lunes, 11 de agosto de 2008

INCONGRUENCIAS PAMPEANAS (III)

Una Colonia de Menonitas

A la Provincia de La Pampa llegaron sucesivamente, distintos grupos de inmigrantes, de variado origen, que fueron radicándose, traídos la mayoría de ellos por capitalistas e inversores, que necesitaban mano de obra para la puesta en producción de las nuevas tierras incorporadas, luego del despojo a los poseedores naturales: los aborígenes.

Al comienzo de la primera Guerra Mundial de 1914, el territorio Nacional de La Pampa Central contaba con una población de 101.338 habitantes, de los cuales el 36,5 % eran extranjeros, cifras estas determinadas por el III Censo Nacional de Población realizado ese año.

Hasta ese momento y durante unos cuantos años más, la población más importante del territorio de La Pampa era General Pico con 6.404 habitantes, en segundo lugar Santa Rosa, la capital con 5.487 y en tercer término la anterior capital, General Acha con 3.266 habitantes.

Según el censo de 1935 el 49,6 % de la población vivía en el sector rural, mientras que el 50,4 % restante lo hacía en el ámbito urbano.

Cargando pertenencias en las vagonetas del ferrocarril en Toay

Año 1931

En el año 1947 se llevó a cabo el IV Censo Nacional de Población, había terminado la 2da. Guerra Mundial y el Territorio Nacional de La Pampa estaba a pocos años de convertirse en una nueva provincia autónoma (1951)

Este censo computó una población total general de 169.480 habitantes, siendo el componente extranjero del 13,3 %, es decir hay una clara “argentinización” de la población pampeana sobre la base de un incremento de población y la merma abrupta de la inmigración.

Pero el censo de 1947 detectó además el descenso de población que había sufrido el territorio como consecuencia del éxodo al que se vieron compelidos muchos habitantes por el fracaso de las cosechas por la langosta, las cenizas volcánicas de 1932, las intensas sequías durante la década, del 27 al 37 y los fuertes vientos que volaron los campos.

Muchos pampeanos que habitaban en la zona de Winifreda, Conhelo, y Guatraché en el sur pampeano, se fueron al Chaco, donde fundaron unas Colonias en la zona del bosque denominadas Castelli y La Florida. Incluso en Castelli hay una escuela que lleva por nombre La Pampa y que tiene como padrino a la Provincia de La Pampa, donde concurren los hijos y nietos de estos desterrados.

No hay registros demasiado fidedignos sobre que cantidad de familias emigraron porque se hicieron dos embarques en Ferrocarril en Toay y en Carhué, posteriormente además hubo gente que se fue por sus propios medios hasta ya entrado el año 1942. El 14 de mayo de 1931 había llegado el primer tren gratuito conseguido por el cura que los guió y acompañó, de apellido Holzer.

Algunas de las familias con sus hijos pequeños a punto de abordar el tren que los conduciría finalmente a Castelli (Chaco) año 1931

Pero la sangría de población de La Pampa continuó verificándose hasta ya en su etapa provincial. El Censo Nacional de 1960, trae la nada agradable noticia que la población total para ese momento era de tan solo 158.746 habitantes, muy por debajo de los 175.077 registrados en el censo de 1935, ahora se ha agregado además la diáspora Saladina como consecuencia del corte del Río Atuel por parte de Mendoza que ha puesto en marcha el complejo “Los Nihuiles”.

Los agricultores que emigraron al Chaco se fueron por varias causas, pero entre ellas, su situación jurídica respecto a la tierra, las constantes sequías, las bajas de los precios internacionales de los productos, etc.

Es por eso que el gobierno pampeano de la década del 60 pone énfasis en el desarrollo de obras de infraestructura sobre la ribera del río Colorado en la Colonia 25 de Mayo para poner en producción bajo riego gran cantidad de hectáreas que se colonizarían por un esquema previsto en la constitución de 1961 denominado genéricamente “colonización social”.

Niñas y niños menonitas con su vestimenta típica de salida

La Pampa ha tenido y tiene aún en su escasez de población un problema geopolítico que no ha sido resuelto y tan sólo se han intentado esfuerzos aislados y parches.

Nunca hubo una política poblacional definida con estrategia propia y de largo plazo. Tan sólo se intentaron políticas de integración del oeste hacia el este, pero han terminado fracasando, dado que las obras públicas, infraestructura y demás inversiones sociales en salud, vivienda y educación han sido inocuas para frenar el éxodo hacia las zonas urbanas y sobre todo hacia las ciudades.

