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miércoles, 18 de marzo de 2015

OLGA OROZCO ESCRITORA POLIFACÉTICA

Olga Nilda Gugliota Orozco, nació en Toay, Territorio Nacional de la Pampa Central el 17 de marzo del año 1920 y falleció en la Capital Federal de Argentina el 15 de agosto del año1999. Poeta y cuentista argentina que perteneció a la llamada "Generación del 40", junto a Enrique Molina, Juan José Caselli y Aldo Pellegrini entre otros.

Vivió en su pueblo natal, hasta los ocho años solamente; luego su familia formada por su madre Cecilia Orozco, oriunda de San Luis y su padre italiano, don Carmelo Gugliotta, se trasladó a la ciudad de Bahía Blanca, al sur de la provincia de Buenos Aires, lugar donde conoció a una italiana llamada Teresa, quien le enseñó los secretos del Tarot que la atraparon para siempre. Finalmente la familia en 1936 se instaló en la Capital Federal de Argentina. Allí se graduó como maestra, profesión que nunca ejerció, y más tarde se licenció en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires. 

Su producción literaria es polifacética, colaboró en las revistas Canto, A partir de cero, Sur, Cabalgata y Anales de Buenos Aires. Trabajó como periodista y en cierto momento llegó a utilizar ocho seudónimos, cada uno para escribir en un estilo distinto; durante años redactó los horóscopos del diario Clarín. Incursionó asimismo en el radioteatro como actriz.

Su obra esta editada utilizando sólo su primer nombre y el apellido de su madre y omitiendo el de su padre, quien falleció el 15 de julio del año 1945, no teniendo oportunidad de vivir los comienzos de la obra de su hija. El amor de su vida fue Valerio Peluffo, arquitecto, al que le dedicó un poema.
Su madre la sostiene entre sus brazos, en tanto su hermana mayor posa detrás. Foto del interior de la casa de Toay

En 1961 obtuvo la beca del Fondo Nacional de las Artes; ganó diversos premios de poesía y en 1998 fue galardonada con el Octavo Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe "Juan Rulfo", una de las distinciones más importantes en lengua hispánica. En los años sesenta fue redactora de la conocida revista Claudia.

Toda su obra gira en torno del tema de la muerte y la soledad, que ha sabido expresar con una gran intensidad dramática. Lo más importante de su producción se encuentra en los poemarios. En general, el uso del versículo le permite desplegar una imaginación visionaria, suntuosa de figuras, al servicio de una serie de temas constantes: la evocación idealizada del paisaje nativo la planicie pampeana, la infancia en tanto paraíso perdido, la adolescencia como edad de los descubrimientos, la memoria como tesoro poético donde el tiempo puede recuperarse y solventar las asechanzas de la muerte.

La poesía francesa posterior al surrealismo y la poesía narrativa norteamericana le valen para organizar un lenguaje muy personal y un mundo cerrado, melancólico, sofocante y voluptuoso a la vez. 

Obras Editadas 
Desde lejos (1946)
Las muertes (1952)
Los juegos peligrosos (1962)
La oscuridad es otro sol (1967)
Museo salvaje (1974)
Veintinueve poemas (1975)
Cantos a Berenice (1977)
Mutaciones de la realidad (1979)
La noche a la deriva (1984)
Páginas de Olga Orozco (1984)
En el revés del cielo (1987)
Con esta boca en este mundo (1994)
También la luz es un abismo (1995)
Relámpagos de lo invisible (1998)
Eclipses y fulgores (1998)

Desde el año 1994 funciona en la casa-quinta de Toay (La Pampa), en la que fuese su hogar familiar, la Casa Museo "Olga Orozco", en la que se encuentra su biblioteca, objetos personales y algunos muebles que fueron de su pertenencia.

La poeta y escritora pampeana de Eduardo Castex, Diana Irene Blanco publicó en Editorial Dunken el año 2009 un  interesantísmo libro dedicado a la obra orozquiana, como ella gusta denominarla, titulado "Olga Orozco. La jerarquía de la palabra", que es una muy buena reseña que se puede utilizar como guía para comenzar a leer a Olga Orozco todavía casi una desconocida no sólo para los pampeanos, sino también para muy buena parte de los argentinos.

"Esta poderosa galería de libros, traducidos a varios idiomas, incubaron distinciones que coronaron su inteligencia tan creadora: obtuvo el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes (1980), Láurea de Poesía de la Universidad de Turín, Italia (1989), Premio Gabriela Mistral otorgado por la O.E.A., (EE.UU.) 1995; el prestigioso Premio Juan Rulfo, en Guadalajara, México (1998) entre otros galardones. ADemás su producción es objeto de estudio de varias Universidades de Latinoamérica y Europa."(1)

"Esta pampeana que honra las letras argentinas e hispanoamericanas, se llamó Olga Orozco, nombre macizo y solemne como su literatura. Nombre que habrá escuchado Rafael Alberti, Juan Ramón Jiménez, León Felipe, Octavio Paz, en 1995."(2)

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Relámpagos de lo invisible. Antología. OLGA OROZCO. Selección y prólogo de Horacio Zabaljáuregui. Fondo de Cultura Econòmica editado año 1998
(1) Olga Orozco. La jerarquía de la palabra. Diana Irene Blanco. Editorial Dunken editado año 2009
(2) Blanco Diana Irene obra citada


miércoles, 28 de agosto de 2013

LA PAZ

"!Pobre paloma herida!"
Nuevamente la Paz Mundial se ve amenazada en estos días por las grandes potencias, que aliadas desde hace ya muchos años, vienen llevando a cabo una lucha, que con distintos pretextos, se dice que es contra el terrorismo internacional y el narcotráfico, pero que según se vio en Irak lo que mas interesa es tener acceso al medio oriente donde hay grandes reservas de petróleo.

