sábado 26 de noviembre de 2011

ANIVERSARIO DE INTENDENTE ALVEAR

El 26 de Noviembre de 1896 se fundó el pueblo que lleva por nombre Intendente Alvear, en la provincia de La Pampa. Está situado y es capital del Departamento Chapaleufú al noreste del territorio, lindando con el oeste de la provincia de Buenos Aires y el sur de Córdoba.
El mismo año se creó el organismo que realizó el servicio de vigilancia de bienes y personas.
El año 1897 abrió sus puertas la Estafeta de Correos, en tanto que en 1898 comenzó a funcionar el Juzgado de Paz.

En la época de la fundación, las tierras donde se asentó el núcleo urbano, eran parte de las 100.000 hectáreas de propiedad de don Carlos Torcuato de Alvear, hijo de Torcuato de Alvear, primer Intendente de la Ciudad de Buenos Aires, en cuyo homenaje se impuso el nombre. Carlos fue también Jefe de la Municipalidad Porteña, en tanto que su hermano Marcelo fue presidente de la Nación entre 1922 y 1928, por la Unión Cívica Radical.

El año 1899, el Consejo Nacional de Educación fundó la Escuela a la que impuso el Nº 17, la que a principios del 1900 inició su primer ciclo lectivo. Recién el año 1906 se inaugura el edificio propio.


En 1906, como en otros pueblos del Territorio Nacional de La Pampa Central, un grupo de inmigrantes constituyeron la Asociación Española. En tanto que los de la colectividad italiana hicieron lo propio el año 1911. Los españoles impusieron a una sala de su local el nombre de Pedro Dantín, un músico muy renombrado.
El año 1928 se sumó la Asociación de Beneficencia Sirio-Libanesa, que ha vuelto a reactivar su actividad en los últimos años, luego de un largo paréntesis.

El Ferrocarril corrió por aquellas tierras antes del año 1910 en cuyo año quedó inaugurada la Estación. Estaba previsto colocarle el nombre de Ojeda, pero como ya se había designado con ese patronímico un paraje cercano, se decidió bautizarla con el nombre también de Intendente Alvear.

En Intendente Alvear el año 1920 fue el de la creación de los dos Clubes que aún subsisten hasta la actualidad. El primero fue "Alvear Foot Ball Club" y pocas semanas después hizo su aparición el "Ferrocarril Oeste", que aún mantienen su histórica rivalidad futbolística.

Pero lo que le daría renombre internacional a la localidad de Intendente Alevar fue la practica del Polo. El "Chapaleufu Polo Club" fue fundado el año 1932. La familia Heguy y otras fueron los impulsores de dicha actividad, logrando enorme notoriedad no sólo como deportistas, sino luego como criadores de caballos especiales para la práctica de este deporte.

En esta localidad y en el predio del Club Ferrocarril Oeste se lleva a cabo desde hace varios años la "Fiesta Nacional de Doma y Folklore".

sábado 19 de noviembre de 2011

ANIVERSARIO DE RANCUL

En un nuevo Aniversario de la localidad de Rancul, vaya como homenaje a los pioneros de la zona, descendientes de aborígenes, antiguos criollos de otras provincias e inmigrantes que se sumaron, esta síntesis de los principales sucesos institucionales. Sumo a ello el cordial saludo a los actuales habitantes entre los cuales tengo algunos amigos.


Antes del año 1903 ya se habían instalado los colonos pioneros, en la zona noroeste del entonces Territorio Nacional de La Pampa Central, a poca distancia del límite con la provincia de Córdoba.


Parera, (antiguamente “El Tordillo”) más al sur, se había fundado el año 1897, pero lamentablemente el ferrocarril no lo incluyó en su extensión.

En cambio, la línea férrea que provenía de General Villegas, provincia de Buenos Aires, se desplazó casi en línea recta a pocos kilómetros del paralelo 35, límite norte del Territorio.

El 25 de mayo del año 1903 arribó el primer Tren a la estación de ese lugar, que en principio había sido bautizado como “Villa Jardón”.


Según la “Guía” de Miguel de Fougéres el año 1905/6 el Jefe de la Estación era el señor Juan B. Gandolfo. Lamentablemente la Guía mencionada, con respecto a Rancul expresa este escueto párrafo: “Rancul, por su posición sobre la línea del ferrocarril, legará a ser un centro importante.”

