jueves 24 de marzo de 2011

MONUMENTO A LA MEMORIA

Hoy, en horas de la mañana, en el predio del Parque Recreativo "Don Tomás", sobre la puerta de acceso de la Avenida Roca, en la ciudad de Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa, quedó inaugurado el Monumento a la Memoria.


Uno de los nombres que figura entre el listado de desaparecidos, es el de Oscar Antonio Di Dío, a quienes sus amigos habían apodado "Pampa". Según datos de su hermano Ricardo Di Dío, que aún vive en Victorica, el "Pampa" habría sido secuestrado un 22 de febrero del año 1977 en los alrededores de la plaza Miserere en la Capital Federal, en la parada del colectivo de la línea Nº 101.

Di Dío había egresado como Perito Mercantil de la Escuela Provincial de Comercio Félix Romero de Victorica y posteriormente se radicó en la Capital Federal, donde había comenzado su carrera de Abogacía.

El día del secuestro se retiró normalmente de la fábrica en la que trabajaba por ese entonces a las 17,30 horas y se encontró con un amigo en un bar céntrico, ubicado en Avenida Pueyrredón y Santa Fé. Según informaron los dueños de la pensión donde vivía en Bartolomé Mitre Nº 3143, ese día estubo en su habitación hasta cerca de las 21 horas, ya que había acordado cenar junto con su madre esa noche, quien había viajado de Victorica a visitarlo.

Lamentablemente el encuentro no se produjo nunca. Fuentes familiares habrían dicho que algunos testigos lo habrían visto en Campo de Mayo, lugar donde probablemente se haya producido su muerte.

Los creadores de la obra han sido el arquitecto Miguel García, hermano de Sergio García, hijo del entonces Senador Nacional Justino García. Sergio García fue muerto el 18 de enero del año 1976, antes del Golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976, que instauró la dictadura más sangrienta que sufriera nuestro país.

Compartió con García el diseño de este Monumento el escultor Raúl Fernandez Olivi, quienes también fueron invitados a hacer uso de la palabra en el acto.

Hizo uso de la palabra en primer término el Vice Intendente de Santa Rosa, Doctor Di Liscia, quien entre otras cosas dijo que la etapa del gobierno de Menem había sido de retroceso en la temática de la búsqueda de la "Verdad y Justicia", pero que en la etapa inaugurada a partir del 2003 con el gobierno de Néstor Kirchner, proseguido por el actual que encabeza Cristina Fernández de Kirchner, se han dado pasos muy importantes en sentido positivo.



Minutos antes de comenzar el acto se hicieron presentes con sus banderas y pancartas algunas agrupaciones sociales y políticas, que acompañaron su entrada con redoblantes.



Uno de los últimos descubrimientos de desaparecidos pampeanos en Buenos Aires, ha sido el caso de la familia Pérez, nativos de la localidad de Conhelo. Fueron secuestrados el padre de familia Ramerio Pérez y su hijo Eduardo, un 10 de octubre del año 1977, según la inscripción en el pañuelo blanco que usa la viuda, ambos sacados de su hogar, en momentos en que estaba su esposa y el hijo menor.

Según reconoció su hijo menor Fernando, que la acompañaba, ella le salvó la vida, cuando gritó, "quedense tranquilos que es la policía que nos viene a proteger". Aquí la vemos tomada del brazo por Lázaro Pérez, primo-hermano del desaparecido Ramerio, también nacido en Conhelo, quien a partir de principios del sesenta se radicó en Victorica con su oficio de fotógrafo.


Justamente el hijo menor de la familia Pérez, nacidos en Conhelo (La Pampa) y trasladados a Buenos Aires, fue quien se dirigió a las autoridades y el publico presente, en nombre de familiares de las víctimas.

Aquí lo vemos posando para los fotógrafos junto a otro hermano de desaparecido. El discurso de Pérez fue muy emotivo, porque rescató los recuerdos de aquel atroz momento, que guardó en su memoria cuando el tenía tan sólo ocho años.

domingo 20 de marzo de 2011

"FELUCHO" Y SUS HERMANOS

El primero de los Berazategui, que llegó desde su España natal a Victorica, Territorio Nacional de La Pampa, en el centro de Argentina, el año 1913, fue Félix, a quien recibió su pariente don Bautista Padrones.
Uno de los primeros trabajos que le encargó la Municipalidad, fue la de colgar dos grandes espejos en el Salón de Actos, que habían sido donados por los sucesores del General Benjamín Victorica.

