Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Gardel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Gardel. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de junio de 2016

Muere Gardel: nace el mito.

Charles Romuald Gardes nació en el Hospital Saint Joseph de la Grave, situado en la ciudad de Toulouse, capital del Departamento de Haute-Garonne al suroeste de Francia un 11 de diciembre del año 1890. Hijo de la joven Marie Berthe Gardes, descendiente de una familia humilde.

Llegó a Buenos Aires como inmigrante, del a mano de su madre, el 10 de marzo del año 1893 en el buque Don Pedro, después de un mes de travesía. Dicen sus biógrafos que seguramente viajaron en tercer clase. El pasaporte de su madre dice: Berte (sic) Gardes, Pasaporte Francés Nro. 94, viuda, 27 años, planchadora, católica, número de orden 122, Charles Romuald Gardes, 2 años".

Después de terminar la escuela primaria, Gardel contó en una entrevista del año 1930: "Cuando apenas contaba diez años,...ya andaba ente bastidores. Le gustaba el canto. En su casa, en la calle, siempre tarareaba canciones nacionales, canzonetas napolitanas y canciones españolas."
 Carlos Gardel, después de abrazar su pasión por el canto, y de adoptar el nombre artístico, visitó por lo menos en cuatro oportunidades el entonces Territorio Nacional de la Gobernación de Pampa Central. Las tres primeras actuaciones fueron en General Pico, en donde actuó los años 1912, 1913 y 1918.

Hay dos circunstancias por lo menos que permitieron estas tres visitas comerciales. La primera era que a General Pico lo había conectado la línea del Ferrocarril del Oeste, que salía de la estación Once de Septiembre en Buenos Aires, que quedaba a nueve o diez cuadras del Mercado del Abasto en cuyos alrededores vivía y trabajaba el joven Carlos.

La segunda es que José Francisco Razzano, nacido en Montevideo (Uruguay) en 1887, tenía parientes en General Pico, fundada el año 1905. Su hermana era la esposa del Jefe de la Estación. Como se hace fama de cantor criollo, la empresa  R.C.A. Víctor lo contrata para grabar 10 temas durante los años 1911 y 1912.

El duo Gardel-Razzano fue muy afamado por aquellos años en que Carlos Gardel encara su debut discográfico. En septiembre de 1917 se estrena la película "Flor de Durazno" de la época del cine mudo, en la que interviene Gardel con nombre destacado en el afiche publicitario.
 Para el año 1918, en plena Guerra Mundial, Gardel ya había dado, sus primeros pasos, pero todavía no se había lanzado como solista, ni había dado el gran salto hacia la fama, no sólo nacional sino internacional, que recién alcanzó a principios de los años de la década de 1930.

En su visita del año 1918 acompañando todavía a Razzano, nuevamente a la ciudad de General Pico, que había pegado un salto poblacional importante y que estaba sentando las bases de su incipiente industria, era una plaza más interesante que muchos pueblos del oeste de la provincia de Buenos Aires.

La actividad de funciones de diversión como el teatro y el cine eran desarrollados en los dos grandes "Bares" como se los denominaba. Uno era el "Bar don Pepe" y el otro "Bar Centenario", de éste último el álbum gráfico del italiano Ludovico Brudaglio incluye una fotografía con comentarios, destacando que las películas que se exhibían estaban a la misma altura que en Buenos Aires.
Gardel con su gran amigo el gran Jockey Irineo Leguizamo quienes han dejado estampadas sus firmas en esta foto tomada en Niza

El joven Carlos Gardel tenía entre otros un gran berretín. Le gustaban las carreras de caballo, en las que más de una vez perdió todo lo que había ganado en alguna gira artística. Entre sus vicios, además del cigarrillo, estaba la gula. En ese viaje del año 1918, Gardel se habría encontrado con un señor que venía desde la Capital hacia los pagos de Telén, la última estación de esa línea del ferrocarril.

El hombre se llamaba Damacio Peralta, traía una guitarra como para acortar el viaje con los ocasionales amigos. Era dueño de campo por la zona de Pichi Mericó y El Odre, en el Departamento Limay Mahída. Criaba ovejas y tenía caballos. Como buen criollo le gustaban las carreras cuadreras, comer asado y cantar.

