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sábado, 29 de septiembre de 2012

PIONEROS DEL CAMPO PAMPEANO

Don Modesto Gómez, don Ramón Galíndez y don Máximo García, todos españoles, afincados primigeniamente en la zona de Benito Juarez, provincia de Buenos Aires, por distintas razones, tomaron la decisión de mudarse al Territorio Nacional de La Pampa Central con sus familias.

Es que habiendo finalizado las operaciones de la denominada "conquista del desierto", en el caso de don Máximo García Arevalo, casado con doña Fidela López Álvarez, (el año 1879 en Balcarce-Pcia. de Bs.As.) emparentada con los Lopez Osornio, el médico le había aconsejado, que la única forma de evitar sus dolencias era buscar un lugar con clima más seco que en el que estaban viviendo.

Los esposos García-López toman la decisión y proceden a adquirir una legua de campo en la nueva frontera, donde había comenzado la colonización, a cuya población bautizan con el mítico nombre de "La Porteña", probablemente como un llamador para que el ferrocarril llegase a esas tierras lo antes posible.

En enero de 1887 solicitó y se le extendió una Guia de Campaña en Benito Juarez con destino al Fortín Victorica, para trasladar 5.700 lanares, 100 yeguarizos y 100 vacunos, con los cuales terminó arribando semanas después a la zona de Trapales.

Al oeste tendrán entonces como vecino a don Ramón Galíndez, quien le impuso a su lote el nombre esperanzador de "El Porvenir". Siguiendo hacia el oeste estaba la laguna Trapal, el antiguo Fortín Trapal y un Almacén también designado con el plural "Los Trapales".



Cuando pasó por su campo el censista el año 1895 esto fue lo que anotó en sus libretas de registro de personas:
GARCIA, Máximo 50 años español, estanciero, huerfano.
GARCIA, Fidela López de 41 años, argentina nacida en Buenos Aires, tareas domésticas, 8 hijos, huerfana de padre
GARCIA, Valbino 15 años, argentino nacido en Buenos Aires, criador
GARCIA, Felisa 14 años, argentina nacida en Buenos Aires, tareas domésticas
GARCIA, Pascual 12 años, argentino nacido en Buenos Aires
GARCIA, María 11 años, argentina nacida en Buenos Aires
GARCIA, Fidela 8 años, argentina nacida en Pampa Central
GARCIA, Mariana 6 años, argentina nacida en Pampa Central

Al norte, el vecino será la familia de Modesto Gómez, quienes pensaron que el  nombre más apropiado para su propiedad era "El Descanso". Por el sur y ya cruzando el límite entre la Provincia de San Luis y el entonces Territorio Nacional de La Pampa estaba el campo "La Isabel" propiedad de Alberto Sidebottom un antiguo capitán del Ejército Inglés.
El 17 de marzo del año 1898 el comisario de Victorica informa a la superioridad que don Máximo García ha sido herido de bala en una discusión por el tema de las tranqueras, por Alberto Sidebottom, propietario del campo "La Isabel".

El ferrocarril del Oeste llegó a Victorica y Telén recién el mes de mayo del año 1908, lo que despertó renovadas esperanzas en los pobladores de la amplia zona del noroeste pampeano y sur de San Luis, de mejorar sus condiciones de vida, dado que venían solicitando el mismo desde el año 1885.

Pero nadie imaginaba que este gran adelanto tecnológico de la época generaría algunos problemas derivados de la incentivación de los alambrados por parte de los propietarios quienes ahora tenían un motivo más para mejorar sus instalaciones y disponerse a producir más, carnes, lanas, cereales y los denominados frutos del país como cueros y cerdas.

En enero de 1909 Vicente Escudero oficial interviniente expone por escrito al Comisario Departamental de Victorica don Emeterio de la Llave, lo siguiente: "que el camino de referencia ha sido desviado en una extensión aproximada de tres cuartos de leguas y suplantado en casi la mitad por una calle de doce metros de ancho, que tiene algunos zanjones y mucho tronquerío, ... ha existido monte y para abrir camino ha sido menester voltearlo, además se observa en el alambrado que linda con el puesto "La Sangre" un alambre de púa que creo podrá causar perjuicio a las haciendas que posiblemente crucen por allí por tratarse de un camino general que da acceso a Estación Victorica, que es punto de embarque; el camino de referencia conduce a los puntos indicados y yo personalmente en los muchos años que llebo en estos parajes lo he tenido por general, la calle que hoy se deja dificulta mucho el cruce por aquel paraje porque obliga a trasponer fuertes pendientes muy dificultosas para tiempo normal casi inaccesible en tiempo de lluvias, es decir con carros cargados."