Se toma como fecha oficial de fundación de la localidad el 20 de noviembre del año 1903, en que se dicta el decreto del Poder Ejecutivo aprobando la donación de las tierras que realizaran los hermanos Jardón, para que se destinara a la formación del núcleo urbano. En ésa época era Gobernador del Territorio don Diego González.




Instituciones y Organismos Públicos

El primer antecedente de actuación de la Policía por la zona, se registra un poco antes del año 1900 y se recuerda la labor que le cupo al Comisario don Lino Pérez. El edificio de la Comisaría sería inaugurado durante la Gobernación del General Duval en la década de 1940.

El año 1907 el Consejo Nacional de Educación crea la Escuela Primaria a la que se le asigna el número 31, que aún prosigue su labor, habiendo festejado ya sus cien años.

Posteriormente y dado el incremento de población se crearon la Escuela Nº 168 y ya dependiendo de la jurisdicción de la provincia de La Pampa en la década del noventa se funda la escuela Nº 234.

El Registro Civil abrió sus puertas el año 1909, estando al frente del mismo el señor Fernando Strassbuerger.

La Estafeta de Correos comenzó a funcionar el año 1914, sumando otro de los servicios que en aquella época tenía una gran demanda de la población. Durante el periodo del Gobierno del Dr. Gómez Palmés alrededor de 1929/30 se habilita la Oficina Telegráfica, con la cual se mejoran las comunicaciones.



Recién el año 1928 comenzó a funcionar la Municipalidad, siendo su primer Intendente el señor Marcos A. Gil. En 1973 fue electo intendente el señor Luis Aimar Demaría.


Los ámbitos culturales

Como en todos los pueblos y en función del crecimiento del núcleo urbano, el primer Club que se fundó el año 1919 fue bautizado “Club Pampa”. Este Club desde hace varios años viene realizando la “Fiesta Provincial del Hombre de Campo”.




Algunos caracterizados vecinos del medio en uno de los acontecimientos lugareños (circa 1970)


Posteriormente y también como sucedió en casi todos los pueblos en aquellas primeras décadas, surgió otro Club al que se le impuso el nombre de “Jorge Newvery” el año 1924.

En Rancul nació el cantautor internacionalmente conocido como Alberto Cortéz, cuyo apellido es Alberto García. Fue exalumno de la escuela Nº 31. Cada vez que viene a la Argentina, generalmente hace una visita a sus pagos a reencontrarse con parientes y viejos amigos.

Cambio de nombre

El año 1945, desde el 5 de Agosto, se decide el cambio de nombre de “Villa Jardón” por Rancul. Sobre la etimología de este topónimo hay varias acepciones según los investigadores que se consulte.



Geografía física y humana

Rancul, es actualmente la Capital del Departamento homónimo. Está incluido en la zona del Caldenal. Aunque hacia el este sus tierras más fértiles fueron utilizadas para el afincamiento de colonias, algunas de las cuales se denominaron Jardón, Rancul y otra el Ombú. En la plaza del pueblo aún se conserva un viejo ombú, uno de los pocos árboles de esa especie que adornan plazas pampeanas.

Según el Censo Nacional de Población del año 1947, la localidad tenía en su núcleo urbano la cantidad de 1.114 habitantes. Asimismo según los datos del Censo del año 2001 la población total ascendía a 3.695 habitantes, de las cuales 333 vivían en el ámbito rural y 35 lo hacían en el paraje Chamaicó.



jueves 17 de noviembre de 2011

ANIVERSARIO DE SANTA ISABEL

Fundación efectiva

El año 1904, sin poder precisar fecha exacta, un árabe de nombre Jorge Asia –después de haber recorrido ampliamente la zona como vendedor ambulante-, estableció una casa de comercio a la que bautizó “Santa Isabel” en homenaje a una hija suya.

En octubre de 1905, el Gobernador Diego González realizó un viaje, siendo el primer mandatario que visitó esa población. De su diario extraemos estos párrafos descriptivos de lo azaroso del periplo:

“La tropilla pasa a nado, pues el río, aunque angosto, tiene varios metros de profundidad, y el carruaje arrastrado con lazos desde la orilla opuesta atraviesa el río desapareciendo por completo, incluso la tolda, bajo el agua. A fin de dar tiempo que se seque y para no demorarnos allí, emprendemos la marcha hacia el interior de la isla en un sulki facilitado por el señor Figueroa. A las 10 a.m. llegamos a la casa del señor Antonio Silvera, donde nos instalamos hasta tanto llegue la tropilla que se nos ha ofrecido.”

