lunes, 30 de junio de 2008

CONSTRUYAMOS LA SÍNTESIS

Construir una síntesis es una tarea de sumar y no de restar. De incluir y no de excluir. De curar y no de friccionar constantemente las heridas. Es mezclar, combinar y reflexionar sobre las ideas principales, referidas a un tópico y tratar de alcanzar una conclusión valiosa.

Arribar a una síntesis es la tarea pendiente que tenemos como Nación. Y tenemos que intentar elaborarla lo más armónicamente posible.

En primer lugar debe ser una construcción colectiva. Es decir, debe ser una obra de pueblo y gobierno, de la gente con los dirigentes.

En segundo término, para afrontar esa tarea deberemos munirnos de la suficiente grandeza de espíritu, que nos permita la necesaria ecuanimidad en los juicios de valor y aceptar con la mayor tolerancia y respeto posible, no sólo la existencia del otro, sino su visión.

La síntesis debe ser equidistante, y contener lo fundamental, lo esencial. Su contenido debe ser relevante, debiendo reflejar lo más importante y representativo de la tesis original como de las antítesis que se le opusieron.

Pero fundamentalmente la síntesis, debe ser una instancia superadora de las argumentaciones y conflictos anteriores. No debe ser parcial, ni reflejar una visión maniqueísta.

La síntesis debe conservar todo lo positivo que había en las ideas anteriores, para que nos sirva como perfeccionamiento, crecimiento y maduración. En definitiva eso demostraría que tenemos capacidad de aprendizaje. Porque de los errores también se aprende. Esa síntesis sería nuestra aceptación de que la realidad está en constante evolución y que estamos dispuestos a superar aquellos obstáculos que nos impiden transformarnos en una comunidad nacional madura e integrada.

Si queremos avanzar, mejorar, ser un país en serio. Salir definitivamente del infierno, debemos persuadirnos que tenemos necesidad de esta síntesis armoniosa respecto a nuestro pasado.

La síntesis nos permitiría mejorar sensiblemente el presente y sobre todo legarles a nuestros hijos y nietos la posibilidad de gestar un Proyecto de futura Nación, en la que la cultura política, basada en el respeto y la dignidad, nos permita construir una sólida democracia para una Argentina grande que nos cobije a todos.

Entonces si, ellos tendrán la posibilidad de construir una sociedad más justa, integrada, con menos exclusiones y con más oportunidades de crear, crecer juntos, convivir en paz y disfrutar de la vida plenamente, cualquiera sean las ideas políticas que profesen.

domingo, 29 de junio de 2008

ACERCA DEL MERCOSUR

En 1988, el ex presidente Alfonsín firmaba con los tres mandatarios de Brasil, Paraguay y Uruguay, la carta fundacional de lo que se denominó Mercado Común del Sur.

Recuerdo que dos años después y ya con Menem en la presidencia, mientras cruzábamos la Plaza de los dos Congresos con el senador Rubén Marín y Carlos Grosso que luego sería designado intendente de la Ciudad de Buenos Aires, el tema del momento era justamente la importancia de la continuidad de los acuerdos que había realizado el nuevo presidente a la política de integración.





A mi me quedó grabado la reflexión que en ese momento expresó Grosso con respecto a las posibilidades que se habrían para el futuro con el MERCOSUR. “Brasil, por su cantidad de habitantes, tiene un mercado interno sumamente importante. Los chilenos que aún no están, pero seguramente se sumarán, tienen capitales para invertir y nosotros desde la Argentina, podemos aportar nuestra capacidad de gestión, con nuestros empresarios, con nuestros técnicos y profesionales de muy buen nivel académico”.

Un par de años después de ese momento me tocó compartir una reunión, en Buenos Aires, de ministros de Educación provinciales con la misión del Banco Mundial, que estaba dispuesto a financiar el programa de transformación del sector educación, luego de sancionada la ley Federal.

Una de las consultoras resultó ser una ex intendenta de un municipio brasilero, experta en temas de educación. Del intercambio de ideas, sobre las realidades de nuestros países, tocamos también el tema del MERCOSUR no sólo económico sino también cultural y educativo. Para mi sorpresa y a pesar del deterioro de nuestra economía después del estallido de la hiperinflación en la gestión Alfonsín, ella guardaba, me pareció un cierto temor, con respecto a quien podría capitalizar mejor los beneficios de la integración.

Hice un comentario con respecto al mercado interno, al sentido de Nación que tienen los brasileros y aún la visión de largo plazo con la que se conducen los empresarios de aquel país.

Pero ella me acotó, “si pero Uds. tienen una gran ventaja, que es el nivel cultural y de alfabetización de la población”. Es decir, desde afuera y desde lejos todavía la Argentina mantenía en el imaginario Latinoamericano, a pesar del deterioro, a pesar de las crisis continuas, que habían producido hacía ya tiempo una pérdida importante en la calidad de la educación argentina, la valoración de ese capital social, continuaba siendo apreciado por los extranjeros, como una ventaja que no tenían los demás países.


Lamentablemente las sucesivas crisis internacionales del “tequila”, la crisis del sureste asiático del “arroz”, la crisis de Rusia y la propia del Brasil entre 1995- 1999, hicieron que la Argentina no pudiese cumplir con el capitulo de financiamiento del Programa de Transformación del Sector Educación. Y aquí estamos, después del estallido del modelo de la convertibilidad discutiendo que vamos a hacer con nuestro sistema educacional en el que han crecido la repitencia y el desgranamiento los últimos años.


Mientras tanto, los brasileros han encontrado petróleo en la cuenca marina, lo que les da una muy buena perspectiva para su industria que continúa desarrollándose. Los empresarios brasileños están comprando empresas argentinas, sobre todo del sector alimentario. Han controlado su tasa de inflación, han disminuido la tasa de riesgo país y al haber logrado hace poco el “grado de inversión” de los organismos internacionales, están recibiendo inversiones extranjeras directas en mucha más proporción que la Argentina.

Ello obviamente no es producto de la casualidad y exclusivamente de los vientos favorables del sector externo, sino de decisiones como la de invertir el 1% del PBI en Investigación. Chile le sigue con el 0,65% y el resto de los países latinoamericanos, dentro de los que está ARgentina, invierte menos del 0,5 %.



Pero por si eso fuera poco, el presidente Lula acaba de hacer un anuncio que marca la visión de largo plazo y las políticas de Estado con las que está gobernando. Ha decidido que parte de las ganancias que otorguen la explotación de los nuevos pozos petrolíferos se destinará a invertir para mejorar sustancialmente la educación de su país.


En cambio nuestras marchas y contramarchas y las vueltas en círculo, demuestran que los gobiernos argentinos de la última década, no han sabido, no han podido o no han querido apostar a la inversión por más y mejor educación como una prioridad que esté al margen de las periódicas crisis económicas y financieras que hemos vivido y que han hipotecado el futuro argentino por muchas décadas.

sábado, 28 de junio de 2008

NECIO


Hace unos días, el actual presidente del partido Justicialista a nivel nacional, ha expresado algunas consideraciones referidas al conflicto actual, que mantiene la administración de su esposa con la comisión de enlace, formada por las cuatro entidades agropecuarias.

Y eso no tiene nada de reprochable, pero cuando comienza a comparar la situación política en la que se encuentra y el fundamento de las decisiones que toma, con respecto a las que tomó el ex presidente Juan Domingo Perón, quien prefirió en septiembre de 1955, refugiarse en la cañonera paraguaya y evitar la guerra civil, que hubiese sido un baño de sangre muy grande, con el que hubiese quedado manchado para siempre el peronismo, no puedo menos que decir que no estoy de acuerdo.