Como se sabe Carlitos era un joven muy simpático, así que según le contó nuestro coterráneo victoriquense Gustavo Montiel, al amigo Carlos Rodrigo, escritor pampeano de Realicó, mientras guitarreaban y comían algo, conversaban de caballos y de costumbres criollas . Probablemente don Damacio haya mentado a Telén, el pueblo fundado por el francés Alfonso Capdeville, que tenía luz eléctrica, fábrica de hielo y bebidas gaseosas y un prostíbulo muy cerca de la estación. Habría sido en esas circunstancias en que Peralta lo entusiasma a Gardel para que lo acompañe a comer un asado en Telén y a seguir guitarreando y cantando.
A Gardel con sus 28 años se le habrá echo agua la boca, pensando en el asado que le ofrecía degustar don Damacio, además mirar caballos y seguir cantando temas que probablemente no había escuchado nunca. Así que cuando llegaron a General Pico le dijo a Razzano que se prepare que el iba a llegar a la hora de la función, pero que lo disculpara, porque se iba hasta Telén dado que no podía ser descortés con el amigo Peralta.

Según nos contó su hijo Héctor, el cartero Timoteo Vargas, cada vez que llegaba el tren a Telén, llevaba la correspondencia y las encomiendas, las clasificaba en el edificio e inmediatamente comenzaba el reparto a domicilio. El primer lugar donde llegaba era el Hotel Telén que estaba situado enfrente al Correo, cruzando la calle hacia el oeste. Ese día cuando entró había un hombre buen mozo, quien cantaba acompañado por una guitarra.

El no lo conocía, pero se quedó un momento para escuchar otra interpretación, porque la voz del cantor le hizo despertar el interés, pensando que estaba en presencia de alguien que tenía oficio. Después cuando Gardel salta a la fama de diarios y revistas, de los discos y del cine parlante, se da cuenta que el joven que había escuchado aquel mediodía era Carlos Gardel.
 En la víspera de la partida de Medellín a Cali, Gardel se dirigió al público para dejarles un saludo de agradecimiento por el trato recibido: "Antes de cantar mi última canción, quiero decir que he sentido grandes emociones en Colombia, gracias por tanta amabilidad, encuentro en las sonrisas de los niños, las miradas de las mujeres y la bondad de los colombianos un cariñoso afecto para mí. Me voy a ver a mi vieja pronto, no sé si volveré, porque el hombre propone y Dios dispone..." expresó casi como una premonición.

Había cantado antes "Cuesta abajo", "Tengo miedo" e "Insomnio" y terminó con "Tomo y obligo". En el restaurante donde fueron a cenar esa noche, también aceptando una invitación, hubo una mujer que insistía con que quería hablar con Gardel: "-Déjeme pasar, tengo que hablar con él- suplicó". Al escuchar eso Carlitos le dijo a la mujer para que se fuese: "-Lo siento señorita, pero ésta es una reunión privada.". Pero la mujer continuó insistiendo, ante lo cual Carlitos le preguntó: "En qué puedo servirle, señorita?" y ella contestó "-No debe viajar, señor Gardel. !Es peligroso!"

 "Cuando la banderilla a cuadros dio la señal, el trimotor comenzó a carretear, pero algo sucedió...y Samper (piloto) no pudo elevar la máquina. Che hermano -bromeó Gardel-, este aeroplano parece un tranvía Lacroze". Como los problemas continuaron, Gardel más preocupado pregunto: "¿-Oiga, che, piloto, ¿dónde nos lleva?...¿Qué le pasa?..."

"Cuando media hora después pudo apagarse el fuego, la magnitud de la catástrofe quedó a la vista: quince personas muertas y cinco heridos, dos de los cuales... morirían pocos días mas tarde."
 "La justicia redujo a dos las causas del accidente. Por un lado, las características topográficas y aerológicas del aeródromo favorecían las posibilidades de un siniestro. En segundo lugar, un fuerte viento del sudoeste solía levantarse en las cercanías de la pista en horas de la tarde, y su dirección no guardaba relación con las obras masas de aire que el aeródromo sufría durante la jornada."

El diario Noticias Gráficas de Buenos Aires tituló su sexta edición del día 24 de junio del año 1935 con esta frase: "SE MATÓ CARLOS GARDEL" y luego informaba: "Murió en un espantoso accidente de aviación en Medellín, Colombia, junto con dieciséis personas más." Cuando se supo la noticia, Libertad Lamarque quien estaba actuando en un teatro entonó "Cuesta abajo" en homenaje a la memoria del cantor, pero la dominó el llanto y debió interrumpir la función.
Foto tomada en el aeropuerto de Medellín (Colombia), momentos antes de subir al avión aquel 24 de junio del año 1935, en el que perdería su vida al ser embestido por otro avión e incendiarse

Entre quienes lo acompañaban en el avión y murieron junto a él fueron: Alfredo Lepera, (letrista, escritor y periodista) Guillermo Desiderio Barbieri (su guitarrista de 1921 a 1935 a quien llamaba "El Barba"), José María Aguilar (incorporado en 1928 como tercera guitarra, lo llamaban "El Indio"), Ángel Domingo Riverol (el otro guitarrista murió dos días después a causa de las quemaduras)

Doña Berta, su madre, lo supo recién el día 25 cuando un miembro de la familia la anotició en su casa de Toulouse (Francia). "La madre no lo podía creer...hacía un año que no lo veía". Armando Delfino, el representante de Gardel, es quien la va a buscar a Francia a doña Berta, quien en el trayecto le cuenta: "Me trajo un disco de prueba, que le habían prestado, cuando vino a verme a Toulouse en Septiembre. Lo oí una vez porque se llevó el disco consigo, para devolverlo."

