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viernes, 12 de abril de 2013

ANIVERSARIO DE TRENQUE LAUQUEN

La localidad de Trenque Lauquen, está situada en el oeste de la provincia de Buenos Aires y su fundación fue realizada por el militar uruguayo al servicio del Ejército Argentino, conocido como Conrado Excelso Villegas.

Según la investigación realizada por el historiador José Francisco Mayo, el momento de la fundación habría ocurrido el día 12 de abril del año 1876, fecha en la que Villegas ocupa con las tropas el territorio, en el contexto de la denominada campaña para la "Conquista del desierto".

Un documentado libro del trenquelauquense, investigador Juan José Estévez, titulado "Pincén vida y leyenda", nos ha ilustrado los pormenores sobre la vida en los alrededores de la laguna. La captura del cacique rankel, después de largos años de desafiarlo a Villegas e incluso de robarle su famosa caballada de tordillos, ocurrió un 8 de noviembre del año 1878 en los alrededores de la laguna Malal-co en el Territorio Nacional de lo que sería luego la Gobernación de "Pampa Central".

Trenque Lauquen está situada a 445 kilómetros de la Capital Federal, a 340 de la ciudad de Bahía Blanca y a 150 aproximadamente de la ciudad de Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa. Por allí pasan las rutas nacionales 5 que la conecta con la Capital Federal y con Santa Rosa y la 33 que la vincula hacia el sur con Bahía Blanca y hacia el norte con Rivadavia, General Villegas y las provincias de Córdoba y Santa Fe.

Desde Trenque Lauquen se prolongó la vía del Ferrocarril del Oeste que terminó en la estación punta de riel Telén (Pcia. de La Pampa) el año 1908, pasando por las ciudades de General Pico y Eduardo Castex.

Uno de los primeros comercios de Ramos Generales de Trenque Lauquen fue el de los españoles Juan José Llorens, Juan Antich y Cía. que el año 1885 pusieron una sucursal en la localidad de Victorica, primera población cristiana del Territorio Nacional de La Pampa.
Don Pedro Bonifacio Palacios, más conocido por su apodo "Almafuerte", fue maestro en una escuela de Trenque Lauquen a partir del año 1894, pero fue cesanteado por razones políticas dos años después

El topónimo ha suscitado, como casi todos, una larga discusión a lo largo del tiempo por los investigadores de las lenguas originarias. Del tomo 4 de la enciclopedia "Mapuche" de don Esteban Erize vamos a extraer algunas de las acepciones que se han dado en esa discusión.

Cita a Wysocky diciendo: "En su lámina XIII, Escala 1/5.000 del Álbum de la Nueva Línea de Fronteras, correspondiente al Campamento "Trenque Lauquen", en agosto de 1877, aparece dibujada la laguna del mismo nombre. (Observando esa lámina podemos observar que la laguna no es ni redonda ni redondeada)."

Citando a don Eliseo Tello investigador pampeano de la toponimia allí se expresa: "Tello en Apéndice de Toponimia Araucana del Territorio de La Pampa, pag. 152: Trenque corruptela de Thencúll, redondo; Lauquen, laguna: laguna redonda"

Por su parte en Toponimia Indígena Bonaerense sedice: "Travun-qué Laufquen. Travun es junta, reunión aglomeración, grupo. Qué, es en este caso, partícula que denota actualidad cuando acompaña al sustantivo. Reunión de Lagunas." Ese mismo sentido le adjudicaron tanto Milanesio como Juan Domingo Perón en su Toponimia.

Es que en la zona existen una serie de bajos salitrosos, destacándose las lagunas "El Hinojo", "Las Tunas Grandes", "Las Tunas Chicas" y "Las Gaviotas".

Según cuenta en su libro "El viejo Trenque Lauquen" don Paco Aznárez, las cenizas del fundador llegaron a reposar en esa localidad después de pasar por distintos lugares a saber: "Caminando por París, en la calle Richelieu 63, nos encontramos con un viejo edificio, el Hotel de Malta, que muestra en su fachada una placa recordatoria de la muerte de nuestro fundador, el general Villegas, ocurrida en ese establecimiento el 26 de agosto de 1884."

