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sábado, 19 de junio de 2010

MANUEL BELGRANO

En el calendario de las efemérides, el día 20 de junio figura como Día de la Bandera, el que se fijó en conmemoración del día del fallecimiento de su creador.
Esta costumbre argentina de recordar a sus líderes, hérores, próceres, por el día de su muerte y no por el de su natalicio, ha sido criticada más de una vez.

El niño Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, nació un 3 de junio de 1770, en la casa de sus padres (Doménico Belgrano e Peri, italiano y María Josefa González Casero, santiagueña) situada en la calle Santo Domingo (actual Belgrano), entre las entonces San Martín de Tours (ahora Defensa) y Santísima Trinidad (actual Bolívar).

El monumento a la Bandera, erigido en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fé, en la que Belgrano fundó varios pueblos.

Manuel Belgrano integró la Primera Junta de Gobierno Patrio el 25 de mayo de 1810. Había tenido una actuación destacada en el Consulado de Buenos Aires. Desde ese cargo de Secretario del Consulado de Comercio a partir de 1809 editó y dirigió el "Correo de Comercio" un periódico en el que Belgrano volcó sus conocimientos profundos sobre economía política y educación.

No era un militar de carrera, sino que las circunstancias lo llevaron a asumir cargos de conducción militar y actuar en combates y batallas con éxitos y fracasos. Pero a pesar de eso San Martín dijo: "Belgrano, es lo mejor que tenemos" y él sabía bien de que hablaba.
Primero Manuel Belgrano logró que el Triunvirato le aprobara su sugerencia de crear la escarapela nacional y luego, al mando de tropas en las riberas del Paraná enarboló la bandera, la que hizo jurar por las baterías e informó después a sus superiores.

Belgrano fue amonestado por esta decisión del 27 de febrero de 1812, la que el Triunvirato interpretó como un acto riesgoso para su propia estabilidad política.

Aún hasta el mes de junio de aquel año el Triunvirato proseguía poniéndole a Belgrano de manifiesto su profundo disconformismo por su actitud y le advertía en éstos términos:
“El gobierno, pues, consecuente con la confianza que ha depositado en V.S. no puede hacer más que dejar a la prudencia de V.S. misma la reparación de tamaño desorden; pero debe igualmente prevenirle que ésta será la última vez que sacrificará hasta tan alto punto los respetos de su autoridad y los intereses de la Nación…”
Belgrano murió a los cincuenta años en la antigua casa paterna en Buenos Aires, luego de padecer enfermedades derivadas del paludismo, hidropesia y acaso sífilis.
"Triste funeral, pobre y sombrío, que se hizo en una iglesia junto al rio, en esta capital, al ciudadano, brigadier general Manuel Belgrano" expresó el periódico "El Despertador Teofilantrópico", el único que dio la noticia.

viernes, 21 de mayo de 2010

EL PENSAMIENTO NACIONAL

VERSUS LA MENTALIDAD COLONIAL

Vamos a conmemorar, este año 2010, el segundo centenario de la fecha que se toma como nacimiento de nuestra Patria, por los hechos producidos durante el mes de mayo de 1810. Hechos que no culminarían el día 25 de aquel mes y año, sino que sus efectos se continuarían procesando los años posteriores.

Quienes fuimos educados en la escuela secundaria tradicional, memorística, enciclopedista, europeizante y centrada en contenidos, y especialmente en las fechas y los hechos militares, casi no tuvimos posibilidad de ahondar en la historia Argentina, porque la organización de la disciplina Historia ponía énfasis, primero en la historia Universal, luego la Americana y por último la local y regional.

Por eso cuando algunos alumnos iban al exterior en programas de intercambio, notaban que ellos conocían muchos aspectos de la historia, la geografía y literatura de los países que visitaban, pero en cambio sus condiscípulos no conocían absolutamente nada de lo argentino. Aún hoy hay muchos que creen que Buenos Aires está en Brasil.