 Crece el comercio

En 1912 se instaló otra casa de comercio bautizada con el nombre de “La Porteña”. Estaba a unos dos kilómetros de donde se encontraba la competencia, alejada de los bañados y se transformaría en el futuro centro urbano de la actual Santa Isabel. Su primer propietario fue Constantino Carbó, quien luego la transfirió a uno de los hermanos Fernández. Estos hermanos eran tres españoles que se habían instalado anteriormente con su negocio en Algarrobo del Águila que había sido fundada en 1898.


La familia Fernández almorzando después de cruzar el río (Foto familia Álvarez de Santa Isabel)

Los medios de transporte
Pionero en la zona del transporte tracción a sangre con grandes carros que transitaban las huellas entre los campos, cruzaban la “travesía” y llegaban a la punta de riel, fue Mateo Ruíz, otro español. Tardaba unos quince días en realizar el viaje desde Santa Isabel hasta Telén, haciendo paradas intermedias en los distintos puestos que se iban estableciendo en los campos fiscales, que en su mayoría habían sido ocupados por descendientes de aborígenes de las familias de Carripilón, Rosas y Baigorrita.

El primer automóvil que vio cruzar esa zona fue el que llevó a Alfonso Capdeville desde Santa Rosa hasta “El Sosneado”, en Mendoza, en el año 1911. Luego llegó a Santa Isabel el Ford que fue vendido por la sucursal de Llorens y Antich al comerciante árabe Ángel Nicolás.

La influencia del Atuel

Los primeros tapones del río Atuel aguas arriba en territorio mendocino, hicieron que en 1948 el caudal mermara drásticamente y el brazo propiamente del cauce sobre el que se había fundado Santa Isabel se secara.

Esto produjo el principio de una larga degradación de todo el ecosistema, perjudicando obviamente la producción del Departamento que había registrado en 1930 la cantidad de 114.356 ovejas y 13.915 vacunos, un salto espectacular en pocas décadas si consideramos que De Fougéres acusó en su “Guía” de 1905 que había 18.530 lanares mestizos.

 
FUENTE: "Caldenia", Domingo 7 de noviembre de 2004 "Centenario de Santa Isabel" de Luis Ernesto Roldán
NOTA:  El presente es una síntesis de la nota publicada en el Suplemento del Diario La Arena citado más arriba.

jueves 10 de noviembre de 2011

NELITA

María Nélida Suárez nació en Santa Rosa, cursando estudios primarios y secundarios en la Escuela Normal Mixta “Julio Argentino Roca”, de donde egresó con el título de Maestra Normal Nacional. Prosiguió estudios universitarios en la Universidad Nacional de Buenos Aires, de donde egresó con el título de Abogado y Escribano.

Paralelamente realizó estudios de idioma en el Instituto Cambridge de Cultura Inglesa y en la Alianza Francesa donde obtuvo diplomas.

A principios del año 1961 arribó a Victorica la familia formada por María Nélida Suarez de de la Torre y Juan Carlos de la Torre, con sus hijos María José y Gustavo Martín.

Alquilaron frente al Banco de la Nación una propiedad de don Bautista Viglino, donde la escribana instaló la sede del Registro Notarial del Departamento Loventué, que se le había asignado. Anteriormente, el Registro había estado a cargo del escribano Antonio Retolaza, quien gentilmente le advirtió a modo de augurio: “no se ilusione, va a vivir nomás”.

Pero Victorica, primer pueblo de La Pampa todavía tenía mucha tierra fiscal, chacras y manzanas urbanas, sin escriturar, producto de los problemas con los títulos originarios que tenían tres orígenes distintos: el comandante Militar del Fuerte, la Dirección Nacional de Tierras y Colonias y el Gobierno del Territorio de La Pampa Central hasta que se transformó en provincia autónoma. Además por aquellos años en la zona oeste en los Departamentos Chalileo y Chicalcó todavía quedaban muchos lotes de tierra fiscal, con ocupantes precarios. Por otra parte fueron años en que los nietos de los fundadores comenzaron a tramitar las sucesiones para regularizar los patrimonios y gestionar sus herencias.