Hay que tener presente que a fines del año 1899 se había producido en Victorica el enfrentamiento entre los opositores al entonces Intendente de esa localidad el francés don Alfonso Capdeville, quien había sido antes el Administrador General de la firma "La Ganadera Nacional" a quienes habían pertenecido estas tierras. Tierras que estaban en disputa precisamente porque los militares fundaron el pueblo en 1882 en tierra que se creía fiscal, pero que según se constató posteriormente esta había sido enajenada por el Estado Nacional para financiar la "Campaña al Desierto".

Por otra parte los Agrimensores que actuaron inmediatamente después de desalojado el indio de estas tierras comenzaron su tarea de medir pero como unos comenzaron su tarea desde el meridiano Vº y otros desde el meridiano que limita con la provincia de Mendoza, se produjo un problema mayúsculo que se sumó al de la "faja negra"

El año 1898 don Máximo realiza el experimento de sembrar semilla de alfalfa al voleo en el paraje denominado "El Manantial", cercano a Carro Quemado, la semilla la tapa utilizando caballos y dado el éxito obtenido, después iniciarán también en sus predios Hugo Von Bernard en Poitahue y Armando Lernoud en La Morocha.

No sabemos con exactitud en que momento la familia García-López decide vender el lote del sur de San Luis y adquirir en la zona de "Carro Quemado", lo cierto es que el año 1903 el diario La Capital informa de una carrera que han concertado don Armando Lernoud que saldría con su cosechadora adquirida en Toay rumbo a su campo "La Morocha" y don Máximo que acababa de recibir la suya adquirida en Buenos Aires y saldría desde estación Lagos de Santa Rosa rumbo hacia el mismo lugar.

 Mientras todo esto sucedía en el terreno de la producción y los quehaceres de la familia, también se producían acontecimientos que eran celebrados con alegría porque significaba su crecimiento.
Uno de esos acontecimientos es el casamiento del hijo mayor Balvino García, quien contrae matrimonio con la señorita Trinidad Martínez de veinticinco años, domiciliada en la estancia "La Trinidad", hija de Amaro Martínez (fallecido) y Honoria López.

 Según consignó el cura párroco y vicario de Victorica en el acta Nº 144 del libro de Matrimonios de fecha 28 de julio del año 1906, los testigos fueron Félix Martinez de 33 años, soltero y Fidela García también soltera de diecisiete años.

En tanto que Balvino García, según consigna en el acta citada el presbítero Juan Roggerone de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, estaba domiciliado en la estancia "La Porteña".

La fotografía de rigor que se guarda en el Álbum Familiar fue tomado en esa estancia por el fotógrafo alemán don Bernardo Graff y como se observa en ella aparecen al centro los recién casados. A la izquierda de Balvino en tercer lugar está su padre don Máximo, en tanto que a la derecha de la novia, en tercer lugar contando desde la izquierda las personas mayores, está doña Fidela López.

Aparentemente este campo "La Porteña", no es el que poblaron don Máximo y Fidela al sur de San Luis, sino el que está al sur del Departamento Loventué y que hoy queda a la vera de la ruta pavimentada de la cría que también recibió el nombre de "La Porteña" y donde supieron ser socios durante muchos años los hermanos Miguel y Pascual García, hijos de Vicente Pascual García, el segundo hijo varón del matrimonio García-López.

sábado, 1 de mayo de 2010

LA TIERRA FRIA

PRIMER CENTENARIO DE ALPACHIRI.
Hoy 1º de Mayo se celebra en Argentina, el día del Trabajador, el día de la Constitución Nacional y en el ámbito provincial la fundación de un pueblo de La Pampa, bautizado por obreros santiagueños como Alpachiri.

El significado del topónimo que es de origen quechua, es traducido como "tierra", "suelo", o "piso" el vocablo alpa y "frio" la terminación "chiri". Algunos investigadores pampeanos sostienen que esta voz se encuentra en las provincias norteñas de Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero entre otras.