En 1917, después de trabajar de sol a sol y ahorrar, pudo comprar los pasajes y enviárselos, para que viniese su hermano Francisco.
Entre los dos, y acompañados por un grupo de peones, instalaron el año 1928 el campanario, donado por el gobierno nacional, en la nueva torre de la Iglesia, construida al efecto.
Recién en 1932, el año de la caída de la ceniza, llegó desde España el hermano menor, Félix Berazategui Sabando, a quien apodaron “Felucho” y lo pusieron a trabajar junto a ellos en una sociedad de hecho, que bautizaron “La Viscayna”.
Entre los tres, en los ratos libres, se metieron, en el galpón que Félix “Viejo”, le había comprado a don Ignacio Zamorano, donde tenían la herrería, a construir un avión.

El plano lo había traído “Paco” desde Francia y el motor se lo habían comprado usado a los pioneros de la aviación civil en el Territorio de La Pampa. Ramón y Bautista Borthiry ya por el año 1915 surcaban los cielos pampeanos en aeroplano y un avión, por la zona de General Pico, convertidos en los primeros en aprovechar las excelentes térmicas que tiene nuestro clima.
Según dice nuestro querido amigo Omar D. Becerra, el motor habría sido diseñado el año 1909 por los hermanos franceses Laurent y Luis Seguin.

Se trataba de un Gnome de nueve cilindros que giraba a un máximo de 1.000 rpm, alrededor de un cigüeñal fijo, moviendo la hélice sujeta al bloque del motor que se auto refrigeraba.
Motores similares a este habrían sido utilizados en la fabricación de los Fokkers alemanes y en especial en el famoso triplano Fokker DR-I piloteado por Manfred Von Richthofen, más conocido como el “Barón Rojo”, en la primera guerra mundial.

Los hermanos Berazategui construyeron una estructura de caño, armaron el fuselaje con madera terciada y le adaptaron un tren de aterrizaje con llantas de Ford T. Sobre la misma montaron el motor con el que hicieron la prueba el año 1935.
César Máximo Viniegra, quien pisaba los doce o trece años, uno de los jóvenes de entonces, que presenciaron aquel día, recuerda el suceso.




El primero es "Paco", el segundo don Félix y el último "Felucho" el malogrado piloto, pionero de la aviación regional del oeste

“Fuimos un domingo por la mañana con Enrique Viniegra a la herrería de Berazategui, al lado de un provisorio galpón de chapa, habían colocado un fuselaje de madera, más esqueleto que fuselaje, “Felucho" impulsaba con sus brazos la hélice, mientras Paco tiraba de un acelerador improvisado. De repente el motor arrancó, envolviendo a todos en una nube de polvo, dio un respingo, parecía que se elevaría hasta el techo con toda su potencia. Don Félix, que estaba atrás, alcanzó a sujetar por la cola al aparato, en tanto que los otros con piolas lograron amarrarlo a unas estacas, pero se produjo un estertor y el motor se paró.



Todos quedaron llenos de polvo y arena e impregnados del olor a la combustión, con el consiguiente susto, mezcla de emoción y alegría, no exenta de algo de pavura, por lo que podía hacer sucedido.
Anécdotas
El año 1948, Felucho que prosiguió con su “metejón” de ser aviador, obtuvo el brevet de piloto en Trenque Lauquen (Provincia de Buenos Aires)
Un día de aquel año, Felucho lo invita a César “Pibe” Viniegra a viajar a Buenos Aires en el avión de Federico Ortiz Echagüe, un estanciero de la zona de Carro Quemado, para llevarlo a control mecánico y de paso realizar sus primeras prácticas.



El avión carecía de brújula, de modo que para ubicarse, Felucho utilizaba las vías y los carteles de las estaciones del ferrocarril. Pasando Luján, a la que ubicaron por las torres de la Basílica, los envolvió un gran frente nuboso restándoles toda visibilidad.


“El avión tampoco tenía elemento alguno de comunicación, de manera que apenas distinguían el suelo cuando comenzaron a carretear hasta enfrentar una laguna", en la que terminaron cabeza para abajo, en medio del agua y barro, de la que logró salir primero Felucho, quien con total naturalidad le dijo a Pibe, "!sal, hombre sal!”, quien había quedado enredado con el cinturón de seguridad y la ropa de la valija que se había abierto.
“Los expertos en aeronavegación que los habían visto pasar, suponían que el avión se habría incendiado, porque al avistarlos, desde la Base Aérea de Morón, comunicaron a Don Torcuato, que la aeronave había pasado rozando la torre de agua”.



De traje claro Félix Berazategui Sabando "Felucho", a su lado Margarita la hija menor de su hermano "Paco" y al otro lado "Bocha" Garayo un empleado de la firma. Detrás el motor GNOME

El año 1948, aprovechando que su hermano Francisco había viajado a España, se compró un avión. El día que “Paco” regresaba de ese viaje en el tren desde Buenos Aires, Felucho sobrevoló con su avión desde Luan Toro hasta Victorica para darle la bienvenida.