Todo el pueblo los veía pasar los primeros meses en el Citroen familiar que era conducido por el jefe de la familia. Victorica aún no tenía pavimento y tampoco había caminos pavimentados, por lo que las odiseas familiares se prolongaron por una década en el camino de tierra entre Victorica y Winifreda, donde se ingresa a la ruta nacional 35. Tampoco tenía agua potable domiciliaria, ni teléfono y la luz eléctrica funcionaba hasta la una de la mañana.


Por casualidad esos primeros años se encontraba al frente del Destacamento de Vialidad Nacional el señor Fernández Mendía. “Milito” era casado con la hermana de Nelita, con quienes compartieron los momentos iniciales de aquel Victorica que todavía tenía encima mucho de la cultura rural en la que se había desarrollado y que Nelita ayudó a cambiar con sus constantes iniciativas.

También se sumó al grupo familiar el “Bocha”, hermano de Nelita, quien hacía de secretario de la escribanía, un muchacho simpático con una chispa especial para las anécdotas, característica que también ha cultivado Nelita, por lo que parece una herencia familiar. Así lo reconoce en la introducción de su último libro “Todo lo relatado lo he hecho con humor, ya que ésta forma de encarar, de vivir la vida; que la he heredado de los míos: mi padre era un hombre naturalmente alegre y mi madre, en su severidad castellana tenía toques de gracia notables; todo hacía que fuéramos una familia alegre. Luego me casé con un hombre con sentido del humor y creo completamos el cuadro para tener un sentido especial de la vida: ser felices.”

Al poco tiempo Nelita se incorpora como profesora de la Escuela Provincial de Comercio Félix Romero, en la cual después sería designada Directora, cargo que desempeñó durante dieciocho años, hasta su jubilación en la docencia.

Su labor en esta Escuela de nivel secundario, que otorgaba el título de Perito Mercantil, fue muy relevante por varios aspectos que son muy destacables.

En primer lugar Nelita por sus saberes profesionales dictaba varias cátedras. Lo que le permitía tener conocimiento de la mayoría de los alumnos. No sólo de su desempeño como estudiante, sino que conocía su trayectoria educativa, su constelación familiar y la propia biografía personal de cada alumno, esto facilitado por la pequeñez de la comunidad pueblerina.

Todos los años Nelita aprovechaba a realizar cursos de capacitación en Buenos Aires, más los que se dictaban en La Pampa, a la vuelta de los cuales retrasmitía las ideas en el núcleo de profesores y la comunidad educativa toda de la Escuela. Era asidua concurrente al Instituto de Investigaciones Psicológicas y a la Universidad del Salvador en Buenos Aires, donde profundizó sus conocimientos en pedagogía, didáctica y psicología que utilizaba frecuentemente con alumnos, profesores, padres y cooperadores.

Además desde el principio se dio cuenta de la importancia que tenía para una Escuela de ese tipo, con objetivos que alcanzaban a las comunidades vecinas de Telén, Loventuel, Luan Toro y Carro Quemado, la Asociación Cooperadora. En un pueblo que necesitaba desarrollar infraestructura cultural, invitó a formar parte a muchos padres y madres que fueron muy colaboradores con su gestión al frente de la Institución, para que ningún joven se viese impedido de acceder a la Escuela.



Cuando en el año 1972 se me ocurrió formar el Club de Leones de Victorica, uno de los invitados fue el matrimonio de la Torre, quienes gustosamente se incorporaron y aportaron a esta Entidad de Servicios, no sólo su presencia, sino también sus iniciativas e ideas. Juan Carlos era médico y se había incorporado al Hospital, además de abrir su consultorio particular. De modo que los dos profesionales se complementaban muy bien en el diagnóstico de los principales problemas que sufría Victorica, que recién tendría servicio telefónico en la segunda mitad de la década del sesenta y el pavimento de la ruta 10 que la conectaba con la 35 a la altura de Winifreda llegó el año 1972, cuando también se pavimentaron alrededor de treinta cuadras. Después por fin llegó el servicio de agua potable domiciliaria y se extendería el horario de prestación del servicio eléctrico cuando llegó la interconexión de la Línea de alta tensión desde Santa Rosa.