"Isabel del Valle, (su ex novia) había visto por última vez a Gardel cuando se embarcó rumbo a Europa, en noviembre de 1933,... Si bien la relación estaba prácticamente acabada, Isabel seguía teniendo esperanzas; Medellín acabó con sus ilusiones. Cuando él murió yo tenía veintiseis años y créame que me resistí a admitir su muerte, hasta que me convencieron los amigos..."
Su gran amigo de los comienzos José Francisco Razzano, alias "El Oriental", también sintió mucha congoja. "Pese a que llevaba mucho tiempo distanciado de Gardel,... dijo al día siguiente" Desde anoche, cada vez que hablo de él, siento como un nudo en la garganta".

Irineo Leguisamo su gran amigo jockey "quedó paralizado en su silla, sin poder reaccionar ante la magnitud de la catástrofe. "Figurate vos...-comentó a la prensa tres días después- era como para volverse loco. Yo no quería creer. Carlos ha muerto. Carlos ha muerto, me decía a mí mismo. Y no quería creerlo. No podía creerlo... Me quedé en mi casa arrinconado y tranquilo, con la pena de haber perdido al más grande de mis amigos. Al hermano del corazón de oro, que tenía la manera más linda de comprender la amistad."

El último tango que Gardel canta a solicitud de una persona del público que lo escuchó la noche del 23 de junio del año 1935, casi como un preludio fue "Silencio".
-----
FUENTES CONSULTADAS
Barsky, Julián y Osvaldo: "GARDEL. La Biografía" Editorial Taurus. Buenos Aires, primera edición 2004
luisroldan.blogspot,com ¿Gardel en Telén? 18-4-2009
luisroldan.blogspot.com  Carlos Gardel "El Zorzal Criollo" 23-6-2015

martes, 23 de junio de 2015

CARLOS GARDEL "EL ZORZAL CRIOLLO"

Carlos Gardel nació el 11 de diciembre del año 1890, según algunos investigadores en Tolouse (Francia). Llegó a la República Argentina con su madre, Marie Berthe Gardes, castellanizado y conocida en los barrios donde vivió como Doña Berta.

Vivieron primero en distintos conventillos, aquellas viejas casas de inquilinato, donde paraban en sus comienzos los inmigrantes pobres, hasta que consiguieran trabajo estable y pudieran mejorar sus ingresos para aspirar a un lugar mejor o encarar la compra de una vivienda usada.

Carlos Gardel comenzó a cantar en 1911, tenía escasos 20 años y era un joven que cuando pibe había trabajado en la zona del Abasto en distintas actividades para arrimar algunos pesos a su madre, quien ejercía el oficio de planchadora, hasta que se decidió a cantar en público en los bares, en los lugares donde había "Biógrafos" en los que se exhibían películas mudas, o en los asados de los carreros y troperos.

Al poco tiempo integró un dúo con Francisco Martino, y más adelante se sumó el uruguayo y amigo José Razzano. Se dice que José Betinotti sería quien le impone el apodo de "Zorzalito" o "El Zorzal criollo", en honor al pájaro de las pampas, pero también a la voz de Gardel.

No tenemos certeza, si por casualidad en alguna oportunidad lo llegaron a escuchar Don Alfonso Capdeville el francés fundador de Telén, que era uno de los socios del Hotel "Telén", o el músico francés José Dewavrin que firmaba sus partituras para piano con el seudónimo de J. Nirvassed.

Dewavrin alias Nirvassed tenía una pianola en su estancia, "Santa Camila" en las afueras de Telén, que explotaba en sociedad con Capdeville. El año 1913 envió un tema de su autoría titulado "El Tony", a un concurso de tangos realizado en la Capital Federal. Ese tango resultó seleccionado y se le adjudicó el primer premio.
"El morocho del Abasto", Carlos Gardel vestido con pilchas gauchas y empuñando una guitarra, peinado con raya al medio, posando para el fotógrafo el año 1917

En sus inicios la canción popular era la payada y aunque Gardel nunca fue un payador, supo relacionarse con José Betinotti, con quien grabó uno de sus primeras canciones "Pobre mi madre querida", la canción más famosa de Betinotti. El año 1917 Gardel cantó y grabó por primera vez un tango, fue "Mi noche triste" de Castriota, con letra de Pascual Contursi. En 1918 Gardel grabó un segundo tango titulado "A fuego lento", también de Contursi y a partir de ese momento se irá inclinando hacia la música ciudadana del arrabal.