Alfonso Palmieri, un amigo que solía acompañar a Felucho a llevar repuestos de automóviles o molinos a Santa Isabel, recuerda que les acercaba palier de repuesto a quienes se los solicitaban a través de la radio policial o de telegramas. Cuando llegaban, sobrevolaban la población y luego se dirigían hacia los médanos cercanos al rio Salado, donde tiraban dentro de una bolsa el paquete con los repuestos. El mismo nos dijo que su fallecimiento se produjo por su forma de ser, de volar así de esa manera, casi sin las mínimas normas de seguridad y con escasa tecnología.



En 1955, cuando ya había estallado la "Revolución Libertadora", fue derribado en Mendoza, porque los rebeldes lo confundieron con un leal. Salvó su vida de casualidad.
Habían ido junto con su hermano Francisco “Paco”, porque fueron invitados por el propio Ejército. Estaban alojados en el Campamento El Plumerillo. Felucho ese día salió remontó vuelo, sin saber que ya los rebeldes habían copado el aeródromo, los que creyendo que se trataba de un leal, lo intiman a entregarse, lo cual origina inmediatamente la retirada de Felucho, que toma rumbo hacia La Pampa.



Lo persiguen y a la altura de General Alvear abren fuego y lo obligan a descender. Allí es tomado prisionero y mientras un Alférez pilotea el avión, sufre un accidente en la misma pista, por lo cual el aparato queda inutilizado.
Juan Carlos García, recuerda haber escuchado de boca de su madre Simona Zamudio, (quien fue pareja de Felucho), que en varias oportunidades fueron en su avión a Santa Isabel para asistir a enfermos o traerlos al Hospital de Victorica, sin cobrar ni recibir un solo centavo.



Algunos niños y jóvenes que vivieron muy cerca del negocio de los Berazategui, frente a la plaza, recuerdan que a veces los invitaba a dar una vuelta en el avión y que les enseñaba desde el aire donde quedaba la casa de cada uno. Walter Torino recuerda que siendo muy niño lo llevó en su falda en lo que fue su vuelo de bautismo.
Felucho fue realmente un intrépido, un osado del aire, supo tener no sólo avión y automóvil, sino que después se compró una moto y también fue amante del karting, a principios de la década del sesenta, piloteaba uno de los diez que tuvo Victorica y participó de las carreras de aquellos años. Era un tipo alegre y dicharachero, tenía un bozarrón que se escuchaba de lejos. Su filosofía de vida la estampó en el buche del camión cero kilómetro que adquirieron en donde todos pudimos leer: "!Para todos sale el sol!".



Félix Berazategui, de campera, toma del brazo al RPS José Durando en el homenaje a sus Bodas de Oro, realizado en Victorica el año 1953

El accidente que le costó la vida
Felucho
participó varias veces de los Festivales Aéreos que organizaba el Aero Club Pampeano de Santa Rosa, siendo uno de los intrépidos animadores que haciendo acrobacias y contando anécdotas, concitaba siempre la atención.


El avión derribado en Mendoza, lo cambió el año 1963 por un Luz Combe-Silvaire matrícula LV.R.T.V., que adquirió en General Alvear (Mendoza).
La sociedad había instalado una Estación de Servicio con venta de repuestos, combustibles y aceites de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, que atendía Paco y sus tres hijas. Recuerdo cuando iba a comprar kerosene y el nos atendía en el surtidor manual.



La firma había sido emplazada para que se adecuara el edificio y las instalaciones a las nuevas exigencias del mercado. Para eso viajó Felucho en Avión a Bahía Blanca, donde estaba la sede de la inspección de la región sur, para traer al Inspector a Victorica y ponerse de acuerdo en los planos de adecuación.
De regreso desde la ciudad de Bahía Blanca, al sur de la provincia de Buenos Aires, hace escala en el aeroclub de General Acha. Era invierno y ese día había neblina. General Acha, la primera capital del Territorio, está rodeada de médanos bajos.
Cuando intentó aterrizar, no alcanzó a divisar, producto de un banco de niebla y se llevó por delante los médanos. El avión se incrustó y se incendió. A consecuencia del accidente perdió la vida el día 27 de julio de ese año 1963.



Como justo y merecido homenaje a este vasco solidario, que trabajó para mejorar las condiciones de vida de Victorica y su zona, el Aeroclub creado el laño 1972 fue bautizado con su nombre


Yo todavía vivía en Victorica, estaba terminando el quinto año del nivel secundario. A Felucho lo conocía no sólo de vista, sino que había sido uno de los clientes asiduos al Club Social, en los tres años y medios que trabajé en la cantina del mismo.
Allí solía ir casi todos los días, generalmente por las noches y los fines de semana, no solo a tomar café, sino a compartir la mesa con amigos y las charlas sobre distintos problemas locales y lugareños o de paso para ir al cine.



