sábado, 18 de abril de 2009

¿GARDEL EN TELEN?

La estancia Telén, poblada por don Alfonso Capdeville, sobre las tierras de su propiedad, fue el lugar elegido para fundar el pueblo homónimo y la residencia de una numerosa colonia francesa, que supo albergar a innumerables personajes. Como todo pueblo de frontera, era lugar de atracción para los más arriesgados, los más curiosos y también los especuladores con las tierras.

Uno de ellos fue el encargado de la estancia “Santa Camila”, hijo del socio de Capdeville, el francés Dewavrin, quien después de cuidar sus ovejas y cosechar alfalfa, sentado a su pianola, daba libre curso a la creatividad. Firmaba con el seudónimo J. Nirvassed su producción musical, que paseó por los salones de Buenos Aires y se terminaron bailando en su Francia natal.

Antes de retornar a su patria de origen, los inmigrantes vendieron todos sus muebles. Quien compró muchos de esos muebles a Joseph Dewavrin, dentro de cuyo lote estaba la pianola, fue don Enrique Tomás Kenny, presidente del Banco de Crédito Rural y dueño de la Estancia “La Marcela”,y varias veces intendente de Telén.
Carlos Gardel con amigos en Córdoba. Mediados década del 20. Foto tomada de "Gardel La Biografía" de Julian y Osvaldo Barsky 2004.

Uno de sus nietos me informó que la pianola terminó por los pagos de Luján en casa de unas tías y que luego habría sido vendida como antigüedad. Pero no es a quien se refiere esta nota, dado que “J. Nirvassed” se marchó de Telén cuando comenzó la primera Guerra Mundial en 1914, sino al francés nacido en Toulouse, Charles Romuald Gardés, nuestro “Zorzal Criollo”.

GARDEL EN TELEN
En Telén, punta de riel, como en casi todos los pueblos importantes de la línea férrea, funcionaba un prostíbulo que supo tener hasta veinte “pupilas”. Sabemos además que el tango tuvo un origen prostibulario y que ya se bailaba por Victorica y también en Telén hacia el inicio de la primera década del siglo XX, rumbo a los festejos del primer Centenario de la Argentina.

En una de las visitas que Gardel hizo a La Pampa, viajando en el Ferrocarril Oeste, se habría encontrado con Damacio Peralta, un guitarrero de los pagos de Telén, quien lo invitó a comer un asado y continuar guitarreando.

Uno de los enigmas de la incursión de Gardel por el oeste, era que si no se trataba de una gira, nadie sabría nada de ese arribo, supuestamente en tren. Cuando fui en 1982 a Telén, tratando de encontrar alguna noticia de su paso por allí, me mandaron a hablar con Mario Irastorza,
mecánico, una de las personas de mayor edad por esos años, pero no sabía absolutamente nada del tema.

Gardel y otros actores cantando en la pelicula "El día que me quieras". Foto tomada del libro "Gardel la biografía" de Julian y Osvaldo Barsky 2004.

El dato primigenio se lo había dado el “Negro” Montiel en Realicó a Carlos Rodrigo. Según Gustavo Montiel en su estada por Santa Rosa en su época de estudiante, (fines de la década del cincuenta) en una Pensión, tuvo oportunidad de leer en una revista (posiblemente “Brisas Pampeanas” editada por Zenón Mariani) que Gardel había estado en Telén comiendo un asado, invitado por un guitarrero de aquellos pagos, de nombre Damacio Peralta.

Ya casi no tenía esperanzas de aclarar esta incógnita, cuando hace más de un año, un vecino de Telén de paso por Santa Rosa, me dice que en su pueblo vive un señor que afirma tener conocimiento de la anécdota.
Gracias a “Lalo” Trapaglia que había leído en Caldenia del 3 de julio del 2005, mi anterior nota sobre el interrogante del francés Gardes en Telén, pude entrevistar al señor Héctor Fermín Vargas de lúcidos ochenta años, quien me contó, en presencia de su hermana Fanny y su sobrino Santiago esto que transcribo textualmente.

EL CARTERO VARGAS
“Soy Héctor Fermín Vargas, nacido el 7 de julio de 1927 en Telén. Mi papá Timoteo Vargas, fue designado por el Correo Central para desempeñarse de cartero. Por ese entonces la oficina del Correo se encontraba ubicada más o menos a una cuadra y media sobre la misma calle donde estaba el Hotel “Telén”. Yendo por la Avenida desde la Estación del Ferrocarril hacia “El Alto”, a mano derecha estaba el Correo y a mano izquierda el Hotel.”

“Papá llevaba la correspondencia siempre primero al Hotel. En ese tiempo el cartero usaba uniforme tipo militar, la gorra con el escudo nacional y la chaqueta con botones dorados. El tren de pasajeros que traía la correspondencia venía tres veces por semana, martes, jueves y sábados. Llegaba a las 12 horas y regresaba a Buenos Aires a las 17 horas.”