Nuestro profesor de Historia había sido discípulo del Dr. Ricardo Levene a quien admiraba y sus clases eran bastante interesantes, pero los tiempos dedicados en el programa de Perito Mercantil de la década del cincuenta eran sumamente escasos para relacionar o hacer lecturas adicionales fuera del aula, especialmente para quienes trabajábamos a la par que estudiábamos.

Además “la historia no habla sino por intermedio de los historiadores. Los hechos no varían, pero se nos presentan con el lenguaje, la sintaxis, la ortografía de su relator, dicen lo que él quiere que digan, según los ordena, los valora, los subraya o los deja perder en la intrascendencia, con una intención o con una consecuencia que no puede ser otra que la de formar en el lector, idéntico criterio valorativo.” (Salvador Ferla)
Primera Junta de Gobierno reunida. Oleo de Vila y Prades (Palacio del Congreso)


Las nuevas ideas en el viejo mundo

Para ubicarnos conviene, aunque muy sintéticamente, contextualizar el mundo europeo de entonces, cuyas ideas influirían sobre el Virreinato del Río de La Plata, que se había constituido en 1776.

Ese mismo año, a principios de julio se había producido la declaración de la independencia de las Colonias Inglesas, situadas en América del Norte, poniéndose en marcha una experiencia de gobierno propio, bajo un régimen constitucional presidencialista acentuado y de organización federalista pronunciada.

Trece años después, se produce la Revolución Francesa, que termina con el régimen de la monarquía absoluta y esparce por el nuevo mundo sus banderas de Libertad, Igualdad, Fraternidad y Seguridad Individual. Desarrolló también su doctrina de la Soberanía Popular, que tanta influencia tendría en las discusiones rioplatenses.

Contemporáneamente a esos sucesos de trascendencia política, Inglaterra había producido otros dos hechos de suma importancia en el campo económico. El primero la “Revolución Industrial”, introduciendo el cambio de sacar el trabajo del hogar y llevarlo a la fábrica y el segundo, la creación de la ideología del Liberalismo Económico, sobre la base de las ideas del librecambio y la teoría de los costos comparados de David Ricardo.
Facsimil de la Invitación que emitió la autoridad del Cabildo para quienes asistirían al "Cabildo Abierto" del día 22 de Mayo de 1810

Esto le dio a Inglaterra los recursos y las fuerzas necesarias para disputarle a España el predominio de los mares y sus posesiones coloniales.

Está claro que aquellos sucesos, que se dieron dentro del Cabildo de Buenos Aires, no tuvieron participación popular plena, sino que a la plaza, custodiada por las tropas, se llegó por invitación y sólo los representantes de los poderes fácticos fueron quienes tuvieron acceso a las discusiones sobre lo que había que hacer.

El tan mentado “Cabildo Abierto” del 22 de mayo de 1810 y que la “petit” historia pergeñada por “Billiken” para la escuela primaria, presentado casi como el prototipo de la participación popular, fue en realidad, sólo integrado por “la parte principal y más sana del vecindario”. (La que recibió una de las invitaciones sin la cual no se dejaba pasar)

“Falsificad el sentido de la historia y pervertís por el hecho toda la política. La falsa historia es origen de la falsa política” dijo Juan Bautista Alberdi.

Pero más allá del deber, y lo que se podía intentar, lo que se terminó haciendo fue una salida de conveniencia. Pero de conveniencia para los que detentaban el poder del Puerto de Buenos Aires, que ignoraron los intereses y necesidades de las provincias, no exhibiendo ninguna tendencia federalista en sus orígenes. Este proceder y los sucesos con su dinámica contradictoria, implicaron posteriormente la pérdida de la Banda Oriental, el Paraguay y el sur de Bolivia, que eran parte integrante del Virreynato del Rio de la Plata.
"La Reconquista de Buenos Aires", óleo de Charles Fouqueray en el Museo Histórico Nacional


La participación de los criollos

La participación verdaderamente popular en defensa de la Patria, se había dado durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807, en que los criollos, los mulatos, los mestizos y hasta los aborígenes, defendieron a Buenos Aires para reconquistarla del intento de la Corona Británica de instalar sus reales. Esos sucesos infligieron una derrota impensada a los representantes de la naciente potencia militar de entonces, que operaba para su consolidación como imperio sustituto.

