martes, 12 de octubre de 2010

PESCA COMERCIAL EN EL SALADO

El funcionamiento pleno del sistema hídrico pampeano conformado por los ríos Atuel y Salado, Chadileuvú, Curacó, antes de la construcción del Complejo Hidroeléctrico Los Nihuiles en territorio de la provincia de Mendoza, le permitió al entonces Territorio Nacional de La Pampa contar con una empresa dedicada a la pesca comercial.



Expresa Pablo Fernández, autor de la nota, que “las crónicas sociales de la época (diario La Capital de 1941) recogían la pesca deportiva en el complejo lacustre Urre Lauquen por parte de vecinos caracterizados de Santa Rosa: Juan Carlos Zucca, Laureano Anaya, Mayora Denis, Manuel Valerga, Pedro Imaz, Sadit Peyregne, Ruperto del Valle, etc.”



“Claro, después hay una historia de Nihuiles y trampas conocidas, que entre las tantas modificaciones del status ecológico pampeano, produjo la extinción de la actividad pesquera, acaso la menos conocida, y en apariencia actual la más exótica desarrollada en aquellos años”.
La habilitación de Los Nihuiles a partir de 1947, produjeron la merma considerable de los caudales del río Atuel, hasta la desaparición de su antiguo cauce y la concentración de las sales por los aportes del río Salado a la cuenca, privada de las escorrentías del Atuel.




Dice Humberto Godoy, uno de los antiguos trabajadores entrevistados: “en la que se pescó con más intensidad fue en La Dulce, nosotros hemos ido a La Amarga, es muy profunda, más caudal de agua. Esa laguna no se aprovechó a su debido tiempo, porque no está rodeada como La Dulce por bardas, está muy al aire, el agua era batida por el viento y abajo hay salinas. Eso es salmuera, y la salmuera quema las agallas del pescado, se adelgaza y muere.”



“En el 43 me fui a vivir con mi padre, pero aún no se explotaba la pesca. Había un pescador, Valentín García Yaupí, un criollo de la zona, tenía un bote de chapa y trabajaba con espineles rudimentarios.”
“No había todavía una idea de explotación comercial. Hasta que empezó mi padre, Zunino, Chumbita. MI padre primero trabajó con Chumbita, en ese entonces estaba don Francisco Zunino, era un viejito que había venido de la provincia (en alusión a Buenos Aires), no era organizado, era nutriero y trabajaba al margen de la ley.”





“El permiso de mi padre era de antes de 1946, cuando fui a Puelches, empecé a trabajar con otras personas porque mi papá aún no se animaba. Nuestro campamento éramos yo, mi socio Luis Lanfranco y cinco o seis empleados todos de allí que se tuvieron que hacer conmigo: Lugones, Fresco, Díaz, Naiche, Ramos, Calvo, un tal Cinta de Río Negro.”



“Después que mi padre se animó, vino un señor Serafín González de Cipolletti e hicieron una sociedad con otro señor de San Juan de apellido Rodríguez. El pescado se entregaba a los consignatarios de Buenos Aires. Primero fueron los de la Unión Pesquera Argentina, pero como nos mandaban cajones de mucha capacidad de pescado, yo no recuerdo bien, pero cerca de 50/60 kilos, era una barbaridad trabajar con esos cajones, era matarse y se pagaba poco. Después se consiguió otros consignatarios de Buenos Aires: Colluzzi, Asio Pasio, Nogueira, que mandaban cajones chicos de 35 kilogramos, mas manuables y de mejor precio. A veces Chumbita llevaba a Santa Rosa, pero en general se embarcaba todo a Buenos Aires.”

Arreglando las redes para la siguiente jornada. El primero a la derecha es el Dr. Isaac Pascual


“El pescado se despachaba hasta Chelforó o General Acha y de ambos lugares a Buenos Aires en Ferrocarril. Salían dos viajes de camión lleno por semana. Yo no me acuerdo si eran ochenta a cien cajones, eran muchos kilómetros para mandar un camión con poco pescado.”
“El hielo venía de Roca, nosotros lo molíamos. Iba una capa de hielo y una capa de pescado, después se tapaba con ese papel blanco de panadería, se cubría y precintaba. En el campamento teníamos una ramada grande con una conservadora para cien barras de hielo”.


“Las truchas aceptadas por el consignatario eran de medio hasta dos kilos. Truchas tamaño comercial. Las mayores no se aceptaban, se largaban o regalaban. En cuanto al pejerrey cuanto más grande más se cotiza. Está el pejerrey que se llama matungo de uno y medio a dos kilos. Vinieron con el agua, no lo sembraron.”




“Teníamos botes y lanchas chicas, con motores chicos y fuera de borda. Muy manuables, había más botes con motor que lanchas para fines o mediados de junio ya se trabajaba con espinel. Este es un canasto con una circunferencia de 60/80 centímetros y lleva alrededor de quinientos anzuelos atados en un hilo madre. En cuanto a redes hay dos clases la de tendido y la de arrastre. La de arrastre tiene unos cabos de cien metros, uno se queda con la soga en tierra y ata la lanza de la red, que es como un bastón, va tirando la red y va haciendo una media luna, y ata en la otra punta. Cuando está listo empieza a traer y hacer ruido a los costados para que el pescado no se escape. Hay que tirar mucho porque el agua tiene mucha fuerza. Yo tenía caballos para ayudar a tirar.”

FUENTE: Boletín de la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa Nº 50 de Enero de 1985. Fragmento, extractado del artículo “! Marche un pejerrey del Salado…!” de Pablo Fernández.

2 comentarios:

  1. Luis esta crónica es excelente, un rescate para el presente y para los jóvenes. Te felicito !
    Me da una enorme pena que Mendoza no respete lo ordenado por la Corte Suprema, pese a que el Gdor Jaque firmó un convenio aceptando, pero son los vecinos los que se niegan. Muy lamentable.

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  2. Mi padre y uno de mis tios,Enrique y Ezequiel Tomas,tambien pescaron en esa epoca en La Dulce y enviaban los pejerreyes a Bs As y Bahia Blanca .Luego,cuando ya no hubo mas agua y por ende al poco tiempo tampoco pejerreyes ( gracias a los hermanos Mendocinos )fundaron un negocio de Ramos Generales en Puelches.Con mis hermanas nos criamos observando la nube de polvo salina de la Urre Lauquen en epocas ventosas,hoy tengo 50 años,aun observo la misma nube de polvo salina.....de cuantas cosas nos han privado los q hoy llamaria Mal Hermanos Mendocinos ? Es muy buena esta informacion,me gustaria q todos los pampeanos pudieran axeder a ella,gracias por difundirla

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