciones de la academia de Buenos Aires, en la que se inscribió para estudiar guitarra.
Doña María de los Ángeles ataviada con las pilchas criollas de los gauchos. Fotografía tomada en el puesto de "La Morocha" donde vivía esos años con su familia

En la décadas de los años 1930 y 1940 fue el mayor esplendor de algunas voces de mujeres que cantaban el tango rioplatense y el folklore nacional. Entre ellas mencionaré a Nelly Omar, Rosita Quiroga, Azucena Maizani y otras, que fueron sus preferidas, a quienes escuchaba por la radio y después por los discos antiguos. Aquellos de pasta de 48 rpm (revoluciones por minuto).

Cuando el año 1949 llegó a Victorica el General Juan Pistarini a inaugurr el edificio para el Hospital Regional que bautizaron con el nombre de su madre, un grupo preparó el pericón nacional y otras danzas para agasajarlo. Doña Ángeles con su guitarra acompañó a nuestro tío don Modestino Pérez recordado ejecutante del bandoneón. Su hija mayor Angelina, fue una de las parejas de baile.
En los finales de la década de 1950, estando con su familia ya instalada en Victorica, creó su recordado Conjunto "Pampa y Cielo", en el que cuatro parejas de baile ensayaban en su casa, antes de las presentaciones. Le gustaba tocar la guitarra y cantar con su amiga Choly Suarez, quien había integrado el Conjunto "Cochicó" con el pianista pampeano Enrique Fernández Mendía, de recordada actuación en LRA3 Santa Rosa, filial de Radio del Estado Nacional.
El año 1961 se lleva a cabo el Primer Festival de Folklore en Cosquín, provincia de Córdoba y allí va como integrante de la embajada pampeana, su hijo Daniel, a recitar poemas, cuyo repertorio ha  seleccionado con ayuda de su madre, que fue la guía de toda su carrera artística.
El año 1963 el cura párroco organiza la Fiesta del Agro, para orar por agua para la zona que sufría una gran sequía. Ella culminó con la inauguración en el cruce de "los cuatro esquineros" de la Virgen del Agro, por allí anduvo ella con su "Pampa y Cielo". 

Cuando el entonces intendente municipal,el Ingeniero Raúl Kenny, la invita, junto a su esposo, don Orlando Martín a integrar la Comisión de lo que sería la Fiesta de la Ganadería del Oeste Pampeano, el año 1968, ellos serán de los fundadores. Pero doña María de los Ángeles, por el conocimiento de los artistas nacionales que tenía, fue la asesora en materia de cultura y precisamente de la integración del elenco de la noche del folklore. Es que a Miguel Franco lo conocía de escucharlo en sus programas de radio.

Después creó una escuela a la que bautizó "La Siete de Abril" en la que enseñó instrumentos musicales, baile y canciones folklóricas. Estaba vinculada con la profesora de danzas Margarita Rodríguez de General Pico, quien dirigía la Escuela que había bautizado con el nombre de Juan de los Santos Amores, con quien había aprendido. Nuestra hija Jimena, fue una de sus alumnas, junto a sus nietas y nietos que hoy son continuadores de su legado.
La zamba “La 7 de abril” es un emblema que con su nombre marca también este día tan particular. Si bien no se conoce con exactitud su autor ni el motivo del nombre, santiagueños y tucumanos se disputan la pertenencia. Otras voces nos dicen, que este día se debe a la fundación de la Ciudad de Catamarca el 7 de abril de 1695.

Durante toda su vida compró revistas relacionadas con el folklore, luego discos, después cuando la tecnología fue avanzando, cassettes y posteriormente los discos compactos. En la sala de su casa tenía, además de su guitarra y bombo, un piano. A mediados de la década de 1970 se le ocurrió que su hijo Daniel y quien esto escribe debíamos hacer el esfuerzo de aprender a tocar guitarra, aprovechando el profesor Hernández que viajaba desde Santa Rosa a Victorica a dar clases a niños y jovenes.
No está haciendo la pose para la foto. Ella aprendió a tocar la guitarra por los métodos que solían publicar las revistas y además tomó clases por correo, más las enseñanzas que recibía de su amiga "Choly" Suarez.

Su amor por el folklore, la llevaron permanentemente a munirse de todos los medios tecnológicos que le pudiesen permitir escuchar la música folklórica. Primero los discos de pasta y la vitrola, después la radio, en la década de 1950 cuando se instalaron en Victorica, el cine, luego en la década de 1970 la televisión.
Pero también le encantaba bailar folklore y sobre todo la zamba, la solía acompañar su hijo Daniel.
Algunos deben recordar que el año 1973 se dio el gusto de bailar una zamba con uno de los hermanos Ábalos en el salón del Club Cochicó, en ocasión de la noche del folklore en la Fiesta Provincial de la Ganadería del Oeste Pampeano.
Nosotros la propusimos y ella recibió el "Premio Testimonio" de la provincia de La Pampa el año 1999 por su aporte al folklore y la cultura pampeana. La Municipalidad de Victorica, le otorgó la distinción como una de las mujeres destacadas en nuestra comunidad natal.

El ex integrante del conjunto folklórico de General Pico, Francisco Tello ha recordado que gracias a ella, con la que una de esas noches de serenata en Victorica, lo escuchó cantar y se le acercó para decirle que tenía buena voz. Después de ensayar varias semanas y aprendiendo de las indicaciones de ella se fue de su pueblo natal con esos conocimientos musicales. Allí ingresó al conjunto folklórico de más larga trayectoria que ha tenido esa ciudad y que se denominó "Los Labradores Pampeanos", convirtiéndose en la primera voz y ejecutando la armónica y el bombo.
 
!Que el Señor guarde su alma en paz,
a esta enamorada de nuestras raíces folklóricas, porque su espíritu inquieto siempre andará danzando entre nosotros!
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