El problema relacionado con el río Atuel, tributario del río Salado, denominado por los pueblos originarios Chadileuvú, cuyo último tramo llevaba el nombre de Curacó, dado que corría sobre un lecho de piedra, es de muy vieja data, lleva practicamente 120 años.
Porque no hay que dejar de agregar a la larga lista de despojos de los ríos de nuestro oeste, el primero que hicieron las viejas provincias cuando sancionaron en el Congreso Nacional la Ley 1532 el año 1884, cuando los senadores de Mendoza y San Luis acompañados por la mayoría bajan el límite sur de sus respectivas provincias del paralelo 35 al paralelo 36 quedándose justamente con más tierras, y fundamentalmente con la mayor parte de ambos ríos: el Atuel y el Salado.
Es sabido que la actual provincia de La Pampa, fue hasta la sanción de la ley que la convirtió en provincia autónoma, a principios de la década de 1950, era Territorio Nacional, en consecuencia, no tenía Legislatura propia y los gobernadores eran designados por el Presidente de la Nación y por lo tanto eran funcionarios que estaban representando a la Nación y no a los intereses de los pampeanos.
Desde 1954 hasta el 2014 han pasado sesenta años de vida provincial con autonomía propia. Pero a ese periodo se le deben restar los años de gobiernos militares, de facto, que no fueron elegidos por el soberano pueblo pampeano. Por lo tanto desde 1955 luego del derrocamiento militar del gobierno constitucional de Juan Domingo Perón por la Revolución Libertadora pasaron tres años. A esos hay que sumarle los años de la dictadura militar que derrocó al ex presidente Arturo Illía, desde 1966 hasta el 25 de mayo de 1973 fueron siete años de gobierno no constitucional. Y a esos diez años hay que sumarle los siete años de la dictadura del "Proceso de Reorganización Nacional" que derrocó a María Estela Martínez de Perón.
En síntesis a los sesenta años de vida provincial hay que restarle 17 de gobiernos de facto, por lo tanto nos quedan realmente como 43 años de vida específicamente autónoma con gobiernos elegidos directamente por la soberanía popular.
Curiosamente por esas contradicciones que tiene la historia de los pueblos el juicio ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre acción posesoria de las aguas del río Atuel la inició el año 1979 un gobierno de facto. En la Fiscalía de Estado de La Pampa se desempeñaba en ese momento el pampeano Dr.Pedro Alvarez Bustos.
Foto tomada por el autor en el puente de Algarrobo del Águila el año 1987 cuando el ciclo hidrológico benigno hacía llegar las aguas en abundancia
La sustanciación de dicho juicio llevó casi una década en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la que recién dio a conocer una acordada a fines del año 1987, cuando La Pampa ya tenía al frente al primer gobierno electo por el voto popular en las elecciones de 1983 que reinauguraron el funcionamiento del sistema democrático en nuestro país. La importancia fundamental de ese juicio para La Pampa, fue que la Corte estableció que el río Atuel era interprovincial. Pero no se avanzó más allá de eso, al contrario se le reconoció a Mendoza que tenía primacía para regar, la excesiva cantidad de alrededor de 75.000 hectáreas.
Pero volvamos sesenta años antes, para no ir más atrás cuando éramos Territorio Nacional, y desempeñábamos el rol de colonia interna del Estado Nacional. En 1954 hacía cinco años que se había puesto en marcha el Complejo de "Los Nihuiles" sobre el cauce del río Atuel, pero en territorio de la provincia de Mendoza, con la misión fundamental de producir hidroelectricidad, además de planificar el uso de agua para riego.
El año 1947 un radiotelegrafista de la policía de La Pampa, don Ángel Garay, desde Paso de los Algarrobos, le al presidente Juan Domingo Perón informándole de las consecuencias negativas que sobre los pobladores y la producción de la zona había producido el embalse de las aguas en el dique mencionado. Un daño que si bien afectaba directamente a los pobladores de los Departamentos de Chalileo, Chicalcó, Limay Mahuída y Curacó, en realidad el desierto que se generó y la consecuente expulsión de población por la caída de la producción agropecuaria, afectó a otros departamentos, practicamente un tercio del territorio pampeano.
Juan Domingo Perón, que ya había reformado la Constitución Nacional el año 1949, e incluído el artículo 40 de la misma, que en uno de sus párrafos estableció: "Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedades imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto, que se convendrá con las provincias", recepta el reclamo y ordena que la Dirección Nacional de Agua y Energía Eléctrica de la Nación dicte una norma que mitigue el problema.