Lo conocía antes de esa circunstancia, porque además compartía junto con nuestro padre Marcial Roldán y otros amigos, la pasión por el deporte vasco de la pelota a paleta, que practicaban en la cancha de los Reale o en la del Oratorio de Don Bosco.
Felucho era desde hacía 8 años Presidente de la Cooperativa de Electricidad de Victorica Limitada, a la que dedicó muchos años de su vida y su tiempo, sin cobrar absolutamente nada, como siempre lo hacía. Fue socio fundador y la primera Comisión Directiva del año 1946 lo designó como Vocal Suplente.

jueves 17 de marzo de 2011

OLGA OROZCO 1920-1999

Hechicera de la memoria
La profeta de las arenas
En el seno de la familia conformada por el siciliano Carmelo Gugliota quien había arribado desde su Italia natal a la Argentina, el año 1900 y Cecilia Orozco, una hija de familia criolla distinguida, de la provincia de San Luis, nació una niña, a la que impusieron el nombre de Olga.
La familia por ésa época otoñal del año 1920 convivía en un pueblo del Territorio Nacional de La Pampa Central, designado como Toay, muy cerca de la capital, Santa Rosa.

Su casa paterna, estaba en una quinta de los alrededores del pueblo, en la que su padre, que era el Intendente desde el año 1913, tenía asimismo explotación forestal y un aserradero.
Junto con ellos vivía también la abuela materna, quien contaba cuentos a la niña, la que escuchaba con oídos atentos, por las noches en que el viento pampero silbaba, entre las enormes plantas del jardín y contra la barrera de tamariscos.





A la niña también la deslumbraron los ventarrones que hacían danzar las arenas de los médanos de los alrededores.
Cuando llegó la década del treinta el jefe de familia había sufrido varios quebrantos en su patrimonio. Ante la difícil situación opta por trasladarse con su familia a la ciudad de Bahía Blanca (Provincia de Buenos Aires).
Allí Olga toma contacto con el mar y todo lo que lo rodea y esto también surgirá después en su obra literaria. Pero además se conecta con la italiana Teresa, quien la introducirá en el mundo del ocultismo, el espectro de los enigmas y entre otras cuestiones se convierte en experta del Tarot cuando solo tenía catorce años.


Luego los Gugliotta-Orozco, familia integrada también por Emilio, hermano de Olga, a quien dedica el poema que transcribimos, cambiaron nuevamente de domicilio, recalando esta vez en la Capital Federal de la Argentina, cuya ciudad-puerto los recibió el año 1936.
En esa ciudad Olga se recibió de maestra. Luego al ingresar en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires toma contacto con filósofos y escritores de la generación del cuarenta.


Su padre sufre una hemiplegia en 1940 y muere en Buenos Aires el mes de julio del año 1945.
Su primer libro fue publicado el año 1946 bajo el título “Desde Lejos”, siendo una joven aún en proceso de aprendizaje y deslumbramiento.



Aquí están tus recuerdos...

Aquí están tus recuerdos:
este leve polvillo de violetas
cayendo inútilmente sobre las olvidadas fechas;
tu nombre,
el persistente nombre que abandonó tu mano entre las piedras;
el árbol familiar, su rumor siempre verde contra el vidrio;
mi infancia, tan cercana,
en el mismo jardín donde la hierba canta todavía
y donde tantas veces tu cabeza reposaba de pronto junto a mí,
entre los matorrales de la sombra.

Todo siempre es igual.
Cuando otra vez llamamos como ahora en el lejano muro:
todo siempre es igual.
Aquí están tus dominios, pálido adolescente:
la húmeda llanura para tus pies furtivos,
la aspereza del cardo, la recordada escarcha del amanecer,
las antiguas leyendas,
la tierra en que nacimos con idéntica niebla sobre el llanto.

-¿Recuerdas la nevada? ¡Hace ya tanto tiempo!
¡Cómo han crecido desde entonces tus cabellos!
Sin embargo, llevas aún sus efímeras flores sobre el pecho
y tu frente se inclina bajo ese mismo cielo
tan deslumbrante y claro.

¿Por qué habrás de volver acompañado, como un dios a su mundo,
por algún paisaje que he querido?
¿Recuerdas todavía la nevada?

¡Qué sola estará hoy, detrás de las inútiles paredes,
tu morada de hierros y de flores!
Abandonada, su juventud que tiene la forma de tu cuerpo,
extrañará ahora tus silencios demasiado obstinados,
tu piel, tan desolada como un país al que sólo visitaran cenicientos pétalos
después de haber mirado pasar, ¡tanto tiempo!,
la paciencia inacabable de la hormiga entre sus solitarias ruinas.

Espera, espera, corazón mío:
no es el semblante frío de la temida nieve ni el del sueño reciente.
Otra vez, otra vez, corazón mío:
el roce inconfundible de la arena en la verja,
el grito de la abuela,
la misma soledad, la no mentida,
y este largo destino de mirarse las manos hasta envejecer.



