jueves, 10 de noviembre de 2016

MARIA DE LOS ANGELES ENAMORADA DEL FOLKLORE ARGENTINO

Hoy, 10 de noviembre, se celebra en nuestro país, el Día de la Tradición en la República Argentina. Esa fecha es la del nacimiento de don José Hernández, (1834-1886) quien escribiera el Poema Nacional titulado Martín Fierro la vida de un gaucho y su segunda parte titulado: La Vuelta de Martín Fierro, donde su personaje el viejo Vizcacha, representa la moral cínica, a contrapelo del idealismo del padre Fierro que da consejos a sus hijos.

En 1949, el presidente de la Nación, Juan Domingo Perón, dictó el Decreto 3371/1949 de Protección de la Música Nacional, disponiendo que las confiterías y lugares públicos debían ejecutar un 50% al menos de música nativa, norma consolidada en 1953 con la Ley N.º 14.226, más conocida como Ley del Número Vivo, que ordenaba incluir artistas en vivo en las funciones cinematográficas. Las medidas promovieron una explosión de artistas y grupos folklóricos.


Pero esta introducción es para referirme a nuestra querida y siempre bien recordada señora María de los Ángeles Piorno de Martín. Amante del Folklore Nacional y Regional Pampeano, autodidacta, estudiosa de instrumentos musicales y de las danzas criollas.
 
Vivió con su familia en la casa del antiguo puesto "La Morocha", del campo de la familia Lernoud, a la entrada de Victorica sobre la actual ruta provincial Nº 10. Allí la recuerda su hijo Daniel, esperando ansiosa que llegaran de la escuela, trayendo la correspondencia de la casilla del correo, donde le llegaban las lecciones de la academia de Buenos Aires, en la que se inscribió para estudiar guitarra.
 


En la décadas de los años 1930 y 1940 fue el mayor esplendor de algunas voces de mujeres que cantaban tango y folklore. Entre ellas mencionaré a Nelly Omar, Rosita Quiroga y otras, que fueron sus preferidas.
Cuando el año 1949 llegó a Victorica el General Juan Pistarini, un grupo preparó el pericón nacional y otras danzas para agasajarlo. Doña Ángeles con su guitarra acompañó a nuestro tío don Modestino Pérez recordado ejecutante del bandoneón. Su hija mayor Angelina, fue una de las parejas de baile.
 
En los finales de la década de 1950 creó su recordado Conjunto "Pampa y Cielo", en el que cuatro parejas de baile ensayaban en su casa, antes de las presentaciones. Le gustaba tocar la guitarra y cantar con su amiga Choly Suarez, quien había integrado el Conjunto "Cochicó" con el pianista pampeano Enrique Fernández Mendía.
 
El año 1961 se lleva a cabo el Primer Festival de Folklore en Cosquín, provincia de Córdoba y allí va como integrante de la embajada pampeana, su hijo Daniel, a recitar poemas, cuyo repertorio ha sido seleccionado con ayuda de su madre. 

Cuando el entonces intendente municipal,el Ingeniero Raúl Kenny, la invita, junto a su esposo, don Orlando Martín a integrar la Comisión de lo que sería la Fiesta de la Ganadería del Oeste Pampeano, ellos serán de los fundadores. Pero doña María de los Ángeles, por el conocimiento de los artistas nacionales que tenía, fue la asesora en materia de cultura y precisamente de la integración del elenco de la noche del folklore.

Después creó una escuela a la que bautizó "La Siete de Abril" en la que enseñó instrumentos musicales, baile y canciones folklóricas. Estaba vinculada con la profesora de danzas Margarita Rodríguez de General Pico, quien dirigía la Escuela que había bautizado con el nombre de Juan de los Santos Amores, con quien había aprendido. Nuestra hija Jimena, fue una de sus alumnas, junto a sus nietas y nietos que hoy son continuadoras de su legado.
 
La zamba “La 7 de abril” es un emblema que con su nombre marca también este día tan particular. Si bien no se conoce con exactitud su autor ni el motivo del nombre, santiagueño y tucumanos se disputan la pertenencia. Otras voces nos dicen, que este día se debe a la fundación de la Ciudad de Catamarca el 7 de abril de 1695.


Durante toda su vida compró revistas relacionadas con el folklore, luego discos, después cuando la tecnología fue avanzando, cassettes y posteriormente los discos compactos. En la sala de su casa tenía, además de su guitarra y bombo, un piano. A mediados de la década de 1970 se le ocurrió que su hijo Daniel y quien esto escribe debíamos hacer el esfuerzo de aprender a tocar guitarra, aprovechando el profesor que viajaba desde Santa Rosa a Victorica.

Su amor por el folklore, la llevaron permanentemente a munirse de todos los medios tecnológicos que le pudiesen permitir escuchar la música folklórica. Primero los discos de pasta y la vitrola, después la radio, en la década de 1950 cuando se instalaron en Victorica, el cine, luego en la década de 1970 la televisión.
 
Pero también le encantaba bailar folklore y sobre todo la zamba, la solía acompañar su hijo Daniel.
Algunos deben recordar que el año 1973 se dio el gusto de bailar una zamba con uno de los hermanos Ábalos en el salón del Club Cochicó, en ocasión de la noche del folklore en la Fiesta de la Ganadería.
 
Nosotros la propusimos y ella recibió el "Premio Testimonio" de la provincia de La Pampa por su aporte al folklore y la cultura pampeana. La Municipalidad de Victorica, le otorgó la distinción como una de las mujeres destacadas en esa comunidad.

El ex integrante del conjunto folklórico de General Pico,  Francisco Tello ha recordado que gracias a ella, con la que una de esas noches de serenata en Victorica, lo escuchó cantar y se le acercó para decirle que tenía buena voz. Después de ensayar varias semanas y aprendiendo de las indicaciones de ella se fue de su pueblo natal con esos conocimientos musicales. Allí ingresó al conjunto folklórico de más larga trayectoria que ha tenido esa ciudad y que se denominó "Los Labradores Pampeanos", convirtiéndose en la primera voz y ejecutando la armónica y el bombo.
 
!Que el Señor guarde su alma en paz,
a esta enamorada de nuestras raíces folklóricas, porque su espíritu inquieto siempre andará danzando entre nosotros!

lunes, 31 de octubre de 2016

EL R.P.Salesiano Ángel BUODO

"Había nacido en Barco (Udine, Italia), donde cursó sus estudios, y se graduó de perito agrónomo en 1897. Poco tiempo después, llevado por su vocación sacerdotal, ingresó en la Congregación Salesiana de Turín, para vestir los hábitos de Don Bosco. Su gran anhelo fue ser misionero, y empujado por ese indeclinable afán llegó a la Argentina, en 1898.

Durante los primeros años de su estada en nuestro país, ejerció la docencia en San Nicolás y en Uribelarrea; pero tiempo después se consagró en forma total a recorrer La Pampa en todas sus direcciones.

En un pequeño sulqui tirado por tres mulas trajinaba leguas y más leguas, siempre cordial y animoso, para que a nadie le faltara el auxilio espiritual, el abrigo, el alimento o la medicina, e incluso el juguete y la golosina, de los que siempre iba provisto para sus pobres.

Gustaba, asimismo, basándose en los sólidos conocimientos agronómicos que poseía, de asesorar a los colonos en el trabajo y manejo de las tierras; particularmente, en lo que se refería al cultivo de la vid y a la horticultura. Su dinamismo constructivo, a prueba de desalientos, lo impulsó a levantar por doquiera iglesias y capillas, que ponen en evidencia una capacidad técnica sobresaliente, pues algunas de esas construcciones -alrededor de veinticuatro- constituyen verdaderas joyas arquitectónicas.  Esta singular faceta de su carácter determinó que el prestigioso historiador presbítero Raúl A. Entraigas lo llamara el Hornero de Dios, en su biografía homónima."

El Diputado Aroldo Tueros al tomar la palabra en la Cámara de Diputados el año 1964 para tratar el proyecto de ley que disponía la erección de un monumento a su memoria expresó: "Para conocer y tener una idea exacta de los innumerables sacrificios que realizaba para llevar a cabo su apostolado, es necesario que nos detengamos un momento a recopilar una sola de sus giras."

Y a continuación señala: "El 4 de octubre de 1921 sale de General Acha y llega a Bernasconi, y al anochecer está en La Escondida. En todos los lugares que visitaba, hacía bautizos, casamientos, confirmaciones, etcétera. Al día siguiente fue a La Magdalena de Zuberbühler, y el 11, en La Sara, de Juan Dithurbide. De aquí partió a La Asturiana. El 12 de octubre llega al lote 10. Deja este paraje, para dirigirse a Los Principios. El 15 está en Sierra Chata, y de allí siguió viaje a La Asturiana. Luego se dirige a La Blanqueada. Aquí anota: Los indios me regalaron plumas y huevos de avestruz".