Decir además que “a mi no me va a pasar” y querer comparar lo incomparable o incluso desmerecer la frase que Perón utilizara a su retorno a la Argentina luego de dieciocho años de exilio, cuando tratando de pacificar los espíritus expresó: “todo en su medida y armoniosamente”, como una frase blanda, casi de un espíritu como dice Jorge Asís “acostumbrado a arrugar”.

En este caso, no sólo no estoy de acuerdo, sino que me animo a decir que el actual presidente del Justicialismo es un necio. Es decir su conducta, sus reflexiones y su estrategia son propias de un imprudente, terco y porfiado, que con tal de hacer creer a algunos que tiene razón, no tiene empacho en intentar pintar las decisiones de Perón en aquel contexto, totalmente distinto del actual, como las de un mojigato.

El historiador Fermín Chávez, antes de dejar este mundo publicó en 1990, un libro que tituló “La chispa de Perón”, de ese texto extraigo la siguiente página.

“Fórmula mágica. El 14 de noviembre de 1947, las Universidades Argentinas le otorgaron el título de Doctor Honoris Causa y el General pronunció un importante discurso. De él sacamos el párrafo siguiente:

“Sintetiza un autor el genio griego con la siguiente relación. En el tempo de Apolo, en Delfos, aparecían en su pórtico máximas como ésta: Nada con exceso. La medida ante todo. Según la primera de estas sentencias, todo exceso es en sí un mal y, según la otra, la medida en sí es un bien. Se contraponen, por lo tanto, exceso y comprensión de la vida obtendrá diversas formulaciones: una en la filosofía, otra en la política, las restantes en el arte. Todas ellas nos darán el sentido del equilibrio, la fórmula mágica del arte de conducir hombres y gobernar pueblos”.

Como se puede apreciar, no es que Perón estaba reblandecido, después del golpe de Estado y los dieciocho años de exilio que debió pagar por esa noble decisión y entonces para que no lo sometieran de nuevo, había tomado el camino de la tolerancia. Muy por el contrario, el estaba convencido en 1973 que había que llevar adelante una revolución en paz. Tan convencido que hasta se reconcilió con sus antiguos enemigos y el abrazo con Balbín es uno de los gestos de mayor profundidad política en ese sentido.

Claro que esto todavía no lo pueden entender aquellos que quisieron continuar con las armas para tomar justicia por su propia mano. Esos a los que Perón echó de la plaza de Mayo, son los que hoy creen que la violencia verbal y el “apriete”, son herramientas válidas para hacer entrar en razón a quienes piensan diferente, hasta ponerlos de “rodillas”, sean éstos legisladores, gobernadores o dirigentes del sector agropecuario.

martes, 24 de junio de 2008

EL PAMPEANO ALBERTO CORTEZ



El cantante y compositor Alberto Cortéz, es también pampeano de nacimiento. Vino al mundo en el seno de una familia que residía en un pueblito del norte de la provincia de La Pampa llamado Rancul, a la vera de la ruta nacional Nº 188.


Rancul en lengua araucana significa "carrizo". Quienes habitaban originariamente ese sitio antes de la denominada "Conquista del desierto" eran los rankulches o sea "gente del carrizal".


Cortéz ha logrado una gran popularidad en todo el mundo de habla hispana. Sus canciones le han permitido alcanzar no sólo el éxito sino la permanencia en la preferencia del público.


Ha ganado el Martín Fierro y obtenido discos de oro en Argentina, España y México. Ha compuesto innumerables canciones, algunas de gran ternura, otras con gran contenido humanista.


También ha escrito algunos libros, entre ellos Equipaje, Almacén de almas y Soy un ser humano, en el que ha incluído algunas de sus canciones más conocidas, pero también cartas, reflexiones y entrevistas con quienes fueron sus amigos.



CASTILLOS EN EL AIRE

Quiso volar, igual que las gaviotas

libre en el aire, por el aire libre

y los demás dijeron: "pobre idiota...

no sabe que volar es imposible".
Más el alzó sus sueños hacia el cielo

y poco a poco, fue ganando altura

y los demás, quedaron en el suelo

guardando cordura.
Y construyó castillos en el aire,

a pleno sol, con nubes de algodón,

en un lugar, adonde nunca nadie

pudo llegar usando la razón.
Y construyó ventanas fabulosas,

llenas de luz, de magia y de color

y convocó al duende de las cosas

que tienen mucho que ver con el amor.
En los demás, al verlo tan dichoso,

cundió la alarma; se dictaron normas.

"No vaya a ser que fuera contagioso"

tratar de ser feliz de aquella forma...
La conclusión es clara y contundente,

lo condenaron por su chifladura

a convivir de nuevo con la gente,

vestido de cordura.
Por construir castillos en el aire

a pleno sol, con nubes de algodón

en un lugar a donde nunca nadie

pudo llegar usando la razón.
Y por abrir ventanas fabulosas...

llenas de luz, de magia y de color

y convocar, al duende de las cosas

que tienen mucho que ver con el amor.
Acaba aquí, la historia del idiota

que por el aire, como el aire libre,

quiso volar igual que las gaviotas...

pero eso es imposible...¿o no?
Algunas otras de sus conocidas canciones son:

lunes, 23 de junio de 2008

“NUESTRO” PRINCIPITO

En diciembre de 1951 la editorial argentina EMECE publicó por primera vez El Principitouna obra literaria perteneciente a la pluma del aviador y escritor de origen francés Antoine de Saint-Exupéry que vivió varios años en la Argentina, siendo Director y aviador de la “Aeroposta Argentina”, el antecedente de la primera línea área de bandera.

El libro se había publicado originalmente en Francia en 1943. Pero esa primera edición se había realizado en los Estados Unidos, en virtud que Francia estaba ocupada por los Nazis en la segunda guerra mundial.

Precisamente el autor Saint-Exupéry desapareció durante esa guerra cuando en 1944 intentaba, volando su avión Lightning, fotografiar las posiciones alemanas, habiendo partido desde la isla de Córcega con rumbo a Grenoble (Francia).

En la edición norteamericana se utilizaron los colores reales con los que Saint-Exupery pintó el personaje, quien fue también el ilustrador de la obra. Pero terminada la guerra, los editores franceses decidieron cambiar los colores originales de modo que el verde agua se transformó en azul, para que coincidiera con los colores de la bandera francesa.

La traducción al español para la edición argentina, la hizo el mismo propietario de la editorial Bonifacio del Carril. Él lo había conocido en un viaje a Francia y había quedado prendado con el texto, por eso encaró la traducción, que según reconoce su mismo hijo está plagada de “argentinismos”.

Comenzando desde el título que en el idioma original es “Le petit Prince” y que talvez un español habría traducido como “pequeño príncipe” o “principillo”.

Otra decisión personalísima del traductor es la dedicatoria que en el original dice “persenne grande”, que puede traducirse por adulto, la que él tradujo literalmente como persona grande. Los españoles objetaron el término, cuando a finales de la década del 70 las editoriales argentinas contrataban sus trabajos de reediciones a editoriales españolas por cuestiones de costo.

Cuando llegó la dictadura del denominado Proceso de Reorganización Nacional”, el libro “El Principito” fue puesto en la lista negra. Recuerdo que la policía solía ir de vez en cuando con las listas a preguntarnos a nuestra Librería “Zenia” en Victorica si teníamos algunos de esos libros. Obviamente nosotros lo negábamos, porque era una librería pequeña, de modo que nos absteníamos de ponerlos en la única vidriera que teníamos.

Otra curiosidad relacionada con el Principito, es el Castillo San Carlos en la ciudad de Concordia, Entre Ríos. Aunque en la actualidad se encuentra en ruinas, vale la pena visitarlo por la mágica historia que encierra.


