jueves, 14 de agosto de 2008

RECUERDOS DE LA INFANCIA

CANTOR AFICIONADO

Luego de muchísimos años de no oírla cantar, hace pocos días el suplemento “Caldenia” del domingo pasado publicó el texto completo de una canción que le escuchábamos a nuestro padre Marcial, generalmente antes de cenar en la cocina de casa, en Victorica, cuando yo era un niño aún.

Recuerdo que mamá Trinidad le solía decir “que desabrido, parece que le falta sal al asunto”. Pero él no se amilanaba y seguía. Ahora que puedo leer completa la letra, creo que él llegaba a cantar hasta la cuarta estrofa. No se si mamá le cortaba la inspiración con su “cargada”, o si realmente las últimas estrofas no las retenía, porque tienen algunas palabras que no son del lenguaje corriente.

Es que como él la repetía dos o tres veces, tratando de afinar la voz para darle probablemente la entonación del cantor de quien la habría escuchado muchas veces, que ahora no recuerdo si fue Ignacio Corsini o Antonio Tormo. Probablemente nuestro padre la debe haber escuchado infinidad de veces en la victrola de la abuela Elina en la Chacra de Loventuel, para grabársela de memoria en previsión de alguna serenata que era costumbre por aquellos años. Esa victrola a cuerda, la pude apreciar cuando abuela se trasladó a Victorica en su casa, junto una pila de discos de pasta de 78 rpm


Trinidad Cesanelli y Marcial Roldán de novios. Foto Vidal década 30.

Tomada al frente de la casa paterna en Victorica (La Pampa)


Bueno acabo de despejar mi duda gracias a internet, que en este caso me ayuda a confirmar que efectivamente el cantor que batió record de ventas con el disco en donde se grabó Mis Harapos fue Antonio Tormo en 1949, a quien se lo conoció como “El cantor de las cosas nuestras”.

Pero de Ignacio Corsini era la interpretación que papá también incluía en su repertorio personal y que pertenecía a las canciones federales de la época del rosismo y era el vals La pulpera de Santa Lucía”. Creo que ahí era cuando mamá, que había estudiado algo de piano, se ponía más cargosa con sus observaciones sobre los tiempos.

Marcial no se fastidiaba con mamá Trinidad, sino a veces con su misma voz y en otras ocasiones con su memoria porque también solía entonar algunos tangos de esos que hicieron furor por la década del 30 en la voz de Carlos Gardel. Pero eso lo dejo para otra ocasión.


Marcial jovencito. Peinado con raya al medio. Alto y flaco. Vestido con un traje con pantalón "Oxford", saco cruzado con pañuelo en el bolsillo y moñito. (No tengo la fecha ni el lugar, pero está posando frente a una gran enredadera)


MIS HARAPOS

Caballero del ensueño, tengo pluma por espada.
Mi palabra es el alcázar de mi reino, la ilusión;
mi romántica melena, así lacia y mal peinada,
es más noble que las trenzas enruladas de Ninón.

Tengo un primo, él es rico, poderoso y bien querido.
Yo soy pobre, soy enfermo, pienso, escribo y se soñar.
Y una de esas tristes noches, tan amargas que he sufrido,
mis harapos con su esmoquin se rozaron al pasar.

Me miró como al descuido, no dejó su blanca mano
se estrechara con la mía, contagiándole calor.
A él su esmoquin lo vestía, mi elegante primo hermano,
y alejose avergonzado de su primo, el soñador.

El helado cierzo a ratos arreciaba, incompasivo.
Yo sentía frío afuera, frío adentro, y todo así.
Y arrimándome a una puerta, rompí en llanto compulsivo,
y llorando como un niño, como un hombre maldecí.

“Va rozando las hilachas de mis trágicos harapos;
una mueca de ironía, mi miseria le arrancó.
También ríen en el charco los inmundos renacuajos,
cuando rozan el plumaje, de algún cóndor que cayó.”

Arquetipo inconfundible de tartufos, que disfrazan
con el corte irreprochable de algún esmoquin o frac;
tú eres primo el arquetipo, mis orgullos, te rechazan,
déjame con mis harapos, con mas nobles que tu frac…


Antonio Tormo, también jovencito, en sus comienzos, saltó a la fama cuando desde su Mendoza Natal se fue a Buenos Aires a probar suerte en las radios porteñas.


P.D.: La poesía que dio origen a la canción habría aparecido en la revista “Fray Mocho” en 1918 bajo el título “Déjame con mis harapos”. El autor que firmaba con el seudónimo “Quelú”, se llamaba Jorque Luque Lobos, conocido periodista, hombre de radio y autor teatral.
La música habría sido compuesta por un escasamente conocido Marino García.

Esta canción habría estado de moda desde la segunda década de 1900 hasta la década del 50. Los cantores de bario, generalmente dúos, luego la incipiente radiofonía, posteriormente los cantores itinerantes, mucho de los cuales llegaban con los circos, junto con el disco de 78 rpm, fueron los vehículos para su difusión.

Quien desee puede ver en internet el sitio Todotango”, en el que se atribuye la autoría a un tal Ghiraldo. Según el investigador Aníbal Ford le habría manifestado al autor de la nota de “Caldenia” del 10 de agosto del 2008, Faustino Rucaneu, este Ghiraldo podría ser un hijo natural del general Julio Argentino Roca, ex presidente de la Nación. Si esto fuese verdad, entonces la canción tiene otro sentido.

Links relacionados:

- http://www.todotango.com/spanish/creadores/icorsini.html

- http://www.antoniotormo.com.ar/

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