El 19 se encuentra en La Reforma Vieja. Al otro día, en La Reforma Nueva. En este lugar, ayudado por vecinos de la zona, cruza el Salado, dirigiéndose a Euskadi. En este lugar lo sorprende una tormenta, y me voy a permitir leer la descripción que el mismo padre Buodo hace de ella: Nos sorprendió una tormenta fenomenal. Los caminos estaban hechos una laguna. Las mulas, flacas, debilitadas por el baño del Salado y por la lluvia, no quisieron caminar. Mi pie también estaba liquidado. No tuve más remedio que exigir a las mulas; pero al cabo no pudieron más. Entonces, con el farol acompañé a las mulas por el campo, para llegar a la casa del establecimiento. Pero me perdí, y después de mucho andar entre agua y matorrales vi en la oscuridad una lucesita..."

"De aquí pasó a La Florida y volvió. Va luego a La María Elena, y después, a Los Angelitos. El 31 de octubre se dirige a Santa Isabel. El 2 de Noviembre está en San Andrés. Llega el 4 a San Julián. De allí salió para Garibay. Se dirige a La Emilia. El 7 sale para La Japonesa y hacia Coli Leufú."

"Escribe el Padre Buodo: Fui recibido con desconfianza; pero a poco andar se entregaron todos. De allí se dirigió el Misionero a lo que él llama el pobrerío de la Colonia Coli Leufú... Y dice: No se puede formar una idea de la miseria de estos vecinos, cubiertos de andrajos y sucios. Los pequeños desnudos... Esta Colonia estaba dentro de un islote, en las aguas del río Colorado".

"Llegar a ella era una verdadera odisea, por lo que muy pocas personas se atrevían a cruzarlas. Sin embargo, el padre Buodo, cada vez que hacía su Misión, se atrevía a cruzarlas a nado, o las cruzaba en una balsa. Luego llega a La Lucha. Dos días después, sale para San Gaspar. Encuentra de nuevo el río Salado, y sigue por su costa. Es el 14 de noviembre. Va a Los Molles. De allí se ve el cerro Choique Mahuida. Viaja luego a Bajo Verde. Después de visitar y misionar La Protegida, el 18 de noviembre, pudiendo pasar el Salado a pie enjuto, llega a La Amarga. Luego, a San Roberto, encaminándose a Puelches.

"Llegó a La María Luisa. Va a San Carlos. El 26, a San Joaquín. De ahí, a El Siete, de Ardohain. Luego hacia El Puntudo. El 28 y el 29 los pasa en San Juan. Parte hacia San Jorge. A cuatro leguas está San Ignacio. Otras cuatro leguas, y arriba a El Recreo. Luego va a San Laureano. De ahí viaja a Pichi Mahuida, para tomar el tren hacia Bahía Blanca, con objeto de hacerse curar, puesto que había sufrido un accidente al disparársele una mula del charré. En total 3.900 kilómetros. Hoy día, realmente, es una odisea hacer eso."

"El gran Misionero pampeano falleció el 11 de mayo de 1947, en el Colegio Pio IX, casa madre de la Congregación Salesiana en la Argentina."

Por ley provincial Nº 250 del año 1961 sancionada el 19 de octubre de ese año se había aprobado la erección de su monumento en las sierras de Lihuel Calel, la que modificada posteriormente el año 1964, disponiéndose finalmente que el mismo fuese enplazado en la intersección de las rutas nacionales Nº 35 y Nº 152, en donde se encuentra efectivamente. Las piedras de su basamento fueron traídas desde las Sierras de Lihué Calel. Sus restos mortales descansan en la Iglesia La Inmaculada de la ciudad de General Acha, provincia de La Pampa, en Argentina.

FUENTE CONSULTADA
Valla, S.D.B. José Celso "Homenaje de La Pampa a la memoria del Rdo. Padre Ángel Buodo", Buenos Aires 14 de agosto de 1970

lunes, 24 de octubre de 2016

LA JUSTICIA Y LA POLICIA TERRITORIANA


Victorica, el pueblo actual, procede del Fortín Resina, de la denominada "conquista del desierto", al que las autoridades que comandaban las tropas militares, un 25 de mayo del año 1882, lo rebautizaron con el nombre del ministro de la Guerra, de aquellos años. A partir de allí fue Fortín Benjamín Victorica, pero que los usos y costumbres de los años,  redujeron simplemente al topónimo Fortín Victorica.

El primer pueblo cristiano de la frontera, recientemente desalojada de las tribus ranquelinas que lo habitaban, comenzó a trajinar sus primeros años, en medio de los duros días de trabajo de sol a sol, mezclados con las pocas diversiones, sobre todo para los más pobres. Eran épocas de cuatreros, de trifulcas en los boliches y de mucha violencia, no solo en el pueblo sino en toda la zona rural.

En 1889 en un campo de los alrededores de Victorica, un peón jornalero de 28 años, cuyo nombre era Zenón, raptó a una jovencita de la que estaba "prendado", bautizada Gertrudis, que era nada menos que la hija de su patrón, habrase visto tamaña osadía. Según él, lo hizo en connivencia con la misma joven, que lo ayudó a burlar, durante la noche, el estricto control del padre castrador. El Zenón alegó ante la Policía que, "siendo el... un hombre muy pobre no le iba a consentir que se casase con ella".

El padre confirmó esa presunción del enamorado cuando declaró que, "nunca tuvo la intención de consentir ese casamiento por la desigualdad de condiciones de las personas comprometidas". Es decir en su visión de propietario, el hombre que no tenía ni una oveja ni pata de vaca o caballada a su nombre y con su marca, no era digno de pensar en tener mujer propia.

El ganadero parece que intentó hacerlos regresar, simulando darles el consentimiento por escrito, porque al momento de la detención, diez días después de la fuga, el Oficial le retiró la carta. Parece que el propietario mismo fue quien facilitó un gendarme al Comisario y hasta habría dirigido el mismo la pesquisa para apresar al Zenón. La joven fue inmediatamente restituída a su padre porque era "un vecino de reconocida honorabilidad y propietario en este Departamento", escribió el sumariante.
 El peón fue tras las rejas y el Comisario no solo lo rigorió, sino que hasta lo habría insultado, llegando posiblemente hasta las injurias. El Comisario demoró la comunicación del asunto al Juez Letrado, violando el procedimiento y el cumplimiento de la ley. Fue por eso que el Juez envió un oficio en estos términos: " exigir al Comisario de Policía del 7º Departamento informe inmediatamente los motivos que han autorizado la pena de trabajos forzados impuesta al procesado Zenón M., al que ha retenido con ese objeto y con la violación de las prescripciones legales por el término de un mes aproximadamente."

El pobre Zenón no sólo que perdió su empleo, lo pusieron en una celda con escasez de comida, le hicieron sentir el rigor policíaco y además lo utilizaron en trabajos forzados, que el Comisario acordó probablemente con las autoridades municipales, porque era lo usual que la comuna diera la comida a cambio de trabajo. En ésa época precisamente la Comisaría estaba en la misma cuadra de la Municipalidad y compartían los espacios de los patios.

El Juez Letrado, reclamó además al Jefe de la Comisaría victoriquense que enviara inmediatamente a la menor para que el Juzgado a su cargo pudiera practicar los interrogatorios. Pero el Comisario no lo hizo, remitiendo en cambio nota en estos términos: "La detención... se prolongó más de lo necesario por motivo que tuve el honor de consultar particularmente con el Señor Gobernador Interino lo que debiera hacer; por ser un asunto bastante delicado y por ser el primero en su género de que tenía conocimiento y por doble motivo de estar instruyendo los sumarios a los presos... En lo que se relaciona al trabajo hecho por M. es bastante insignificante, se concreta a la limpieza de esta Comisaría."

Ni el Zenón ni la Gertrudis jamás fueron interrogados por el Juez de la causa. La demora en todo el proceso permitió al patrón casar a la joven hija con un propietario vecino de su predio. "En noviembre del año 1891, el Secretario del Juzgado informó al Juez que el expediente se hallaba paralizado." Esto hace vislumbrar que habían transcurrido alrededor de dos años y Zenón, el preso por amor, seguía detenido en la comisaría de Victorica a disposición del Comisario, que quiso quedar bien con el Intendente y el Gobernador, antes que cumplir la ley.

FUENTE CONSULTADA
DIEZ, M.A., Vicens, D., Calderon, S., Mandujano, S.J., Ferrari, J.L. "Trillar era una fiesta" Tomo II pag.39. UNLP, Fac.Cs. Humanas, Instituto de Historia Regional, Santa Rosa, agosto de 1995

domingo, 23 de octubre de 2016

ASOCIACIÓN DE BENEFICENCIA "MARÍA DE LAS MERCEDES"


El fuerte Resina se levantó luego de la batida final de las tropas del Ejército Nacional, comandadas por el Coronel Eduardo Racedo, formando parte de la tercera columna de la mal denominada "conquista del desierto", que arrasó contra las tolderías de los ranqueles.

Los regimentos de Infantería y Caballería que bajaron desde Rio Cuarto (Córdoba) y la Villa de las Mercedes (San Luis), trajeron con ellos a las familias del cacique Ramón Cabral "El Platero", quien poco tiempo antes había aceptado la invitación de los jefes de la frontera, de asentarse en las cercanías del Fuerte Sarmiento.