Aunque como en casi todos los casos, antes de la fecha que se toma como fundación oficial, el sitio ya estaba poblado de algún tiempo antes. No me refiero solo a los pueblos originarios sino además a los primeros colonos que ingresaron desde la provincia de Buenos Aires contigua. El año del primer Centenario de Argentina, ya consagrada "el granero del mundo" hizo que el optimismo reinante los inversores se dispusieran a seguir tendiendo rieles y fundando pueblos en el entonces Territorio Nacional de La Pampa Central.


Sector del mapa de la provincia de La Pampa. Alpachiri es el último pueblo del departamento Guatraché, yendo desde el sur hacia el norte.

La fundación la produce la Compañía colonizadora denominada en inglés “Guatraché Land Company”, que tenía sus oficinas centrales en Inglaterra, que el año 1908 ya había sentado las bases del pueblo Guatraché, en el Departamento homónimo.


Según ha quedado registrado para la posteridad, el topónimo Alpachiri habría sido mencionado por los obreros santiagueños que vinieron construyendo las vías y que levantaron la estación del Ferrocarril y que hicieron sentir sus protestas a la patronal de entonces, por el excesivo frío que hacía en aquellos crudos inviernos que debieron soportar, comparados con su tierra natal seguramente.


Antes que se le impusiera el nombre definitivo a la Estación y luego al pueblo, el lugar era conocido como “Kilómetro 249”, que era la distancia que existía entre el puerto de Bahía Blanca en el sur de la provincia de Buenos Aires y la nueva población. Sus tierras se encontrarían aproximadamente entre 150 y 160 metros sobre el nivel del mar.



La compañía colonizadora, íntimamente vinculada a la compañía ferroviaria del Ferrocarril del Sud, destinó las tierras inmediatamente a la agricultura y la alfalfa, el maíz y el trigo se convirtieron en los principales cereales a cultivar por su gran demanda nacional e internacional.
Pero el ciclo climático adverso hizo sentir su primer zarpazo a tanto esfuerzo pionero de los arrendatarios, dado que el año 1914 quedaría asentado como “el año negro” para Alpachiri y su zona de influencia.

En primer plano la batería de grandes silos que permitía almacenar las buenas cosechas de granos de una amplia zona.

La zona y por supuesto Alpachiri fue poblada por inmigrantes de distinta procedencia étnica, una de las cuales fue la de los Alemanes del Volga, quienes han dejado su impronta fuertemente arraigada en aquellas primigenias “Colonias”, algunas de las cuales tuvieron gran auge. Pero también los españoles y los italianos no sólo se arremangaron a trabajar de sol a sol, sino que se dieron tiempo para fundar sus Asociaciones.


Alpachiri se erigió en el predio que había pertenecido a la firma “Anasagasti y Girondo”. Próximas al pueblo estuvieron las Colonias “Santa Ana”,Campo Urdániz”, Colonia “La loma” y “Colonia Anasagasti”, en casi todas ellas hubo escuelitas rurales funcionando, cuando la familia numerosa vivía en los campos y chacras mayoritariamente.


La primera Escuela autorizada por el Consejo Nacional de Educación de entonces lleva el Nº 63 y se instaló el año 1912, comenzando a funcionar en un galpón que estaba desocupado.

En 1916 año del Centenario de la Independencia Argentina, se instalaba en Alpachiri la firma Del Campo Hermanos, quienes pusieron en funcionamiento la primera usina para brindar el servicio de alumbrado público.



El año 1920 la comunidad dio el paso fundamental de crear una entidad que albergaría los deseos de compartir distintas actividades deportivas, así se originó el Club Deportivo Alpachiri, el primero, dado que treinta años después se fundó, dada la gran cantidad de jóvenes que aún vivían en la zona el Club Juventud Unida.


Recién el año 1923, la comunidad logrará tener la posibilidad de elegir a sus propios representantes para integrar el Concejo Municipal.

Personal de la estación del Ferrocarril junto a algunos antiguos vecinos, posan el año 1926

Cuando llegó la década del treinta, la de los “años malos”, por la sequía casi permanente, los vientos que volaron los campos, la langosta, y las cenizas del año 1932, una gran parte de los colonos, desmoralizados por los sucesivos fracasos, se lanzaron a la aventura de cambiar de residencia. Unas cuantas familias de Alpachiri y la zona, sobre todo de los Alemanes del Volga levantaron sus pertenencias y se fueron con sus familias a fundar una nueva colonia en el Territorio Nacional del Chaco.


En aquella provincia, la Colonia Castelli, se creó con muchos de estos desterrados pampeanos, donde aún viven sus descendientes y sus hijos y nietos asisten a la escuela que lleva por nombre La Pampa.