Está clara la tendencia del fenómeno de la urbanización y a pesar de ser La Pampa una de las provincias que tiene mas población rural, este indicador está basado en la escasez de población total, por eso el porcentual resulta alto.

La puesta en producción de la zona bajo riego del río Colorado significó la entrada de familias provenientes de las provincias de Mendoza, San Juan y Río Negro, que se afincaron en las chacras sistematizadas, implantando frutales y vides, con producción también de hortalizas.

El buggy, carro típico menonita construído por ellos mismos, con la antigua tracción a sangre.

En la década del 80, después que se repusieran los gobiernos democráticos y luego del Censo Nacional de población que arrojó, contra la creencia de muchos dirigentes, nuevamente una población escasa, surgieron algunas negociaciones tendientes a radicar mayor cantidad de población.

Fue en esa circunstancia que el Ministerio del Interior hacia 1987 contacta a las autoridades de ese momento con los líderes de los menonitas que querían ingresar al país y estaban buscando lugares para radicarse.

Sus exigencias no eran muchas, pero algunas muy inexorables, no querían predios que estuviesen cerca de los pueblos. Por eso descartaron justamente radicarse en la colonia 25 de mayo, a la que fueron a ver, pero no les satisfizo.

Como vemos, fueron ellos los que terminaron buscando los lugares de radicación y no los organismos provinciales los que hubiesen fijado previamente los lugares necesarios para fijar población.

De modo que las pautas culturales, religiosas de los grupos de líderes menonitas terminaron optando por adquirir un predio rural que se vendía por esos años en la zona de Guatraché y que pertenecía a la Estancia Remecó propiedad de la sucesión de Alston.

Una de las lecherías donde se acopia la producción de cada familia, para luego producir quesos y muzzarela.

Los menonitas que se radicaron aquí provienen de México y Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), desde donde salieron por la creciente inseguridad. Ellos buscaban lugares tranquilos y con paz social para vivir y producir, lejos de las rutas de la droga y del delito. Buscaban aislarse para evitar la contaminación de los jóvenes con todas las lacras sociales que ellos ven en la vida moderna alejada de los cánones religiosos.

Su cultura está anclada alrededor de una vida familiar de estrechos lazos. Todas sus creencias provienen de la Biblia. La educación de sus hijos es educación de fuerte base religiosa. Su salud primaria es atendida por un curandero y una partera.

Fundamentalmente no creen en la tecnología, no aceptan la luz eléctrica, tampoco los automóviles. Pero además a los tractores que utilizan para producir les sacan las gomas y les ponen llantas de hierro para que los más jóvenes no se tienten con irse a los pueblos a divertirse.
No están permitidos los “vicios” como el cigarrillo, la bebida alcohólica, tampoco la televisión y otros elementos tecnológicos de uso común ya en varias comunidades más abiertas.


El maestro dictando clase, junto con catequisis de la religión que practican.
Los niños y niñas concurren por la mañana y luego de almorzar de lunes a viernes.

Tienen una economía familiar basada en el trabajo de toda la familia, donde las mujeres y aún los jóvenes, luego de ir a la escuela, realizan tareas en el hogar. Tienen huertas familiares y ordeñan sus vacas para obtener leche para consumo y el resto lo venden a las lecherías que abastecen a la industria Láctea que tienen instalada dentro de la colonia que produce quesos y grandes cantidades de muzzarela que los porteños consumen a diario en las pizzas.
En esas 10.000 hectáreas que adquirieron, fundaron la colonia “La Nueva Esperanza”. Allí vivían 1.422 personas, según el censo nacional de población del 2001. Esto hace que haya más de cuarenta localidades pampeanas, Comisiones de Fomento y algunas municipalidades que en su ejido tenían menos población que esta colonia, lo cual es una verdadera incoherencia. Esta es otra de las causas por las cuales la provincia de La Pampa tiene un alto porcentaje todavía de población rural, dado que según las normas estadísticas internacionales adoptadas, se considera de ese caracter a toda población menor de 2.000 habitantes.

Links relacionados:
- Colonia Menonita Argentina: http://www.coloniamenonita.com.ar/
- Iglesia Evangélica Menonita Argentina: http://www.menonita.org.ar/

1 comentario:

  1. hola mi madre es hachense todos sus hermanos son pampeanos mis tios viven casi todos en santa rosa y mi abuela vivio en gral acha,donde nacio mi madre tengo mis origenes de francia que vivieron en guatrache pero no se mucho y mi abuelo nacio en puelche de el perdimos datos sobre sus origenes donde puedo recurrir desde ya gracias

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