El Ejército permaneció en el Fortín Victorica hasta fines del año 1887. Antes de irse levantaron la pirámide en el centro de la plaza a la que le colocaron las grandes cuatro placas de bronce en cada una de sus caras. En la que da hacia el costado este, están los nombres de los caídos en el combate de Cochicó, en cuyo lugar un piquete de soldados, se enfrentó a los lanceros comandados por el cacique Yancamil.

Construyeron además la Iglesia a la que, como tenía dos naves, le asignaron los nombres de "Santa Teodosia" y "María de la Merced". Al irse licenciaron a las tropas, dando de baja a los que tenían estado militar como soldados "expedicionarios", a los que se les había asignado una chacra de 50, 75 o 100 hectáreas de tierra en los alrededores. Sin capital, sin herramientas, con familia numerosa muchos de ellos, a los pocos años cayeron en la pobreza e incluso algunos en la indigencia.

La etapa de los gobiernos civiles comienza el año 1888. Desde el año 1891 hasta fines de enero del año 1899 está al frente de la comuna el francés Alfonso Capdeville, quien se enfrenta con un sector opositor por motivos, no solo políticos sino también económicos.

Hay dos versiones de la gestación de la Asociación de Beneficencia. La que sostiene el cura párroco italiano Juan Roggerone y la que sostiene el maestro criollo riojano Félix Romero. El cura "Gaucho" como se lo reconoce a Roggerone fue el informante a la superioridad de los sucesos y sus consecuencias en las que le tocó actuar en carácter de buen samaritano.

"El año 1899 fue de mucha pobreza en Victorica. Todos los que han estudiado la gestación y consecuencias del movimiento subversivo de enero de 1899 en el pueblo de Victorica, están concordes en afirmar que a él se debe esa terrible crisis que se cernió, con carácter aterrador, sobre el pueblo y la campaña. La asonada de enero perjudicó al comercio local; y al exacerbar los enconos que traían dividido al pueblo, alejó para siempre de la región a diversas familias, que fueron a otras ciudades en busca de un clima de mayor tranquilidad y sosiego."(1)
Dice Roggerone el 25 de julio de 1899 en carta dirigida al RPS Orsi "El año es triste. La política (quiere decir la revolución) nos dejó mucha pobreza y poca gente. Yo creo que no haya quedado ni la tercera parte de gente de la que estaba cuando la visitó Ud."(2)

Por su parte Capdeville, en carta fechada el 12 de enero de 1911 y dirigida al periodista Tulio Navarro Sarmiento director del periódico "La Voz de Victorica" expresa en un párrafo: "Las víctimas de ese movimiento, han sido el pueblo de Victorica y su comercio."

En julio de 1911 Roggerone, en carta destinada al RPS J. Vespignani, le expresa: "No le dije nada de la acción benéfica y apaciguadora que desempeñó el Misionero en las dos ocasiones de las revoluciones que sucedieron en este pueblo por los años de 1899 y 1904, cuando sirvió de intermediario (el que suscribe, o sea el padre Roggerone) o árbitro en esta última para el arreglo de la cosa, que con el auxilio de Dios y María Auxiliadora pudo conseguir que se evitara un tremendo choque, que si en la de 1899 huvieron tres muertos y 13 heridos, en esta última peor cara tenía la cosa. En fin, Dios quiso valerse de su Ministro para calmar los ánimos, y con un poco de sacrificio de ambas partes quedó todo apaciguado."(3)

"Pero su mayor timbre de gloria es la Sociedad de Beneficencia Nuestra Señora de la Merced, fundada al impulso de sus afanes; después de haber costeado con sus ahorros, el traslado a Buenos Aires de varios enfermos". Después de luchar con prejuicios de la época, formará una Comisión de Damas, en 1908, presidida por la esposa del Dr. Lucio Molas y la señora Robertina Bazán de Bustos, a las que secundan las damas Rosa M. de Alonso, María Quintana de Romero, Martina Viniegra de Sidebottom, María C. de Pacheco, Margarita Rebollo de Viniegra, Teresa D. de Sansinanea, Blanca D. de Zamorano, Juana Q. de Guaycochea, Edelmira de Iribarne, Emilia M. de Viller, Liboria Guaycochea de Trapaglia y señoritas Josefa Lemme, Teresa L. Cazaux, Margarita Rebollo."(4)

Es muy probable que varias de las nombradas estén en la foto de arriba. La misma fue tomada en ocasión de la Asamblea General Ordinaria del año 1913.

En copia del acta de fundación se lee: "En Victorica Séptimo Departamento de la Pampa Central a los diez y siete días del mes de Octubre del año mil nuevecientos ocho siendo las cinco p.m. reunidas las damas de la localidad que se indican a invitación de los señores Julio R. Ochoa y Félix Romero en el local de la Biblioteca, el señor Romero dirijió la palabra manifestando el objeto de la convocatoria y declaró abierto el acto. Se habló en breves palabras sobre el abandono que se encuentraba, la beneficencia pública en la localidad y con tal motivo resolvióse fundar una sociedad de Beneficencia designándose enseguida a la Señora Juana M. de Sarachaga para que presida la Asamblea y a la Señora Filomena S. de Rebolini, como Secretaria mientras se nombra la C.D. la que previa votación, salieron electas por mayoría de votos las siguientes personas: Presidenta, Rosa M. de Alonso, Vice Presidenta, Juana M. de Saráchaga, Secretaria, Señorita Julia Viniegra, Pro Secretaria, Señora Filomena S. de Rebolini, Tesorera, Señora Robertina B. de Bustos, Pro Tesorera, Señorita María Inés Viniegra, Vocales Señoras, Teresa D. de Sansinanea, Amparo N. de Rodríguez, María R. de Bejarano, Zoila M. de Vitanza, Raquel S. de Guaycochea, Dominga N. de Olguín, Nicolasa M. de Lemme, Consuelo J. de Ares, María B. de Pozzi, Señoritas Agustina Ghizzo y Clara Cortés."(5)

Por otra parte, en una copia sin membrete ni sellos, donde se sintetizan los asuntos tratados en las primeras reuniones se dice en el encabezado: "Esta Sociedad de Beneficencia fue fundada el 1º de Octubre de 1908 a iniciativa del R.P: Juan Roggerone S.S. y los Señores Julio R. Ochoa y Felix Romero." Bajo el acápite Acta Nº 2: del 21/10/1908 se lee: "Se da nombre a la Institución a pedido de la señora Robertina Bazán de Bustos, la Comisión Resuelve que la Institución lleve el nombre de la Sma. Virgen patrona del Pueblo María de las Mercedes".

Bajo el acápite Acta Nº 4 Reunión de la Comisión Directiva, el 15/11/1908 se puede leer: "se solicita la cooperación médica gratuita a los Doctores Julio R. Bringas y Severiano Solá". Por su lado en Acta Nº 19 de Mayo de 1911 se lee: "Doctor Felix Maggiorotti, atiende gratuitamente a enfermos indigentes." Bajo el acápite Nº 32 del 25 de septiembre de 1912 se deja constancia que: "los Señores Julio Ochoa y Wenceslao Bazán, donan los derechos de propiedad de la manzana Nº 175 del pueblo de Victorica, para que se construya una sala de Primeros Auxilios."

En el acta siguiente se deja constancia el 29 de diciembre de 1912 que: "presta servicios gratuitos a indigentes el Doctor Sergio Mercado". En tanto que bajo el acápite Nº 49 de fecha 18 de agosto de 1915 se deja asentado: "Doctor Ángel Norverto, atiende gratis en su domicilio a los indigentes; los medicamentos necesarios los proporciona la Sociedad de Beneficencia María de las Mercedes".

En la síntesis extractada del acta Nº 55 del 27 de diciembre del año 1916 se escribió: "En reunión de la Comisión Directiva se disuelve la Comisión Directiva, por no contar nada más que con 20 asociados."

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
(1) Massa, Lorenzo: "Historia de las Misiones Salesianas de La Pampa" tomo 2, Editorial Don Bosco, Buenos Aires 25/11/1968
(4) Valla, Celso J. "El Apostol del Oeste Pampeano Padre José Durando", Edición 12/9/1972
(5) Copia del Expediente de la Dirección Nacional de Personas Jurídicas


martes, 18 de octubre de 2016

ANIVERSARIO DE FALUCHO (LA PAMPA)

La localidad de Falucho, está situada dentro del Departamento Realicó, provincia de La Pampa, Argentina, entre la Ciudad de General Pico y la de Realicó. Como fecha de fundación está registrada el 18 de octubre del año 1908. Cuando todavía la región era la Gobernación del Territorio Nacional de la Pampa Central y la Argentina se aprestaba a celebrar su primer Centenario.

El nombre del pueblo es un homenaje al personaje mítico de las guerras de la Independencia conocido como "El Negro Falucho". La superficie total de su éjido asciende a 275 km2.
Las tierras en que se creó el nucleo urbanizado pertenecieron al señor Ricardo Lavalle. Su altitud media es de aproximadamente 145 metros sobre el nivel del mar.
Por allí pasaba el ferrocarril del Sur que partiendo de la provincia de Buenos Aires, alcanzaba General Pico y desde allí enfilaba hacia el norte en busca de la provincias de Córdoba y San Luis, pasando previamente por Realicó.
El Consejo Nacional de Educación creó una escuela rural en los inicios, la que funcionó con el Nº 153, dado que en los tiempos de los pioneros, la mayor parte de la población residía en el campo, donde trabajaba en diversas tareas agropecuarias. Las tierras de sus alrededores contenían humus, lo que en años de buenas precipitaciones y a tiempo, permitía lograr importantes cosechas.