Olga utilizó para firmar sus poemas el apellido materno. Y en el periodismo utilizó varios seudónimos para escribir en diarios y revistas.
Su valiosa obra poética de trascendencia nacional e internacional, fue premiada varias veces, destacándose entre ellos el premio Juan Rulfo, obtenido un año antes de su muerte.
Su prolífica obra ha sido traducida a varios idiomas y distinguida con los siguientes premios:

«Primer Premio Municipal de Poesía»,
«Premio de Honor de la Fundación Argentina» 1971, «Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes», «Premio Esteban
Echeverría», «Gran Premio de Honor» de la SADE, «Premio Nacional de Teatro a Pieza Inédita» en 1972, «Premio Nacional de Poesía» en 1988, «Láurea de Poesía de la Universidad de Turín», «Premio Gabriela Mistral»
otorgado por la OEA, «Premio de Literatura Latinoamericana Juan Rulfo» 1998.


En los 90 fallece su esposo, el arquitecto Valerio Pelufo, con quien estuvieron unidos durante veinticinco años.
Olga Orozco volvió varias veces a La Pampa los últimos años y pudo rescatar lo que quedaba de su antigua casa paterna. Hoy ha sido convertida en el Museo que lleva su nombre y donde se guardan sus libros, fotos y algunos bienes que le pertenecieron.

domingo 13 de marzo de 2011

POETAS Y TROVADORES OESTEÑOS

Luis Gesualdi, es hijo de Alfredo Gesualdi y Francisca Imbelloni, hermano de Alfredo Eduardo y de María Angélica, todos nativos de Victorica, allí donde nació La Pampa nueva. Músicos del diapasón, poetas regionales y trovadores universales.
La Editorial Voces, de la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa (La Pampa), acaba de distribuir el Disco compacto de Luis Gesualdi, titulado "Huella del tiempo nuevo".

"En el Diablo Rojo, el Club Social, el Boliche del Chino y el patio de los Cabal, lugares cuyos nombres evocan hoy como legendarios, cobró forma una nueva vertiente poético-musical que fue alentada por las frecuentes visitas de los hermanos Domínguez, Edgar Mosisoli, Juan Carlos Bustriazo Ortiz y Guillermo Mareque", dice un párrafo de la presentación.

"El Diablo Rojo" era un Bar que supo estar primero frente a la Estación y luego se trasladó cerca del centro más densamente poblado, en una antigua casa de esquina, con amplio patio. Era su alma mater Alfredo Jofré un hincha fanático de Independiente. Varias veces fuimos a comer allí, porque su esposa preparaba unas milanesas espectaculares.




El "Chino" de la Nava, uno de los hijos de doña Casiana Roldán, un personaje de la década del cincuenta, gran amante de los juegos de azar y de los caballos, de los que supo tener varios que siempre encarreraba. Hincha fanático de Boca Junior, gran contador de anécdotas y de buena cultura alcohólica, como solía decir Miguel Franco desde el escenario de la Fiesta de la Ganadería en el Club Cochicó.

La familia de don César Cabal, llegó a Victorica desde la zona rural de Telén al oeste, cuando el jefe, compró la casa "La Matuca", que había sido construida por los esposos López-Eguía, pegada al local donde funcionaban los motores de la Cooperativa de Electricidad de Victorica en ese entonces.


De la casa de los Gesualdi hasta la de los Cabal, hay tan sólo una cuadra y media y hasta el "Diablo Rojo", donde se hacían bailes y guitarreadas de epopeya, quedaban tres cuadras.
En ésa casa, de familia numerosa, siempre había alguna ocasión para festejar y comer un buen asado, que terminaba en guitarreada. Así lo recuerda Mónica Etcheverry hija del querido amigo “Petiso” Etcheverry, en cuyo patio también se supieron hacer de aquellas memorables y ya legendarias tenidas.



A principios de la década del setenta, el auge del folklore y la participación de la juventud en actividades culturales, deportivas y políticas, reunió en Victorica a un grupo de jóvenes, algunos ya pasados los treinta, pero otros recién por sacar la libreta de enrolamiento, cuando todavía existía el servicio militar obligatorio.


Entre ese grupo, que tomó contacto con los poetas y cantores pampeanos de Santa Rosa, que andaban impulzando el Cancionero Regional estaban Alfredo Gesualdi, Oscar Phueger, Pedro Cabal, Agustín Borthiry, Julio Ortiz, Luis Giménez y el propio Luis Gesualdi, el más joven de ellos. Se encontraron no sólo en los boliches o en las peñas, sino también en el Colegio Salesiano donde compartieron años de estudio.
A ellos también se unió Mario Dasso, quien vivía en el barrio de la mítica “La Posta”.


