Iba a titular los vecinos, pero, en realidad me quiero referir a los vecinos que tuvimos y tenemos nosotros, la familia que somos y que fuimos integrando con Sara, a partir de los primeros días de marzo de aquel año 1971.
Cruzando la calle hacia el este, estaba el Hotel “El Cóndor”, atendido por los Di Dio donde a veces íbamos a almorzar o cenar, cuando aún no teníamos niños.
Cruzando el centro de la Plaza estaba la Tienda “Los Sorianos” atendido por Pedro Martínez Sanz, su esposa y su sobrino Marcelino Cañón.
En diagonal a la Farmacia de Zaldarriaga estaba la otra Farmacia “Del Pueblo” de Domingo Frois Regis, uno de mis clientes iniciales en la profesión, además de don Orlando Martín, igual que don Cirilo.
Como pueden ustedes darse cuenta, era un pueblo chico y prácticamente en ese pequeño radio que he descripto teníamos casi todas las necesidades cubiertas y andando un par de cuadras más, teníamos acceso al resto de los bienes y servicios necesarios para una familia tipo como era la nuestra.
La primera hija vivió con nosotros en el Departamento, debajo del cual estaba la oficina en la que había instalado mi estudio profesional. A media cuadra y sobre la misma vereda estaba la oficina de la Delegación de Rentas de la Provincia.
Contiguo casi a nuestra vivienda y hacia la esquina estaba la casa de la familia de Juan Tapiola.
Cruzando la calle por esa misma vereda, tiempo después construyeron su vivienda nuestros amigos Juan Orlando Muñóz “Quico” y su esposa Raquel. Enfrente cruzando la calle también años después, frente a nuestra vivienda vinieron a vivir Héctor Basso, casado con Elida Vergéz. Al lado de ellos estaba la vivienda de Aldo Cimán, casado con Alicia Lobato, hermana de Norma, maestra y en la esquina de esa vereda, la casa de la familia Navarro, que tenía un pequeño aserradero con carpintería.
Yendo hacia la Plaza por nuestra vereda después también terminó su vivienda la madre de Norma y Alicia Lobato, doña Emilia, y en la esquina la familia Ghilardenguy.
No me olvido que estábamos desde este nuevo domicilio a una cuadra de la Comisaría y más allá la Plazoleta de “La Madre”, donde llevamos varios años nuestros hijos a jugar. También estábamos a menos de una cuadra del Colegio “Félix Romero” donde dábamos clases tanto Sara como Yo, lo cual nos venía muy bien esa cercanía. También estábamos a una cuadra de la entrada a la cancha de fútbol de Cochicó, donde alguna vez fui a ver algún partido.
Y a una cuadra del Hospital, que, también nos vino bien sobre todo cuando había que vacunar los niños o hacernos atender nosotros, luego que al Hospital llegaran nuevos profesionales y servicios con el Sistema Provincial de Salud.
En Santa Rosa
(SantaRosa, La Pampa)
Hacia el frente tenemos en la esquina de la calle Valerga, la vivienda de Palmieri, casado con una hija de Poggi-Gatica, que ejerce la profesión de peluquera. Los dos son oriundos de Victorica.
La casa que sigue está habitada por nuevos vecinos, sobre los que desconozco toda referencia. Al lado y bien enfrente a la nuestra cruzando la calle están refaccionando y ampliando los nuevos dueños lo que era la antigua vivienda de la familia San Pedro, que fue adquirida por los dueños de las pinturerías Rossotto. Y pegada a la misma está la vivienda de la señora Blank, que había sido vecino de nuestra madre en la calle Tucumán. Ahí cuando viene María Eugenia, la hija mayor, puede entrar su auto y terminando la cuadra en la esquina vive otra familia también de apellido Pereyra.
Sobre la calle Valerga y lindando con una porción de nuestro patio, vive la ex esposa de Juan Carlos Maldonado, “Chicha” Gracia, que actualmente vive con su padre Juan Gracia, todos también de Victorica.
A Uds. les estará pareciendo que siempre hago referencia a Victorica, pero es que en Santa Rosa, hay mucha gente del interior que se ha trasladado a vivir en la Capital, igual que nosotros.
Para no hacerla más larga, diré que en esta misma manzana, donde estamos nosotros, pero en la esquina de las calles Brasil y Chile viven Vilma Sciu y Durand y ambos también provienen de Victorica. Vilma fue maestra de dibujo de Jimena en aquellos años. Casi, casi, podríamos decir que esta cuadra a la redonda es una Villa Victorica, ¿no les parece? Y eso que no conozco quienes viven en el resto de las viviendas de la manzana que no menciono.

































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