El promedio de lluvias establecido en los sesenta años que van desde el año 1921 al año 1980, ascendió a los 645, 2 milímetros, lo cual es una idea de que la zona es totalmente apta para la agricultura. Claro que esta en la "pampa seca", es siempre una "lotería", porque todo depende de en qué época del año llueve y sobre todo de no perder la noción que los años buenos tienen intercalados los años magros por escasez de precipitaciones. El año 1.926 se registró el máximo de la década de 1920 con 1.021 milímetros. El mínimo de la década de 1930 se registró el año 1.937 con solo 225 milímetros.

Posteriormente se fundó la actual escuela Nº 51. El último Censo Nacional arrojó un porcentaje de analfabetos del 2,2 %. Uno de sus exalumnos más famosos habría sido Santos Benigno "Falucho" Laciar, ex Campeón Mosca y Supermosca de Boxeo. Había nacido en Huinca Renancó, provincia de Córdoba, pero de niño vivió unos años en Falucho y de allí su apodo.
La localidad funcionó las primeras décadas como Comisión de Fomento, siendo su primer Presidente el señor Carlos Tamborini. La Plaza fue inaugurada el año 1928 y dedicada a recordar el nombre del fundador del pueblo. Actualmente año 2016 el Intendente es el señor Oscar Canonero.

El pueblo se halla a unos 20 kilómetros aproximadamente de las rutas nacionales Nº 188 al norte y Nº 35 al oeste. Por el mismo pasa la ruta provincial Nº 101
Para apoyar la educación y la cultura se creó la Biblioteca Popular, a la que se bautizó con el nombre de Mariano Moreno.
Como en todo pueblo, a los pocos años se creó el Club Atlético Falucho, con su Centro Recreativo, para las actividades deportivas, culturales y sociales, de los 946 pobladores que fueron censados en el relevamiento del año 1920 dentro de su radio comunal.
También los pobladores colaboraron para levantar el templo dedicado a la religión católica apostólica romana. Muchos de sus pobladores descienden de italianos y españoles.
La población disminuyó, como en todo el entonces Territorio Nacional de la Pampa Central, durante la década de los "años malos". Según los Censos Nacionales de Población el año 1991 dentro del radio urbano se contabilizaron 140 habitantes, el año 2001 la cantidad ascendió a 151 personas y en el último censo del año 2010 se registró la cifra total de 177 habitantes.

En el éjido vivían el año 2010, la cantidad de 263 personas, de las cuales 133 eran de sexo masculino y 139 mujeres. La desocupación era de tan sólo el 0,8 % y la población económicamene activa era 122 personas de las cuales 88 eran varones.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Alvarez, José Higinio: "Los Pueblos de La Pampa. Apuntes sobre su nacimiento, su historia". Dirección de Prensa de la Subsecretaría de Información Pública de la provincia de La Pampa. Editado año 1994.

La Pampa, Asesoría de Desarrollo. Dirección de Estadística y Censos: "Lluvias 1921-1980". Editado en Santa Rosa año 1981



martes, 11 de octubre de 2016

INTENDENTES DE VICTORICA EN SU ÉPOCA

PERIODO 1940 a 1958

El año 1940, en plena segunda Guerra Mundial, la zona de Victorica y sus alrededores, intentaban dejar atrás lo que había sido la fatídica década de los "años malos". Esa que comenzó con sequías prolongadas, continuó con la caída de las cenizas del volcán del Descabezado de Chile, se complicó con los fuertes ventarrones huracanados que levantaron los suelos fértiles y dieron lugar al nacimiento de los medanales.
El año 1937 tan sólo se registraron 237 milímetros de lluvia, se venía de un año 1935 con muy escasos 329 mms y el año 1941 cayeron apenas 340 y el año siguiente la tendencia se confirmó con 337 mms de precipitaciones.

 Los pocos sembrados, eran atacados por la plaga de la langosta que provenían desde el norte de nuestro país. A este fenómeno climático adverso se sumó el grave impacto de la Gran Depresión internacional, que comenzó en la Bolsa de Valores de Estados Unidos y se desparramó por medio del comercio y las finanzas al resto del mundo. En la Pampa Central se tradujo en baja de los precios de la lana y de la carne, aunque se volvió a reactivar la explotación forestal para abastecer de leña al ferrocarril, siendo las hachadas y los obrajes los que tomaban peones y jornaleros.

Victorica era el primer pueblo fundado por las tropas del Ejército Nacional el año 1882, situado al noroeste de lo que fue el Territorio Nacional de la Gobernación de la Pampa Central. La pobreza, el desempleo, los incendios de campos, la vizcacha, el puma y otras plagas, atentaban contra la ganadería de la zona. Con esos problemas se tuvo que enfrentar el Intendente José Eguía entre los años 1937, desde el mes de septiembre que asumió, hasta mayo de 1940 que dejó el cargo.

Eguía había sido empleado jerarquizado del Almacén de Ramos Generales de la firma Llorens, Antich y Cía., al desmenbrarse esta sociedad, él se había asociado con el señor Pascual García dueño de campo en la zona de Carro Quemado, alquilando el local que había sido el Almacén de Imaz y Galarreta, frente al Banco de la Nación Argentina. Allí supo vender la nafta marca "Energina". que todavía venía en latas.
Después de Eguía lo sucede don Vidal Saenz, por un periodo muy corto de unos meses, desde mayo de 1940, truncado en agosto de ese mismo año. No podemos establecer, porque motivo se produce su alejamiento. Pero diremos que él también era comerciante, estaba casado con doña Antonia Ubalda Ortíz y ambos habían sido compañeros de trabajo de Eguía en la firma Llorens, Antich y Cía., la gran competidora de los Lemme y de Lucas Viniegra.

Él se había quedado en un principio con la Sección Tienda de lo que había sido el complejo del Almacén de Ramos Generales, a la que rebautizó como "Tienda Vidal", su esposa atendía un campo en las cercanías de Carro Quemado denominado "Los Eucaliptus".

A él lo sucede el médico, Dr. Adolfo Lopez Seoane, director de la Sala de Primeros Auxilios que había construido la Sociedad de Beneficencia "Nuestra Señora de las Mercedes", para atender la salud pública de las familias más pobres, con un pabellón especial para los internados con enfermedades contagiosas. Atendía demás su consultorio particular en una casa alquilada a los Lemme, en donde vivía con su familia.

El problema de la salud era uno de los más graves en Victorica en ésas décadas, porque a esa Sala llegaban a atenderse, las familias de Loventuel, Luan Toro, Carro Quemado, Teniente Gral. Emilio Mitre, Rucanelo y a veces hasta de Conhelo y Eduardo Castex, que utilizaban el ferrocarril, además de los pueblos y parajes del sur de San Luis. Todavía muchas familias recurrían a curanderos y comadronas y sólo Telén había puesto en funcionamiento en la década de 1930 una Sala de Primeros Auxilios al frente de la cual estaba el médico Dr. Simón Sigalevich. Porque también del oeste de las Colonias La Pastoril y Emilio Mitre recalaban en Victorica. Esto se agudizaría cuando se produjo el corte definitivo del río Atuel el año 1947, a consecuencia de lo cual comenzó un gran éxodo, algunas de cuyas familias se instalaron en las orillas de Victorica o Telén.
El ámbito de la educación estaba relativamente atendido, aunque la tasa de analfabetismo era alta. En Victorica existían dos escuelas públicas una de niñas y otra de varones. A ellas se sumaron a partir del año 1923 los colegios privados administrados por los salesianos.  El Colegio Don Bosco y el Colegio María Auxiliadora. Ambos fueron dotados de internados y atendían también a alumnos externos. Como tenían espacio reducido la selección era rigurosa por el tema del pago de la matrícula, aunque hubo algunos pocos casos de familias pobres que pudieron mandar sus hijos a dichas escuelas. La población rural era importante y las familias en las chacras o campos utilizaban la mano de obra de los niños para que ayudasen en las tareas, perjudicando la asistencia a clases.

El problema de la vivienda durante las décadas de 1930 y 1940 y hasta bien adentrada la década de 1950 era no solo la escasez y por lo tanto el hacinamiento y promiscuidad en las familias más pobres, sino también la existencia del típico rancho de adobe, con la secuela de la vinchuca que era transmisora de la enfermedad de chagas. El consumo de agua no potabilizada con exceso de sales y flúor. La calefacción de los ambientes a base de braseros o de estufas a kerosene favorecían las enfermedades intestinales y respiratorias que se combinaban con las eruptivas contagiosas. Esto obligaba a las escuelas a suspender las clases para evitar favorecer la propagación y  mayores complicaciones.