El CD contiene algunas obras muy conocidas y difundidas aunque la mayoría son temas relativamente poco conocidas. De las doce canciones que contiene el álbum, dos pertenecen a la pluma del propio Luis Gesualdi, "Entre paisajes y sueños", letra musicalizada con un ritmo de candombe por Gustavo Allori, un piquense que se radicó en Victorica hacia mediados de la década del ochenta. Y la "Huella del tiempo nuevo" a la que le puso música Gustavo Ale.


"Yo quisiera que haya un pueblo/que se sume a nuestra voz.
Entre pasado y memoria/la esperanza floreció”


La estrofa de "Entre paisajes y sueños", parece trasuntar el sueño mayor de Luis Gesualdi. Que el pueblo se sume a los cantores populares y haga suyo el cancionero regional, para darle proyección nacional y continental. Sobre todo que haya memoria para no olvidar de donde venimos.



Luis Gesualdi, se acompaña con guitarra, es portador de una voz magnífica y con ella ha integrado distintas formaciones, desde ser uno de los integrantes de "Las Voces del Pueblo" junto a su hermano mayor Alfredo, hasta "Canto Plural" entre otras.
Ahora ha tomado la decisión de proyectar su propia producción y la de poetas lugareños como Irma Gatica y "Lalo" Sosa, quien no se cansaba de repetirles a los más jóvenes que "hay que escuchar al Bardino", el trovador mayor del oeste.


"Andando los caminos,/voy siguiendo la huella;
en la ruta del viento/va mi quimera.
Señala el horizonte/de los que sueñan,
huella del tiempo nuevo/esperando que llueva".


Cabalgando en sus sueños, Luis Gesualdi tiene puesto su rumbo hacia la quimera del "tiempo nuevo", de la que saldrán seguramente otros poemas que se transformarán en nuevas canciones para complementar el Cancionero Regional Pampeano, el que desde hace más de cuatro décadas viene bregando por su lugar en la cultura popular.

jueves 10 de marzo de 2011

LIBROS PAMPEANOS

Anoche en el salón de la planta alta de la Municipalidad de Santa Rosa (La Pampa), se llevó a cabo la presentación de un nuevo libro de autoras pampeanas.
Se trata de una investigación académica, de tres profesoras de la Facultad de Ciencias Humanas, de la Universidad Nacional de La Pampa, sobre la huelga que llevaron adelante los obreros de la empresa CIBA S.A. en Salinas Grandes (La Pampa) a principios de la década de los setenta.

En la presentación participaron las autoras Maria Di Liscia, Ana Lassalle y Paula Lassalle, que estuvieron acompañadas por la presidenta de la Asociación Pampeana de Escritores y gran cantidad de publico.


La investigación hace centro, en la participación de las mujeres, en la larga huelga que sostuvieron los salineros. Precisamente la presentación del libro se hizo, en el marco del día de la mujer que se celebró el día anterior.

Al ingresar al Salón me encontré justamente con Eugenio Kambich, el líder y principal protagonista de la medida de fuerza contra la patronal. Lo acompañaba una de sus hijas, quien está estudiando Psicología en Córdoba.

Le comenté que había conocido la colonia allá por el año 1968 cuando fuimos con el Contador Borredón, en cuyo estudio trabajaba, a realizar una auditoría a la Cooperativa de "Salinas Grandes". Precisamente el recordaba que el Gerente de la misma había producido un fraude y luego se había fugado.

Si mal no recuerdo creo que para entrar había que abrir una tranquera y lo que más me impactó fue justamente una cortina de grandes eucaliptus. Dichos eucaliptus fueron la sombra donde se almorzaba de la olla popular, en aquellos cuatro meses de verano del 72.

A Kambich, uno de los despedidos, lo conozco de su época de dirigente gremial en la década del ochenta, cuando integré la Cámara de Diputados y él trabajaba en Vialidad Provincial.

Luego saludé también a la maestra Zulema Eizaguirre, hija del dirigente salinero Eizaguirre que falleciera en un trágico accidente de tránsito junto a Fermín Contrera el año 1975.

Se exhibieron en pantalla, las pocas fotografías que han podido rescatar las investigadoras, donde se aprecian las mujeres, algunas de las cuales han sido entrevistadas para rescatar de su memoria los testimonios que les permitieron no sólo enfocar la cuestión, sino recomponer el cuadro de situación económica, cultural y política que generó "La gran huelga salinera".

sábado 5 de marzo de 2011

ANIVERSARIO DE CACHIRULO

De Trenque Lauquen hasta el Toay era la amplia zona de los dominios de Vicente Pincén y su gente, hasta que en noviembre de 1878 cayera prisionero, antes que llegaran, en la batida final las tropas, armadas con remington y cañones, para obligar a la retirada hacia los umbrales de la cordillera a los últimos aborígenes que aún resistían, con lanzas y boleadoras, en defensa de su tierra.

