jueves, 10 de febrero de 2011

LAS ACTAS HISTORICAS

Victorica, la primera población cristiana estable, fundada por la columna colonizadora de las tropas del Ejercito Nacional que bajaron de los acantonamientos de Córdoba y San Luis, según las comunicaciones oficiales, se habría fundado sobre la base del primigenio fortín, un 12 de febrero del año 1882.



Tapa del libro de Actas Número 1 perteneciente al Concejo Deliberante de Victorica, con los datos de los integrantes y las autoridades que integraron el primer cuerpo de la Corporación de la Comisión de Fomento


La etapa de gobiernos civiles se iniciará luego que las tropas fundadoras vuelven a sus cuarteles originales en 1887. Hasta ese momento, los jefes militares fueron los que ejercieron el poder, no sólo militar, sino también político, de la localidad. Primero el coronel Ernesto Rodriguez su fundador y luego hasta el final del periodo el comandante Froylán Leyría.




Copia facsimilar de las actas números 1 y parte de la 2, copiadas al folio Nº 2 del libro que obligatoriamente se debía llevar y estampar las firmas de los asistentes a las deliberaciones, para que las resoluciones tuviesen legalidad


La primera elección para elegir representantes locales se realiza a mediados de 1888. Es por eso que la primer acta que se vuelca al libro habilitado al efecto por el Concejo Deliberante, deja constancia del resultado electoral y los nombres de quienes han resultado ungidos para integrar el primer cuerpo de Autoridades.


Curiosamente el acta inicial de las actividades del Concejo no tiene firmas. El primer presidente fue Valentín Romero, que había sido dado de baja del Ejército y como muchos otros se quedaron a vivir en el nuevo poblado. Años después encontramos a Romero, aborígen argentino, nacido en el Territorio Pampa Central, censado en 1895 como criador de hacienda.


Como Vicepresidente del Cuerpo aparece Juan Romero, que no tenemos certeza si se trata de algún pariente, aunque es llamativo que sea del mismo apellido. En tanto que José de Vecchy habría sido proveedor del Ejército, ejerciendo luego como responsable de un Botiquín.


Un año y medio después, aproximadamente se presenta a las autoridades de la Municipalidad de Victorica el ciudadano francés don Alfonso Capdeville, quien intercede reclamo por la propiedad de las tierras donde se halla enclavada Victorica.


Lo llamativo de la presentación de Capdeville, es que la hace a fines del año 1890, luego que el Gobierno Nacional había sancionado y promulgado la ley Nº 1584 del 25 de Octubre del año 1884 por la que se disponía la adquisición de las tierras donde equivocadamente ya estaba asentado el núcleo colonizador, destinado "al establacimiento de un fuerte y el fomento de la población y el pueblo existente".


De ello se desprende que ya por esa época se sancionaban leyes, que luego no se cumplían. Una de las causas más usuales, era y es, que si no se habilitan los fondos respectivos para llevar adelante los mandatos legales, estas terminan siendo letra muerta, como parece que ocurrió en este caso.

Firman al pie Domingo Lemme en su carácter de Vicepresidente, pero máxima autoridad presente en el acto, el denunciante Alfonso Capdeville y los dos testigos nominados para la ocasión

Aquí se observan las firmas al final del acta que registra el reclamo de Capdeville en representación de la Ganadera Nacional Sociedad Anónima, quien era propietaria de las tierras donde erróneamente, el comandante militar y fundador, manda a construir no sólo los cuarteles, sino también las primeras viviendas para las familias.

Capdeville venía de la zona de Epupel donde había estado instalado explotando campo y comprando lana para la firma del Uruguay con quienes trabajó un tiempo a su llegada al Rio de La Plata.



A los tres meses de interponerse el reclamo, aparece integrando el nuevo Concejo don Alfonso Capdeville, quien inmediatamente será electo como Presidente del mismo. Se ha dicho que Capdeville tenía muy buenos contactos no sólo con las autoridades de la Gobernación del Territorio, sino también en las altas esferas del Gobierno Nacional, a cuyo cargo estaban por entonces los Territorios Nacionales.

Es que por entonces Capdeville ya había amasado cierto capital, era además exportador e importador, viajaba casi todos los años a Francia y tenía relaciones comerciales importantes, tanto dentro como fuera del país.


El folio de más arriba tiene consignada la versión oficial de los adictos a Capdeville, de la revuelta que lo depuso, nominando algunos de los cabecillas

En el primer libro de Actas del Concejo Deliberante, folios más adelante se encuentra transcripta la versión oficial de los sucesos acaecidos durante el asalto a la Municipalidad a fines del año 1899 y el ataque a balazos a las ventanas y puerta del recinto, a consecuencia de los cuales fueron heridas algunas de las autoridades que se encontraban deliberando.


En una carta, que firma Alfonso Capdeville y que fechara en Telén un 16 de enero de 1911, dirigida al Director del periódico "La Voz de Victorica", que editaba Tulio Navarro Sarmiento, se pueden leer estos párrafos iniciales:


"Dice el autor del trabajo que no ha firmado por modestia, seguramente, en uno de sus párrafos: en 1891 Alfonso Capdeville, hasta el 28 de enero de 1899, donde fue derrocado a consecuencia de un asalto a la municipalidad, la cual fue tomada por el pueblo."


"No es bueno -dice Capdeville- dejar acreditar falsedades y ha sido sorprendida la buena fe del autor de este trabajo, que por otra parte demuestra no estar al tanto de lo sucedido."


"A pesar de haber renunciado al puesto y mandado la renuncia en carácter de indeclinable al gobernador del Territorio, bastantes días antes del asalto, recién fue aceptada mi renuncia en febrero de 1899 por haber insistido en ella después de los sucesos del mes de enero."


Indudablemente, tanto en la versión volcada en el libro de actas, como la que cuenta Capdeville en la carta citada, puede estar parte de la verdad, pero seguramente no toda la verdad.


Lo cierto es que el enfrentamiento fue muy grave, dado que le costó la vida a tres personas y hubo más de una decena de heridos y como efecto secundario del mismo, muchas familias, al ver tamaña violencia, optaron por irse del pueblo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

http://luisroldan.blogspot.com.ar
“Sin comentarios, un blog no es un blog”:
Por favor si desea que me contacte con Ud. no olvide dejar su e-mail.
Los comentarios son fundamentales y una de las más importantes razones de ser de un blog como este, ya que en ocasiones llevan a descubrir información muy interesante además de la que uno mismo conoce. Los comentarios son la inspiración e incentivo para seguir escribiendo e investigando. Los agradezco y valoro muchísimo, por ello los animo a que sigan comentando y/o criticando.
No se publicarán comentarios cuya temática no tenga nada que ver con el artículo que has leído, ni mensajes que sólo tengan como interés hacer publicidad, o que contengan ataques o insultos de cualquier tipo.
Muchas gracias y esperamos su visita nuevamente!

Related Posts with Thumbnails