"Fue José "Pepe" Mayo -cuando no- quien colocó esa placa que brinda tributo a la memoria del ilustre uruguayo. No resisto la tentación de relatar el largo periplo de los restos del héroe. Embalsamados, reposaron en la Iglesia San Roque de París; un año después fueron trasladados a Buenos Aires y depositados en el panteón militar del cementerio del Oeste y en 1904 en la bóveda del teniente coronel Nicolás Levalle, en el cementerio Norte."

"Recién el 25 de agosto de 1945 las cenizas ...fueron traídas a Trenque Lauquen en emotiva y multitudinaria ceremonia. Durante muchos años, la urna funeraria -junto a la de su esposa Carmen Granada- estubo en la vieja comandancia de la División Norte en terrenos de la Municipalidad local. El largo recorrido concluyó en abril de 1978...en la Iglesia Nuestra Señora de los Dolores."

FOTOGRAFIA: Facebook "El Viejo Trenque Lauquen"

miércoles, 2 de diciembre de 2009

FAMILIA LLORENS

ULTIMA PARTE: Después de la Gran Depresión y la Segunda Guerra.


Durante la década del veinte, después de terminada la Primera “Guerra Mundial”, se reactivó el consumo, y el clima favoreció con un ciclo favorable a la agricultura y la ganadería.
La educación expandió las posibilidades a las familias numerosas, que sin dejar de vivir en el campo, pudieron enviar a sus hijas e hijos a los internados que abrieron en Victorica la congregación Salesiana.
El deporte, sobre todo el futbol, el más popular de todos, produjo la creación de clubes como Cochicó y Juventud Unida.La salud publica dio un paso adelante con la radicación de nuevos profesionales del campo de la medicina y la creación de una Sala de Primeros Auxilios, llevada adelante por la Asociación de Beneficencia.

Don Juan José Llorens con una de sus nietas y el hijo del encargado de "La Porteña", el puestero Salinas.


La firma originaria, Llorens, Antich & Cía, aprovechó esa expansión para instalarse en la Isla del “Chalileo”, la zona de la confluencia de los rios Atuel y Salado muy apetecible para quienes se dedicaban a la crianza de lanares, caprinos, mulares, equinos y en menor escala bovinos. Fue un esfuerzo importante, que tuvo sus frutos. Había que recorrer miles de kilómetros por caminos de huella con carros y camiones que muchas veces quedaban varados en los medanales de la travesía.


Y había que competir con varios acopiadores, algunos instalados en la propia Santa Isabel y otros en Telen y Victorica que también operaban con Consignatarios en Avellaneda y tenían sus Barracas en aquellas localidades.





Copia de documentos comerciales de la empresa Juan José Llorens y Cía. conteniendo sus logos y marca registrada para Victorica.


Un antiguo poblador de Victorica ha recordado que don Juan José Llorens era hincha fanático del club River Plate y que cuando la Comisión del Club Cochicó le solicitó una colaboración, él les regaló un equipo completo a los integrantes del plantel de futbol, con la misma camiseta que utilizaba el club de sus amores.


Antes de desmenbrarse la última sociedad, cuando aún el antiguo Almacén de Ramos Generales, mostraba todavía su potencia comercial para Victorica y la zona.



Esto hizo que Cochicó cambiara la camiseta blanca y el pantalón azul por la camiseta blanca y la banda roja, que adoptó de allí en más como distintiva del equipo.
En ese equipo formaron parte varios de sus empleados como Julio Cirilo Rochereul, los Romero y también algunos de los hijos de su socio Nicomedes Gómez.


Los antiguos carros tirados por mulas cargados de lanas y cueros, frente a la barraca de la Sucursal en Santa Isabel, Departamento Chalileo, Territorio Nacional de La Pampa. Década del veinte.



Algunas otras personas han recordado que la firma de la “Casa Llorens”, regalaba a cada una de las mujeres embarazadas, sobre todo a las primerizas, un libro conteniendo toda una serie de recomendaciones y consejos a tener en cuenta antes, durante y después del parto, para un alumbramiento sin dificultades y para la crianza del bebé. El libro había sido publicado por la Editorial Ateneo, su autor había sido el Dr. Aníbal Olaranchans y se titulaba “Higiene y alimentación del niño”


A estas acciones educativas y de difusión de la nueva cultura que iba desplazando y cambiando lentamente de la mano de la ciencia y los adelantos tecnológicos, se sumaban otras de colaboración con las demás entidades de bien público del pueblo, o la impresión para regalar a su amplia clientela elementos útiles para el hogar o para la empresa familiar.