Aprovechando el ferrocarril Gardel y Razzano solían salir de gira por la provincia de Buenos Aires, internándose en alguna oportunidad más allá de los límites oeste y adentrándose en lo que por entonces era el Territorio Nacional de la Pampa Central.

El año 1918 en una de esas giras que los traería hasta General Pico (La Pampa), que ya tenía el mote de "La Chicago Argentina", por la gran cantidad de pequeñas industrias instaladas, Gardel aceptó una invitación. Se la hizo el señor Damacio Peralta de los pagos de Telén, que tenía campos más al oeste, quien tocaba la guitarra y le gustaba cantar. Además tenía caballos con los cuales solía participar de cuadreras y por supuesto por esos años todavía existía un burdel con una cuantas pupilas, dos cuestiones que pudieron haber atraído y hasta subyugado a Gardel que fue un gran "burrero".

Parece que hicieron buenas migas en el trayecto en tren desde Once hasta Pico, porque don Damacio lo invitó a comer un asado criollo en Telén y a seguir la guitarreada. Cuando llegaron a General Pico probablemente Razzano se bajó en dicha estación y se fue a la casa de sus parientes para arreglar los datalles de la actuación de esa noche.

Gardel siguió viaje hasta Telén a donde arribaron con su nuevo amigo alrededor del mediodía. Mientras esperaban que se hiciera el asado prosiguieron cantando y haciendo sonar las guitarras. En eso estaban cuando el cartero Vargas abrió la puerta del Hotel y escuchó la voz del "Zorzal" que lo cautivó. Era un joven de camisa blanca, pañuelo blanco al cuello y de "funyi"marrón.

Muy poca gente lo vio y supo que en ese mediodía y hasta alrededor de las 17 horas estubo en el Hotel "Telén" almorzando y guitarreando aquel Gardel que años después sería famoso por sus discos, sus películas y su afición a las carreras de caballos. Pero su cara y su figura aparecería en todas las revistas y diarios nacionales cuando en el trágico accidente del 24 de junio del año 1935 perdió la vida.

A partir de aquel año el cartero Vargas le contaba a sus amigos y a quien quisiera escuchar, que él había presenciado en persona a Gardel cantando en el Hotel "Telén", propiedad de la familia Dubarry por esos años, ese joven que ahora muchos escuchaban en discos de pasta en las vitrolas familiares.


miércoles, 23 de junio de 2010

CARLOS GARDEL

Desde el Abasto a Patrimonio de la Humanidad.

"Cuando muere un cantor suele nacer un sueño

y en algún mar distante se desploma un albatros.

De un loco azar, autor de esta ruina increible,

nació el más perdurable de los mitos porteños".

(Raúl Gonzalez Tuñón)

Al cumplirse 75 años de la trágica muerte de Carlos Gardel y a su memoria publico esta nota con todos los interrogantes que ella plantea. Se trata de la época en que Gardel era aún "El Zorzal Criollo".

Todos coinciden en que recién en 1917 Gardel se hace cantor de tangos, cuando graba "Mi noche triste".

El gran Anthony Quinn sentenció: "Al que le gusta Bach y no le gusta Gardel, a ese no le gusta Bach". El año 2003, la voz de Carlos Gardel, fue declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad, junto a Beethoven, Caruso, María Callas y Mozart.

1.- ¿GARDEL VISITÓ TELEN?.
En Telén, punta de riel de la línea férrea del Oeste, funcionaba un prostíbulo que supo tener hasta veinte “pupilas”. Sabemos además que el tango tuvo un origen prostibulario y que ya se bailaba por Victorica y también en Telén hacia el inicio de la primera década del siglo XX, rumbo a los festejos del primer Centenario de la Argentina.
En una de las visitas que Gardel hizo a La Pampa, viajando en el Ferrocarril del Oeste, se habría encontrado con un tal Damacio Peralta, guitarrero de los pagos de Telén, quien lo invitó a comer un asado y continuar guitarreando.


Copia facsimilar del pasaporte de Carlos Gardel con señas particulares y datos de su ingreso a La Guaira a fines de abril de 1935. El 24 de junio de ese año encontraría la muerte en un accidente aéreo.

Una de las dificultades de comprobar la supuesta incursión rápida de Gardel, era que si no se trataba de una gira, nadie sabría nada de ese arribo, en tren. Cuando fui en 1982 a Telén, tratando de encontrar alguna noticia de su paso por allí, don Héctor Guaycochea me recomendó hablar con Mario Irastorza, mecánico, una de las personas de mayor edad por esos años, pero no sabía absolutamente nada del tema.