En los alrededores, donde luego se emplazara Cachirulo supo existir una Posta donde paraba la Mensajería que viniendo desde General Acha, capital del entonces Territorio Nacional de la Gobernación de La Pampa Central, pasaba por Toay, rumbo a Victorica, la primera población fundada por el Ejército colonizador.
Los propietarios de aquella Posta habrían sido tres hermanos de apellido Botón, quienes con algo de humor le pusieron al lugar “Tres Botones”, nombre que aún recordaban en la década del sesenta antiguos pobladores de la zona.

Al llegar el Ferrocarril del Sud que venía desde Bahía Blanca, con la intención de pasar por Victorica y proseguir rumbo a Villa Mercedes (San Luis), a la parada, tal cual se venía haciendo en las anteriores, se le impuso en 1910, el antiguo topónimo aborigen “Cachirulo”, que significaría “médano donde hay pasto”.

Según dice don Esteban Erize en su diccionario “Mapuche” tomo IV el topónimo podría significar “médano con pasto”. De cachu: pasto y lo: médano. Y agrega a continuación “Podría también significar “pasto de médano”. E incluye una tercera variante que ha recogido de sus intérpretes: “papa de médano”, que tendría su traducción por cachiru: papa silvestre y lo: médano.”
Es sabido que uno de los alimentos que integraba la dieta de los aborígenes era justamente la papa silvestre, que recogían junto a otros frutos del bosque de caldén.




Cronología de hitos importantes:
1.- ) El primer medio de comunicación fue el telégrafo. Después comenzaron a llegar los medios de transporte. Las Mensajerías que trasladaban personas y cosas. El comercio de ramos generales o los boliches de campaña fueron muy a menudo las improvisadas postas para el recambio de caballos y el descanso de los pasajeros.
A la zona de Toay llegaban las del Empresario Vallee, que saliendo desde 9 de Julio (Provincia de Buenos Aires), pasaba por Trenque Lauquen, llegando a Toay y de allí hacia Victorica. Otras dos empresas `pertenecientes a los señores Negri y Camacho comunicaban General Acha con Olavarría y 9 de Julio. A ellas se sumaría en 1890 la del señor Eustaquio Díaz.


2.-) Llega el ferrocarril.
Indudablemente que el arribo del ferrocarril, el principal factor de progreso para los nacientes pueblos de La Pampa, fue también para el Paraje Cachirulo (Tres Botones) un abrir la puerta a la esperanza de lo que podría lograrse en el futuro.
La inauguración de la Estación se produjo el año 1897 y como en todos los lugares ante ese acontecimiento los pobladores se agruparon aquel día para demostrar su júbilo, porque acortaba las distancias, ahorraba tiempo y significaba una mejora considerable en la comodidad.


3.-) La fundación del Pueblo
El año 1901, cuando ya se prestaba el servicio ferroviario, se lotearon varias parcelas, para poner en marcha la Colonia San Antonio, uno de los adquirentes fue don Pedro Phagouapé, quien donaría varios terrenos para ser destinados a la Escuela, al Cementerio y otros organismos y oficinas publicas. Desde esa Colonia salieron ovejas, lanas, cueros rumbo a los mercados nacionales. Cuando entró en plena explotación el bosque de caldén, también el ferrocarril transportó la producción forestal: postes, varillas, estacones y leña.


4.-) El año 1907 se produce la apertura de las puertas de la Escuela a la que el Consejo Nacional de Educación le otorgó el Nº 29. El acto inaugural fue el 7 de mayo de ese año con la presencia del Inspector maestro Mariano Arancibia, quien puso en funciones de Director al maestro Luis Funes. Posteriormente es designado para ese cargo el maestro Manuel Lorenzo Jarrín.
Según la “Guía de La Pampa Central”, editada por el maestro Miguel De Fougeres el año 1906 dice: “Además de Toay, entre éste y Nai-Có, existe la importante colonia “San Antonio”, la primera que fue fundada en La Pampa.”


Y agrega a continuación, una breve síntesis sobre la Colonia San Antonio: “Fundada el 28 de junio de 1902 por el señor Santiago Ortíz, -hombre de progreso e iniciativa- llegó, en tres años, gracias a la actividad, a los conocimientos y a la constancia de su simpático fundador, a un estado próspero sin igual, dando el bienestar a 37 familias que allí están radicadas.”
“El precio, término medio, de la hectárea, es de $ 34 y sus tierras son aptas para toda clase de cultivos”, finaliza.