Cuando llegó la década del cuarenta el ciclo hídrico cambió, se recuperaron los campos y nuevamente se puso en producción. A partir de los créditos que otorgaron los Bancos públicos, sobre todo el de la Nación Argentina, del año 1946 en adelante muchos ex arrendatarios pudieron hacerse propietarios.


En el año 1949 y con el impulso que el Banco de la Nación daba a las formas asociativas , se crea en Alpachiri la Cooperativa Agropecuaria y cuatro años después se pondrá en marcha la Cooperativa Agrícola Ganadera de larga y fecunda trayectorias ambas.

La nevada del año 2009 dejó tomar esta linda vista de la plaza de Alpachiri, en la provincia de La Pampa

El año 1942 el Censo de Población Territorial anotó para Alpachiri la cantidad de 2.829 habitantes, de los cuales 1.696 pobladores vivían en el sector rural y los 1.133 restantes en la zona urbanizada. Para el último Censo Nacional de Población con cifras disponibles el del año 2001 Alpachiri contaba con 2.138 habitantes.

jueves, 25 de junio de 2009

DEPORTE DE REYES

LA CAZA EN LA PAMPA
Nuestros aborígenes fueron cazadores recolectores de la fauna y la flora autóctona, mediante la cual se alimentaban, se curaban y hasta utilizaban en sus creencias religiosas.

Después de la denominada “Conquista del Desierto”, y la etapa posterior de la colonización y poblamiento, la caza indiscriminada de algunas especies hizo que éstas fueran mermando, no se pudiesen reproducir y algunas prácticamente han desaparecido como el “Venado de las Pampas”.

En la Feria Internacional de Francia realizada en París hace 120 años, como parte de los festejos de los Cien años de la Revolución Francesa, el Territorio Nacional de La Pampa participó con varios productos.

Alfonso Capdeville el pionero francés que hacía varios años había ingresado al Territorio Nacional de La Pampa central que había asentado sus reales en la Estancia Epupel, es el comisionista y hombre de negocios que se encarga de fletar los productos e inscribirlos para que estén presentes en el Pabellón que la Argentina montó.

Entre ellos van cueros de pumas, de zorro gris y de liebres. También se expusieron plumas de avestrúz, piel de nutria, de ganaco, gato salvaje. Además una piel de tigre y una de león. Asimismo otros expositores enviaron plumas de flamenco, caparazón de piche, piel de hurón, de zorrino y de vizcacha.
Los cazadores con sus armas, junto a los ciervos muertos y rodeados de ayudantes de a caballo en la Estancia de Pedro Olegario Luro.

Ya sabemos que este suelo en el cual vivimos, fue durante largas décadas Territorio Nacional. La mayoría de los terratenientes de aquella época se oponían a la provincialización y lograron frenarla durante más de cuatro décadas, con distintos argumentos.

Desde el momento que llega la primera línea ferroviaria al Territorio, 1897 a Toay, se facilitan los desplazamientos desde la Capital Federal hacia las estancias en formación en estas tierras, cuyos propietarios buscaban atraer a inversionistas y capitalistas para sus proyectos.

Una de las formas era invitarlos a cacerías y pasar algunos días de descanso, degustando de las comidas y gozando del paisaje, que con el bosque de caldén aún intacto, debió ser maravilloso, como se puede apreciar en algunas fotografías que aún se conservan.

Como se lee en el epigrafe de la foto (del libro "El Parque Luro" de E.O Amieva), son todos apellidos de la alta burquesía nacional de la Argentina opulenta de la década del Centenario.

En 1903 don Ataliva Roca, hermano del entonces presidente, General Julio Argentino Roca, propietario de las tierras de la zona de “Potrillo Oscuro”, cede a su yerno don Pedro Olegario Luro unas 3.000 hectáreas, en las que va a instalar su estancia “San Huberto”.

La historia dice que el Duque de Montpensier, marino español pero de origen francés decidió venir de cacería a la Argentina y le escribió a su amigo Luro, quien lo recibió y se ocupó que los visitantes pudiesen obtener algunos trofeos.

En ese momento estaba de visita en “San Huberto” el periodista enviado por el diario La Nación, Jaime Wenceslao Molins, quien relata, las vicisitudes de la cacería, probablemente con alguna exageración: “guanacos y avestruces cayeron a centenares bajo el proyectil certero de los cazadores.” Incluso hasta describe la cacería de un puma, con algunas líneas propias de un guión cinematográfico.