El dato primigenio se lo había dado el “Negro” Montiel (nacido en Victorica) en Realicó, a Carlos Rodrigo. Según Gustavo Montiel, en su estada por Santa Rosa en su época de estudiante, (fines de la década del cincuenta) en una Pensión, tuvo oportunidad de leer en una revista (posiblemente “Brisas Pampeanas” editada por Zenón Mariani) que Gardel había estado en Telén comiendo un asado, invitado por un guitarrero de aquellos pagos, de nombre Damacio Peralta.


Ya casi no tenía esperanzas de aclarar esta incógnita, cuando hace más de tres años, un vecino de Telén de paso por Santa Rosa, me dice que en su pueblo vive un señor que afirma tener conocimiento de la anécdota.
Gracias a “Lalo” Trapaglia que había leído en Caldenia del 3 de julio del 2005, mi anterior nota sobre el interrogante del francés Gardes en Telén, pude entrevistar al señor Héctor Fermín Vargas de lúcidos ochenta años, quien me contó, en presencia de su hermana Fanny y su sobrino Santiago esto que transcribo textualmente.

Cruzando la calle, enfrente del edificio de la Oficina de Correos y Telégrafos, estaba el "Hotel Telén", demolido décadas después.

2.- EL CARTERO VARGAS.
“Soy Héctor Fermín Vargas, nacido el 7 de julio de 1927 en Telén. Mi papá Timoteo Vargas, fue designado por el Correo Central para desempeñarse de cartero. Por ese entonces la oficina del Correo se encontraba ubicada más o menos a una cuadra y media sobre la misma calle donde estaba el Hotel “Telén”. Yendo por la Avenida desde la Estación del Ferrocarril hacia “El Alto”, a mano derecha estaba el Correo y a mano izquierda el Hotel.”


“Papá llevaba la correspondencia siempre primero al Hotel. En ese tiempo el cartero usaba uniforme tipo militar, la gorra con el escudo nacional y la chaqueta con botones dorados. El tren de pasajeros que traía la correspondencia venía tres veces por semana, martes, jueves y sábados. Llegaba a las 12 horas y regresaba a Buenos Aires a las 17 horas.”
“Cuando yo era chico, tendría unos once años, recuerdo haber escuchado que Papá le decía a unos amigos, que siempre iban a casa a tomar mate y charlar, que él se había enterado como a la semana, que ese cantor que había escuchado en el Hotel “Telén”, era Gardel.”

Gardel grabó por primera vez el año 1912. Actuó en la época del cine mudo en 1917 y recien a partir de allí comenzaría su carrera profesional, la que le exigiría grandes esfuerzos.

“Cuando mi padre entró a dejar la correspondencia se encontró con gente que estaba comiendo un asado. Había un joven buen mozo, de camisa blanca que estaba cantando, se quedó a escucharlo, pero solo dos piezas, porque él tenía que continuar con el reparto.”
¿A su papá le gustaba la guitarra?, le pregunto a Héctor Vargas quien contesta: “Si mi papá era guitarrero y cantaba, también tocaba el acordeón, esos tipo “verdulera”. Cuando hacían baile en el Club Sportivo Argentino, fundado el año 1926, se reunían tres “verduleras”, mi papá, el padre de los Echeveste y don Crivelli.”
3.- DAMACIO PERALTA
Tratando de extraer de su memoria algún dato del guitarrero que lo había invitado a Gardel a Telén, Vargas dijo que “en ésa época había muchos guitarreros, además de mi padre, también tocaba Guaycochea que era policía.”

La amplia sonrisa que hizo tan popular a Gardel, quien abraza una guitarra, vestido con pilchas gauchas que utilizó varias veces no sólo en los escenarios sino también en las películas que filmó

Según Felipe Rodríguez, un antiguo vecino de Telén, Damacio Peralta tenía campo en los alrededores de Pichi Mericó y El Odre, estaba casado con una mujer de apellido Ortellado, de nombre Paulina.
Todavía nos siguen quedando varios interrogantes. La primera incógnita si fue la gula de Gardel, tentado por el asado, o si fueron en cambio las ansias de divertirse y darse una vuelta por el burdel, aunque habría que descartar esto último, por el horario. O simplemente aceptar el “convite” de Damacio que en el tren se presentó como una buena compañía y que cantaba alguna de aquellas piezas criollas y camperas, que Gardel tenia interés en incorporar a su repertorio.

Las pilchas gauchas y la guitarra fueron su look para la difusión de los temas del cancionero criollo, sobre todo cuando el tango aún no había sido aceptado en los salones del centro

Recordemos que en 1912 Gardel grabará su primer disco y del total de temas que incluyó figuran 8 estilos, 1 cifra, 1 vidalita, 2 valses y 2 canciones. El tango era todavía palabra prohibida.
La segunda incógnita es la fecha de la visita de Gardel a Telén.