Uno de esos fue la edición de un mapa de la Republica Argentina de gran tamaño, impreso el año 1928, que aún se pueden encontrar en los archivos familiares de los abuelos o bisabuelos que lo atesoraron.
La Sucursal de Santa Isabel funcionó hasta el año 1929, el año en que el mundo, tendría la noticia del comienzo de una gran crisis mundial, que se inició en los Estados Unidos, pero que se expandió a todo el mundo.

Isidoro Orgales era el gerente de la Sucursal Santa Isabel de la firma Llorens, Antich y Cía. Esta fotografía fue tomada por el fotografo que viajó desde Trenque Lauquen en ocasión de la entrega de los primeros automóviles vendidos en Victorica y Santa Isabel.



La década del treinta fue de muchas complicaciones no solo por los efectos negativos del impacto de la profunda crisis, que llevó a la quiebra a comercios e industrias, y una ola de desocupación que afectó al consumo. Sino porque a ella se sumó en La Pampa, un clima adverso que incluyó sequías prolongadas, vientos, la caída de ceniza de un volcán chileno que afectó muchos campos del Territorio, la plaga de la langosta y la voladura de la capa fértil del suelo.


Para completar este panoramadesolador, a fines de la década del treinta dará comienzo en Europa la “Segunda Guerra Mundial”, con la cual los flujos de intercambio comercial vuelven a atascarse.




A mediados de la década del cuarenta se instala en Victorica una sucursal de la firma Federico Calandri y Cía con casa Central en Eduardo Castex, otro competidor para la firma Llorens. Los hermanos Romero, ex empleados, habían abierto una despensa, lo mismo había sucedido antes con José Eguía. Los comercios crecían, pero la población estaba estancada. Así quedó registrado en el Censo de Población de 1947 donde se verificó una disminución de habitantes con respecto al censo anterior.


Años después se produce la segunda reconversión de la empresa J.J. Llorens y Cía. En esta oportunidad la liquidación hace que don Vidal Sáenz se quede con la que era la Sección Tienda, don Gaudencio Pablo es adjudicatario de la Sección Almacén y con ella la Agencia Ford y don Juan José Llorens se queda con la Barraca.

Quien está parado al lado del primer auto es don Pedro Nicomedes Gómez, socio de la firma Juan J. Llorens, J. Antich y Cía. En la caja del camión se alcanza a leer la razón social. La Sucursal Santa Isabel funcionó entre 1920 y 1929.

En 1951 don Juan José LLorens forma una nueva Sociedad, en este caso de Responsabilidad Limitada que se denomina VIC SRL con el señor Manuel Serra y otros. Con dicha sociedad adquieren los campos “La Porteña” y “La Esperanza”, ubicados al sur de San Luis en el límite con La Pampa.


“La Porteña” había pertenecido al español Máximo García, que fue propietario muchos años de la casa en la esquina de la plaza frente a la Iglesia y al Almacén de Llorens.


Don Juan José Llorens en una de las fotos de sus últimos años, apoyado en la tranquera del campo mira la cámara.

Por su parte “la Esperanza” había sido de Ramón Galíndez Orueta, otro inmigrante español, quienes los habían adquirido entre 1885 y 1887. Ambos provenían de campos de la zona de Benito Juárez (Prov. De Buenos Aires), donde los Llorens también habían realizado actividades agropecuarias y comerciales.


La filiación política de Juan José Llorens fue su militancia en el socialismo. Era suscriptor del diario “La Vanguardia”. Su familia recuerda que en ocasión de negarse a realizar una donación para la Fundación Eva Perón, la policía lo detuvo en Trenque Lauquen. Sus argumentos habían sido que él sabía a quien se debía ayudar. Muchos de sus amistades organizaron manifestaciones de repudio, e iban a llevarle comida a la cárcel hasta que lo pusieron en libertad.


Este espejo que ahora forma parte del Patrimonio Histórico Municipal, estuvo durante muchos años expuesto en la Confitería, que funcionaba al lado del Cine Armonía y que regenteaba el recordado "Gato" Lamónica.

Don Juan José Llorens dejó de existir el año 1964, se había casado con Gracia Bassa de cuyo matrimonio nacieron seis hijos: Juan Jacinto, Luis, Sara Angela, Irene, Emilia Luisa y María Monserrat.