En realidad lo que surgió de ese cónclave puertas adentro del Cabildo porteño, fue un paso importante, pero la decisión quedó navegando a dos aguas, por las dudas que tenían los representantes de los intereses españoles en el Río de la Plata, con respecto a la suerte de la metrópoli, que había sido puesta bajo regencia de los franceses, conducidos por Napoleón Bonaparte, que había impuesto a su hermano para presidir el Consejo Español.


No hay que olvidarse además, que la esclavitud en Argentina recién fue abolida, a partir de la declaración que realizó la Asamblea General del año 1813, por lo que queda claro que había poderosos señores a quienes no les interesaba renunciar a la mano de obra esclava tan fácilmente. Será también esta Asamblea la que tomará medidas que reafirmarán la soberanía del nuevo Estado y la igualdad de los ciudadanos al establecer un sello propio en reemplazo del real.

Al aprobar una única marcha nacional y diseñar un escudo propio, descartando el de armas del Rey. Asimismo ordenó la primera acuñación de moneda con los símbolos del Estado naciente y suprimió los títulos de nobleza, prohibió el uso de tormentos y ordenó la quema de los elementos de tortura.



Tampoco fue producto de aquel pronunciamiento del Cabildo del 25 de Mayo de 1810 la creación de una bandera propia. Asimismo en realidad las cintas que repartieron French y Berutti, según algunos autores, no eran blancas y azul-celeste, sino que eran de color blanco y que semanas después agregaron en el sombrero la imagen de Fernando VII y una rama de olivo.

La Bandera Nacional, fue creada mucho después, por Manuel Belgrano en un acto de presión a las autoridades de entonces, quienes le aplicaron una severa amonestación por su atrevimiento. Es que él no aceptaba seguir “Fernandeando” como se decía en aquellos momentos, combatiendo bajo el mismo pabellón español, porque esto acarreaba el mote de “insurgentes” de parte de los españoles.

Por eso la enarboló un 27 de febrero de 1812, la hizo bendecir en Jujuy el 25 de Mayo de ese año, en tanto que recién fue autorizada a ser usada un año después, ante los hechos consumados de uno de los grandes patriotas. Belgrano se animó a escribir a sus superiores: “Abajo, señor Excelentísimo, esas señales exteriores que para nada nos han servido, y con que parece que aún no hemos roto las cadenas de la esclavitud.”


La colonización pedagógica

Por todo esto es que, visto con la perspectiva histórica que dan estos doscientos años transcurridos, la lucha por la libertad, el gobierno propio, la independencia, fue un proceso de largo aliento, en el que se mezclaron y se enfrentaron los componentes políticos, económicos y sociales, de dos visiones distintas, que bajo diferentes y variados ropajes, aún persisten: una la colonial y otra la nacional.
Obsérvese la predominancia de clérigos, militares y representantes de la alta burquesía porteña de Buenos Aires


“No es la Revolución de Mayo un mero producto de la fuerza librecambista en acción, como muchos han pretendido que sea”, dice Fermín Chávez en “Historia del País de los Argentinos” y continúa más adelante: “Mayo fue algo mucho mas profundo, a pesar de los factores político-sociales divergentes y aun contradictorios que la desencadenan y encauzan.”

Parte de esas contradicciones que la desangraron las caracteriza Chávez en este párrafo “Lo que era bueno para el Puerto resultaba pernicioso para las provincias. Los intereses económicos del Litoral tampoco coincidían con los de las regiones mediterráneas”.

Por supuesto que en ese mar de ambigüedades, contradicciones y dudas, los intereses de los ingleses, los franceses y aún de los portugueses, llevaban agua para su molino, mientras sembraban la semilla de la discordia, para darle aire a la política sempiterna de “divide y reinarás”.