Eso origina la Resolución de AyEE Nº 50/49, que ordena se hagan tres sueltas anuales por un total de 27,5 hectómetros cúbicos anuales con destino a bebidas de poblaciones y ganado, riego de las praderas naturales y
alimentación de represas y lagunas en jurisdicción de La Pampa, que Mendoza objeta inmediatamente y jamás cumple con la misma. Vale recordar que el éxodo de muchas familias que debieron abandonar sus explotaciones o sus puestos de trabajo por la retracción de las aguas del Atuel, terminó en las orillas de los pueblos con sus cabras y sus perros, en General Acha, Toay, Victorica y en otras localidades de los departamentos de Loventué, Utracán y Capital.
El año 1971 asume como gobernador de facto el señor Angel Benjamín Santos Trapaglia, ex intendente de la localidad de Telén, quien como nativo de esa zona tenía conocimiento del tema. Lo acompaña durante su gestión como Ministro de Obras Públicas el Ingeniero Rubén Gómez Luna, nacido en Victorica, quien también conocía el tema de los ríos del oeste.
En 1973 el gobierno Nacional presidido por el general Alejandro Agustín Lanusse, por gestiones realizadas por el gobierno pampeano dicta el decreto nacional Nº 1560/73 mediante el cual se le reconoce a la provincia de La Pampa el derecho a percibir el 50 % del importe de las Regalías Hidroeléctricas producidas por el complejo hidroeléctrico Los Nihuiles.
Así recordó Gomez Luna la gestación del decreto 1560: "De todo este trámite estaban solamente enterados el Gobernador Angel Trapaglia, el ingeniero Colicigno, el ingeniero Fiorucci, el ingeniero Eusebio Martín, Aníbal Gatto Cáceres y yo. Y nadie absolutamente más. No podíamos correr el riesgo de que la información se filtrara y llegara a conocimiento previo de Mendoza. Realmente fue un operativo con final feliz para La Pampa.
Yo recibí el decreto estando convaleciente de una operación y habiendo citado a reunión en domicilio a los colaboradores en temas relacionados con el río Colorado, entre los que se encontraba el agrimensor Edgar Morisoli, al que una vez finalizada la reunión le alcancé para su conocimiento copia del decreto, y ahí fue que en base a sus años de reconocidas luchas por los ríos que nos comprometen, exclamó: pero ¿usted se ha dado cuenta de la trascendencia de éste decreto? !Reconoce la interprovincialidad del río Atuel!"
Fotografía obtenida por el autor en ocasión de una visita al mismo lugar que la foto anterior, en abril del año 2012 donde, como se puede observar, después de veinticinco años, el cauce del río Atuel está totalmente seco
Como toda la dirigencia de Mendoza obviamente se opuso al mencionado decreto y teniendo en cuenta lo que había sucedido con el cumplimiento de la Resolución 50/49 de Agua y Energía Eléctrica de la Nación, pocos días antes que asumiera el nuevo gobierno constitucional provincial en La Pampa, un 18 de abril del año 1973 se constituye la Comisión Provincial de defensa de los Ríos Interprovinciales Pampeanos (COPDRIP), para defender la vigencia del decreto 1560 y la causa de los derechos al acceso de las aguas de los ríos interprovinciales.
En Victorica, desde el año 1968, se venía llevando a cabo año tras año la Fiesta Provincial de la Ganadería del Oeste Pampeano. En 1974 era su Presidente el entonces Intendente Municipal don Orlando Martín, a quien acompañé desde el cargo de Secretario Tesorero de la intendencia y también como Secretario de la Comisión de la Fiesta. Desde la Comisión de la Fiesta de la Ganadería se le envía a la COPDRIP la sugerencia de realizar una marcha hacia el río Salado, en defensa de la vigencia del decreto 1560 y también de nuestros ríos del oeste pampeano.
La marcha se realiza y con delegaciones de Santa Rosa, General Pico, Victorica, Telén y otros pueblos, más la presencia de pobladores de la zona de Santa Isabel y Algarrobo del Águila se lleva a cabo frente al viejo puente sobre el río Salado el acto en defensa de nuestros derechos. La misa de campaña es rezada por el RPS Francisco Melo, quien acaba de cumplir 88 años y que era misionero de aquella zona y conocía los padecimientos de los crianceros y pequeños productores.
Recuerdo que don Orlando Martín fue invitado a hacer uso de la palabra como presidente de la entidad auspiciante y él dispuso que fuese yo quien dirigiese la palabra en el improvisado palco sobre la caja de un camión. Después de mis pocas palabras dichas con la emoción de estar participando por primera vez de un acto en defensa de la integridad de nuestro territorio, dije una frase haciendo notar casi a modo de queja la escasa cantidad de público. Al finalizar el acto y luego que hablaran otros dirigentes y que hiciese el cierre el presidente de la COPDRIP el abogado Antonio Berhongaray, se me acerca don Edgar Morisoli y me hace la observación de que "nunca es conveniente decir cuanta gente hay en los actos".