El tema de las comunicaciones estaba solucionado a medias con el Ferrocarril, que había llegado y prestaba funciones con tres trenes semanales, desde la Estación Once desde la Capital Federal, pasando por la ciudad de General Pico, el pueblo de Eduardo Castex y llegando a la estación terminal en Telén y todas las intermedias. Pero la aparición del automotor en la década de 1920 hizo necesario que se construyesen caminos y se los mantuviese en buen estado para poder circular por ellos.
Esa fue una demanda creciente a los Municipios, dado el incremento paulatino de automóviles, camionetas y camiones. Vialidad Nacional comenzó con la apertura de la ruta nacional Nº 148 que provenía desde el sur, pasó por Carro Quemado y continuó hacia el norte hasta alcanzar el límite con San Luis. Esa apertura permitió que apareciesen las empresas de colectivos que conectaron más a Victorita y Telén con la capital del Territorio, la ciudad de Santa Rosa.

El periodo entre agosto del año 1941 y septiembre del año 1943 lo desempeñó don Gaudencio Pablo, de nacionalidad español. Estaba casado con doña Manuela del Valle y ambos habían trabajado para la firma societaria Llorens, Antich y Cía. Ellos se quedaron con la parte del Almacén y por lo tanto fueron la firma que vendía la marca Ford y el combustible.Al igual que las esposas de los intendentes anteriores, también doña Manuela integró la Comisión de la Asociación de Beneficencia. Durante su periodo no se conseguían neumáticos y se recurría al sistema de recauchutaje.

A Pablo lo sucedió otro comerciante, el señor Ramón Gorrachategui, quien tenía su negocio en la esquina frente al Hotel Francés de la familia Cazaux, administrado en ésa época por la familia Figueroa-Ingrasia. A él le sucedió don Francisco Basualdo desde febrero de 1949. Hay que recordar que la Segunda Guerra Mundial había terminado en agosto de 1945, que a partir del 4 de junio de 1946 había asumido la presidencia el General Juan Domingo Perón y que los Gobernadores del Territorio eran designados por el Poder Ejecutivo Nacional con acuerdo del Senado. Cuando las Municipalidades eran intervenidas los interventores eran designados por decretos nacionales hasta que se realizacen nuevas elecciones.

Francisco Basualdo fue Comisionado Municipal foráneo, desde febrero de 1949 al mes de agosto de 1950, escasos seis meses, que no le sirven en absoluto a los pueblos para resolver sus problemas sustanciales. Pero a él la cupo el discurso de bienvenida y la entrega de las llaves simbólicas de la "Ciudad" el domingo 25 de septiembre del año 1949 cuando arribó el General Juan Pisatarini. Después del izamiento de la bandera y cantar las estrofas del himno nacional, el discurso estuvo a cargo del director de la escuela Nº 7 don Nicolás Capello.

El almuerzo popular se llevó a cabo en la Municipalidad. A las 16 horas el Ministro y la comitiva con autoridades locales visitaron la Escuela de Agricultura y Ganadería en construcción. Una escuela que le dio un gran impulso a la educación secundaria. A las 17,30 se dejó inaugurado el nuevo edificio del Hospital, al que se bautizó con el nombre de la señora madre del General doña "Luisa Pedemonte de Pistarini". El discurso en esa ocasión fue a cargo de la Vice-presidenta de la Sociedad de Beneficencia "María de las Mercedes", la maestra María M. Bustos de Ares.

A las 18,15 horas en la Plaza "Héroes de Cochicó" se realizó el acto de inauguración de las obras para aprovisionamsiento de agua potable que quedaron a cargo de Obras Sanitarias de la Nación. La entrega de la plaqueta y agradecimiento por parte del pueblo de Victorica fue realizado por el Presidente de la Comisión de Homenaje Don Domingo Di Dio, Juez de Paz y Jefe del Registro Civil, quien presidía además la Comisión Pro Fomento de Victorica creada tiempo atrás.

El 4 de junio del año 1953 asumió el primer gobernador electo de la etapa de la provincia que se llamó Eva Perón. En Victorica fue electo por el voto popular el señor Eladio Rodríguez, quien asumió el mes de agosto de ese año y culminó su mandato en mayo de 1955.

Provenía de una antigua familia de Telén que se había afincado en Victorica, se había dedicado a las actividades agropecuarias, instalando una Barraca en la que acopiaba lanas, cueros, cerdas, que remitía por ferrocarril a Buenos Aires. Había alquilado un campo en la zona sur de San Luis, conocido como "Los Bajos Duros". Estaba casado con Ofelia Figueroa una de las hijas de Marcos Figueroa. Su cuñada la señorita Ahimer Figueroa, maestra, había sido electa Diputada Provincial por el Peronismo. 
Juan Moisés era uno de los hijos del árabe Juan Moisés, comerciante de Telén que se trasladó a la localidad con local a una cuadra y media de la plaza, sobre la calle Coronel Ernesto Rodríguez (actualmente Nº 17), estaba casado con Marta una de las hijas del comerciante italiano Beviglia.

Se desempeó como Comisionado e Intendente en tres oportunidades. La primera fue entre noviembre de 1948 cuando sucedió a Gorrachategui. El segundo periodo fue más largo, dado que abarcó desde agosto de 1950 hasta agosto de 1953 cuando asumió Eladio Rodríguez.  En esta oportunidad le toca ser el anfitrión y dar el discurso de bienvenida cuando visita por segunda vez Victorica, el General Juan Pistarini, acompañado del Ministro de Agricultura Ingeniero Emery. El viaje fue exclusivamente para dejar inaugurada la Escuela de Agricultura y Ganadería de la Nación.

Y el tercer periodo es el que asume inmediatamente después de la renuncia de Rodríguez y que finalizará en septiembre de 1958, cuando asume como Comisionado Municipal Agustín Borthiry por decreto del Comisionado Provincial Dr. Ismael Amit.

martes, 4 de octubre de 2016

MODESTINO Y LA MUSICA

Era el año 1939 cuando el fotógrafo de Victorica, Rex Murad, más conocido como "Turco" Prado, tomó esta imagen. Fue en la manzana en que convivían las familias Leyton y Pérez. La casa de los primeros, daba frente al lateral del edificio del Colegio "María Auxiliadora" y la de Pérez estaba muy cerca de la esquina, sobre la calle que lleva a la estación del ferrocarril, todavía ambas están allí.

Modestino Pérez, era el hijo menor de Delfín Pérez y de Ana Victoria Fernández, hija de don Crispiniano Fernández, primer Juez de Paz de Victorica en 1889 y luego Intendente. Había nacido un 28 de marzo del año 1912, en la zona rural del Paraje San Fernando, de la provincia de San Luis, cuando todavía el río Atuel-Salado-Chadileuvú traía un volumen importante de agua por su cauce.

Cuando llegó la fatídica década de los "años malos", esa que arranca con el impacto internacional de la Gran Depresión Mundial en 1930, continúa con una prolongada sequía, se afirma con la caída de las cenizas del complejo volcánico chileno "El Descabezado" el año 1932, se complica con los grandes ventarrones huracanados y con la plaga de la langosta que provenía del norte, la familia Pérez ya estaba afincada en Victorica desde hacía muchos años.

Modestino Pérez, igual que sus hermanos Delfín y Ataliva, integró la segunda Banda de Música en el primer pueblo del Territorio Nacional de la Gobernación de la Pampa Central en ese entonces. La primera de caracter civil, porque no consideramos las de la etapa militar, había sido organizada y dirigida por los italianos Antonio Fossati que figura como de profesión carpintero y de don Tito Biggi, quien está registrado (1) como sastre de la localidad. Fue el maestro riojano Félix Romero, quien en un discurso del año 1904 reclamó por la necesidad de crear una Banda de Música para que los niños y  jóvenes pudiesen tener acceso a la formación musical, por todos los beneficios que ella traería.

En junio del año 1920, el periódico local "El Heraldo" fundado y dirigido por Juan Giménez,(2) da la noticia que desde hace varios días se ha hecho cargo de la dirección de la Banda de Música victoriquense, el profesor Teodoro Ruiz, quien tiene el propósito de hacerla más numerosa , integrando nuevos instrumentos. Los ensayos se realizaban en el local de la Sociedad Italiana, el único salón de carácter privado y amplio, de Victorica hasta 1921, en que se inaugura el Salón de Actos de la Municipalidad. Ruiz era pianista según Modestino y también violinista según Ruben Evangelista. Posteriormente al casamiento del profesor, con la maestra Rosa Lucero, los ensayos se trasladan a la casa del padre, el señor Conrado Lucero, domicilio perteneciente después a  la familia Balech-Jofré, a una cuadra de la casa de Modestino.
El año 1937 Modestino, que trabajaba en ese entonces en la casa de comercio de ramos generales de don Isidoro Orgales, en la localidad de Carro Quemado, compra un bandoneón por correspondencia. Aparentemente allí trabajaba un señor  italiano, de apellido Pampiglioni, quien sabía tocar el instrumento y fue el mentor e instructor de Pérez, además del baqueano introductor, en las actuaciones en los campos y chacras de la zona en todas las ocasiones de fiestas familiares, en las que iba presentando a su discípulo.

Es muy probable que en esas giras, llevando mercadería a las chacras de la zona de Loventuel, Modestino haya conocido a  Felipa Roldán, una de las hijas de doña Elina, que enviudó el año 1937. El flechazo fue inmediato, aunque el noviazgo fue largo hasta llegar al casamiento, como se estilaba en aquellos años.