Parece que la ONU (Organización de las Naciones Unidas), no logra cumplir con su rol para el cual fue creada después de la Segunda Guerra Mundial. Porque la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) que es una organización militar intergubernamental, creada en 1949, se superpone y ejerce su poderío por encima de ella.

La Carta de fundación de la ONU en 1945 fue firmada originalmente por 51 países del mundo. Actualmente al año 2013 los países signatarios de la misma son en total 193 Estados miembros. La función principal de esta Organización es justamente preservar la Paz, pero el Consejo de Seguridad no logra muchas veces evitar que algunos de sus miembros actúen contradiciendo sus objetivos y metas.

El año 1947, cuando aún estaban frescos los recuerdos de la Segunda Guerra Mundial, que nos había afectado también a los argentinos, la maestra de 6º grado, de la Escuela Nacional Nº 7 de Victorica, doña María Fredesbinda Bustos Bazán de Ares, puso en manos de los alumnos del turno mañana un Decálogo de Paz.


Doña "Mecha" como le decían sus amistades, era además de maestra, una gran escritora, también poeta y por sobre todo una persona muy lectora y que desde sus inicios en la docencia, había inculcado entre sus alumnos, no sólo los derechos, sino fundamentalmente los deberes que como futuros ciudadanos deberían asumir.

Es por eso que en el punto II de ese decálogo se puede leer: "Tú sabes amar. Ama lo bueno, lo noble, lo generoso y ése, tu amor inacabable llegará hasta las vidas ásperas, con la pacífica obstinación de la llovizna mansa. Todas las vertientes de la vida se recuperan por el camino del amor."

 Ella aborda en este Decálogo los distintos valores que ha tratado que sus alumnos aprendan a respetar, por eso subraya a cada uno de ellos: la alegría, el amor, el pensamiento, la bondad, la humildad, la honradez, el trabajo, el estudio, el sentimiento.

 "Tu debes trabajar" comienza el apartado VIII, poniendo el acento en la obligación antes que en el derecho. Y continúa después: "Trabaja con empeñosa terquedad por que sabes que huele a paz el campo arado, el huerto florecido y el trigal maduro." Y remata su idea "Por el trabajo se llega a la paz interior y al pacífico retacear de la mirada."

En 1947, para el mes de agosto, ya hacía más de un año que Juan Domingo Perón había comenzado su primer mandato. En ese lapso había convertido en ley el decreto del gobierno anterior disponiendo la enseñanza religiosa en las escuelas. Además para ésa época se había realizado el anuncio del Primer Plan Quinquenal de Obras Públicas.

Leído a la distancia estos hechos, probablemente hayan desencadenado en esta maestra de una escuela del Territorio Nacional de La Pampa Central, sentimientos contradictorios. Porque dado su acendrado catolicismo ella compartía que esa enseñanza se impartiera en las escuelas. Pero como Perón era un militar y se lo había vinculado con el nazismo y el fascismo, pensaba que por ese lado podrían llegar malas ideas.

Es entonces que su pensamiento y su palabra machacan una y otra vez sobre el tema de los deberes y de la paz. Es por eso que los dos últimos preceptos son rigurosos: Dice el IX "Tu debes estudiar. Estudia a conciencia lo que pueda hacerte mejor para servir a la causa noble de los demás. Seguirás la trayectoria patricia que no tiene parangón en la historia de los pueblos grandes."

Su gran preocupación por la gran llegada a la escuela primaria y luego a la secundaria de aquellos "cabecitas negras", esos "grasitas" de Evita, hacen que no sólo refuerce el camino de la educación (estudiar), sino que también les marca a sus alumnos la trayectoria de ese derrotero: la patricia. Es decir entre San Martín y Perón, ella elije a San Martín, "serás lo que debes ser o sino no serás nada".

El último párrafo del Decálogo comienza diciendo: "Tú debes querer." todo un imperativo categórico, por aquello de "querer es poder". Y a continuación agrega: "Quiere como ninguno con la fortaleza de tu menudo corazón y la paz, -!pobre paloma herida!- se salvará en ti y por ti. Ese es tu destino, niño de mi tierra, en una humanidad que no debe volver a ser crucificada."

 Los alumnos de 5º y 6º grado de aquel año le enviaron una tarjeta de agradecimiento por este decálogo, entre los firmantes podemos leer: Marta Elena Gonzalez por 3º A, Juan Muñóz por 3º B, Jorge Oscar Rodríguez por 4º A, Teresa Escudero por 4º B,  Cristóbal Padrones por 5º grado y Juan Carlos López Scala por 6º grado.
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