Muchos años después y por esos vericuetos que tiene el "destino", a partir de 1984 integro en la Legislatura de La Pampa la Comisión de Ríos, cuando el gobernador de Mendoza toma el Complejo Los Nihuiles para presionar al Presidente Alfonsín a que se lo entregue a Mendoza. Tres años después y por esos extraños senderos que la vida nos ofrece, el Gobernador Rubén Hugo Marín me designa en el área de Cultura y Educación de La Pampa. En el año 1987 para la Semana de La Pampa hacemos un acto en Algarrobo del Águila para reafirmar con nuestra presencia y la de todas las escuelas de la zona, nuestro apoyo a la causa de los derechos pampeanos sobre el río Atuel, faltaban pocas semanas para que la Corte firmase su acordada.
El año 1992 el Gobernador Ruben Hugo Marín, me incluye entre el grupo de funcionarios que integramos la CIAI (Comisión Interprovincial del Atuel Inferior), donde durante tres años tratamos infructuosamente que los representantes del gobierno de Mendoza aceptasen acordar algunas acciones que se enmarcaran dentro de lo que la Suprema Corte había previsto como necesarias para arribar a un consenso sobre los usos futuros del agua del Atuel.
Ellos utilizaban una estrategia dilatoria, enviaban para cada reunión a personas distintas y la otra estratagema era decir que el poder del manejo del agua en Mendoza, no lo tiene el Poder Ejecutivo, sino un Organismo que tiene rango constitucional: la Dirección de Irrigación de Mendoza, justamente la que cajoneó el Convenio firmado por los dos gobernadores el año 2008, sobre el cual ahora la Resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación dada a conocer el 5 de febrero de 2014 le pregunta a las autoridades de Mendoza sobre el destino que le dieron al mismo.
En una reunión de la FUCHAD, de la que soy socio integrante desde hace más de treinta años propuse, insistiendo con la idea que ya se había dado a conocer, la necesidad de crear una Comisión de Unidad de Cuenca para acordar el manejo de las aguas del río Atuel, similar a como existe con respecto al río Colorado de la que participa Mendoza en un organismo que se llama COIRCO (Comité Interjurisdiccional Río Colorado). Sin embargo alguien desechó la propuesta con un argumento que no me convenció. Aún sigo creyendo que esa es una posibilidad, y que sería un antecedente para que alguna vez también le planteemos a San Juan y San Luis el mismo tema con respecto al río Salado que obviamente es interjurisdiccional.
BIBLIOGRAFIA UTILIZADA
1.- Constitución Nacional vigente año 1949
2.- Caldenia, suplemento cultural del diario La Arena, edición del domingo 2 de septiembre de 2012
3.-"El Río Atuel también es Pampeano". Fiscalía de Estado del Gobierno de La Pampa. Edición de mayo de 1987
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jueves, 6 de febrero de 2014
miércoles, 18 de septiembre de 2013
RIOS MUERTOS
Hay unos cuantos textos dedicados a la temática de nuestros ríos provinciales. Algunos ya clásicos que tienen más de cinco o seis décadas y otros mucho más recientes, en los que se puede tener una visión desde la historia, de la geografía o de la política, sobre el tópico mencionado.
Desde la literatura existen también textos, algunos que han sido musicalizados y se han convertido en cancionero regional. Pero desde esta vertiente son escasas las obras de ficción. En este caso vamos a utilizar una de ellas para referirnos a la desaparición lenta pero constante del caudal de nuestros ríos del oeste.
El texto es del año 1997 y fue publicado por la Subsecretaría de Cultura de La Pampa en su publicación titulada "Ovillados", editado en diciembre de 1998, en la que se dan a conocer los trabajos premiados y mencionados del Certamen de Literatura "Vivir en Democracia con Justicia Social".
En el Acta del Jurado se expresa "Mención Especial con publicación: a la obra "Los ríos que no sonríen" del seudónimo Vernon Rufus, correspondiente a Germán Vachino. El Jurado recomienda su publicación por la defensa reivindicatoria del patrimonio fluvial de La Pampa, lo cual es un incentivo para las generaciones del presente y del futuro."
"Decreto Nº 6.767/45 artículo 1º: El Poder Ejecutivo Nacional regulará por intermedio de la Administración Nacional de Agua, el uso y aprovechamiento de las aguas de los ríos y corrientes subterráneas que atraviesan dos o más provincias o una provincia y un territorio o cuando nacieran en una provincia y murieran en otra, a fin de asegurar su racional y armónica utilización en todo su curso de acuerdo con la población y necesidades de la provincia o territorio".
"La cerilla despierta. Su olor desagradable y su poder atrapan la planta envuelta en el papel. Una mirada errante intenta, una vez más, verificar la tranquilidad. La brasa se activa favorecida por las caladas profundas y ceremoniosas. Se produce así un energético centelleo, inquietante en la oscuridad enigmática.