Este lugar pasó por sucesivas ventas desde 1867 hasta que en 1884 una sociedad representada por franceses firma un convenio en Burdeos, Francia. Dicho convenio determinó el traslado desde París a Concordia de Eduardo Demachy junto con su esposa. Llegados a Concordia adquieren 100 has., y eligen la lomada mas destacada para construir la casona con planos que habían traído de Francia. Se utilizaron para ello materiales traídos de distintos lugares de Europa, como por ej. la madera de los pisos y del revestimiento de las paredes de Alemania y las estufas de mármol de Carrara que vinieron desarmadas de Italia. Contaba también con sistema de iluminación a gas y sistema de agua corriente, es por ello que se le dio el nombre de Castillo o Palacio a la mansión, por sus dimensiones y adelantos para la época en esa zona. Demachy no se ocupó de los negocios y proyectos por los que vino, pero si impulsó una vida social muy importante. Vivieron allí solo tres años y en 1891 regresan a Francia, dejando todo lo de valor en el castillo, tal vez pensando volver en algún momento.




En 1929 la mansión y los terrenos son adquiridos por la Municipalidad de Concordia para luego darla en alquiler, por un contrato de varios años, a la familia francesa Fuchs Balón. Era una familia de gustos exuberantes, tanto así que debido a su atracción por los animales tenían en la casa un zorro del monte, abejas, un mono y serpientes entre otros, a los que previamente habían domesticado para que pudieran habitar en la zona.


Los Fuchs tenían tres hijos, un varón y dos nenas: Edda de 9 años y Susanne de 14, ambas amaban las cabalgatas por lo que salían a recorrer la zona todos los días. Hasta que en uno de esos paseos ven una avioneta que aterriza en un paraje lindero a la casa. El aviador no era ni mas ni menos que Antoine de Saint-Exupéry, quien aún no era escritor y realizaba un vuelo de reconocimiento para delinear la ruta entre Buenos Aires y Asunción del Paraguay que “Aeroposta” le había encomendado. Pasando por allí decidió aterrizar para descansar pero con la mala suerte (o buena suerte... se podría decir) que una de las ruedas se quebró al tocar tierra. Es así que Saint-Exupéry se vincula con la familia Fuchs y se queda en el Castillo hasta que le arreglan la avioneta.


Es allí y con las dos niñas que Saint-Exupéry descubre un mundo nuevo y una visión de las cosas totalmente diferente a la de los niños de la ciudad. Aprendió a valorar cosas, gracias a esas dos princesitas, que hasta ese momento no valoraba. Tanto lo influyó la magia del lugar y el contacto con la casona y la familia que, en 1932, ya de regreso en Francia escribió una nota periodística en una revista de París con un título sugerente: “Las princesitas argentinas”. Es inevitable asociar sus días en San Carlos con el cuento que más tarde lo haría famoso, sin duda un esbozo principesco. Saint-Exupéry volvió varias veces a San Carlos hasta que la familia Fuchs terminó su contrato con la Municipalidad y en 1935 se fueron a vivir a una estancia a donde se trasladaron con todos sus animales.

El resto es la historia de la decadencia del castillo que quedó abandonado y fue saqueado, perdiendo así todo el valor que tenía. Y por si fuera poco un incendio en 1938 lo dejo en las ruinas que hoy pueden verse... pero recordemos que: “lo esencial es invisible a los ojos”

Si les interesa saber mas de la historia del Castillo San Carlos pueden leerlo en este enlace. O si quieren volver a leer online esta maravillosa obra, lo pueden hacer aquí.

Fotos de Jimena B. Roldán


viernes, 20 de junio de 2008

OLGA OROZCO ERA PAMPEANA


Vista de la que fuera la casa paterna de Olga Orozco, actualmente Casa de la Cultura de Toay, que alberga la biblioteca personal, donada por la escritora al pueblo que la vió nacer.

Olga Orozco es la voz poética de la mujer pampeana reconocida internacionalmente.

Ella nació aquí en nuestra tierra, en un pueblito del entonces territorio nacional de La Pampa Central, llamado Toay, en 1920. Allí en una casona de jardín con frutales y flores vivió hasta la edad de ocho años, con su madre una puntana y su padre un italiano de apellido Gugliotta.


Por esa época Toay (a 10 Kms de la capital Santa Rosa) tenía inmensos médanos, algunos de los cuales subsisten todavía en lo que es hoy el Club de Caza.


La abuela de Olga, le contó a esa niña, cuentos durante muchos años, que incidieron en su imaginación y quedaron impregnados en su corazón.


Después se fueron a Bahía Blanca con su familia y allí esa niña adolescente de catorce años, conoció a una italiana llamada Teresa, que además de dedicarse a hacer sombreros dominaba el Tarot. Fue ella quien vio en Olga, condiciones para practicar el ocultismo y fue por eso que depositó en esa niña pampeana los secretos para practicar las cartas del Tarot.


En 1946 la antigua editorial Losada publicó el primer libro de poesía. En 1963 recibe un Primer Premio Municipal y en 1973 obtiene un Primer Premio Municipal en Teatro. En 1980 recibió el Gran Premio Nacional de las Artes. En 1988 el Premio Nacional de Poesía y en 1995 el Premio Gabriela Mistral.


Durante ocho años con una amiga escribió el Horóscopo para el diario Clarín. Donde incluso escribió otras columnas bajo alguno de los ocho seudónimos que utilizó.


Su extenso y profundo trabajo poético, tuvo reconocimiento internacional cuando en el año 1.998, la obra de la ya consagrada Olga Orozco, recibió el premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe “Juan Rulfo”.


El día que recibió en México ese galardón leyó esta poesía, que era inédita y queremos rescatar para que todos puedan disfrutarla:


En abril o en octubre
Abril es el mes más cruel, engendra lilas de la tierra muerta,
mezcla recuerdos de deseos, despierta con lluvia primaveral muertas raíces.

T. S. Eliot (*)

Que el mejor de los meses es abril, es decir nuestro octubre,
soplo que da brillo a la esperanza y sopla sobre las cenicientas ascuas.
Quizá porque supones que todas las primaveras son perversas,
que humillan agonías y tratan de abatir un golpe avieso,
de un verdor que despliega su abanico de plumas en un joven amante,
desdeñando insolente la rama que no ha muerto.
Esa que ha resistido debajo de la escarcha los castigos del viento,
los menudos puñales de la lluvia y la embestida de la fiera.
Yo, hija de hombre,
yo sé desde el principio de mis noches, que toda carne es hierva,
y se doblega y cae como un pájaro.
Pero si no despierta la hierba recobrada y se alza nuevamente como hierba,
y si el deseo solo se prolonga en vanas humaredas fantasmales,
no es culpa de tu abril, sino de nuestro agosto,
que secó toda gloria al comer sin piedad las cortezas del mundo,
y sepultó hasta el reino más negro de la sombra las visiones doradas.
Si, sí, reconozco su olor de ciudad subterránea, de jardín clausurado,
ese sabor del sitio de las arenas, de la boca, el tacto de la mano.
Pero yo, hija de hombre,
igual te digo que con la luna, brillo en un octubre, aunque sea lejano,
ya casi como nunca.
Abriste de una vez, por un instante, la puerta de tu irrecuperable paraíso,
y te invadió la luz de aquella primavera.
Aprendiste de una sola mirada, la mirada del sol de cada día.
Que hace su altar también sobre las aguas muertas,
sobre la dura tierra, sobre la hierba seca.


Ella murió un mes de agosto del año 1999, pero antes de irse donó la que fuera su biblioteca personal para la casa de la Cultura de Toay, que está funcionando donde antiguamente fuera su casa natal.