El segundo dueño de la Estancia "San Huberto" don Antonio Maura en la Glorieta para el tiro "al pichón", junto a invitados.

La actividad cinegética con fines turísticos y comerciales tiene una centuria y algunos años, si se toma aquel de 1903 como punto de partida del “primer coto de caza específicamente organizado como tal en el país, realmente adecuado al deporte cinegético, enriquecido con especies de caza mayor y menor.” Dice Evar O. Amieva en su libro “El Parque Luro”.

Y agrega este otro párrafo: “El Dr. Luro y su familia vivían los veranos en Mar del Plata y al terminarse la temporada balnearia, pasaban el otoño en San Huberto, hasta que las tareas parlamentarias y sus varias empresas lo reclamaban desde Buenos Aires.”

El año 1906 Luro se relaciona con el italiano Ernesto Mutti, afincado en campos de la zona de Nueve de Julio, para contratarlo por dos cuestiones. La primera resolver el problema del agua y la segunda llevar adelante el Coto de Caza.

Mutti había sido cazador de zorros y lobos para el marqués de Malaspina en Italia.
Luro importa los primeros ciervos de los Cárpatos, el “Cervus Elaphus”, conocido vulgarmente como colorado, de gran porte y que en La Pampa al aclimatarse, tomaría mayor tamaño. El plantel inicial está formado por tres machos y siete hembras.

Miembros de la Primera Comisión Directiva del Club de Caza "Mapú Vey Puudú" de Santa Rosa (La Pampa) Argentina, electa en abril de 1963.

Recién en 1963 se organizará el Club de Caza Mapu Vey Puudu en Santa Rosa, con la intención de colaborar con el gobierno provincial en la regulación y la promoción con fines turísticos de la caza mayor y menor.

La reunión fundacional se realizó justamente en la entonces Dirección Provincial de Turismo. Llevada a cabo la Asamblea un 25 de abril del año 1963, se aprobaron los Estatutos y se designó la primera Comisión Directiva que estuvo integrada por:

Algunos de los miembros de la actual Comisión cortando la torta en la cena conmemoración de las cuatro décadas y media de la fundación de la Entidad.

Vicente Rovito, presidente; René Martínez, vicepresidente;
Jesús López de Abechuco, secretario; Manuel Oscar Morales, prosecretario;
César A. Tamborini, tesorero; Roberto Ciaffoni, protesorero;

La Comisión de Evaluación y Medición posa frente al Trofeo de ciervo colorado, cazado en La Provincia de La Pampa y que se convirtiera en Record Nacional el año 2008.


Vocales Titulares: Santiago M. Álvarez, Emilio Colombato, Ulises, Colla, Ángel Bottini, Roberto Zabucasech, Roberto Macedo.

La Entidad ha crecido y se ha desarrollado en estas más de cuatro décadas y media, en el predio que tiene sobre la Avenida Perón en la jurisdicción de Toay, en la zona de los antiguos médanos de aquella localidad.

Los cazadores de Jabalies junto a sus presas, cuyos trofeos fueron premiados en el Torneo organizado por el Club de Caza el año 2002.

Muchos son los cazadores, pero sin duda que hay algunos nombres que le han aportado dedicación, esfuerzo y emoción a este deporte de “Reyes”. Los Nores Martínez, cordobeses que desarrollaron la raza “Dogo Argentino”, un perro especial para la cacería.

Los López Abechuco, grandes cazadores. Los Ciaffoni, dedicados a la venta de armas y todos los implementos para la cacería, junto a la taxidermia.

Recuerdo que cuando llegué a Santa Rosa, creo que el único negocio de venta de armas era el de los Ciaffoni que estaba situado en la cuadra del Teatro Español.

El Dr. Muñóz, junto a familiares y amistades. Celebrando la obtención del "Ciervo de Oro" y la "Copa Chalenger 2007".

Los Cotos de caza privado han venido creciendo las últimas décadas. Los hay de distinta categoría. Son fiscalizados por la Dirección de Fauna y deben respetar las reglamentaciones vigentes.

Sin duda esta actividad debe ser una de las más antiguas e importantes del Turismo en La Pampa que atrae a personas de distintas partes del mundo, habidas de poder llevarse algún trofeo, algunos de los cuales han llegado a ser record nacional.
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