---El aroma que escapa del yuyo prensado es jocoso, dulce, libre. Hechiza el momento y sube escurriéndose por entre la brisa. Con la lentitud de una serpiente la luna asoma su cuerpo, sin avisar, desde la lonja del cielo limpio que se deja ver entre las nubes.
---Luces oscilan a lo lejos y en lo alto, por encima de los árboles, como gigantescos fósforos de madera. Perros, sin más amos que la vida, interrogan con su hocico al humo vicioso. El sabor deseado se dispersa en las gargantas de la ronda. La noche es cálida, agradable, es placentero disfrutarla hojeando sus secretos. El carbón se consume y en un instante se duerme. El fuego pugna por no perecer.
---La charla comienza a ser interesante. Las risas aumentan y disminuyen según el ánimo. Son tres que no esperan nada de nadie. El más pequeño, el Enano, habla con su gran bocaza. Es sincero lo que dice. Los otros dos, el Mulato y Demóstenes, escuchan:
-"Che, en el oeste pampeano, hace muchos años, existía un cordón de lagos que entraban por el norte y se extendían a todo lo largo del cauce del Atuel y el Salado, con praderas y pastizales formidables y con una amplia zona de bosques. El agua de estos ríos siempre cumplió una misión mucho más elevada que la de perderse en los salitrales, fue un factor preponderante en la economía de la provincia- Sus ojos brillan mientras describe lo que ya no existe. Continúa, sin perder tiempo, obsesionado con el tema:
-"Muchachos, cuando La Pampa como Territorio Nacional pasó a integrar el mapa político de la Nación, dos poderosas corrientes hídricas entraban a su jurisdicción desde el Norte: al Este, el Salado o Chadileuvú, en un brazo único y cauce encajonado; al Oeste, por tres brazos principales y algunos secundarios, el Río Atuel. A sus márgenes floreció, desde los comienzos del poblamiento pampeano y en todo el desarrollo que desde el paralelo 36º (límite con Mendoza-San Luis), hasta la zona lacustre de Puelches, una pujante economía, pastoril en su carácter dominante, pero que no excluyó pequeñas áreas de riego con forrajeras (alfalfa sobre todo), y el aprovechamiento pesquero en la laguna La Dulce."
"Es extraño, hablan posesionados por una información que no conocen. Son palabras que se meten en sus bocas para luego escapar en discursos bien armados. Dan detalles tan precisos que se sorprenden cuando los enuncian. No les importa, están asombrados con el tema. Siguen. El Mulato ayuda con voz lastimosa (no es él en realidad):
-!Las alteraciones en el régimen de escurrimiento del Río Atuel, (al tiempo que, lenta pero constantemente, disminuían los aportes al Desagüadero-Salado, de sus afluentes sanjuaninos y mendocinos), es de vieja data. Ya en 1918, obras clandestinas de captación y desvío ejecutadas al sur de Colonia Alvear, a la altura del Paso El Loro (Puesto Bello), provocaron la extinción del brazo más oriental, el que pasando al noreste de Santa Isabel confluye al Chadileuvú en el Paso de La Horqueta, en proximidades del actual puente de la Ruta Nacional 143. Los caudales del Atuel se encauzaron así por los brazos llamados Butaló, de las Tinajeras y Arroyo de Las Bardas.
Hechos similares de desvió se repitieron en 1933, en 1.937, etcétera. Sin embargo, el escurrimiento normal, aunque menguado, no se interrumpe hasta que la construcción del Dique "El Nihuil" incide drásticamente en el proceso. La obra se ejecuta, y hacia 1948 desaparecen, en consecuencia, los últimos caudales que llegaban a jurisdicción pampeana. Se condenaba al Oeste provocando el éxodo y la involución económica, humana y cultural a lo largo de los departamentos de Chicalcó, Chadileo, Limay Mahuida y Curacó. Toda la costa saladina quedó orlada de taperas, y los fugitivos de la diáspora pampeana, sin majadas ni porvenir, se agruparon en las orillas de General Acha, Victorica, Telén y Carro Quemado."
"Las miradas se estrellan, confusas, como animales heridos sin salvación. ¿De dónde les nace todo eso que explican? Gozan con lo que están viviendo aunque todavía no entienden de dónde proviene su repentina erudición hídrica. Demóstenes, que sólo ha emitido risas infrahumanas hasta ahora, se despacha con sabias explicaciones sobre el asunto:
-"El primer acto de la historia tiene lugar en Mendoza. Allí le amputan uno de sus mayores contribuyentes, el Diamante, en 1809. El Atuel pierde así la mitad de su caudal,pero todavía subsiste copiosamente dotado."