Recuerdo que en nuestra Librería “Zenia” en Victorica vendíamos “Cantos a Berenice” editados en 1977, con poemas dedicados a su gata y creo que fue el escritor pampeano Juan José Sena que nos anotició que esa escritora era pampeana. Después con los años tuvimos la suerte de conocerla personalmente y de escucharla decir alguno de sus poemas con ese timbre de voz tan particular.


Si les interesa leer o incluso escuchar alguno de los poenas de Olga Orozco, pueden hacerlo en este link.

(*) Thomas Stearns Eliot, conocido como T. S. Eliot (St. Louis, Missouri, 26 de septiembre de 1888 - Londres, 4 de enero de 1965). Poeta, dramaturgo y crítico anglo-estadounidense, representa una de las cumbres de la poesía en lengua inglesa del siglo XX. En 1948 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura.

jueves, 19 de junio de 2008

LAS TRES E

Toda comunidad organizada tiene un gobierno y todo gobierno tiene la obligación de cumplir con los tres conceptos que comienzan con la misma vocal. Si no lo hace, porque no sabe, no puede o no quiere, se está arriesgando a que su mandato genere caos social y el gobierno se termine anarquizando.

El primer concepto, tiene que ver con la EFICACIA. Es decir, ser eficaz es alcanzar los objetivos que se han planteado como metas políticas desde el gobierno. O como dice el diccionario “que produce el efecto o logra el propósito”

El segundo concepto, se relaciona con la EFICIENCIA, lo cual significa solucionar el problema económico de satisfacer necesidades múltiples con recursos que siempre son escasos. Pero no de cualquier manera, sino “relación óptima entre los costos de producción y el producto logrado”.

Y el tercer concepto, es la de la EFECTIVIDAD. Acá entramos en el campo de la cultura, porque la efectividad es tener cualidad de efectivo. Esto es según el diccionario tener cualidad de “verdadero, auténtico, indudable”.

Si las políticas que ha fijado el gobierno no están dando resultados para alcanzar los objetivos seleccionados o no se están acercando a las metas fijadas, tiene dos caminos. Revisar su elenco de colaboradores para detectar posibles incapacidades o revisar las políticas para adecuarlas a las nuevas realidades.

La regla de la eficiencia que ha sido muy denostada por “economicista”, rige tanto para el gobierno como para la comunidad en su conjunto. Ninguna familia, ninguna empresa y ningún gobierno pueden gastar más de lo que recauda, o piensa recaudar estimativamente en el corto plazo. La Argentina y el Estado ya han gastado mucho más de lo que podían, recurriendo al endeudamiento. Por eso todavía no podemos arreglar una parte de la deuda y por eso mismo casi nadie nos presta y pocos son los que se deciden a invertir a largo plazo.

Por último, el gobierno, los funcionarios, los dirigentes se pueden equivocar o las políticas pueden descontextualizarse por cambios inesperados. Pero no se puede intentar enmascararlos, porque los ciudadanos, los dirigentes sectoriales desconfían. Y si un gobierno pierde la confianza de quien lo ha votado, es más sensato, rectificarse para recuperar esa confianza.

Lo más cuerdo es saber reconocer los errores o saber acordar los cambios de enfoques o de medios. Porque de eso se trata acá estamos discutiendo los medios. Por lo menos yo no creo que la mayoría pueda estar en contra de la redistribución de la riqueza, ni de la inclusión social, ni de la seguridad alimentaria de los argentinos.

Si creo, porque esto es muy viejo, que el Estado debe recaudar impuestos, contribuciones y tasas de los sectores con mayor capacidad contributiva, pero tiene la obligación de emplearlos con la mayor transparencia y eficiencia.

A nadie nos gusta pagar más impuestos. Porque como decía alguien que de política sabía más que sus herederos: “la víscera más sensible es la del bolsillo” y luego agregaba, algo que todos los hombres y mujeres entienden perfectamente. “A la gallina para que no grite, hay que sacarle las plumas de a una”, porque sino como decía alguien que conocí, "van a terminar matando la gallina de los huevos de oro".

martes, 17 de junio de 2008

EL DIABLO METIO LA COLA



Estábamos saliendo del infierno, nos encontrábamos en el purgatorio y con buenas perspectivas de salir de allí con éxito, rumbo hacia la meta de un país con inclusión social, con bajo desempleo, con altas tasas de crecimiento, con superávit comercial y fiscal, con buen nivel de reservas y respeto a los derechos humanos, preocupación por los más pobres y priorizando lo nacional.

Casi estábamos para tocar el cielo con las manos. ¿Pero qué pasó? ¿Por qué tenemos la sensación de estar yendo nuevamente hacia el infierno del que nos habíamos alejado a partir del 2003?

Hace mucho una amiga me regaló un cuento, que decía que cierta vez el diablo organizó un gran remate de sus pertenencias que ya no usaba más, a muy buenos precios de liquidación. Así que llegó el día del remate, que había tenido una gran promoción y además que como se sabe, de por si el propio diablo tiene buen marketing, fue mucha gente.

El diablo había aprovechado todas las instalaciones que tenía y con buen criterio fue distribuyendo cada instrumento para que la gente pudiese observar y apreciar cada cosa.

Había hecho como un circuito, de modo que los interesados no sólo podían curiosear, sino también quedar maravillados y hasta absortos con algunos artefactos de los más extraños.

Uno de los potenciales clientes, muy observador el señor, comenzó a preguntarle al diablo para que servía cada una de esas herramientas y porque se le había ocurrido venderlas.

Lucifer contestó muy cortésmente que en realidad estaba llevando a cabo un cambio de herramientas con nuevas tecnologías y que como no tenía tanto lugar, había decidido desprenderse de éstas que todavía estaban en buen uso, para quien quisiera adquirirlas a bajo costo.

El interesado preguntó, ¿esta herramienta como se llama?, el diablo contestó "esta es la envidia, siempre da resultados". El señor entonces le preguntó por otra que estaba más allá y el diablo dijo "esta es la injusticia, muy antigua, pero funciona". El señor entonces reparó en una herramienta que no tenía precio ni cartel identificatorio y le preguntó al diablo a cuanto vendía esa, que estaba casi como al descuido, colocada encima de de una hermosa planta.

El demonio dijo, ¡Ah no esa no está en venta!! Pero el cliente como era muy curioso y realmente había quedado impactado por ese aparato le preguntó ¿pero porqué no la vende si también es antigua?

A lo que el diablo contestó “efectivamente, pero como siempre da resultado, es la que más satisfacciones me ha dado y me sigue prestando gran utilidad, por eso no la vendo”.

Esto lo intriga mucho más al cliente que ya no aguanta su desconocimiento y le pregunta: bueno pero aunque sea ¿dígame como se llama?, a lo que el lobisón contesta, “el desaliento”.

Félix y Marta Coluccio publicaron hace más de veinte años un libro que titularon, “Presencia del diablo en la tradición oral de Iberoamérica”, de allí tomo un fragmento de una larga lista de noventa denominaciones del nombre que asume en distintas regiones de la Argentina y también la ilustración de la tapa.

Basilisco - Coludo - Cosa mala
Demonio - Duende - El diantre
Gualicho - Lobisón - Lucifer
Mal bicho - Mandinga - Pombero
Rabudo - Víbora - Zupay

lunes, 16 de junio de 2008

Loros en Cochicó


Esta estupenda foto pertenece a Javier Martín un pampeano,premiado varias veces por la Federación Argentina de Fotografía (FAF). El título de la obra es "Vuelo multicolor"

He tomado conocimiento, a través de la prensa, de la preocupación que tiene una pequeña localidad del sur mendocino que lleva por nombre Cochicó, en cuyos alrededores se llevó a cabo el encontronazo entre los soldados que partieron desde el fuerte Victorica y las huestes del cacique Yancamil en 1882.