A continuación en el listado de Propietarios Chacareros que confeccionó De Fougéres para la Guía, aparecen identificados los de Toay por un lado y los de Colonia San Antonio, con su aclaración al lado del apellido y nombres.
Albornoz, Isaac; Arroyo, Hermenegildo; Burowich ;Castro, Juan; Etcheverry, Gabriel;
Ganini, Luis; Jablesky, Gaspar; Losansky, Antonio; Masurek, Jorge; Molas, Marcos; Ortíz, Santiago; Phagouapé, Pedro; Prelenky, Casimiro; Torroba Hnos.; Wales, Mateo

La Colonia San Antonio, fue parte del pueblo “Tres Botones”, luego Cachirulo, a partir del año del Centenario de Argentina y cuando todavía muchos de los proyectos de inversión en ferrocarriles, puertos y caminos estaban esperando financiamiento para conectar el Océano Atlántico con el Pacífico, algunos de ellos pasando por territorio pampeano.


Cuando llegó la Primera Guerra Mundial, la zona fue también apta para la explotación forestal, dada la riqueza de los antiguos caldenes, algarrobos, piquillines. Allí supo tener sucursal don Carmelo Gugliotta, padre de la poeta Olga Orozco, e intendente de Toay, donde tenía un aserradero a vapor, corralón y depósito de leña, postes, varillas y estacones.






Población, pobladores y Autoridades
Mateo Walas, Tomás Borowiwe, Demetrio Olecsluk, Jorge Mazurak, Pablo Chufreda, Gabriel Moskaluk, Manuel Mercado, Emilio Cubas, Jorge Santa Juliana, Manuel Castro, Pedro Phagouapé, (Fundador del Pueblo y Presidente de la Comisión de Fomento) Juan Aleccho, Gelindo Panciroli, Santiago Ortiz, Martín Carriqueo, (aborigen) Avelino Vázquez, Manuel Lorenzo Jarrin (maestro director de la escuela y Presidente Comisión de Fomento), son otros pobladores fundadores. Como se puede observar por los apellidos hay gran cantidad de inmigrantes, algunos de los cuales integraron el contingente del éxodo al Chaco en la década del treinta.

En la casa de don Santiago Ortíz se realizó la primera reunión de los promotores de la Autonomía de La Pampa el año 1907. Al momento de constituirse el Comité Provincial Pro Autonomía Ortíz ocupó el cargo de Vicepresidente 1º.
Según el Censo Nacional de Población del año 1960, Cachirulo registró 35 habitantes en la zona urbana.
En 1924, se crea la primera entidad deportiva y social que llevó el nombre "Defensores de Cachirulo".




Comision de Fomento
En 1927 -no hay referencias anteriores- asume como presidente de la comisión de fomento, don Manuel Lorenzo Jarrin, (maestro y director de la escuela), cargo en el que estuvo hasta el 4 de marzo de 1929, en que fue reemplazado por Fermín Hernández, hasta el 10 de diciembre del mismo año.

Avelino Vázquez le sucedió hasta el 30 de septiembre de 1931, en que asumió Roque Mayo, que fue presidente hasta el 30 de septiembre de 1938.
Luego don Luis Phagouapé, -pariente del gran benefactor de Cachirulo y fundador del pueblo- asume los destinos de la Comisión de Fomento, finalizando su mandato el 30 de noviembre de 1943, a quien le siguió Carlos Carozo hasta el 25 de marzo de 1944.

Guillermo Echeverri fue presidente hasta el 30 de agosto de 1944, en que asumió nuevamente Roque Mayo hasta el 31 de marzo de 1947.
Constantino Quiroga ejerció la presidencia comunal hasta el 30 de agosto de 1947, en que asumió nuevamente Avelino Vázquez hasta el 10 de junio de 1949.

Lorenzo Gutiérrez le sucedió en el cargo finalizando su mandato el 30 de noviembre de 1954 en que fue reemplazado por Luis Sánchez, que estuvo como presidente hasta el 30 de octubre de 1955.



Las lluvias y otros fenómenos
Los primeros registros compilados de lluvias en Cachirulo y que han sido publicados oficialmente, datan de la década de 1920. El promedio general para sesenta años de estadísticas continuadas arroja 555 milímetros anuales. En la primera década, el máximo de agua caída por precipitación se alcanzó el año 1921 con 840 milímetros, en tanto que el mínimo se registró el año 1924 con tan sólo 293 milímetros. El año 1923 es recordado por la intensa nevada que abarcó toda La Pampa y a consecuencia de la cual murieron gran parte de las majadas ovinas.

La década del treinta, nefasta para toda La Pampa por las sequías, los intensos vientos, la caída de las cenizas, (que fue más intensa en el norte de La Pampa, pero que en la zona de Toay registró tres centímetros) la plaga de las langostas, también afectó a Cachirulo, que si bien tiene el año récord en 1934 con 923 milímetros de lluvia, los años 1937 a 1939 son desastrosos porque no sólo están muy por debajo del promedio general, sino que el mínimo de la década registra un caudal muy escaso con apenas 247 milímetros para el año 1937.

Esto produce el abandono de mucha gente que opta por irse del lugar, descorazonadas incluso por el cierre del ramal del Ferrocarril del Sud que se produce el año 1939.
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