NOTA: Primera parte de la obra citada.
miércoles, 7 de marzo de 2012
EL CASO DEL RIO ATUEL
Ayer por la tarde en la sede de la Fundación Chadileuvú, en la calle Rivadavia en Santa Rosa, capital de nuestra provincia de La Pampa se realizó una conferencia de prensa para presentar el libro "El caso del río Atuel desde la perspectiva de los Derechos Humanos", cuyo autor es el Abogado Juan Carlos Scovenna.
Es el primer libro que aborda el tema de los perjuicios que producen los cortes del río Atuel desde hace más de seis décadas, desde la perspectiva de los derechos humanos y que propone involucrar a organismos provinciales y nacionales para que hagan cesar de inmediato el avance del proceso de desertización.
Según consta la edición fue ordenada por el anterior Presidente de la Cámara de Diputados de La Pampa, Contador Luis A. Campo
.
Los temas que aborda son El derecho humano al agua; El desplazamiento forzado; La desertificación; El derecho al medio ambiente sano y Nuevos paradigmas constitucionales.
En la portada se ha incluído esta cita "Ninguna causa intrínsecamente justa puede darse jamás por perdida" Mahatma Gandhi.
El libro está dividido en las siguientes partes: 1) advertencia y prefacio, 2) desarrollo de los cinco temas mencionados, 3) Notas, 4) Anexos y 5) Epílogo.
Son cien carillas, más un insert de dos mapas y varias fotografías a todo color de la zona que atraviesa el Atuel y varios de los poblaldores afectados por el corte de sus aguas.
El autor propone siete puntos concretos de acciones de distintos organismos tanto provinciales como nacionales y también la participación de las ONG que desde hace años vienen ocupándose del tema hídrico más las que se han incorporado en los últimos tiempos de manera activa.
Es el primer libro que aborda el tema de los perjuicios que producen los cortes del río Atuel desde hace más de seis décadas, desde la perspectiva de los derechos humanos y que propone involucrar a organismos provinciales y nacionales para que hagan cesar de inmediato el avance del proceso de desertización.
Según consta la edición fue ordenada por el anterior Presidente de la Cámara de Diputados de La Pampa, Contador Luis A. Campo
.
Los temas que aborda son El derecho humano al agua; El desplazamiento forzado; La desertificación; El derecho al medio ambiente sano y Nuevos paradigmas constitucionales.
En la portada se ha incluído esta cita "Ninguna causa intrínsecamente justa puede darse jamás por perdida" Mahatma Gandhi.
El libro está dividido en las siguientes partes: 1) advertencia y prefacio, 2) desarrollo de los cinco temas mencionados, 3) Notas, 4) Anexos y 5) Epílogo.
Son cien carillas, más un insert de dos mapas y varias fotografías a todo color de la zona que atraviesa el Atuel y varios de los poblaldores afectados por el corte de sus aguas.
El autor propone siete puntos concretos de acciones de distintos organismos tanto provinciales como nacionales y también la participación de las ONG que desde hace años vienen ocupándose del tema hídrico más las que se han incorporado en los últimos tiempos de manera activa.
miércoles, 13 de mayo de 2009
EL RESECO RIO ATUEL
"La Pampa tenía un río/yo no se si lo tendrá,
lo habrá tapado la arena/Santa Isabel más allá" (Julio Dominguez "el Bardino)


lo habrá tapado la arena/Santa Isabel más allá" (Julio Dominguez "el Bardino)
Ya en otras oportunidades me he referido a este tema del Río Atuel (ver en este Blog "El rio interior"). Uno de los temas de discusión entre dos provincias que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la década del 70 y cuyo fallo reconoció la interprovincialidad del Río Atuel.
Han pasado más de dos décadas de la sentencia referida que recomendó a los Estados Provinciales a ponerse de acuerdo a los efectos de aprovechar las aguas del mismo.
Los gobiernos mendocinos de distintos signo político a lo largo de estas dos décadas y media de recuperación del sistema democrático, no han consentido nunca, respetar las obligaciones que le han sido impuestas por las leyes y aún por el fallo judicial.
Una de esas obligaciones es la de las sueltas anuales, impuesta a la provincia cuyana luego de la construcción del Complejo Los Nihuiles que endica las aguas para la producción de hidroelectricidad y para regular justamente el cauce del río y hacer más racional el riego.
El año 2008 en la ciudad capital de Mendoza se firmó un acuerdo entre ambas provincias y el Estado Nacional Argentino para la realización de distintas obras e inversiones que serían financiadas por el Tesoro Nacional.

Si bien la cláusula sexta de dicho convenio establece un cronograma de ejecución tentativo a desarrollar en un plazo total de cuatro (4) años, ya se esta por cumplir el primer año, sin que haya demasiadas concreciones. Comenzando que Mendoza no ha aprobado por su Legislatura el Convenio firmado por el Gobernador.