Tiempo después, buscando mejores horizontes, Modestino deja Carro Quemado y se instala en Victorica donde pone en marcha una academia del instrumento, a la que asisten entre otros Pedro Humberto López y Carlos Leyton como alumnos. Al poco tiempo, Modestino para incrementar sus ingresos funda una orquesta integrada por Leyton y él en bandoneones y López en batería.

La formación duró poco tiempo, dado que después que terminó su aprendizaje de bandoneón, López deja de participar como baterista, formando posteriormente su propia agrupación. La orquesta de Löpez es bautizada con el nombre "Típica Victorica", como marcándole la cancha a Modestino, quien hacía también algo de folklore y lo que se denominaba la "característica" que eran otros ritmos.

 El año del debut de López será 1943, la época de oro del tango en Argentina, por lo que el tango, la milonga, el vals y algún pasodoble mezclado integraban el repertorio elegido. Entre los años 1930 y 1935 el gran espaldarazo se lo da Carlos Gardel con su actuación en las películas y la gran cantidad de discos que grabó. Además Magaldi, Corsini, Charlo, Hugo del Carril y Ángel Vargas entre otros llegaron con sus discos también a todo el país. A ellos su sumó la aparición de la mujer en el escenario del tango, como Rosita Quiroga, Mercedes Simone, Azucena Maizani, Nelly Omar y "Tita" Merello, quienes fueron entre otras las voces femeninas del tango-canción.
Modestino y Felipa se casaron el 19 de enero del año 1946, para ese entonces Pérez hacía tiempo que había ingresado como empleado del Correo como mensajero. En el espacio radial argentino aparece ese año, el programa "El Glostora Tango Club" . Otro de los medios de acercamiento al tango y al folklore fue la mítica revista "El Alma que canta" que apareció el año 1916. Compitieron con ella "El Cantaclaro" y "La canción Moderna" entre otras.

En un pueblo pequeño como Victorica, dos orquestas de tango compitiendo por el favor del público no habrá sido fácil. Probablemente López que formó su agrupación con más de tres personas se sintió tentado a la crítica fácil hacia su antiguo maestro, el "Petiso" Pérez,  comentando entre sus amigos que se había alejado porque Modestino, "tocaba de oído".

Apenas llegó el chisme a los oídos de Modestino, enseguida lo tomó en solfa y se le ocurrió transformar esa ácida crítica en un título irónico para su formación orquestal. Ahí nomas lo hizo pintar al frente de la batería que tocaba Carlos Gesualdi. El nombre que había elegido fue una sigla enigmática, YTYEDO, que provenía de la frase: "Yo toco y enseño de oído".

Cuando llegó por primera vez a Victorica el General Juan Pistarini, a inaugurar el edificio para el Hospital Regional y el servicio de agua potable de Obras Sanitarias de la Nación, Modestino tocó el bandoneón, acompañado de María de los Ángeles Piorno, su madrina de casamiento, ejecutando el Pericón Nacional, danza tradicional que fue bailada por un grupo de jóvenes de fines del año 1949.

Para ésa época Modestino ya era auxiliar de la sucursal de Correos y Telégrafos de Victorica. Tocaba a veces en el Club Cochicó, del que su hermano Ataliva había sido socio fundador y que presidía don Domingo Di Dío, Juez de Paz de la localidad y hombre muy popular, quien probablemente haya sido quien lo afilió al peronismo. Además supo integrar el equipo y luego se desempeñó como linesman.

Cuando llegó la revolución de 1955 que produjo el golpe de Estado que derrocó a Perón, a Modestino lo trasladaron, que era una de las formas de sanción encubierta a quienes se habían acercado al Movimiento Nacional y Popular. Lo mandaron al Cuy una pequeña localidad en el desierto de la meseta patagónica de la recientemente creada provincia de Río Negro, que recién salía de su larga etapa de Territorio Nacional.

Allí estuvo unos años hasta que consiguió traslado a la ciudad de General Roca. Al llegar allí toma contacto con un grupo de pampeanos que estaban afincados en el alto valle a quienes va conociendo desde su trabajo en el Correo. Inmediatamente se integra a la actividad musical de la ciudad pasando a integrar durante varios años distintas formaciones orquestales con las que actuaban en los clubes. Una de esas formaciones es la que se observa en la segunda fotografía.
Cuando su hija Gloria, terminó el secundario, ya había realizado estudios de piano. Sus padres le compraron el piano y para ciertas ocasiones ensayaban alguna pieza para hacerse escuchar en alguna fiesta, en las que solía acompañarlos Felipa en guitarra o bombo, que había aprendido con su maestra Isolina Gesualdi y con su madrina de casamiento, María de los Ángeles Piorno, pero todo en la intimidad del hogar.

La úlima vez que lo escuchamos ejecutar su bandoneón fue el año 1984, en el local de la Sociedad Italiana en ocasión del cumpleaños de su cuñado Marcial Roldán, nuestro padre, estando presente su esposa, sus cuñadas y también invitados como los esposos Martín-Piorno y sus sobrinos, hijos de la Viuda de de la Nava.

Modestino falleció el 23 de febrero del año 1996, tía Felipa lo sobrevivió varios años en la casita que se habían construído en la ciudad de General Roca en las cercanías de la avenida San Juan.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

DOÑA MECHA Y SU RELOJ

La maestra Fredesbinda Bustos Bazán de Ares, era hija de doña Robertina Bazán y de don Medardo Bustos. Había llegado a Victorica junto a su familia en los primeros años del 1900, procedentes de la provincia de Córdoba.

Después que recibió el título de maestra, ingresó en la entonces escuela de niñas Nº 8. La casa de su familia estaba situada sobre la vereda del ex Hotel Francés de la familia Cazaux. La escuela Nº 7 estaba situada a una cuadra y media de su domicilio.

En esa escuela llegó a Directora  y luego fue la primera Directora del Instituto de Enseñanza Media Básica "Félix Romero". Renunció al mismo cuando la ascendieron a Inspectora y la trasladaron a Mar del Plata.
Para hacer la mudanza, doña "Mecha" como le decían sus amigas, le solicitó la colaboración a Germán Funes, uno de los porteros de la escuela Nº 7, que vivía sobre la misma calle un poco más allá de una cuadra. Germán accedió inmediatamente, dado que había sido ella la que elevó carta de recomendación y antecedentes al Consejo Nacional de Educación para su nombramiento.

Hubo que embalar no solo los muebles del hogar, sino la biblioteca personal y familiar y también aquella hermosa cabeza de toro polled-hereford embalsamada, que nos sabíamos detener para mirar por la ventana abierta, quedándonos extasiados con esos ojos abiertos del toro. ¿Dónde estarás ahora?

Cuando terminaron de subir todo al camión, Germán le dice, que sólo queda el reloj de pared, pero faltaba una caja para embalarlo. Ante lo cual doña Mecha dijo: "No ese reloj que me despertó todas las mañanas desde que comencé a dar clases, se queda aquí en Victorica" y se lo regaló a él.

Allí está en la casa de la familia Funes. Germán ya partió, seguramente lo habrá recibido doña Mecha que se le adelantó, pero antes que ellos se fue don Lalo, el esposo, también maestro. El hombre del moñito, que fumaba cigrros de hoja y tenía una coupé.

Según cuenta Luisa y su hijo Cacho Funes, el reloj andaba perfectamente hasta hace unos años. Es a cuerda de fabricación extranjera y ellos lo cuidan como un tesoro familiar.

sábado, 20 de agosto de 2016

DESDE EL CALDENAL

Hace algunas semanas tomamos conocimiento de este libro, a través de la presentación que su autora realizara en la Biblioteca Popular de Telén. Lo firma como Elsa Kenny, un apellido de ascendencia irlandés muy conocido en la zona del noroeste pampeano.

Ella es pampeana, se casó con Eduardo Kenny, nativo del lugar y vivió junto con su familia en la Estancia "La Marcela", a pocas leguas del pueblo que fundara el francés Alfonso Capdeville el año 1901. Allí crió sus hijos, algunos de los cuales fueron nuestros alumnos en la Escuela provincial de Comercio "Félix Romero" de Victorica.

La Marcela está situada a tres leguas al noroeste de la estancia "Santa Camila", allí donde aquel francés, hijo del socio de Capdeville, compuso música que firmó con el seudónimo J. Nirvassed. Un vals Boston que compuso y dedicó al entonces Gobernador del Territorio Pampa Central, el Dr. José Luro, lleva el título "Aromas del monte".

"Conozco el monte vivo y libre. No pude escapar de la poesía para cantarle a esta tierra firme y dura, montaraz e indestructible. Montes azules de mis recuerdos." Estas son sus palabras a modo de presentación al ramillete de poemas, en los que desgrana todo el amor por ese lugar, por los habitantes del bosque de caldén al que los lugareños, como ella lo hace, lo llaman monte.

Eso de montes azules, es porque efectivamente al caer el sol, a eso de la oración como decían nuestras abuelas, la abigarrada caldenada se tiñe de un color azulado. El primer poema que abre el libro está titulado precisamente Montes Azules: "De cerros, montes y cielos/ envueltos en bruma azul,/ eran el cielo sobre mi alma".