“La Revolución, que en el aspecto económico no fue otra cosa que la legalización del contrabando, agravaría estos problemas en vez de resolverlos” dejó escrito Salvador Ferla en su libro “El drama político de la Argentina contemporánea”.

Quien a renglón seguido expresó categóricamente: “Ni la Primera Junta, ni los Triunviratos, ni los Directorios fueron gobiernos nacionales. Buenos Aires resolvió por sí misma abrir su puerto a un comercio irrestricto con Gran Bretaña, condenando a muerte a muchas industrias del interior, especialmente la textil”.


Como se puede apreciar desde los primeros gritos de libertad en los orígenes del procesamiento de nuestra independencia, se comenzó a gestar lo que décadas después tomaría forma acabada, esa macrocefalia de la ciudad puerto que dio permanentemente la espalda al interior.


Por eso no conviene distraerse más y reconocer que hemos sido educados con un velo sobre la realidad de los hechos que acontecieron, algo que Jauretche llamó la “colonización pedagógica”, quien expresó también que “lo que llamamos historia, es lo que fue política y lo que es política, será a su vez historia”.

El tema de cortar los lazos con España no fue fácil, dado que habíamos estado relacionados con la metrópoli en nuestra calidad de colonia, por más de tres siglos.
Y luchar por la independencia y afirmar la soberanía popular por encima del concepto de la soberanía del reino, costó mucha sangre de patriotas.

La cuestión dijo Jauretche “no es cambiar de collar, sino dejar de ser perros".

sábado, 17 de abril de 2010

ACTIVIDAD CULTURAL

En el día de ayer 16 de abril del año 2010, se dajaron inauguradas en el Centro Municipal de Cultura Profesor Julio Colombato de la ciudad de Santa Rosa tres acontecimientos

 En la Fotogalería Echaniz, se inauguró una muestra fotográfica de Eduardo Pérez que el tituló "Sin Límites" y que reune sus trabajos de la última temporada realizados a través de la computadora.

La obra presentada consta de tres item. Uno destinado a la trágica muerte de Juan Bautista Vairoleto, otro relacionado con un paseo por Venecia (Italia) y el último con la vida en la época de los abuelos.

Eduardo Pérez agradeció los apoyos recibidos para presentar la muestra. El reconocido fotografo es nativo de General Pico (La Pampa). Ingresó a trabajar en el desaparecido diario La Capital de Santa Rosa el año 1964, hasta el cierre el año 1982. Luego cuando se puso en marcha el canal de televisión de La Pampa se incorporó al plantel inicial del mismo allá por el año 1972 hasta que obtuvo su jubilación el año 2003.

Eduardo no solo se dedicó a la fotografía sino también al video. Destacándose varios de excelente calidad que fueron un aporte importante a la identidad regional de los pampeanos.


En tanto que en la Sala Mareque quedó inaugurada la muestra de la Pinacoteca del Museo Provincial de Artes titulada "Somos viento". Se trata de una selección de obras de la colección del mencionado Museo cuyas autoras son todas mujeres.


Por último y en la galería recientemente bautizada Eduardo Ferma, se inauguró una muestra titulada "Proyecto Dominó", que según nos explicó la artista Dora Rossi de General Pico, se trata de una obra colectiva con motivo del Bicentenario.
En la misma han intervenido distintos artistas pampeanos y después de La Pampa, partirá hacia el Perú en la que otros artistas de aquella Nación completarán la misma pintando sus obras.


martes, 9 de febrero de 2010

HACIA EL BICENTENARIO

VICTORICA CAPITAL DE LA GANADERIA

Este año Argentina celebrará el segundo Centenario de la puesta en marcha del camino hacia la libertad, un 25 de mayo, pero antes, el próximo 12 de febrero Victorica, el primer pueblo de la provincia de La Pampa, capital del Departamento Loventué, fundado bajo la visión nacional de ocupar el desierto, festejará sus 128 años de existencia.