De las cuatro entradas que conocemos que el “zorzal criollo” efectuó en distintos años al Territorio Nacional de La Pampa Central 1912, 1913, 1918 (General Pico) y 1921 (Santa Rosa), descarto las dos primeras porque el cartero Vargas ingresó al Correo de Telén el año 1914.
Tampoco tomo en consideración la de 1921 porque no llegó por el ferrocarril del oeste en su línea Once-Telén, de modo que queda como más probable la de 1918,año en que Gardel era conocido, pero aún no había pegado el salto a la gran fama que vendría después.

Gardel fotografiado en su casa materna al lado de la estufa donde se observa el retrato de su madre. Los investigadores hablan de tres misterios que Gardel se llevó a su tumba: el orígen, el misterio de su arte y el de su final.

Gardel nunca hizo gira solo, siempre fue acompañado por guitarrista y en ocasiones por otros cantores con los que integraban el dúo o trío. Todavía las “mentas” de Telén tenían un futuro prometedor por delante. Baste decir que en 1911 se había puesto en funcionamiento el primer Banco de Crédito Rural de todo el Territorio, que en 1908 había llegado el ferrocarril, año en que la Barraca había tenido un movimiento de un millón de kilos de lana. Que en 1909 el francés José Joubet había puesto en marcha su fábrica “La Cascada” que durante algún tiempo proveyó de hielo “Cristalino”, soda “Telén” y su vino espumante “La Cascada” a algunos comercios de General Pico y que en 1911 se había inaugurado el nuevo edificio de la escuela.
Telén contaba según el censo de 1920 con 2.584 habitantes, de los cuales 714 residían en la planta urbana, tenía luz eléctrica, teléfono y telégrafo, además del Ferrocarril.

Don Timoteo Vargas, también guitarrero, cartero de Telén, quien años después de haberlo escuchado se habría percatado que aquel buen mozo que escuchó cantar y atrajo su atención en el Hotel, era nada menos que Carlos Gardel.

Para esa fecha su fundador el francés Capdeville vivía en El Sosneado (Mendoza), unos cuantos franceses, entre los cuales estaba J. Dewavrin alias Nirvassed, regresaron a su patria cuando comenzó la guerra de 1914.


¿Llegó sólo Gardel al salón del “Hotel Telén” o fue acompañado por Martino o acaso Razzano? Este último tenía parientes en General Pico, por lo que bastante a menudo visitaba aquella ciudad, ¿lo habrá dejado Gardel en 1918 de visita y el se fue a Telén a cumplir la promesa?¿Pudo conocer al músico francés Joseph Dewavrin en Buenos Aires, donde este iba a menudo y recorría generalmente todos los ambientes en los que se movía Gardel? Hasta hoy no lo sabemos, pero si tenemos este testimonio que le da la razón a Montiel que tanto le insistía a Rodrigo.

sábado, 18 de abril de 2009

¿Gardel en Telén?

La estancia Telén, poblada por el ciudadano francés don Alfonso Capdeville, sobre las tierras de su propiedad, fue el lugar elegido para fundar el pueblo homónimo y la residencia de una numerosa colonia francesa, que supo albergar a innumerables personajes. Como todo pueblo de frontera, era lugar de atracción para los más arriesgados, los más curiosos y también los especuladores con las tierras, que se le habían confiscado al indio.

Uno de ellos fue el encargado de la estancia “Santa Camila”, hijo del socio de Capdeville, el francés Dewavrin, quien después de cuidar sus ovejas y cosechar alfalfa, sentado a su pianola, daba libre curso a la creatividad. Firmaba con el seudónimo J. Nirvassed su producción musical, que paseó por los salones de Buenos Aires y que ganó el Concurso de Tangos en 1913 que organizó una entidad porteña, se terminaron bailando en su Francia natal.

Antes de retornar a su patria de origen, cuando llegó la Primera Guerra Mundial (1.914-1.918) los inmigrantes vendieron todos sus muebles y liquidaron sus inversiones. Quien compró muchos de esos muebles a Joseph Dewavrin, dentro de cuyo lote estaba la pianola, fue don Enrique Tomás Kenny, descendiente de irlandeses, presidente del Banco de Crédito Rural y dueño de la Estancia “La Marcela”, varias veces intendente de Telén.
Uno de sus nietos me informó que la pianola terminó por los pagos de Luján (Buenos Aires) en casa de unas tías y que luego habría sido vendida como antigüedad. Pero no es a quien se refiere esta nota, dado que “J. Nirvassed” se marchó del Territorio Nacional de la Pampa Central, en 1914, sino al francés nacido en Toulouse,  bautizado con el nombre Charles Romuald Gardés, nuestro “Zorzal Criollo”.