En los más de cuarenta poemas que componen el libro, la autora se ha dejado llevar por sus recuerdos, sensaciones, experiencias vitales, pero sobre todo por el sentimiento de amor hacia esa naturaleza con la que han convivido y donde han soñado y amado junto a sus seres queridos.


EL CALDENAL

Yo vivo en el caldenal...
terrenal, rústico, amado.
Bajo cielos y caldenes
frescura de follajes.
Primaveras con golondrinas
y pájaros del monte
que juegan con las nubes
cambiantes y voluptuosas.
Vientos que pasan silbando
despeinando caldenes.
Tardes melancólicas
despiden al sol
entre una orgía
de rojos y corales
que tiñen el horizonte.
Arriba...
cielo extendido sereno.
Abajo...
el caldenal fascinante
en su quietud secular.
Noches máginas de luna llena,
murmullos misteriosos
roces sigilosos
de duendes nocturnos.
Escenario grandioso
de caldenes, lunas y estrellas.
Olor a montes,
olor a hierbas,
frescura de la noche.
Canto de grillos,
chistido de lechuzas.
Entre tanta vastedad
el alma libera sueños
que albergan esperanzas.
Hay lugar para el silencio,
la paz, el amor y la poesía...


domingo, 7 de agosto de 2016

DERECHOS HUMANOS V Jornadas Nacionales 2016

El Colegio de Psicólogos de La Pampa organizó, conjuntamente con la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de La Pampa, el Ministerio de Desarrollo Social y la Universidad Nacional de La Pampa, las V Jornadas Nacionales de Derechos Humanos, bajo el título "Los Derechos Humanos en el actual contexto socio-político".

La Convocatoria de la Federación de Psicólogos de la República Argentina y la entidad organizadora, junto con las demás instituciones participantes de las Jornadas, lo hicieron dentro del marco de los cuarenta años del golpe de Estado cívico militar, producido en nuestro país el pasado 24 de marzo del año 1976.

En la convocatoria se invita a "concretar un espacio inclusivo de trabajo, reflexión y encuentro sobre diversos temas vinculados a los Derechos Humanos en nuestro país". Dentro de los objetivos merecen destacarse los siguientes: "Abordar temas transversales en Derechos Humanos en las prácticas cotidianas, con el propósito de favorecer la participación de diferentes actores de la comunidad. Revisar desafíos y obstáculos que se presentan en el marco de las propuestas de enseñanza para educar en Derechos Humanos".
Los ejes temáticos que se propusieron para el abordaje de este importante tema fueron los siguientes:
-Derechos Humanos en la Educación.
-Género y Diversidad.
-Infancias, adolescencias, gerontología.
-Memoria, Verdad y Justicia. Juicios por delitos de lesa humanidad. Procesos de recuperación de la Indentidad.
-Pueblos Originarios.
-Salud Mental.
-Trabajo, medio ambiente, patrimonio cultural y derecho a la comunicación.
-Violencias

El discurso del señor Rector, de la Universidad anfitriona, CPN Sergio Baudino, al dar la bienvenida a los participantes de distintas provincias argentinas es digno de subrayar dado que abarcó sintéticamente varios temas fundamentales de la relación de los ámbitos de la educación, la cultura, la política, la ciencia y la sociedad. Así se lo hicimos saber personalmene al momento de felicitarlo por su alocución.

Posteriormente también felicitamos  y nos congratulamos por las palabras del Presidente del Colegio de Psicólogos de la provincia de La Pampa Licenciado Lautaro García.
Por la mañana del viernes 5 de agosto de este año 2016 asistimos a la mesa central coordinada por Lic. Mónica Vaccaro de La Pampa y que contó con la participación de Lic. Alicia Stolkiner sobre el tema Salud Mental, derechos humanos y procesos de subjetivación. Posteriormente el Dr. Miguel Pallazani se refirió a su participación en las Problemáticas actuales en los procesos de lesa humanidad, y Vera Jarach, periodista y Madre de Plaza de Mayo, de la Línea Fundadora y Miembro de la Fundación Memoria histórica y social argentina.
Néstor R. Cepeda, la señora Vera Jarach y Luis E. Roldán al término de las Jornadas

Las tres exposiciones fueron de mucha profundidad, pero voy a referirme especialmente a la que le cupo a la señora Vera Jarach madre de hija desaparecida, detenida en la ESMA y posteriormente arrojada a las aguas del Río de la Plata en los vuelos de la muerte.

La señora Vera se refirió al tríptico Memoria, Verdad y Justicia, haciendo acotaciones sumamente sustanciosas y las cuales compartimos plenamente. En primer lugar dijo que a ella, luego de tantos años de lucha, eso de ser "militante" de la Memoria le suena mal. Porque la palabra militante deriva de militar. Por eso su propuesta es cambiarla por la de partisano, que proviene del italiano y que significa que hoy más que nunca hay que seguir participando activamente, en contra de las prácticas antidemocráticas, luchando por la libertad, pero sin fanatismos.

En cuanto a la verdad hay que asumir que no hay más verdades absolutas y sin caer en el relativismo cultural debemos respetarnos mutuamente. La verdad es un concepto abstracto de muy difícil definición. Se trata de la correspondencia entre lo que creemos, pensamos y la realidad.

Con respecto a la Justicia, luego de dejar aclarado que ellas (las Abuelas) siempre creyeron en la Justicia Argentina, expresó que le parecía que hay que insistir en estos momentos actuales con la Justicia Social, porque no se trata de obtener la justicia individual, sino de obtenerla para la comunidad que fue la agredida.

Por todo eso es que su larga trayectoria y experiencia de vida, le ha permitido reflexionar durante todos estos años y cree que ya es tiempo que se piense en cual sería el legado para el futuro. Por eso es que propuso agregar al tríptico histórico del lema de la lucha de estos treinta y nueve años, dos aspectos más para enriquecerlo con nuevos y muy actuales motivos de lucha.

El cuarto ítem sería según su propuesta "Nunca más el silencio". Porque hay que ejercitar permanentemente la memoria, para que el olvido y el desinterés no puedan tragarse estos años de lucha para esclarecer la horrible masacre que realizó la dictadura militar. Hay que continuar buscando las respuestas a los interrogantes que aún tenemos y también seguir buscando a los hijos y a los nietos. Sin ánimo de revancha, sino con sed de justicia.

Vera ha sido víctima de un doble genocidio, dado que su abuelo de ascendencia judía, murió al norte de Italia en el trayecto rumbo a Jerusalén durante la segunda guerra mundial.
El quinto sería algo así como el número capicúa. "Más que nunca, nunca más". Es decir hay que insistir, resistir, pero no desistir jamás en oponerse a que lo que pasó, vuelva a suceder. Y para que eso no vuelva a suceder hay que perder los miedos y para perderlos, para salir del miedo paralizante lo que hay que hacer es el movimiento continuo. No dejarse estar, no dejar de participar solidariamente. Porque hay mucha miseria señaló.

Y expresó que ella está de acuerdo conque hay que proteger al planeta tierra, pero primero hay que proteger a los habitantes que viven en ella. Esa es la prioridad que debe estar en la escala del ser humano, defender la vida humana. Y recalcó que todas las masacres, todos los genocidios son abominables, no sólo los del pasado, sino también los que actualmente se están ejecutando con el trato discriminatorio de los emigrantes, por parte de los países europeos antiguos imperios del colonialismo. Hasta julio del 2016 han muerto en el Mediterráneo 3.176 personas ahogadas, mientras intentaban llegar a Europa.

Dejamos constancia además de nuestra participación en las mesas "El derecho a la comunicación, desafíos actuales" y "La dictadura cívico militar en La Pampa: Juicio de la Subzona 14". En ésta última escuchamos a la señora Raquel Barabaschi de la ciudad de General Pico, querellante y testigo en el Juicio Subzona 14, que brindó un tesmimonio personal de las atrocidades a las que fue sometida durante su cautiverio.

sábado, 16 de julio de 2016

DELIA CASPER FABRICANTE DE SOMBREROS




Después de transcurrida la mitad de la década de 1930, conocida como “los años malos”, Victorica, el primer pueblo de la Pampa Central, comenzó a percibir, por ser el centro urbano más grande de cincuenta leguas a la redonda, la demanda laboral de la mujer. Primero  hicieron oír su necesidad las personas solteras, pero con el correr de los años también las casadas golpearon la puerta del mercado de trabajo local.

Hasta ese momento, una de las principales actividades profesionales de la mujer era la educación, pero para eso había que estudiar y tener un título habilitante, lo que sólo podían hacer las hijas de familias burguesas.
Fueron varias las actividades económicas donde las mujeres se iniciaron en la vida laboral activa. La casa de Ramos Generales de J. Llorens, J. Antich y Cía. a principios del siglo XX tenía entre su personal a varias mujeres, entre ellas a Antonia Ubalda Ortiz, Dubedout,  y Manuela del Valle, entre otras. También los Restaurantes, Hoteles y Hospedajes contaban con personal femenino. Algunas desempeñaban, como trabajadoras autónomas, sus conocimientos de costureras, peluqueras o curanderas y comadronas.