Parece ser que desde hace unos tres años llegó, por aquellos parajes, una bandada de loros barranqueros y les gustó tanto el lugar, que se quedaron a vivir. Eso ha producido un incremento de la población de loros, a punto tal que la bandada ya se ha transformado en un incordio para los lugareños, que no tienen paz para descansar, ni de noche ni de día y algunas familias hasta tienen temor por la suerte de sus hijos, que concurren a la escuela, por la enfermedad que transmiten estos animalejos tan parlanchines (la psitacosis).

Esto ha traído a mi memoria un problema similar que en la década del 50 se produjo en Victorica, con una bandada de loros barranqueros que tenían sus nidos en los enormes eucaliptos que estaban al frente del edificio de la escuela nacional Nº 7, calle por medio con la plaza central que lleva el nombre casualmente de Héroes de Cochicó.

Cada vez que el cura tocaba la campana, a la mañana temprano, para la misa de ocho, los loros levantaban vuelo y con su bullanguera conversación, era imposible que algún vecino del centro pudiese seguir durmiendo. Al caer la oración nuevamente las campanadas y vuelta los loros a emprender el vuelo ritual alrededor del pueblo.

Pero ese era el problema menor, porque la bandada había crecido tanto que sus excrementos estaban sembrados en la vereda de mosaico y en días de lluvia era un peligro no sólo por el impacto de algún excremento, sino por la posibilidad de algún resbalón a causa de esa pasta gelatinosa que cubría la acera de punta a punta.

También los loros producían perjuicios en las pocas quintas que todavía quedaban. Asimismo como en esa época todavía existían varias plantas de moras en las veredas, además de los choclos y los frutales de las quintas, este era un manjar que aprovechaban a toda hora. En las chacras de los alrededores también, en la época del piquillín, la bandada de barranqueros se surtía a gusto.

Cuando el problema de los loros se transformó en una cuestión de seguridad de los vecinos mayores, de salubridad para la población y de estética para las autoridades de la escuela, las autoridades municipales tuvieron que tomar cartas en el asunto.

Comenzaron por la medida de querer espantarlos, igual que en Cochicó, haciéndoles ruido o humo para que se fueran a otro lugar. Pero como los nidos estaban muy alto en los eucaliptus de gran porte que tenían más de setenta años, los loros no se amilanaron.

Fue entonces que se decidió cambiar el método por otro más efectivo. Ponerles cebo tóxico para irlos exterminando de a poco. Pero también los loros lo detectaron y si bien murieron algunos, el resto se anotició y le esquivó el bulto al veneno y por ahí la ligaron los gatos, los chimangos y otros pájaros o las lauchas.

Fue casi el hazmerreír de todo el pueblo que las autoridades municipales habían sido derrotadas por esta bandada de loros barranqueros, en su intento por querer demostrar a los ciudadanos que eran capaces de terminar con esta plaga.

Fue por eso que se decidió aplicar métodos mucho más drásticos. Para eso se le ordenó al Inspector Municipal directamente el extermino de los loros utilizando rifles de aire comprimido con balines de plomo. La lucha que se les declaró a esos loros duró largo tiempo, murieron muchos loros, pero recuerdo que yo me fui de Victorica y todavía algunos loros porfiados seguían viviendo en lo alto de los eucaliptos. La bandada había disminuido, pero el efecto que causaban eran los mismos que cuando eran cientos.

Así que cuando volví varios años después a Victorica, me contaron que finalmente la única forma en que pudieron terminar con el peligro de la bandada de loros barranqueros afincados en los eicaliptus, fue sacando todos los árboles del frente de la escuela. Por supuesto que los niños se quedaron sin esa hermosa sombra que los protegía del sol en el verano y de la Plaza Cochicó desapareció ese aroma especial de la hoja de eucaliptos, pero los loros tuvieron que mudarse, porque se quedaron sin su fortaleza, casi catedrales de estos pájaros, algunos de ellos muy vistosos por cierto, pero que pueden volverse muy molestos y hasta peligrosos para la salud pública.

viernes, 13 de junio de 2008

NOSOTROS

El antiguo edificio del Hotel Francés, en la década del sesenta. Demolido posteriormente, para construir la sede de la sucursal del Banco de La Pampa.





Hace más de cincuenta años, en nuestro pueblo natal Victorica, pequeño, retirado de la capital de la provincia a casi 160 kilómetros por caminos de tierra y unido con la Capital Federal por el antiguo Ferrocarril D.F. Sarmiento por la línea que unía Once con Telén, más de seiscientos kilómetros, vivíamos casi aislados.



Aunque la radio, de onda larga de noche y de onda corta de día y los diarios y revistas que nos llegaban eran un puente hacia el país y el mundo. Recordaba días pasados que las radios chilenas de noche eran las que mejor se escuchaban. El tren llegaba tres veces por semana. Los colectivos de Santa Rosa diariamente.


Cuando a veces les contamos a nuestros hijos que en aquella época no había televisión, que no existían las computadoras, que mucho menos las confiterías bailables, que tampoco por supuesto la telefonía móvil y ni siquiera el teléfono fijo, ellos nos preguntan y ¿entonces que hacían? En el caso de las comunicaciones por ejemplo escribíamos cartas, enviábamos postales, telegramas, etc.



En el caso de la música, existían los discos de pasta, después vendrían los de vinilo. En la década del sesenta se pusieron de moda los “combinados” que era un aparato que combinaba un tocadiscos con una radio. Había que tener buena púa y cuidar que los discos no se rayaran.

Para nosotros los muchachos jóvenes, de aquella época, entre los 15 y los 19 años, teníamos que optar por alguna de estas diversiones. A los veinte había que ir al servicio militar, de lo que no estaban obligadas las mujeres. Al que le gustaba el fútbol, los domingos cuando Cochicó jugaba de local, esa era una diversión. Los sábados y domingos el cine, gran atractivo para todos, por supuesto en una sala con asientos de madera y sin ningún desnivel, el sonido regular y la iluminación a media luz.


En verano los clubes Cochicó e Independiente competían por los bailes de las fiestas de fin de año y los carnavales. En invierno los bailes para las fechas patrias solo en Cochicó porque tenía salón cubierto. Pero en el mejor de los casos había baile una vez por mes, sólo hasta las tres de la madrugada.



Después estaban la Confitería y el Club Social, lugares de encuentro para tomar un café, charlar, contar anécdotas, comentar el fútbol, las películas y los chimentos pueblerinos. Además eran lugares donde se jugaba al billar, a las barajas españolas y a los dados. También al poker y otros juegos que fueron llegando: el metegol, el billargol, la villa etc.



También era un divertimento salir a cenar. Aunque las posibilidades no eran muy variadas porque en esa época solo existían el ex Hotel Francés regenteado por los sucesores de Marcos Figueroa, el Hotel “El Cóndor”, que nunca supe de donde salió ese nombre, la pensión Guaycochea y la de Priani.




Nosotros con el "Toto" y el “Flaco” éramos clientes del Hotel Francés. Allí nos reuníamos de vez en cuando, a cenar antes del cine o antes de algún baile. Eran habitué, clientes fijos el “manco” Cuello, el alemán Schwartz y esporádicos Adolfo Ohaco de Pichi Mericó, Ollo de General Pico, Gutiérrez de Mendoza. A ellos se sumaba don Lorenzo Cazaux con sus más de setenta pirulos que había sido uno de los antiguos dueños. Era la historia viviente del pueblo. Conocía la historia personal de todos. Así que uno de sus dichos que quedó para siempre era responder, cuando alguien le preguntaba por alguna persona el respondía “si es un buen muchacho, medio hijo de puta, pero buen muchacho”.