Sin dudas que Juan José Llorens, siguiendo el camino de su padre y tíos inmigrantes, que con su esfuerzo aportaron al crecimiento de la Argentina del Centenario, el también contribuyó con el suyo a la grandeza de La Pampa.
En la Municipalidad de Victorica se conserva un gran espejo con la marca registrada de “Casa Llorens” y en la esquina donde existió el Almacén, actualmente funciona un Café, talvez alguien pueda colocar alguna placa en esa esquina por donde pasó tanta historia lugareña.


PD: Agradezco especialmente a la familia de don Juan José Llorens por facilitar acceso a datos familiares, a "Mita" Peirone y su hija Lía por su gran colaboración y la cesión de fotos y también a Rubén Gómez Luna quien gentilmente ha compartido fotografías de su album familiar.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

FAMILIA LLORENS

SEGUNDA PARTE: La expansión.
Don Joan Llorens Horta, viajaba periódicamente a España a visitar su familia que había vuelto a su tierra natal el año 1885, instalándose en Pineda. Es por eso que Juan José Llorens Carreras, nacido en Lobos en 1883 estudia en Mataró y en Barcelona.
Después de culminar su educación, regresó a la Argentina y el año 1901 se instaló en Bolívar, donde comenzó a trabajar en el comercio de sus tíos Joaquín y Pedro Llorens Horta en la denominada “Casa Llorens”, destinada a “Comisiones y Consignaciones”.

La segunda persona sentada con las piernas cruzadas y anteojos es don Gaudencio Pablo y la segunda persona sentada desde la derecha es don Pedro Nicomedes Gómez, uno de los socios de la razón social. (Foto gentileza Rubén Gómez Luna)



En 1903 y luego de esos dos años de aprendizaje, se instala en Trenque Lauquen con sus jóvenes veinte años, a dirigir los comercios que había fundado su padre en esa localidad y la Sucursal de Victorica.
El padre de Juan José había fallecido al finalizar el año 1899, por lo que la mayor responsabilidad, desde los primeros años del siglo XX comenzó a recaer sobre sus hombros.
En 1907 llegan a Victorica periodista y fotógrafo de la revista nacional “Caras y Caretas”, la nota sobre el pueblo que hacía pocos meses había cumplido su 25º aniversario fue ilustrada con varias fotos. Una de ellas muestra el frente de la “Casa Llorens y Antich” y otra a la del comercio del señor Bustelo.



En 1908 llegará el ferrocarril del Oeste a Victorica que trajo un gran adelanto para la zona y todavía estaban en vigencia los proyectos de construir las prolongaciones de las líneas férreas que continuarían hacia Villa Mercedes (San Luis) y hacia Mendoza, ambas pasando por Victorica, que la convertiría en un importante nudo ferroviario.


Pero llegó el año 1914 y con el la gran Guerra en Europa, que terminaron con las perspectivas de nuevas inversiones en ferrocarriles. Muchos inmigrantes volvieron a sus países de origen, decayó el consumo y Telén punta de riel, se había convertido en competidora de Victorica a pocos kilómetros.


Después que terminó esa guerra y se normalizaron las relaciones comerciales con el “Viejo Mundo”, regresaron las buenas perspectivas de la mano de la recuperación de los precios y del incremento del consumo y de la expansión de la industria del automóvil.


El facsimil de las notas de venta tienen impreso el logotipo "COCHICO", marca registrada por la firma con la cual envasaban distintos tipos de productos.


En 1920 la sociedad J.J.Llorens, J. Antich & Cía, pone en marcha en Santa Isabel una Sucursal del almacén de Ramos Generales.
La proyección hacia el oeste de La Pampa, tenía como motivo central, no solo la venta para el consumo, sino fundamentalmente acercarse a la fuente de materia prima de demanda internacional: la lana. Para eso Llorens tenía instalada en Victorica, en el galpón del ferrocarril, una prensa para enviar a Inglaterra los fardos prensados de lana sucia.


Puso al frente de la sucursal a un hombre conocedor de la amplia zona, que ya era Comisionista, don Isidoro Orgales. En ésa época en los Departamentos Chicalcó y Chalileo, con el funcionamiento a pleno de la red fluvial conformada por los rios Atuel y Salado pastaban aproximadamente más de 250.000 lanares.