El lugar que comenzó ocupando la mujer fue, en sus inicios, el comercio, en distintos ramos, principalmente en las tiendas. Pero también algunas pequeñas industrias recurrieron a ellas. En las panaderías, en la fábrica de hielo de la familia Rochereul, donde por lo menos tres de sus hijas trabajaron a la par de los varones. El año 1943 en nuestra República Argentina, por primera vez el trabajo industrial superó al trabajo agropecuario. Lamentablemente no tenemos registro del trabajo de la mujer en las estancias, porque en aquella época estaba invisibilizado. 

A principios de la década de 1950 había dos sastrerías en Victorica, la capital del Departamento Loventué. Una del italiano Francisco Garzaniti y la otra del polaco José Martinowsky. En la de Garzanitti trabajó nuestra tía Selva Cesanelli. En tanto en la de Martinowsky trabajaron entre otras mujeres, las hermanas Sara y Dora Marini.
Delia Casper con su esposo Carmelo Lamónica el día de la comunión de su hija Malvina, en la Iglesia de Victorica (La Pampa)

Pero las industrias no abundaban, y en las pequeñas empresas familiares, generalmente trabajaba la esposa y los hijos del dueño que no estudiaban. En los pueblos vecinos, donde se instalaron aserraderos, hubo empleo para las mujeres casi a la par de los varones. Eso sucedió en Telén y Loventuel, no tenemos datos de Victorica.

Eran las épocas en que la moda masculina imponía entre la clase pudiente el traje con chaleco. La chalina, el impermeable, el sobretodo, los cuellos de camisa almidonados, las camisas con gemelos. En cambio los descendientes de los criollos, el poncho, el pañuelo de cuello, las bombachas y las botas. Pero ambas compartían la moda del sombrero, claro que de distinta calidad y modelo.

Sus inicios en la confección de sombreros
Adolfo Lamonica, hijo del italiano Carmelo Lamónica, trabajaba como vendedor en la Sastrería Sportman, que luego se transformó en Suixtil, propiedad del sastre Zaninovich de General Pico, quien confeccionaba trajes a medida.

A través de él, Delia Casper, cuñada de Adolfo Lamónica, comienza ayudando con el planchado de prendas y limpieza manual con bencina, oficio que había practicado para sus antiguos patrones. Zaninovich,  observa sus habilidades y le sugiere la idea de comenzar con la elaboración de sombreros y es  así que encargan los moldes de madera necesarios a Buenos Aires, luego compran una máquina y después viaja a la Capital a la casa proveedora, donde le dieron clases prácticas.

 El paño era de excelente calidad, siendo los colores más comunes el negro, marrón, verde, gris, plomo. El fieltro raso y la cinta para el ribete lo encargaban a Buenos Aires.
Adolfo Lamónica de camisa, con un amigo en el patio de su casa paterna en Victorica 

La elaboración era totalmente artesanal. Como primer paso  medía el diámetro de la cabeza del cliente con centímetro, y luego cortaba respetando los datos.  El paño se engomaba y después  se moldeaba con vapor mediante un trapo húmedo como protección. En forma manual y con gran habilidad lo iba construyendo, primero con plancha a carbón, luego la de calentar y por último  la de nafta blanca. Finalmente los cosía y los dejaba en sus respectivos moldes para fijar sus formas. Trabajaba por etapas, cada una de las siguientes partes:
          corona o copa: era la parte superior del sombrero que se adapta a la forma del cráneo limitando su circunferencia. Esta podía  tener diferentes formas, regularmente redonda, cónica o truncada.

         borde o ala: era la parte del sombrero que constaba de una superficie que recorre la circunferencia del sombrero, cumple la función de proteger al hombre de los rayos solares, el viento y la lluvia, también conocido como visera o ala frontal.

         banda suave: es la parte interna del sombrero, regularmente hecha de materiales muy suaves que entra en contacto directo con el cráneo  y que tiene la finalidad de ajustar correctamente el sombrero a la cabeza y detener la transpiración. El “tafilete” es el trozo de cuero tipo badana, que sirve para unir, en la parte interna, el ala con la copa del sombrero.

         banda del sombrero o cinturón: es la franja de algún material que se encuentra en el exterior del sombrero, entre la corona y el borde, servía para darle forma al sombrero o como simple adorno.

En la foto de derecha a izquierda aparecen el sastre italiano Francisco Garzaniti, don Vidal Saenz, Domingo Andrés Frois y don Pedro Ragone, algunos posibles clientes
 Biografía de Delia Casper
Sus padres fueron  Malvina Grabosky, inmigrante polaca y Santiago Casper, inmigrante ruso de la colectividad de los alemanes del Volga.
Malvina Grabosky, había venido con sus padres a Argentina y comienzan sus tareas rurales en la zona de Winifreda, entonces Territorio Nacional de la Pampa Central.  Allí se conocen con Casper,  se casaron y de esa pareja nacieron ocho hijos: Juan, Delia, Celestina, Felipe, Albina, Enriqueta,  Ana y Alberto. Juan trabajó en el Hospital, Felipe en la Casa Calandri y Alberto en la Cooperativa de Electricidad

Delia comenzó a trabajar desde los 17 años en la estancia "Las vertientes" de la familia holandesa Blaisse, en la zona de Carro Quemado. Con sus ahorros logra comprar una chacra en los alrededores de Victorica, cerca de la actual ruta 105,  la que pone a nombre de su  madre.

Allí  en la estancia conoce a Carmelo Lamonica, con quien se casa el 7 de mayo de 1955. Tuvieron una sola hija a quien bautizaron con el nombre de su abuela Malvina. Vivieron con la suegra, doña Antonina Besone de Lamónica,  en la casa de la calle 12 esquina 13 de Victorica. Luego los hermanos de Carmelo le dejan la casa paterna en calle 15  casi esquina 12, que aún se encuentra en pie, construida en parte con los ladrillos de barro que se hacían en Los Pisaderos, en los primeros años de desarrollo del pueblo.

Modelos exclusivos para clientes
 Delia hacia los diseños a pedido, respetando los gustos del cliente. Los modelos más comunes que fabricaba eran: el “bombín” de ala estrecha y corona redonda, el “panza de burro”, tradicional de Argentina utilizado por los gauchos, su nombre deriva del uso del cuero de la panza de la burra, el “fedora” con corona pinchada, (el nombre proviene de una princesa de ese nombre que utilizaba este sombrero) el “chambergo tanguero”, que es partido al medio, el chambergo era de ala más ancha para proteger mejor de las inclemencias del tiempo y el “Orion” que usaba el “Zorzal Criollo” el cantante Carlos Gardel

A muchos clientes les gustaba con una buena cinta que le daba un toque diferente de distinción y el “criollo”, usado por la mayoría de la paisanada.  Para entregarlos los envolvía en un sobre grande de papel madera. A veces cuando eran para regalo se utilizaban cajas especiales para su mejor presentación.


En algunos antiguos roperos de casas de familia deben estar en el fondo de los guardarropas o baúles algunos de aquellos sombreros “made in” Victorica, confeccionados por Delia y comercializados por “Casa Sportman” del “Gato” Lamónica.

La foto permite apreciar los moldes que se utilizaron para la confección de los sombreros
Entre los vecinos victoriquenses de la época, que lucían sus sombreros, se recuerda a don : Agustín BORTHIRY, Carlos LEYTON, León CASENAVE, “Chino” de la NAVA, Eulogio MATOS, Germán TORRES, Eladio RODRIGUEZ, Jaime SIDEBOTTON, Alfredo, Emilio, Lorenzo y Eduardo  KENNY. Pedro ROSOLEN, Miguel MARZANO. etc. Además se sabe que algunos clientes eran del sur de San Luis, que llegaban atraídos exclusivamente por la merecida fama de sus sombreros.

Les obsequió sombreros al “indio” WINCHINAO y a Juan CORIA, dos personajes, que solían verse en los boliches de entonces, en todas las cuadreras, en los bailes de las afueras, en las yerras y las fiestas pueblerinas luciendo orgullosos su sombrero.

Los vecinos, a los que hemos consultado sobre el local donde funcionó la sastrería Sportman, nos han indicado dos lugares. Uno el lugar donde actualmente está la Veterinaria Victorica de la familia Sidebottom y el otro cruzando en diagonal la calle, en el salón que había pertenecido a la familia Fuentes, atendida los últimos años por "Maneco" y Luisa y que años después comprara don Jacinto Mustafá

El sombrero era un complemento de la vestimenta, muy usado hasta finales de la década de 1950, alguien dice que cuando los automóviles comenzaron a hacerse más bajos, eso influyó negativamente en el uso del sombrero y en Buenos Aires de donde venía la moda, también cuando el transporte público se transformó en algo muy difícil para el público en general, además del tema del costo de este complemento lentamente cayó en desuso.

El baúl donde se conservaron los moldes de madera, fue entregado recientemente a la Municipalidad de Victorica, para ser destinados al futuro Museo, por la familia Lamónica-Álvarez, a quienes agradecemos toda la información para esta nota sobre la historia de la industria de la moda masculina.
Agradecemos particularmente a la señora Elsa Álvarez de Lamónica por su información y fotografías para la elaboración de la presente nota. También a Malvina Lamónica por la fotografía.
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