La cocinera en aquella época era la María Flores y el mozo era su hermano, el “Quito”, quien entre plato y plato nos hacía reír con algún cuento lugareño. Además el “Toto” trabajaba en el Juzgado y el “Flaco” en la casa Viniegra y yo en el Club Social, por lo que cada uno agregaba sus propias anécdotas. El “Toto” tenía una facilidad espectacular para la recreación de los sucedidos y de los personajes involucrados a tal punto que a veces nos confundía y no sabíamos si lo que estaba diciendo era verdad o pura fantasía. La cuestión era que nos levantábamos de la sobremesa y rumbo al destino de la noche siempre pasábamos por el Club para ojear el ambiente.



El “Flaco” era repatadura para el baile, en cambio el “Toto” era más acompasado. Yo tenía unos años menos que ellos de modo que muchas veces, mientras el Toto bailaba, con el Flaco nos quedábamos en la mesa tomando algo o cuando ya era tarde volviendo a comer algunos sándwich.


He dicho todo esto para recordar como transcurrían nuestras semanas y nuestros meses de aquella juventud en un pueblito chico “infierno grande”, dice el refrán. Pero también porque hoy me llamó por teléfono el Toto para decirme que el “Flaco”, al que también algunos habían apodado “El Petiso”, contradictoriamente porque de los tres era el más alto de todos, creo que medía más de uno ochenta y cinco, lo ha llamado San Pedro.


Parece que para pedirle cuentas por algunas picardías que hizo por aquellos días y aquellas noches. Hasta que no lo volvamos a encontrar no sabremos como le habrá ido. Aunque conociéndolo como lo conocimos, es casi seguro que habrá desafiado a algún ángel o arcángel a jugar un mus, un truco o un codillo por los cafés.

¿Desarrollo del turismo y conciencia turística ciudadana van de la mano?, por Anabella Marino (*)



Según una encuesta realizada por una prestigiosa institución educativa conjuntamente con la Secretaría de Turismo de la Nación, el 60% de los encuestados en la Ciudad de Buenos Aires, opinaban que no había una conciencia de cuidado del turista. Sin embargo, pese a la importancia y gravedad de este hecho, no se toman recaudos para brindar capacitación sobre cómo tratar al visitante.


Pero… esto no es un dato menor ya que los consultados, fueron prestadores de servicios turísticos, comerciantes y profesionales de la actividad que continuamente están en contacto con los turistas y escuchan los comentarios de los visitantes con respecto al servicio recibido en nuestro país. En mi opinión particular, coincido con los datos que arrojó la encuesta. Creo que Argentina, no estaba ni está preparada para el aluvión de turismo que está recibiendo.


Antes de la crisis del 2001, había muy pocas agencias de turismo receptivo, y la mayor parte de los profesionales de la actividad se dedicaba al turismo emisivo. En ese momento la clase media y media alta viajaba a Europa, Caribe, Norteamérica, etc. Produciéndose la paradoja de que conocer por ejemplo la Patagonia era casi tan caro como ir a lugares como Sudáfrica.




Pero… un día casi sin que lo notáramos, la paridad cambiaria con el dólar desapareció y pasamos de estar entre las 10 ciudades más caras del mundo a estar entre las más económicas. Esto hizo que un aluvión de turistas extranjeros nos comenzaran a visitar. ¿Cómo reaccionamos frente a esto? Al principio nos dio pánico ya que el país no tenía ni la infraestructura adecuada, ni la mano de obra necesaria para atender a esta gran cantidad de turistas, incluso hasta faltaba una legislación adecuada.



Luego, cuando este conflicto fue parcialmente solucionado, pasamos a la segunda fase: a ver el turismo como el “gran negocio”. Comenzaron a llover inversiones de cadenas hoteleras de todas partes del mundo, los turistas dejaban gran cantidad de divisas en el país y todo parecía perfecto. Aunque… esto no duro mucho ya que al poco tiempo comenzaron los conflictos.


Aparecieron comerciantes, taxistas, hoteleros, etc. que cobraban sobreprecios a los turistas y el descontento de muchos argentinos que veían invadidas las calles de extranjeros. ¿Qué se hizo al respecto? Muy poco. Los argentinos sabemos que el turismo deja importantes ganancias a nuestro país pero no sabemos cuál es el rol que cumplimos en este nuevo escenario. Sólo escuchamos noticias de tanto en tanto sobre la realización de charlas y cursos de capacitación gratuitos para lograr una mejor atención, O… vemos algún cartel con frases como “Cuidemos al turista”, pero seguimos sin saber ¿Cómo? ¿Por qué? Y ¿Para qué?


La concientización turística debe ser integral y continua a lo largo del tiempo. Solo así producirá el resultado buscado. Si pensamos un ejemplo de puesta en práctica de estas acciones tenemos casos como México, donde a los niños desde muy pequeños se les enseña la importancia de la actividad turística. Incluso tiene libros especialmente diseñados para ellos donde aprenden las letras con palabras turísticas. Por ejemplo la “T” es turista, la “H” es Hotel, etc, etc, etc.


Volviendo a nuestro país, aún hay mucho por hacer, y la idea de realizar este tipo de mediciones de opinión, que son las encuestas, debe servir como marco de acción para saber dónde focalizar precisamente las acciones para lograr el desarrollo de un turismo sustentable en el tiempo, grabándonos a fuego, que un turista satisfecho es un turista que vuelve y que atrae a otros visitantes con la famosa promoción de “boca en boca”.



(*) Anabella Marino es Lic en turismo recibida de Universidad Abierta Interamericana, actualmente desempeña distintas funciones en una operadora mayorísta de destinos exóticos y como docente de distintos institutos terciarios de turismo y hotelería. Entre otras actividades trabajó en el sector hotelero, de agencias de viajes emisivas y receptivas. Desde hace un año y medio escribe artículos de opinión de forma amateur en revistas y boletines especializados en turismo, como Hostnews, Ladevi, Giganet, entre otros.

jueves, 12 de junio de 2008

Poetisas de La Pampa





Por aquí no pasaron los dioses con su carruaje
de fuego y de infancia.
Fue necesario el aliento largo del hombre,
para que se llamara Pampa.
Sólo bastó un ciervo de barro quemado,
prisionero del monte en calandrias infinitas.
Un caldén de huraño cobre en las treguas
silbadores del viento interminable.
Fue necesario un relámpago, alguna pena,
una raíz, una impaciencia,
la lágrima vegetal del cardo,
el hueso intransferible, la tacuara incierta,
el ala tardía de la nube violenta.
Un cielo incontable porque fue Todo el cielo
sobre la llanura mansa como una mujer
de manos nuevas.
Porque aquí no pasaron los dioses,
el Hombre se les había delantado.
Y sólo bastó el hombre para que se llamara Pampa.



Génesis del libro Pródiga de Diana Irene Blanco *



* Poetisa pampeana oriunda de Eduardo Castex, Provincia de La Pampa, Argentina. Una de las voces poéticas de las mujeres pampeanas, que enriquecen la literatura regional. Cuenta en su haber varios libros publicados.



En la foto se pueden ver la Sierra de Lihue Calel (Las Sierras de La Vida)



Fuente: Revista Nuevo 1º de Octubre CPE de Santa Rosa (La Pampa)

miércoles, 11 de junio de 2008

DECALOGO SINTETICO

Para transformarnos en seres más humanos y construir el suelo Argentino como nuestro hogar armonioso, donde podamos convivir en paz y libertad.

ARGENTINAS Y ARGENTINOS.

1.- VIVAMOS Y DEMOS VIDA.
“Viví, te quiero”, escribieron en una pared. La vida es el valor inicial: fomentemos entonces que haya más vida.

2.- PENSEMOS BIEN.
Razonemos de modo que nuestros juicios estén llenos de realidad. No la encubramos. Nombrémosla con todas las letras, por su nombre verdadero.