Construyeron la casa propia donde incluyeron espacios para el consultorio del médico y la oficina para la escribanía, en la misma cuadra donde habían vivido hasta ese momento. Allí creció su hija menor, María Pía.

En el año 1973 la familia participó activamente de la política lugareña y provincial. Juan Carlos de la Torre fue electo Diputado Provincial por el recientemente fundado MOFEPA (Movimiento Federalista Pampeano). La vinculación con el Doctor Amit, a quien Nelita siempre agradecía la asignación del Registro, venía de hacía muchos años a través de su padre. Junto a él compartieron la alegría de la inauguración del edificio nuevo de la Escuela Provincial de Comercio un día antes del golpe de Estado del año 1966 que llevó al poder al general Onganía y desplazó al radical Arturo Illía.

Nelita en su cargo de Directora se jubiló y prosiguió en su profesión de escribana, en la que acaba de cumplir cincuenta años. A partir de allí se dedicó a escribir y sobre todo a publicar unos libros que según Coco Cesanelli los turistas adquirían con gran interés. Obtuvo un merecido reconocimiento en el concurso literario que llamó el Diario La Arena al arribar a su cincuentenario el año 1983. Su trabajo relacionado con “La educación y la democracia”, donde Nelita vuelca toda su experiencia como educadora y administradora de una escuela pública, alcanzó el primer premio. Releer el mismo permite medir cuanta distancia existe entre aquel contexto en el que le tocó trabajar y este de la actualidad donde la atenuación de la responsabilidad de la familia, de los estudiantes y de la propia sociedad, ha dejado a la escuela y a los docentes a merced de los nuevos problemas que repercuten en una menor calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Producto de sus lecturas, experiencias de vida, estudios e investigaciones específicas, entrevistas y largos diálogos con su esposo, la Doctora María Nélida Suarez de de la Torre presenta, en el Colegio de Escribanos de Santa Rosa su primer libro titulado “Ensayos sobre La Pampa”. El primer ensayo “Sobre la inmigración en La Pampa”, está dedicado a su padre, “que fue un inmigrante”.

En marzo del año 2002 Nelita, como le dicen sus amigas y amigos, presentó el libro sobre vida y obra del “General Benjamín Domingo Victorica”, una síntesis biográfica sobre la personalidad multifacética del personaje a quien el Coronel Ernesto Rodríguez decidió homenajear al fundar el pueblo en 1882.



El último libro publicado “Del humor a los recuerdos” presentado el año 2004, que se vende “como pan caliente” al decir de su hijo Gustavo, es un compendio de cuentos, anécdotas y relatos. La materia prima del volumen ha sido extraída de su actividad profesional, de la comunidad educativa de la Escuela en la que convivió, de las personas que conoció en ese noroeste pampeano, de los viajes a otros países realizados con su esposo, de los recuerdos de su Santa Rosa natal y del propio entorno familiar.

Nelita agradece a su correctora, al diseñador, como el aliento de Irma Lidia “Pocha” Torres y luego agrega “Y a todos los simpáticos de Victorica y su zona que me nutrieron con su gracia.”

Sin dudas que la personalidad de Nelita, con su capacidad e iniciativa marcó toda una época del desarrollo de la vida de la comunidad de Victorica. Siempre tuvo la virtud de apoyar todas las iniciativas nobles, se solidarizó con cuanta causa significara un adelanto, de esa sociedad todavía machista y que se resistía a dejar atrás ciertas costumbres pueblerinas.

Nadie duda que su accionar ha dejado en todos estos campos que he mencionado un profundo surco en el noroeste de La Pampa y fundamentalmente en su Victorica adoptiva. Por eso el Colegio de Escribanos le hará un reconocimiento a su labor de medio siglo al frente del Registro de Escribanía.




miércoles 9 de noviembre de 2011

CENTENARIO DE MIGUEL RIGLOS

Después de finalizada la etapa de ocupación de las tierras por la columna del Ejército Nacional, la propiedad de las mismas fue de don Luis Castex, quien el año 1882 las enajenó a favor de Tomás Salvador de Anchorena.