Alrededor de la laguna, en el Parque "Los Pisaderos" flamearon desde temprano las banderas argentinas,en el escenario natural donde se llevó a cabo el tradicional desfile de la Fiesta Provincial de la Ganadería del Oeste Pampeano, en un dia a pleno sol. Aunque sensiblemente disminuida en su caudal, los sapos y los loros celebraron aquella mañana alborozados por la lluvia bendita de la noche anterior.

Cuando se cumplió el primer Centenario de Argentina, La Pampa era aún Territorio Nacional y ya se había conformado la primera Comisión Pro Autonomía, en la que participaron dos comerciantes victoriquenses de entonces, Viniegra y Lemme.

La bandera, de la antigua comunidad aborigen ranquel es portada por Dentoni un descendiente de Yancamil, el jefe pehuenche que emboscó y logró vencer a los inexpertos oficiales y soldados, allá en Cochicó.


Victorica, se fundó por el contingente de tropas que envió el Ejercito Nacional, para asegurar la nueva frontera, creando fortines. En realidad el mandato era acampar en Poitahué, pero dado la intensidad de las lluvias de aquel verano de 1882, los comandantes decidieron pegar la vuelta y establecer los cuarteles en Echohué.

Poitahué significa, "atalaya", "divisadero", derivado el nombre de las grandes lomadas y cerros existentes en los alrededores, en el cual pensarían los soldados establecer el mangrullo del fortín para estar precavidos con mucha anticipación de los movimientos de personas y animales .

Según alguna toponimia echohué, en cambio, significaría "donde hay resinas", provenientes de muchas de las plantas autóctonas de la zona. Por eso el Fortín fue bautizado como "Fortín Resina" en sus primeros tiempos.

Con esa resina los indios hacían un pegamento que utilizaban para unir las puntas de obsidiana a las flechas, las lanzas a las tacuaras y los tientos a las boleadoras de piedra.

El lugar elegido cumplía con los requerimientos mínimos de seguridad y subsistencia de las tropas y los colonos que vinieron con ellas. Agua cerca, abundante leña, tierras con buenos pastos y una hondonada rodeada de lomadas.

"¡Victorica…es tradición!...
¡Victorica…es horizonte!...

…y ayer fue pampa nomás…
Campo abierto a los malones…
Relincho prendido al viento,
Lanzas bolas y galopes.
Ausencia del alambrado,
Lugar crecido en rigores…
Y entre pasto puna y cielo
El verde oscuro del monte.
Garras de pumas alzados,
Madrigueras de feroces,
Ciervos, barrancos y gatos,
Grandes lagunas y molles.

¡Victorica…es tradición!...
¡Victorica… es horizonte!... "


(Fragmento del poema de Víctor Abel Gimenez, que fuese recitado por Pedro Cabal desde el palco de locutores y payadores el sábado por la tarde en "Los Pisaderos")

"Thanan tué", traducido por algunos investigadores como Telén, significaría "retumba la tierra". Algunos creen que ese era el retumbar de los kultrunes cuando los jefes aborígenes de las distintas tribus se "juntaban" a parlamentar sobre la mejor estrategia para rechazar el avance de las tropas nacionales.

Otros, como Rodolfo Casamiquela se inclinan por aceptar que en algun tiempo remoto hubo en ese lugar un gran temblor, que habría producido el hundimiento del suelo. Esa gran cava habría dado origen a la laguna que algunos aborígenes denominaban "tulüm o trelén".

Muchos años después, un francés, dueño de campo en la zona y que había sido intendente de Victorica entre los años 1891 y 1899, fundaría una colonia francesa a la que denominó con el nombre de su campo.

La llegada a la zona por el operativo militar que produjo el emplazamiento del Fortín Resina y luego la fundación del pueblo, estuvo precedida de la excursión que realizara el Coronel Lucio V. Mansilla a los aduares de Mariano Rosas en Leuvucó, situados a veinticinco kilómetros al norte de la actual Victorica.