Ahora por estos días se ha conocido de boca de algún funcionario nacional, que responsabiliza de la demora a ciertas actitudes del ex gobernador de Mendoza y actual Vicepresidente de la Nación Julio Cobos, quien habría criticado el tenor del convenio.
La Pampa está atravesando una de las sequías mas profundas de los últimos cincuenta años. El único río que atraviesa su territorio desde noroeste a sureste es el Atuel, que luego de concluir con el Río Salado toma el nombre de Chadileuvú-Curacó.
Cuando las aguas del Atuel merman, el contenido salino se incrementa por la influencia del Río Salado que pasa por las Salinas del Bebedero en la provincia de San Luis y allí se carga de sal.
La Pampa para no perjudicar justamente a las provincias abajeñas, consintió hacer un tapón para evitar que esas aguas lleguen al Río Colorado y dañen la producción fruti hortícola de las vecinas condóminos de Río Negro y Buenos Aires.
Pero ningún gesto de buena voluntad, cooperación y colaboración de La Pampa ha sido contestado con uno similar de parte de la condómina Mendoza en el caso del Atuel. Dado que este año el Río dejó de traer agua y su cauce está totalmente seco.

Demás está decir que el convenio al que hemos aludido menciona en una de sus cláusulas que parte de las obras a realizar es justamente para asegurarle a La Pampa 5 metros cúbicos por segundo para uso agropecuario.
Las aguas dejaron de fluir desde el pasado 24 de enero del 2009 y a pesar de las gestiones oficiales y de las quejas de los productores afectados, el gobierno de Mendoza no se da por aludido.
El funcionario nacional, José Luis Barbier, subsecretario de Desarrollo y Fomento Provincial del Ministerio del Interior, que vio con sus propios ojos el desastre ecológico en el oeste pampeano, expresó “es un tema por el cual debemos dialogar hasta lograr armónicamente el uso del río Atuel y así solucionar el problema de las comunas de la zona y de los productores agropecuarios, los cuales no pueden planificar ya que el agua se corta y vuelve, repentinamente. Además este hecho también produce una degradación del medioambiente.”
lunes, 18 de agosto de 2008
EL DESIERTO PAMPEANO
LA LUCHA POR LOS RIOS
La Pampa tiene otra incoherencia que por estos días ha vuelto a las primeras planas de los diarios, porque ha estado en la agenda pública del gobierno provincial y nacional un tema directamente vinculado a esta incongruencia.
La Pampa tiene otra incoherencia que por estos días ha vuelto a las primeras planas de los diarios, porque ha estado en la agenda pública del gobierno provincial y nacional un tema directamente vinculado a esta incongruencia.
Me estoy refiriendo a la actitud de la provincia de Mendoza que de antaño ha querido quedarse con parte del territorio, que hasta mediados del siglo XIX era la Gobernación de La Pampa Central.
Ya me he referido, en Las contradicciones de La Pampa del 5-8-2008, al lobby que las provincias históricas del norte hicieron en el Congreso Nacional al momento de sancionarse la ley 1532 que fijó pautas organizativas para todos los Territorios Nacionales. Justamente bajar el límite norte desde el paralelo 35 al 36, se hizo a pedido de los representantes de las provincias de San Luis y Mendoza, sobre todo de esta última que intentó quedarse en su territorio con la confluencia de dos ríos.
Pero como se demostrara años más tarde, cuando se realizaron las mensuras y las delimitaciones, resultó que la codiciada confluencia siguió estando kilómetros más abajo del paralelo 36 y por ende en territorio pampeano. Es la confluencia que se produce por la unión de los ríos Salado que viene de San Luis y del río Atuel que baja desde Mendoza.
Viejo puente sobre el Rio Salado en el acceso a Santa Isabel (La Pampa)
Mientras se produjo el funcionamiento normal de la cuenca Desaguadero- Salado, Chadileuvú, Curacó, la zona del noroeste pampeano donde tiene influencia el ecosistema del Atuel y el Salado, albergó cientos de miles de cabeza de ganado lanar, que daba ocupación a mucha gente en los campos que las criaban.
Pero a partir de fines de la década del 40, Mendoza comienza a poner en funcionamiento la represa del Complejo Hidroeléctrico “Los Nihuiles”, que produjo una modificación total del régimen del río Atuel. Obviamente esto perjudicó a las provincias de aguas abajo que vieron, como el caso de La Pampa, prácticamente disminuir a cero el caudal del río y otras ver salinizadas las aguas del Colorado.
Recién en 1973 y luego de muchos reclamos, la Nación a través de Agua y Energía reconoce que La Pampa tiene derecho a cobrar regalías por la hidroelectricidad que se produce por la utilización del agua del Río Atuel para generarla.