Don Timoteo Vargas, cartero de la Oficina de Correos de Telén y su familia. Uno de sus hijos habría escuchado de boca de su padre la historia.

“Cuando yo era chico, tendría unos once años, recuerdo haber escuchado que Papá le decía a unos amigos, que siempre iban a casa, que él se había enterado como a la semana, que ese cantor que había escuchado en el Hotel “Telén”, era Gardel.”

--El Hotel “Telén” perteneció sucesivamente a Dubarry, en el 20 a Fontana y en el 30 a Vila y Galano. Tenía 40 camas, había auto disponible, contaba con restaurant, era café, tenía billar, allí se dio cine y también funcionaba como confitería donde se jugaba a los naipes y otros juegos de mesa. En 1938 aparece registrada en la guía del ferrocarril como dueña, la señora Luisa Viuda de Funes--.

“Cuando mi padre entró a dejar la correspondencia se encontró con gente que estaba comiendo un asado. Había un joven buen mozo, de camisa blanca que estaba cantando, se quedó a escucharlo, pero solo dos piezas, porque él tenía que continuar con el reparto.”

¿A su papá le gustaba la guitarra?, le pregunto a Héctor Vargas quien contesta: “Si mi papá era guitarrero y cantaba, también tocaba el acordeón, esos tipo “verdulera”. Cuando hacían baile en el Club Sportivo Argentino, fundado el año 1926, se reunían tres “verduleras”, mi papá, el padre de los Echeveste y don Crivelli.”

En el andén de la estación Telén la familia Vargas rumbo a Buenos Aires. Es el año 1938 Gardel ha muerto y comenzaba a nacer el mito. (Foto album familiar gentileza Santiago Vargas)

DAMACIO PERALTA
Tratando de extraer de su memoria algún dato del guitarrero que lo había invitado a Gardel a Telén, Vargas dijo que “en ésa época había muchos guitarreros, además de mi padre, también tocaba Guaycochea que era policía.”

Según Felipe Rodríguez, un antiguo vecino de Telén, Damacio Peralta tenía campo en los alrededores de Pichi Mericó y del Odre y estaba casado con una mujer de apellido Ortellado, de nombre Paulina.

Todavía nos siguen quedando varios interrogantes. La primera incógnita si fue la gula de Gardel, tentado por el asado, o si fueron en cambio las ansias de divertirse y darse una vuelta por el burdel, aunque habría que descartar esto último, por el horario. O simplemente aceptar el “convite” de Damacio que en el tren se presentó como una buena compañía y que cantaba alguna de aquellas piezas criollas y camperas, que Gardel tenia interés en incorporar a su repertorio.

Recordemos que en 1912 Gardel va a grabar su primer disco y del total de temas que incluyó figuran 8 estilos, 1 cifra, 1 vidalita, 2 valses y 2 canciones. El tango era todavía palabra prohibida.
La segunda incógnita es la fecha de la visita de Gardel a Telén. De las cuatro entradas que conocemos que el “zorzal criollo” efectuó en distintos años al Territorio Nacional de La Pampa Central 1912, 1913, 1918 y 1921, descarto las dos primeras, porque el cartero Vargas ingresó al Correo de Telén el año 1914.

Cruzando la calle hacia el poniente estaba el demolido edificio del Hotel Telén, donde se habría producido la guitarreada y el asado con la presencia de Carlos Gardel. Foto libro "Arando en el Desierto" de Ana María Lassalle y otros.

Gardel nunca hizo gira solo, siempre fue acompañado por guitarrista y en ocasiones por otros cantores con los que integraban el dúo o trío. Todavía las “mentas” de Telén tenían un futuro prometedor por delante.

Baste decir que en 1911 se había puesto en funcionamiento el primer Banco de Crédito Rural de todo el Territorio, que en 1908 había llegado el ferrocarril, año en que la Barraca había tenido un movimiento de un millón de kilos de lana. Que en 1909 el francés José Joubet había puesto en marcha su fábrica “La Cascada” que durante algún tiempo proveyó de hielo “Cristalino”, soda “Telén” y su vino espumante “La Cascada” a algunos comercios de General Pico y que en 1911 se había inaugurado el nuevo edificio de la escuela.

Telén contaba según el censo de 1920 con 2.584 habitantes, de los cuales 714 residían en la planta urbana, tenía luz eléctrica, teléfono y telégrafo, además del Ferrocarril.

¿Llegó sólo Gardel al salón del “Hotel Telén” o fue acompañado por Martino o Razzano?
Razzano tenía parientes en General Pico, ¿lo habrá dejado Gardel en 1918 de visita y el se fue a Telén a cumplir la promesa?¿Pudo conocer a Dewavrin en Buenos Aires? Hasta hoy no lo sabemos, pero si tenemos este testimonio que le da la razón a Montiel que tanto le insistía a Rodrigo.

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