En la foto tomada en el corralón de la empresa en Victorica, se observan a varios empleados. Se han identificado a Basilio Romero, Roberto Pagella,(sombrilla) Gaudencio Pablo, Julio C. Rochereul. La mujer más alta sería Adelina Padula (hija del Encargado del escritorio) y la más baja (vestido oscuro) Magdalena Dubedout. (Foto gentileza familia Peirone-Saenz)

Según recuerdan algunas personas y por los testimonios fotográficos o escritos, cuando la firma estuvo en su esplendor trabajaban, entre otras cuyos nombres desconocemos, las siguientes personas:

Juan Padula en el escritorio

Vidal Saenz tenedor de libros y encargado sección Tienda

Gaudencio Pablo encargado sección Almacén

Basilio Romero y Secundino Romero (ambos españoles, primos de Gaudencio Pablo)

Roberto Pagella mecánico

Julio Cirilo Rochereul, Magdalena Dubeudout (después formarían familia)

José Eguía, Adelina Padula

"Lita" Plaza y "Tuto" Barreix empleadas Sección Tienda.

Ludovico Brudaglio, italiano recién llegado a la Argentina, (entre 1903 y 1905 contratado por Llorens como ayudante en el escritorio)
Isidoro Orgales acopiador de lanas y frutos del país.

Brudaglio cuenta en sus memorias que los empleados que vivían en las instalaciones del comercio, de noche ponían los colchones sobre los mostradores para descansar.


Cuatro mujeres posan junto a la mayoría de hombres que conformaban el importante plantel, de empleados, obreros, peones y gerentes de la firma en los años de mayor actividad antes de la crísis del !30.(Foto gentileza familia Peirone-Saenz)


En el bien provisto Almacén de "Ramos Generales" detrás del mostrador se observan a socios y gerentes (Eguía, Gómez, Pablo) y algunos empleados. Al frente, la pizarra promociona el precio del Automóvil Ford.



Los primeros años de la década del veinte comienza la llegada a Victorica de los primeros autos Ford vendidos por la firma Llorens,Antich y Cía. Cuando solo habían huellas y aún no existía el puente sobre el rio Salado, la firma vende varios automóviles en la zona de la confluencia. Los años eran buenos desde el punto de vista climatico y los precios tambien incentivaban a los propietarios de majadas, instados por los vendedores a invertir en automóviles y tractores. Junto con el Ford “T” se vendian tambien los tractores “Fordson”.



Uno de los primeros surtidores de combustible en la vereda de la firma "Llorens, Antich & Cía" en Victorica. Se promociona la calidad de la nafta como "filtrada". No obstante, todavía prevalecía la tracción a sangre.



Esta fotografía está tomada desde la vereda de la firma Llorens, Antich y Cía en Victorica. En primer plano un árbol recien plantado y dos grandes argollas atadas a postes enterrados para atar los caballos. Para traer uno de estos autos viajó a Trenque Lauquen doña Antonia Ortíz de Saenz quien vino manejando desde aquel lugar. (Foto gentileza familia Peirone-Saenz)


Cuando la firma"J.J.Llorens,J.Antich y Cía" se disuelve, (aparentemente por la salida de J. Antich, socio sobre el que no poseo ningún dato) la Municipalidad de Victorica da por caída la concesión de los surtidores de nafta habilitados sobre la vereda. Lo que da origen a un reclamo de Juan José Llorens, quien siendo continuador del fondo de comercio, aduce los "derechos adquiridos" a continuar con el monopolio de la venta de combustible, un negocio que venía creciendo y que tenía buenas perpectivas futuras.


La Municipalidad no lo entendió así y ratificó su decisión de dar por terminada la concesión. Esto favoreció la entrada al negocio del combustible, los aceites y derivados a la competencia que rápidamente se instaló. Así don Bautista Viglino se convirtió en representante de la nafta que provenía de los Yacimientos de Comodoro Rivadavia, donde se había descubierto petróleo en 1908.

También aprovechó la oportunidad un antiguo empleado de Llorens que se había independizado y abierto negocio por cuenta propia don José Eguía y Cía. que vendía la marca "Energina".


Por esta razón es que Llorens, muy contrariado por la decisión de las autoridades municipales, decide crear un partido político al que bautizó "Comunal", que presidió durante algunos años y con el cual compitió en las elecciones locales. Varios de sus gerentes y socios fueron años después autoridades del Municipio de Victorica.

NOTA: Agradezco las fotos cedidas por la familia de Adela Irma Saenz de Peirone y de Ruben Gómez Luna.



















































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