La Pampa continuó siempre reclamando además, que se cumpliera con disposiciones de organismos nacionales que establecían las sueltas anuales. Pero dado la mayor cantidad de hectáreas habilitadas bajo riego, Mendoza no cumplió con esta obligación y solo hizo sueltas cuando hubo grandes nevadas en la cordillera y los deshielos trajeron agua en abundancia, que sobrepasaba sus necesidades normales.
Es por eso y ante la constante negativa y desconocimiento de los derechos de La Pampa, por parte de Mendoza, que un gobierno pampeano decide recurrir a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esta se expidió diez años después de entablada la demanda. Al conocerse el fallo de la Corte en 1987, esta dejó establecido que el Atuel es un río interprovincial y no provincial como tenazmente había sostenido Mendoza en los últimos 40 años, con una muy curiosa tesis de que los ríos tienen una margen frontal.
Pero como no se estableció nada más que las provincias debían ponerse de acuerdo para los usos que excedieran la necesidad de agua para las hectáreas que ya estaban bajo riego en Mendoza, prácticamente el fallo no fue operativo.
El único río que le quedó entonces a La Pampa fue el Colorado que es el límite sur de nuestra provincia y que está en condominio con otras cuatro provincias: Mendoza, Neuquén, Río Negro y Buenos Aires.
Cauce reseco del Río Atuel, en pleno oeste de La Pampa. La falta constante de
Cauce reseco del Río Atuel, en pleno oeste de La Pampa. La falta constante deescurrimiento de las aguas produjo el avance del desierto.
Por eso resulta una incongruencia que justamente una provincia que prácticamente no tiene casi ríos, haya editado un álbum de dos volúmenes, que se denomina “El Cancionero de los Ríos”, editado por la Cámara de Diputados de La Pampa.
Ahora hace pocos días la presidenta de la Nación reunió a los gobernadores de La Pampa y Mendoza, en cuya provincia cuyana se firmó un acuerdo, que deberá ser aprobado por ambas Legislaturas para realizar obras de arte que podrán mejorar el cauce del río en territorio mendocino, que evite las filtraciones y las pérdidas para recuperar caudales. Esos nuevos caudales se repartirían por partes iguales entre Mendoza y La Pampa.
Por otro lado en su reciente visita de esta semana de la presidenta Cristina Fernández a Santa Rosa, nuestra capital, anunció junto al gobernador y los funcionarios que la acompañaban que la Nación financiará el segundo tramo del Acueducto desde el río Colorado que ya está funcionando hasta Santa Rosa, para que el agua potable de buena calidad pueda llegar hasta el norte provincial.
Pero ya hay reclamos de sectores productivos del sur mendocino que se han manifestado en contra del acuerdo firmado. Su disconformidad está basada en que el agua es muy escasa y por eso expresan su rechazo para que La Pampa reciba agua antes que se termine de hacer la obra de trasvasamiento de caudales desde el río Grande al Atuel.
En mi libro “Historias de Vida. De personas, pueblos, instituciones y regiones”, incluí un capítulo titulado “El Río Atuel y los Nihuiles”, donde hice mención a los perjuicios que Mendoza le infligió no sólo a La Pampa, sino a todo el país, por la conducta indolente de la Nación que dejó que aquí, en el mismo centro de la Argentina se produjese el más grave deterioro ambiental y desastre ecológico, sin reparación alguna.
Ahora a la luz de la reforma de la Constitución Nacional de 1994 y de la nueva ley ambiental nacional, se abre un camino que estamos intentando explorar entre distintas instituciones de la sociedad civil, para evitar que la contumaz conducta de Mendoza nos siga perjudicando y que el proceso de desertización continúe.
A la vera del Río Atuel a la altura de "Algarrobo del Aguila" década del 90.
Transcribo aquí algunos ejemplos de los versos, con que distintos compositores pampeanos, se han referido al asunto, a través de las últimas cuatro décadas.
“Cuando cortan el Atuel
Queda sin agua el Salado;
Llenos de arena los ojos
Va lagrimeando el pampeano”
Primera estrofa de la “zamba del río robado” de Manuel J. Castilla
“Entre las piedras resecas
Del curso de un río que estuvo y se fue
Vuelven las aguas oscuras
Que de vez en cuando nos manda el Atuel”.
Primera estrofa de la zamba “El regreso del Río” de Carlos Rodrigo.
“A la ronda, ronda que en el viento rueda,
Una calesita de suerte coplera.
A la ronda, ronda, la roba El Nihuil.
Chadi-Lleuvú llora porque la perdí”.
Primera estrofa de la zamba “Ronda de los Ríos” de Hilda O. Correa López de Carrizo
“Allá en la costa ¡el Atuel
No hay corderos pa!comer,
Me duele Señor de ver
La Pampa llorar tristeza,
Esas miles de cabeza
Que ante! Las supo tener.
“Pobre de aquel que se olvida
“Lo que jué este río Atuel
Nos crió ganado pa! Comer
Y al puestero le dio fama,
Ya no se ven las pilas! E lana
Que ante! Se supieron ver.”