3.- VIBREMOS POR LO QUE ESTAMOS SINTIENDO Y EXPRESEMOSLO.
Permitámonos sentir el miedo, la tristeza, el desánimo, pero también la esperanza y la alegría.

4.- PODEMOS LOGRAR LO QUE NOS PROPONEMOS.
Con paciencia, con tiempo, con esfuerzo podemos cambiar la difícil realidad. No es imposible. Pero tengamos en cuenta, esto requiere siempre cooperar CON LOS OTROS.

5.- PODEMOS SER FELICES.
Es legítimo y posible el derecho a la felicidad, pero ésta consiste y ocurre cuando todos la comparten, sino es injusto.

6.- EL TRABAJO DIGNIFICA A LA PERSONA.
Con él ganamos el sustento, nos constituimos en sujetos y resolvemos los problemas de nuestra comunidad y nuestra nación.

7.- DEMOS MAS DE LO QUE RECIBAMOS.
Así se aumenta el ámbito común en donde todos podemos encontrar la respuesta a nuestras necesidades. Aumentar lo común debe ser la regla.

8.- PIDAMOS AL OTRO LO QUE NECESITEMOS.
Como somos seres limitados, en el otro podremos completarnos. Seamos humildes y solidarios.

9.- SEAMOS CAPACES DE SENTIR LO QUE SIENTE EL OTRO.
Compartamos, aumentemos el sentir común. Participemos de la vida de la comunidad.

10.- ACEPTEMOS EL SUFRIMIENTO.
Reconozcamos la limitación y la frustración de nuestra Nación que se nos está deshaciendo. Sintamos las injusticias y el sufrimiento por ella, porque el sufrimiento es un camino de cambio.

Los hijos del rigor (*)


"¿Y que querés con estos negros?,
son todos iguales...!hijos del rigor!".



(anónimo, Clase ilustrada argentina, siglo XIX)

"Era el subsuelo de la patria, sublevado..."

(Raúl Scalabrini Ortíz)





La rigurosa tierra los leudó en su regazo
cual moreno amasijo de intemperie y coraje.
Su curtida ternura floreció en su cordaje
y se lució en baquía su certeza en el lazo.



Construyeron la patria. Como si fuera poco,
la patria que otros venden y ellos siempre rescatan
en contidiana brega. La patria que otros atan
a los carros triunfales...(Esta madre que toco



y esta madre que sueño). Contra todo el desprecio,
cobijaron la copla como a leve paloma
posada en la inocencia y en la sabia memoria




del pueblo. Con las tardes, un soplo dulce y recio
traveseó en su golila dejándole un aroma
de jazmín o de paico... Les debemos la historia.



(*) Poema de Edgar Morisoli, escritor rosarino radicado en La Pampa desde 1956.
La ilustración pertenece a la tapa de uno de sus últimos libros de poesía.
Fuente: Revista Debate, Noviembre de 1989.

martes, 10 de junio de 2008

Causas y efectos

Este conflicto, ya demasiado prolongado, entre el gobierno nacional y el sector de la dirigencia de las cuatro entidades, que nuclean a los productores agremiados del agro, parece que tiende por lo menos a acotarse.

Las entidades decidieron levantar la medida de fuerza, porque parecen haber entendido que la puerta que abrió el Defensor del Pueblo y las instancias judiciales que están corriendo sobre la constitucionalidad de las retenciones móviles, les permiten seguir reclamando por sus intereses, sin violar derechos de terceros.

Por su lado el gobierno ha definido la creación de un Fondo con afectación específica, que se llenará con el plus de retenciones que excedan aquel 35 % original. El destino de esos recursos se fijará por el gobierno nacional dado que ya ha identificado a la construcción de Hospitales, mejoramiento de rutas y viviendas populares como prioritarios.

Obviamente que el destino de los recursos afectados es indiscutible. Nadie podrá decir que invertir fondos públicos para esos tres destinos, sea desacertado. Es más, creo que esto generará serias discusiones internas en la Comisión de Enlace que, no se puede desconocer, representan intereses e ideologías totalmente distintas.

Las causas del conflicto han quedado en evidencia. Se realizó una cinchada por la apropiación de los recursos extras, originados en una combinación de demanda en aumento y precios internacionales crecientes de las commodities, políticas públicas de dólar alto de este gobierno, y espectacular crecimiento de la agricultura en el último lustro.

Es decir hubo causas exógenas y causas endógenas. Hubo causas no previstas y causas planificadas. Pero cualesquiera haya sido el origen de esas causas, queda demostrado que la Argentina, cuando se dan condiciones favorables en el orden internacional y el gobierno apuntala con sus políticas a un sector para promover las exportaciones, es posible producir más, exportar más y generar más trabajo para los argentinos.

Lo cual quiere decir que lo más conveniente es que el sector agropecuario a través de su dirigencia, y el gobierno a través de todos los representantes elegidos por el pueblo deben apostar a generar las condiciones propicias para un diálogo constructivo, que permita aprovechar estas inigualables condiciones. Porque los ciclos tienen fases, y a veces las de expansión o dilatación suelen durar poco y la historia económica enseña que los países desarrollados siempre encuentran un camino para hacer pagar las crisis a los países más pobres.

Si el precio del petróleo continúa subiendo y si la recesión internacional se termina profundizando, no será fácil evitar el impacto negativo en nuestra economía, todavía con muchos problemas no resueltos. Más vale apresurarse para logar un acuerdo que incluya programas y acciones de corto, mediano y largo plazo, para que cuando llegue ese momento estemos bien preparados.

Los efectos, de este complejo conflicto, se irán viendo en los próximos meses. El primer beneficio puede ser la restauración de la paz social. El segundo efecto puede ser que el gobierno finalmente se aboque a controlar la inflación con medidas acertadas, para evitar que la economía se termine “enfriando” de la peor manera.

El efecto social se verá en el mediano plazo porque las obras que financiará el nuevo fondo demandan tiempo para su ejecución y el ritmo de avance estará marcado por el ingreso real de fondos, lo que dependerá de una cuestión aleatoria, como la de los precios internacionales y de la inflación local.

El efecto político se podrá medir recién en el 2009. Si el gobierno enfoca con precisión el núcleo de los problemas principales y se concentra en políticas rigurosas que atiendan la causa de los problemas y no los efectos, estaremos otra vez ante una nueva oportunidad de retomar el círculo virtuoso.

lunes, 9 de junio de 2008

"Primero es ser que obrar"(*)

A pesar de todo lo que nos ha sucedido a los argentinos, vale destacar con espíritu de grandeza, que vivimos un tiempo de renovadas esperanzas. Reconocer, como dice José Narosky, que a veces “hay quien arroja un vidrio roto sobre la playa, pero hay quien se agacha a recogerlo”.

Porque de eso se trata justamente, no de imitar las conductas desaprensivas, sino de ser solidarios. Y la solidaridad bien entendida, comienza siempre por casa. Por eso, para favorecer cambios en actitudes y conductas ajenas, tenemos que predicar con el ejemplo.

A veces escuchamos decir que “no se puede”, que “falta tiempo” y en otras ocasiones, que a nadie le interesa la cuestión de los valores, porque estamos viviendo en una sociedad muy materialista, en el contexto de una cultura hiperconsumista del “úselo y tírelo.”

Sin embargo hay que pensar como dice el viejo refrán “querer es poder”. Pero hay que ser conscientes justamente que lo primero es querer, vale decir amar, valorar profundamente lo que intentamos hacer.

Porque si nosotros mismos no estamos convencidos y no tenemos fe y esperanzas de que es posible cambiar la realidad, muy difícilmente vamos a poder convencer a otros de lo que estamos proponiendo hacer.