Luego ya puesto en marcha la denominada "Conquista del Desierto", en la batida preliminar, por allí ingresó la tercera columna al mando del Coronel Eduardo Racedo, quien persiguió a los jefes, apresó a los más débiles y dio orden de matar a quienes se resistieran.

El coronel Ernesto Rodriguez quedó al mando de las tropas que desensillaron en los montes de echohué. Después que cortó postes y preparó bastante leña para el invierno, se dio a la tarea de construir las comodidades necesarias para el fortín y la comandancia. Una de esas tareas, fue la de amasar barro con pasto puna y hacer adobes para las primeras construcciones que suplantaron las carpas de campaña originales.

El barro se pisaba con los caballos, como aún hoy se sigue haciendo en hornos de ladrillos no mecanizados. Ese es el orígen del nombre "Los Pisaderos" un sitio que ha sido declarado lugar histórico por ley provincial.

Los primeros informes del coronel Rodriguez a sus superiores, fueron favorables, dado que se estaban cumpliendo los objetivos por los que habían llegado al lugar.

Hasta que a mediados de agosto de 1882, un grupo aborigen que andaba rondando por la zona les roba una caballada. La persecución terminaría unos días después en un paraje mucho más al oeste en la zona del rio Salado.

En aquellos primeros tiempos, se podía conquistar el desierto si se tenía buenos caballos, se conocia la situación de las lagunas y los sitios para guarecerse, además de donde conseguir comida.

Eso lo sabían los aborígenes que habían vivido en el bosque milenario de caldén, cazando animales de la fauna autóctona y recolectando frutos de la flora lugareña. Además de las rastrilladas por donde iban y venían el contingente de los malones rumbo a Chile, ellos conocían cada una de las innumerables sendas, huellas y atajos.

Pero el Ejército tenía el remington y los aborígenes estaban sufriendo el hambre y las enfermedades, que los ponían en inferioridad de condiciones, no sólo para atacar, sino aún para defenderse.

Los aborígenes eran duchos para andar a caballo, los que amansaban y enseñaban para andar, tanto entre los caldenes, como en los guadales de los alrededores y en los cerros. Se paraban encima del animal para otear el horizonte y descubir alguna presencia extraña.

Muchos de los estancieros de la zona que se establecieron después que pasó el peligro del indio intentando volver a su tierra y que se retiraron las tropas del Ejército en 1887, emplearon a aborígenes para amansar equinos para el trabajo con los animales en el campo.

Sabían ahuecar los grandes caldenes y algarrobos para juntar agua de lluvia que era fundamental para los años de sequía. Se alimentaban con carne de caballo y se curaban con las hierbas y plantas de la zona.

Eran conocimientos transmitidos de generación en generación en forma oral. Muchos años después allí cerca de Leuvucó se fundó la Escuela de Agricultura y Ganadería de la Nación (1952) donde se forman técnicos para las explotaciones agropecuarias.

Victorica, el primer pueblo fundado por los regimientos militares colonizadores en el territorio, por entonces de la Gobernación de La Pampa Central, verá cercenada una gran parte de su territorio al norte, cuando al sancionarse la ley nacional 1532 de organización de los Territorios Nacionales, las provincias de Córdoba, San Luis y Mendoza, logran en el Congreso Nacional en 1884, bajar el límite del paralelo 35 original al 36.

Sin embargo, un decreto de un gobierno de facto institucionalizó como día de La Pampa el 16 de Octubre, en que se sancionó dicha ley que amputó tierras pampeanas, a favor de los antiguos terratenientes de las provincias arribeñas, festejando el instrumento del primer despojo.

Por ese motivo y las fundaciones de pueblos vecinos que se realizaron posteriormente, Telén (1901), Loventuel (1904), antes de la llegada del ferrocarril y Carro Quemado (1924), su ejido se vio reducido sensiblemente, siendo esta una de las causas del estancamiento de Victorica a partir de la primera guerra mundial de 1914, en que se produce además la paralización de los proyectos de ferrocarriles que la cruzarían y que nunca se realizaron.

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