Ya no se ven las ramadas,
Las comparsas de esquilar,
Ni el balido e las ovejas
Que ante” se supo escuchar.”
Tercera, cuarta y quinta estrofas del estilo “Recordando al Río Atuel” de Juan Bautista Cuello.
“A la huella del agua
Que nunca llega,
Por el Atuel arriba
La arena ciega.”
Primera estrofa de la parte 2 de la huella “Agua de Todos” de Edgar Morisoli.
Con tía Felipa Roldán en el puente de Puelches por donde pasa el río Chadilleuvú. Foto Oscar Roldán año 2007.
“Conozco a los menducos
Pata en el suelo,
Mano fina la viña,
Tonada al cielo.
“Y ellos no tienen culpa
De este atropello:
La culpa está más alta,
No es culpa de ellos.”
Primera y segunda estrofas de la parte 3 de la huella “Agua de Todos” de Edgar Morisoli.
“Ay, agüita del Salado!
Que cantarás allá lejos
No me hagan caso paisanos,
Ya la veremos volviendo.”
Segunda estrofa de la parte II de la milonga “Se va la tarde Morita” de Juan Carlos Bustriazo Ortíz.
“Huella del Río Salado,
Huella olvidada;
Huellita juguetona
Que el agua andaba”.
Primera estrofa de la huella “Lecho de ausencia” de Ana V. de Apa.
“La Pampa tenía un Río
Yo no sé si lo tendrá,
Lo habrá tapado la arena
Santa Isabel más allá.”
“La Pampa tenía Ríos
yo no se si los tendrá;
La cosa está conversada
Y yo la quiero cantar.”Primera y última estrofas de la milonga corralera de Julio Domínguez
Transcribo aquí algunos ejemplos de los versos, con que distintos compositores pampeanos, se han referido al asunto, a través de las últimas cuatro décadas.
“Cuando cortan el Atuel
Queda sin agua el Salado;
Llenos de arena los ojos
Va lagrimeando el pampeano”
Primera estrofa de la “zamba del río robado” de Manuel J. Castilla
“Entre las piedras resecas
Del curso de un río que estuvo y se fue
Vuelven las aguas oscuras
Que de vez en cuando nos manda el Atuel”.
Primera estrofa de la zamba “El regreso del Río” de Carlos Rodrigo.
“A la ronda, ronda que en el viento rueda,
Una calesita de suerte coplera.
A la ronda, ronda, la roba El Nihuil.
Chadi-Lleuvú llora porque la perdí”.
Primera estrofa de la zamba “Ronda de los Ríos” de Hilda O. Correa López de Carrizo
“Allá en la costa ¡el Atuel
No hay corderos pa!comer,
Me duele Señor de ver
La Pampa llorar tristeza,
Esas miles de cabeza
Que ante! Las supo tener.
“Pobre de aquel que se olvida
“Lo que jué este río Atuel
Nos crió ganado pa! Comer
Y al puestero le dio fama,
Ya no se ven las pilas! E lana
Que ante! Se supieron ver.”
Ya no se ven las ramadas,
Las comparsas de esquilar,
Ni el balido e las ovejas
Que ante” se supo escuchar.”
Tercera, cuarta y quinta estrofas del estilo “Recordando al Río Atuel” de Juan Bautista Cuello.
“A la huella del agua
Que nunca llega,
Por el Atuel arriba
La arena ciega.”
Primera estrofa de la parte 2 de la huella “Agua de Todos” de Edgar Morisoli.
Con tía Felipa Roldán en el puente de Puelches por donde pasa el río Chadilleuvú. Foto Oscar Roldán año 2007.
“Conozco a los menducos
Pata en el suelo,
Mano fina la viña,
Tonada al cielo.
“Y ellos no tienen culpa
De este atropello:
La culpa está más alta,
No es culpa de ellos.”
Primera y segunda estrofas de la parte 3 de la huella “Agua de Todos” de Edgar Morisoli.
“Ay, agüita del Salado!
Que cantarás allá lejos
No me hagan caso paisanos,
Ya la veremos volviendo.”
Segunda estrofa de la parte II de la milonga “Se va la tarde Morita” de Juan Carlos Bustriazo Ortíz.
“Huella del Río Salado,
Huella olvidada;
Huellita juguetona
Que el agua andaba”.
Primera estrofa de la huella “Lecho de ausencia” de Ana V. de Apa.
“La Pampa tenía un Río
Yo no sé si lo tendrá,
Lo habrá tapado la arena
Santa Isabel más allá.”
“La Pampa tenía Ríos
yo no se si los tendrá;
La cosa está conversada
Y yo la quiero cantar.”Primera y última estrofas de la milonga corralera de Julio Domínguez
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