GARDEL EN TELEN
En Telén, punta de riel del Ferrocarril Oeste, como en casi todos los pueblos importantes de la línea férrea, funcionaba un prostíbulo que supo tener hasta veinte “pupilas”. Sabemos además que el tango tuvo un origen prostibulario y que ya se bailaba por Victorica y también en Telén hacia el inicio de la primera década del siglo XX, rumbo a los festejos del primer Centenario de la Argentina.

En una de las visitas que Gardel hizo a La Pampa, viajando en el Ferrocarril Oeste, se habría encontrado a bordo del tren, con Damacio Peralta, un guitarrero de los pagos de Telén, con quien vinieron conversando, cantando y tocando la guitarra como para acortar el camino. Esa empatía que se logró entre ambos terminó en una invitación de don Peralta a Gardel, a comer un asado al mediodía y continuar guitarreando.

Uno de los enigmas de la incursión de Gardel por el oeste de la Gobernación del Territorio, era que si no se trataba de una gira, ¿habría alguien que pudiese dar testimonio de ese arribo? Cuando fui en 1982 a Telén, tratando de encontrar alguna noticia de su paso por allí, me mandaron a hablar con Mario Irastorza,
mecánico, una de las personas de mayor edad por esos años, pero no sabía absolutamente nada del tema.
El dato primigenio se lo había dado el “Negro” Montiel en Realicó a Carlos Rodrigo. Según Gustavo Montiel,  egresado de la Escuela Agrícola de Victorica, en su estada por Santa Rosa en su época de estudiante, (fines de la década del cincuenta) en una Pensión, tuvo oportunidad de leer en una revista (posiblemente “Brisas Pampeanas” editada por Zenón Mariani) que Gardel había estado en Telén comiendo un asado, invitado por un guitarrero de aquellos pagos, de nombre Damacio Peralta.

Ya casi no tenía esperanzas de aclarar esta incógnita, cuando hace más de un año, un vecino de Telén de paso por Santa Rosa, me dice que había leído mi primera nota publicada en Caldenia, el suplemento Cultural del diario La Arena, y me dio la noticia que en su pueblo había un señor que afirmaba tener conocimiento de la anécdota.

Gracias a “Lalo” Trapaglia que había leído en Caldenia del 3 de julio del 2005, mi anterior nota sobre el interrogante del francés Gardes en Telén, pude entrevistar al señor Héctor Fermín Vargas de lúcidos ochenta años, quien me contó, en presencia de su hermana Fanny Vargas y su sobrino Santiago Luis Vargas esto que transcribo textualmente.

EL CARTERO VARGAS
“Soy Héctor Fermín Vargas, nacido el 7 de julio de 1927 en Telén. Mi papá Timoteo Vargas, fue designado por el Correo Central para desempeñarse de cartero. Por ese entonces la oficina del Correo se encontraba ubicada más o menos a una cuadra y media sobre la misma calle donde estaba el Hotel “Telén”. Yendo por la Avenida desde la Estación del Ferrocarril hacia “El Alto”, a mano derecha estaba el Correo y a mano izquierda el Hotel.”

“Papá llevaba la correspondencia siempre primero al Hotel. En ese tiempo el cartero usaba uniforme tipo militar, la gorra con el escudo nacional y la chaqueta con botones dorados. El tren de pasajeros que traía la correspondencia venía tres veces por semana, martes, jueves y sábados. Llegaba a las 12 horas y regresaba rumbo a Buenos Aires a las 17 horas, pasando por Victorica, Eduardo Castex, General Pico y estaciones intermedias.”
Don Timoteo Vargas, cartero de la Oficina de Correos de Telén y su familia. Su hijo Héctor escuchó de boca de su padre la historia. (Gentileza Santiago Luis Vargas)

“Cuando yo era chico, tendría unos once años, recuerdo haber escuchado que papá le decía a unos amigos, que siempre iban a casa, que él se había enterado como a la semana, que ese cantor que había escuchado en el Hotel “Telén”, era Gardel.”

--El Hotel “Telén” perteneció sucesivamente a Dubarry, en el 20 a Fontana y en el 30 a Vila y Galano. Tenía 40 camas, había auto disponible, contaba con restaurant, era café, tenía billar, allí se dio cine y también funcionaba como confitería donde se jugaba a los naipes y otros juegos de mesa. En 1938 aparece registrada en la guía del ferrocarril como dueña, la señora Luisa Viuda de Funes.

“Cuando mi padre entró a dejar la correspondencia se encontró con gente que estaba comiendo un asado. Había un joven buen mozo, de camisa blanca que estaba cantando, se quedó a escucharlo, pero solo dos piezas, porque él tenía que continuar con el reparto.”