Este construyó en inmediaciones de la misma su Estancia, a la que bautizó con el nombre de “La Merced” y que se habilitó el año 1893. Por aquellos años se convirtió en posta de la Mensajería Catriló-Valle Argentino.

El propietario falleció el año 1903 y, por vía sucesoria, las propiedades pasaron a menos de su esposa, Mercedes Riglos, quien donó tierras para que allí se fundase el pueblo, al que le impusieron el nombre de su padre, Miguel Riglos, como homenaje, dado que el apellido de Anchorena ya estaba inmortalizado en la localidad que previamente se había fundado más al este.



La decisión de la fundación de esta localidad tiene que ver como en otras tantas de las situadas al este de La Pampa, con la llegada del Ferrocarril. Aunque no hay datos precisos del momento exacto del comienzo de los servicios ferroviarios, algunos investigadores sostienen que pudo haber sido el año anterior, coincidentemente con el Centenario de Argentina.


La línea “Nueva Roma-Catriló” y una derivación denominada ramal “Maza al Oeste”, que atravesó Anchorena, cruzó la Estancia “La Merced” y el establecimiento de campo de don Agustín Spinetto, llegó a Cereales, probablemente se dice con la intención de continuar la vía hasta Santa Rosa, que ya era la Capital del Territorio Nacional de la Pampa Central. Pero este proyecto como otros de prolongación de ferrocarriles en busca de las economías regionales provinciales, quedaron truncos cuando llegó la primera Guerra Mundial en 1914, por la cual  las inversiones se recortaron y los capitales extranjeros se retrajeron.

En 1911 se lotearon las tierras y comienza el proceso de urbanización. Lo primero que recuerdan los antiguos pobladores es que el pueblo se formó en torno a la Estación del Ferrocarril y la playa de maniobras. También los más memoriosos comentaban hasta hace algunas décadas atrás, la existencia de un “Boliche” que era lugar de la parada de los carreros, instalado hacia el noroeste, aproximadamente donde nace el actual acceso a la ruta provincial Nº 1.




El año 1916 comenzó a funcionar la Escuela a la que el Consejo Nacional de Educación le otorgó el número 91, iniciando sus actividades con 30 alumnos. Posteriormente en la Colonia “San Victorio” abrió sus puertas la escuela rural Nº 108. Asimismo y dada la cantidad de familias en la zona rural y adyacencias funcionaban una Escuela en Cereales con el Nº 206 y otra en la Colonia “San Miguel” con el Nº 3.


Recien el año 1928 por una Resolución del Gobernador del Territorio se creó la Comisión de Fomento, designando para presidir la misma al señor Raúl Echegaray y a los vecinos Ramón Alvarez, Gregorio Werthein, Francisco Elorza y Cesáreo Zudaire para integrarla como Vocales.

A partir de ese momento es que se gestiona la instalación de varios servicios como la Comisaría, el Juzgado de Paz, el Registro Civil y la Estafeta de Correos

Son recordadas las grandes Romerías Españolas que se llevaron a cabo en 1930 para recaudar fondos con el propósito de unir por servicio telefónico a Miguel Riglos con Macachín y Santa Rosa, pero el proyecto no cristalizó.



Al final de la década del treinta para luchar contra el médano invasor se decidió plantar un cerco de tunas.

La Plaza fue bautizada con el nombre de San Martín en 1950 año del Libertador y asistió a los actos el Gobernador de entonces, Juan Carlos Neveu.

Como sucedió en otros pueblos existieron hasta tres Clubes: el Estudiantes, el Sarmiento y el Deportivo Miguel Riglos, surgidos para las actividades sociales, culturales y deportivas. El año 1975 y luego de una Asamblea se decidió la unificación en una sola entidad a la que se denominó “Club Unión”, actualmente en funcionamiento.


El servicio de electricidad primero fue prestado por la propia Municipalidad hasta que posteriormente se constituyó la Cooperativa.

El primer médico que se instaló en la localidad fue el Doctor Andrés Fontanella. Actualmente funciona el Hospital Público Doctor “Antonio Alaiz”.
El Censo Nacional de Población del año 1947 acusó para el sector urbano de Miguel Riglos la cantidad de 814 habitantes. El último dato disponible del Censo del año 2001 en  el Ejido Municipal vivían en la planta urbana y el sector rural 2.373 personas.

Related Posts with Thumbnails