A veces nos pasa que no podemos comprender determinados comportamientos, no terminamos de entender las nuevas ideas, la nueva escala de valores con que se conducen los más jóvenes, los otros, los diferentes a nosotros. Pero es que como dice nuevamente Narovsky en sus aforismos, “la incomprensión, más que la imposibilidad de comprender, es la imposibilidad de sentir”.

Y la esperanza que debemos tener, no es la de una esperanza pasiva. Es decir la actitud de aquellos que enarbolan sus derechos y demandan las soluciones de los demás, llámese familia, escuela, partidos políticos, Estado, gremios, Entidades de bien público, etc. Porque como expresó Erich Frommla espera pasiva es una forma disfrazada de desesperanza y de impotencia.”
Al contrario debemos ser portadores de la esperanza activa.
Porque la Esperanza es “un estado, una forma de ser”, es “estar presto en todo momento para lo que todavía no nace...”. Es reconocer que cada derecho entraña una obligación a la que debemos estar predispuestos a cumplir. Y para no desesperarnos, hay que tener fe, hay que creer, no en un futuro venturoso, sino en un presente cargado de riesgos y oportunidades, del que tenemos que ocuparnos, no solamente preocuparnos, para ver como entre todos podemos encontrar las mejores soluciones.
Elegir libremente que camino queremos recorrer, si la espera del Mesías de la política, el líder carismático y salvador o el de construir con nuestra participación solidaria, fraterna y altruista una comunidad sólida y madura, sobre la base de estar siempre “listos para actuar”.

A los hombres les gusta consolarse de las miserias del mundo soñando con un tiempo ideal; algunos lo colocan en el pasado, otros en el futuro”. Por eso, a lo mejor los jóvenes, que sólo viven el presente pueden estar acertados. Si el futuro no existe y el pasado es inmodificable, es oportuno entonces que actuemos aquí y ahora.
(*) José Francisco de San Martín

viernes, 6 de junio de 2008

Favaloro y sus vivencias en La Pampa



La editorial Torres Agüero publicó hace unos cuantos años un libro titulado “Recuerdos de un médico rural”, escrito por el doctor René G. Favaloro.

En el mismo, el eminente cirujano, pasa revista a su vida y en particular al lapso en que, junto a su hermano, regenteaban una clínica en un pueblito al sureste de la provincia de La Pampa, que se llama Jacinto Arauz.

Hoy existe allí un museo, con algunas de sus pertenencias, en la misma casa que habitó con su esposa y donde funcionara su consultorio.

Todavía circulaban los ferrocarriles en la Argentina. Por eso es que la entrada, con el flamante diploma, la hace desde Bahía Blanca.

En la tapa está inserta una foto de Paúl Anguzar un fotógrafo pampeano ya desaparecido.

Es interesante la apreciación que sobre el clima de La Pampa hace este compatriota, que siempre guardaba un recuerdo muy especial para la gente de la zona y en particular, de los más pobres.

Dice Favaloro: “Jacinto Arauz es una gran parte de la parte más rica de mi vida.” Y agrega a continuación: “Durante los once años que viví allí, en el camino de regreso a mi casa, con frecuencia me dejaba cautivar por los hermosos atardeceres y me detenía en el camino.”

A continuación interroga al entrevistador: “¿Sabía usted que los atardeceres de La Pampa son fascinantes, quizá por el clima seco y los fuertes vientos que golpean sobre las nubes?

Y a modo de reflexión expresa: “Me detenía, y mientras el cielo se encendía con colores tornasolados que cambiaban a cada instante, mis sueños y utopías se entremezclaban con las nubes.”

Hermosos recuerdos y exquisitas asociaciones de este gran hombre al que muchos pampeanos y argentinos le deben la vida, y que no merecía que la suya terminara con semejante determinación.

jueves, 5 de junio de 2008

Atelier en el caldenal


La Provincia de la Pampa tiene algunas perlitas turísticas que hay que descubrir para poder gozarlas.

Una de ellas es el Atelier del ya desaparecido pintor español don Antonio Ortiz Echagüe, situado en la estancia La Holanda,propiedad actual de sus descendientes y en cuyas tierras fueron esparcidas sus cenizas.



Para llegar hasta allí, desde Santa Rosa, la capital de La Pampa, situada sobre la ruta nacional 5, se debe tomar hacia el oeste por la ruta provincial 14 y al llegar al paraje “El Durazno” doblar hacia la derecha. El camino está totalmente pavimentado, habiendo sido inaugurado recientemente el último tramo.

El primer atelier, que albergó durante años parte de la obra y, donde el pintor realizó sus últimos trabajos, fue construido por nuestro abuelo, el italiano Luis Cesanelli.
Contiguo al mismo se inauguró en 1999 el más amplio y confortable edificio, que ahora alberga y permite apreciar parte de la obra del pintor, que ha quedado como propiedad de sus herederos.


En diciembre de aquel año, su entonces administradora doña Elisa Ferrari de Ortiz Echagüe nos dedicó cordialmente un catálogo escrito y diseñado por María Elena Balbino, profesora e investigadora de la Universidad Nacional de Buenos Aires.

El catálogo incluye unos “apuntes para una biografía artística”, unas excelentes fotografías de Oscar Balducci y la introducción de la experta se completa con una descripción del “entorno” del museo y del “ideario estético” del pintor.

No se lo pierda, Ud. se encontrará allí con una obra de nivel internacional, dado que mucha de ella fue adquirida por encargo en España, Holanda, Argentina y otros países, y con un excelente lugar para disfrutar de la paz y la belleza del entorno y degustar comida típicamente pampeana.

miércoles, 4 de junio de 2008

El Parque Luro


Bajo este título el investigador y escritor pampeano Evar Orlando Amieva, presentó al Fondo Editorial Pampeano (ley Nº 804, de cuyo proyecto soy autor), en el que se publicó en 1993, un libro imperdible.

Quien quiera saber algo sobre uno de los principales lugares turísticos donde La Pampa viene invirtiendo fondos públicos, desde hace más de cuarenta años, debiera tomar contacto con sus bien documentadas páginas.

Es el propio autor quien advierte que en realidad el libro es una actualización y ampliación de la investigación histórica que había realizado en 1978, por encargo de la entonces Secretaría de Difusión y Turismo de La Pampa y que entregó bajo el título “Pedro Olegario Luro, el señor de San Huberto”.

En la tapa hay una gran imagen del castillo, tomada por el fotógrafo Joaquín Rodríguez, en tanto que en la contratapa está ilustrada con una foto de Pablo de Pian tomada al gigantesco caldén bautizado “Matusalén”.

El volumen, de poco más de doscientas páginas, es de muy fácil lectura. La obra ha sido dividida en cuatro capítulos, en los cuales se han insertado varias fotografías. Concluye con un apéndice en donde el autor ha insertado, la presentación que Luro hace al vicepresidente de la Nación de entonces, don Victorino de la Plaza, para fundamentar el pedido de autonomía del territorio nacional de la Pampa Central. La nota está fechada en febrero de 1914, debieron pasar varias décadas más para que nos convirtiéramos en provincia autónoma.

Amieva vive en Buenos Aires desde hace años y vino a saludarnos cuando presentamos nuestro último libro “El compositor del monte. Desde Tourcoing a Telén”.

Es posible encontrar el libro comentado en “Arte Propio”, el Fondo especial que promociona la cultura pampeana, también en las bibliotecas especializadas y en las casi ochenta bibliotecas populares. Se puede consultar en Casa de La Pampa en Suipacha 346, Ciudad a de Buenos Aires; Tel: (011) 4326-0511.

Sobre el Parque Luro Ud. podrá leer además nuestra entrada anterior Turismo en Parque Luro.
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