--¿A su papá le gustaba la guitarra?, le pregunto a Héctor Vargas quien contesta: “Si mi papá era guitarrero y cantaba, también tocaba el acordeón, esos tipo “verdulera”. Cuando hacían baile en el Club Sportivo Argentino, fundado el año 1926, se reunían tres “verduleras”, mi papá, el padre de los Echeveste y don Crivelli.”
La orquesta en los carnavales dentro del Club Telén. En el acordeón Echeveste, en la corneta Guaycocheca, en el contrabajo Ortíz, en la batería Laborde y en las maracas Héctor Vargas nuestro informante (Foto album familiar gentileza Santiago Vargas)

DAMACIO PERALTA
Tratando de extraer de su memoria algún dato del guitarrero que lo había invitado a Gardel a Telén, Vargas dijo que “en ésa época había muchos guitarreros, además de mi padre, también tocaba Guaycochea que era policía.”

Según Felipe Rodríguez, un antiguo vecino de Telén, que supo tener taxi, me dijo que Damacio Peralta tenía campo en los alrededores de Pichi Mericó y del Odre y estaba casado con una mujer de apellido Ortellado, de nombre Paulina.

Todavía nos siguen quedando interrogantes. La primera incógnita si fue la gula de Gardel, tentado por el asado, o si fueron en cambio las ansias de divertirse y darse una vuelta por el burdel, aunque habría que descartar esto último, por el horario, tampoco las Romerías o las Cuadreras. Habrá simplemente aceptado el “convite” de Damacio que en el tren se presentó como una buena compañía y que cantaba alguna de aquellas piezas criollas y camperas, que Gardel tenia interés en incorporar a su repertorio.

Recordemos que en 1912 Gardel va a grabar su primer disco y del total de temas que incluyó, figuran 8 estilos, 1 cifra, 1 vidalita, 2 valses y 2 canciones. El tango era todavía palabra prohibida.

La segunda incógnita es la fecha de la visita de Gardel a Telén. De las cuatro entradas que conocemos que el “morocho del abasto” efectuó en distintos años, al Territorio Nacional de La Pampa Central, (Provincia de La Pampa desde 1.951) 1912, 1913, 1918 y 1921, descarto las dos primeras, porque el cartero Vargas ingresó al Correo de Telén  recién el año 1914.
Cruzando la calle hacia el poniente estaba el demolido edificio del Hotel Telén, donde se habría producido la guitarreada y el asado con la presencia de Carlos Gardel. Foto libro "Arando en el Desierto" de Ana María Lassalle y Andrea Lluch compiladoras.

Gardel nunca hizo gira solo, siempre fue acompañado por algún guitarrista y en ocasiones por otros cantores con los que integraban el dúo o trío. Todavía las “mentas” de Telén tenían un futuro prometedor por delante.

Baste decir que en 1911 se había puesto en funcionamiento el primer Banco de Crédito Rural de todo el Territorio, fundado por Capdeville y varios inversionistas, que en 1908 había llegado el Ferrocarril del Oeste, año en que la Barraca había tenido un movimiento de un millón de kilos de lana. Que en 1909 el francés José Joubert, ingeniero civil, había puesto en marcha su fábrica “La Cascada” que durante algún tiempo proveyó de hielo “Cristalino”, soda “Telén” y su vino espumante “La Cascada” a algunos comercios de General Pico y que en 1911 se había inaugurado el nuevo edificio de la escuela Nº 9 que aún está en pie.

Telén contaba, según el censo de 1920 con 2.584 habitantes, de los cuales 714 residían en la planta urbana, tenía luz eléctrica, teléfono y telégrafo, además del Ferrocarril del Oeste, la línea que más al oeste se había internado, con el proyecto futuro de continuar hasta la zona del río Colorado y desde allí pasar a Neuquén con la idea de llegar y atravesar la cordillera..

¿Llegó sólo Gardel al salón del “Hotel Telén” o fue acompañado por Martino o Razzano?
Razzano tenía parientes en General Pico, pueblo fundado el año 1.905, cercano a Quemú Quemú, pueblo al que Gardel y sus amigos visitaron en gira varias veces. ¿Lo habrá dejado Gardel en 1918 de visita y el se fue a Telén a cumplir la promesa?¿Pudo conocer a Dewavrin en Buenos Aires o allí ese día? Hasta hoy no lo sabemos, pero si tenemos este testimonio que le da la razón a Gustavo Montiel, ya fallecido que tanto le insistía a Carlos Rodrigo, investigador de la historia pampeana, poeta y escritor de Realicó, quien nos escribió haciéndonos conocer la noticia.
Related Posts with Thumbnails